lunes, 11 de junio de 2012

¿Quién es el dueño de las armas en Líbano?


La Agencia Nacional de Noticias informó que un tiroteo se desató ayer entre los barrios de Jabal Mohsen y Bab Al-Tabbaneh -de Trípoli- y, según la noticia, la violencia comenzó por un conflicto personal pero los enfrentamientos en la zona se esparcieron rápidamente hasta que las fuerzas de seguridad libanesas tomaron medidas inmediatas para hacer frente al incidente. Mientras tanto, el fuego de francotiradores en el barrio Bab al-Tabbaneh hirió a una persona identificada como Mohamed Naser al-Din.
Luego que las unidades del ejército dispararon a mansalva se anularon los francotiradores, pero mientras tanto Abu Ahmed Eid fue asesinado y su esposa, Hoson Mohammed Dirgham, resultó gravemente herida. Durante los enfrentamientos, una granada de mano fue arrojada desde el área de Baal al-Darawish -que se encuentra entre los dos barrios rivales- y un cohete tipo Energa golpeó la zona de Al-Mallouleh en Bab al-Tabbaneh; la radio Voz del Líbano dijo que los residentes de Jabal Mohsen bloquearon una carretera para protestar por la muerte del hombre y dos coches fueron incendiados.

Los enfrentamientos entre los barrios pro-y anti régimen sirio dejaron la semana pasada 14 muertos y 48 heridos, por lo que han aumentado los temores en Líbano de una posible propagación del conflicto de Siria. La violencia sectaria se ha focalizado en Trípoli y los barrios de Bab al-Tabbaneh y Jabal Mohsen han escenarios de frecuentes enfrentamientos, lo que refleja una división dentro de Líbano; la oposición respalda las manifestaciones en Siria, mientras que la coalición gobernante liderada por Hezbollah es un estrecho aliado de Damasco.

Los sucesos de Siria parecen ser la excusa que necesitaban ciertos sectores de la política libanesa para reafirmar sus posiciones internamente; las armas de Hezbollah son, sin duda, son un problema de toda la sociedad libanesa pero las armas en Trípoli son el principal problema de los habitantes de Trípoli. Las armas en poder de civiles libaneses se han convertido en un instrumento exclusivamente de asesinatos, en lugar de una auto-defensa esgrimida por sus tenedores, y en Trípoli ello adquiere mayor significación.

Para que el "sunita de Trípoli" pueda hacer una ciudad libre de armas y, como tal, no tenerle miedo de las "armas de los alawitas", el cual es invocado por los grupos armados como la razón principal para justificar su propio armamento, se deberán trabajar variables que no dependen del directamente de los actuales sucesos en Siria. Los habitantes de Trípoli, ya sea de Bab al-Tabbaneh o Jabal Mohsen, viven en una situación de pobreza -que en gran medida entorpece el desarme- y que se ve fomentada por los círculos políticos que sacan ventaja de ello reclutando miembros a sus causas.

Hezbollah y los sunitas partidarios del Primer Ministro, Najib Mikati, son los dos grupos armados que están teniendo un papel activo en los enfrentamientos de Trípoli; aunque algunos sectores sostienen que esto demuestra la intensión de Hezbollah de contagiar la situación siria en el norte de Líbano en un intento por desplazar la presión y el foco de atención sobre Al-Assad. Abdul-Latif Saleh, portavoz de Partido Árabe Democrático (PAD), sin rodeos acusó a los grupos locales afiliados a Hezbollah; Saleh señaló que la "conducta negligente" mostrada recientemente por parte de Hezbollah, es la principal causante de la ola de ataques a las empresas alawitas en la zona.

Los sectores opositores sostienen que es claro para todos que Siria y Hezbollah suministran armas, sin embargo, reconocen que hay "un centenar de personas" que arman a los combatientes de Bab al-Tabbaneh y afirman que dos diputados del Movimiento Futuro de Saad Hariri están entre aquellos que forman parte del "canal de las armas de Bab al-Tabbaneh”. Mikati ha negado cualquier vínculo con grupos armados en Trípoli.

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