martes, 2 de septiembre de 2014

Más armas pero no un presidente


La Coalición 14 de Marzo ofreció hoy llegar a un acuerdo con sus rivales de la Coalición 8 de Marzo para un candidato de consenso para la presidencia, en el último intento de romper el estancamiento que ha dejado a Líbano sin presidente durante más de 3 meses. Sin embargo, la iniciativa fue rápidamente rechazada por el bloque del parlamentario Michel Aoun a la que calificó de "una iniciativa vieja y sin sentido", mientras que el presidente del Parlamento, Nabih Berri, dijo que no ofrece nada nuevo. Aunque el ex PM Fouad Siniora confirmó su apoyo al líder de las Fuerzas Libanesas, Samir Geagea como su candidato presidencial, la Coalición 14 de Marzo, dijo que estaba preparada para mantener conversaciones con Hezbollah y las otras partes para alcanzar un acuerdo sobre un candidato de consenso.

Los legisladores libaneses no lograron elegir a un nuevo presidente por enésima vez, lo que provocó que Nabih Berri posponga la sesión de votación para el 23 de septiembre. Sólo 57 diputados del Parlamento -de 128 miembros- se presentaron para la sesión del mediodía, lo que refleja la falta de consenso sobre un candidato presidencial. 

Francia y Arabia Saudita están cerca de firmar un contrato por u$s 3.000 millones en armas para Líbano, después de conversaciones entre el presidente Francois Hollande y el príncipe heredero saudí, Salman bin Abdul Aziz. El acuerdo "se está ultimando", según un asesor del presidente francés quien la semana pasada rechazó cualquier colaboración con el presidente sirio, Bashar Al-Assad, a quien acusó de ser un "aliado de-facto" del Estado Islámico de Iraq y Al-Sham (ISIS). 

El apoyo de Arabia Saudita al negocio de las armas la pone del mismo lado que el chiita Hezbollah en la batalla contra los yihadistas sunitas del ISIS. Hezbollah, que ha luchado en el bando del presidente Al-Assad, era resistido por muchos Estados regionales y Arabia Saudita había apoyado a diversos grupos rebeldes en Siria, pero ahora los temores sobre el crecimiento del ISIS han llevado al Reino a apoyar los esfuerzos en la lucha contra su ascenso.

El parlamentario Marwan Hmadeh elogió iniciativa saudí para equipar al Ejército libanés "que constituye una parte importante de la visita del Príncipe Heredero, Viceprimer Ministro, Ministro de Defensa del Reino de Arabia Saudí, el príncipe Salman bin Abdul Aziz Al Saud, a París". Según Hmadeh, “la importancia de la visita es que incluye una iniciativa pionera y un fenómeno único en la historia de Líbano, donde el Ejército libanés se apoya con un proyecto tan extraordinario que podría aumentar su capacidad para hacer frente a las amenazas terroristas".

La 1ra prioridad que tienen las FFAA libanesas es una Fuerza Aérea adecuada. Por el momento, Líbano tiene una flota de 4 Hawker Hunters, 2 Caravan Cessna y 3 aviones de entrenamiento Bulldog; sólo uno de los Cessna es utilizable en combate, después de haber sido equipado para disparar misiles Hellfire. Rusia propuso suministrar MiG-29 a Líbano hace unos 3 años, pero tales aviones serían inútiles, ya que el Líbano es tan pequeño que en cuestión de segundos se estaría sobre Siria, Israel o el mar, o bien sería derribado. Arsal mostró que el Ejército no tiene capacidad para reunir más Inteligencia y realizar ataques más dirigidos, por lo que helicópteros y aviones de vigilancia son una mejor opción. Algo similar sucede con los tanques, en su mayoría T-55 de la ocupación siria, que no pueden respaldar con fuego directo a las unidades de infantería en el terreno cuando éstas avanzan.

Es interesante destacar que el gobierno libanés recibe ayuda militar de países occidentales y sauditas para luchar contra el ISIS y el Jabhat Al-Nusra que amenazan la seguridad de Líbano. Pero no reciben ayuda, presionando a sus aliados locales por ejemplo, para llegar a un candidato de consenso que le permita al país tener un presidente después de tres meses. Michel Aoun, ha propuesto una enmienda al mecanismo de elección presidencial en la que el presidente sería elegido por el voto popular y no por el Parlamento, modificando los Acuerdos de Taif que son la base del sistema político libanés en medio de una crisis regional.

Resulta evidente que los intereses regionales e internacionales no guardan relación con la realidad de Líbano. Pero tampoco tienen los políticos libaneses, una necesaria cuota de realidad para poner de lado sus ambiciones personales y asegurarse un Estado capaz de dirigir al Ejército en sus operaciones contra los yihadistas. Sin un presidente, las armas para el Ejército no tienen mayor sentido.




viernes, 29 de agosto de 2014

La Primavera Árabe, el ISIS y un nuevo Medio Oriente


El Ejército sirio emboscó a un grupo de yihadistas en Flita, Qalamoun, dejando como resultado 15 muertos y decenas de heridos. Las unidades del Ejército sirio continuaron sus operaciones en Jobar y las áreas en el Este de Ghouta, en zona rural de Damasco, destruyendo varios túneles con terroristas dentro y bloques de construcción sobre los que establecieron un puesto de control. Las operaciones en Jobar que comenzaron ayer, avanzan desde el Norte por Zamalka hacia el Sur.

Otras unidades estatales también destruyeron un depósito de armas al sur del Banco Islámico. Mientras tanto, una serie de operaciones se llevaron a cabo en el valle de Ein Tarma, Jissrin, Hutaitet Al-Heres, Zabdin - profundamente en el Este de Ghouta- que resultó en la destrucción armamento rebelde. En la zona rural occidental de Damasco, una unidad del ejército llevó a cabo una operación de precisión en el barrio de Al-Mahatta, en Zabadani, destruyendo un vehículo cargado con una ametralladora pesada y mataron a Ahmad Al-Moghrabi, líder de los llamados "Escuadrones de Misiones Especiales" del Frente Islámico. 


A principios de agosto, los enfrentamientos se extendieron rápidamente a través de las aldeas de Abu Hamam, Kashkiyeh y Ghranij de la tribu Shaitat. Este fue el choque más importante entre el ISIS y un grupo tribal luego que los yihadistas aceleraron su empuje al Este en junio, después de la exitosa ofensiva sobre la ciudad iraquí de Mosul. Las tribus sunitas tienen una historia larga de combates en Siria; muchos en el terreno del Este y eran considerados como la última barrera que le quedaba al ISIS para dominar Deir Ezzor y sus campos de petróleo. Según informes posteriores, esos combates fueron provocados por la detención de 3 miembros del ISIS de tres miembros de una tribu Shaitat, violando el acuerdo entre las dos partes, que no se opondrían al ISIS a cambio de que los extremistas no atacasen a sus miembros.

Los militantes sirios de Jabhat Al-Nusra que se apoderaron de un puesto fronterizo en los Altos del Golán, también capturaron a 47 Cascos Azules de Fiji y han inmovilizado a 81 Cascos Azules filipinos, según lo informó la ONU. Los rebeldes que a los efectivos de Fiji fueron obligados a entregar sus armas después de tomarlos como rehenes; el Cnel. Filipino Roberto Ancan señaló que "Podemos usar la fuerza letal en defensa de las instalaciones de la ONU (…) Simplemente me gusta hacer hincapié en que nuestras tropas están bien armadas, ellos están bien entrenados (...) Son soldados de la fuerza de paz bien disciplinados."

El alto número de fuerzas de paz de ONU capturados por los yihadistas solo demuestra que las operaciones de mantenimiento de la paz de ONU son fundamentalmente una pérdida de fondos; difícilmente puedan mantener la paz si un grupo de militares entrenados no pueden defenderse ante una horda de rebeldes con armamento liviano que carece de entrenamiento militar formal. 

Los rebeldes iraquíes, militantes tribales y antiguos miembros del Ejército, organizados en consejos militares en las zonas sunitas ven a las garantías estadounidenses e internacionales como crucial para cualquier acuerdo de ese tipo. Abu Muhammad al-Zubaai, líder tribal de la provincia de Anbar, precisó que "No queremos las armas de los norteamericanos, queremos una solución política real, que EE.UU. debería imponerle a esas personas que instaló en la Zona Verde [en referencia a los líderes políticos iraquíes que siguieron a la ocupación de EE.UU. de 2003] (…) El problema del ISIS se terminaría si nos garantizan esta solución.”

Barack Obama ha dicho que "No quiero poner el carro delante del caballo (…) No tenemos una estrategia aún. Creo que por lo que he visto en algunos informes, algunas personas sugieren que están un poco más adelante de donde estamos actualmente." Lo cierto es que EE.UU. no tiene ninguna estrategia contra el ISIS en Siria y que las especulaciones sobre la posibilidad que Obama esté cerca de tomar la decisión de ampliar su campaña aérea contra el ISIS más allá de Iraq, es poco probable.

Atacar a la Alemania de Adolf Hitler benefició a la Unión Soviética del monstruo moral Joseph Stalin. Ese hecho ineludible de la II Guerra Mundial no quiere decir que no valía la pena luchar nazis y dadas las circunstancias, aliarse con Stalin para vencer a Hitler, fue la decisión correcta. Pero las consecuencias de esa alianza fueron horribles y hacer caso omiso de sus desventajas sería desconocer las verdaderas opciones que EE.UU. enfrentó. Hoy en Siria, EE.UU. a otra serie de opciones terribles: Bashar Al-Assad, es un dictador denunciado por crímenes de lesa humanidad y los diversos grupos rebeldes que tratan de arrebatarle su control –como el ISIS- son milicias radicales. Golpear a Al-Assad, como Obama amenazó hacerlo el año pasado, ayudaría al ISIS. Golpear al ISIS, ahora la administración Obama está amenazando con hacer ahora mismo, ayudaría a Al-Assad. Y mientras que la perspectiva de ayudar a Al-Assad o al ISIS no prueba decisiva que la intervención sea imprudente, es al menos un factor que los estadounidenses deben enfrentar con los ojos abiertos, en vez de pretender una compensación a largo plazo.

En medio de la ansiedad pos Primavera Árabe -que ha cambiado todo- se teme que el desmembramiento de Siria llevaría a la desintegración del trabajo de Sir Mark Sykes y François Georges-Picot en 1916-1917. La guerra civil en Siria parecía presagiar la desintegración del Estado y el emparejamiento de sus fronteras para servir a los propósitos iraquíes, israelíes, libaneses, kurdos y turcos. Ankara, por ejemplo, había amenazado con apoderarse de la ciudad siria de Idlib si los flujos de refugiados superaba un umbral muy bajo, que hace tiempo que ha cruzado. Los kurdos de Siria, por su parte, se esperaban que acordonasen su parte de Siria del resto del país para luego unirse a Kurdistán iraquí en una declaración de independencia. A lo largo de la frontera sirio-libanesa, se esperaba que Hezbollah expandiese su territorio -a costa de Siria- para preservar las líneas de comunicación a un enclave alawita costera si Al-Assad perdía el control del resto del país. Y, si Israel se sentía amenazado por los sunitas radicales en Siria, el pensamiento era que podría empujar los límites existentes en los Altos del Golán hacia el Este para establecer una especie de zona de amortiguación entre los pueblos del interior e israelíes en la escarpa. Por encima de todo, existe el temor que la frontera iraquí-siria se desmorone, como finalmente lo hizo. De hecho, la ansiedad acerca de Sykes-Picot parecía subir las apuestas de la guerra civil en Siria, la intensificación de terror sobre una fusión de Medio Oriente Medio.

En el fondo, el fenómeno de los yihadistas occidentales que operan en Medio Oriente no debe sorprender al mundo. En todo caso, se debería indagar sobre las causas que mueven a estos radicales a pretender la instauración de un califato islámico cuasi medieval en pleno siglo XXI; la causa puede ser el derrocamiento de Bashar Al-Assad, la agresión israelí contra los palestinos, el chiita gobierno sectario de Iraq puesto por Occidente o las revoluciones emergentes de la Primavera Árabe. Los yihadistas tienen como común denominador que son parias dentro de sus propias sociedades –Europa, EE.UU. Australia, etc.- aún las árabes plagadas de corrupción y abuso secular. 

Los cambios o cuestionamientos de los regímenes durante la Primavera Árabe permitieron que las fuerzas políticas islamistas, que siempre habían sido marginados, lograsen una mayor influencia política; pero no por ello se debe hacer una evaluación excesivamente simplista de un aumento de la influencia y poder del Islam político. Las crisis políticas que aquejan a los gobiernos regionales no son necesariamente de su propia creación, pero si están determinados por circunstancias objetivas. Es interesante destacar que las diversas experiencias de los partidos políticos islamistas en el poder durante los últimos 2 años -en Túnez, Marruecos y Egipto- ofrecen un panorama mixto. La debacle de la Hermandad Musulmana en Egipto capturó la atención internacional, pero no se parecía a la trayectoria de otros partidos gobernantes islamistas en la región. El electorado fue decepcionado por el desempeño de los gobiernos liderados por los islamistas, que resultó no estar preparado para gobernar. Su pobre el rendimiento no es sólo debido a la falta de capacidad sino que también es debido al hecho de que la integración en el sistema político existente no ha sido fácil y los partidos islamistas se han enfrentado a una feroz resistencia tanto de partidos laicos y otras fuerzas en sus respectivas sociedades y del extranjero.

La yihad se ha vuelto un elemento unificador e incluyente que, mediante una brutal metodología y violencia, aprovecha la formación y capacidad de esos elementos formados en las principales potencias del mundo para instaurar un universo propio en la utopía del Califato en pleno corazón del Medio Oriente.




jueves, 28 de agosto de 2014

Conflicto Daésh-Irak-Siria capta la atención de EE.UU. e Israel



Debido a que el avance descontrolado de los grupos armados del Estado Islámico de Irak y Levante, Daésh, en suelo iraquí y sirio pone en riesgo aún más la situación en Medio Oriente, el gobierno de Estados Unidos e Israel voltea a esas latitudes. Lo anterior según el analista Fernando Bazán, quien además aseguró que eso ha propiciado que "el conflicto palestino-israelí ha pasado a segundo plano". teleSUR

La Hezbollah-dependencia no funciona



Los nuevos combates en Arsal y la huelga del EDL ocuparon un lugar destacado en una sesión de gabinete de hoy. El Ministro de Información, Ramzi Joreige, dijo que el ministro del Interior Nouhad Machnouk había ofrecido "una visión detallada de la situación de seguridad" y la amenaza de grupos terroristas en Arsal; el ministro de Educación, Elias Bou Saab, también habló sobre Arsal después de la reunión y dijo a los periodistas que "la situación en Arsal es el caso más peligroso y los hombres armados, que se estiman en miles, han cruzado la frontera hacia (…) Ellos están bien entrenados y bien armados". Durante la reunión, el Comandante del Ejército, Gral. Jean Kahwagi, habló con el Primer Ministro Salam Tammam y el resto de los ministros por teléfono acerca de los últimos enfrentamientos en Arsal.

Los esfuerzos de mediación sobre los soldados libaneses desaparecidos han sido infructuosos, ya que los militantes han se niegan a liberar a varios de los soldados cautivos. A principios de agosto, el Ejército anunció que 22 soldados libaneses estaban desaparecidos -posiblemente rehenes- y aunque el gobierno envió refuerzos militares a la zona, persiste el temor de nuevos enfrentamientos dentro de Arsal hasta que el Ejército libanés, no elimine por completo a los militantes de Jabhat Al-Nusra y del ISIS que operan en las montañas vecinas.

El ex presidente y líder del Partido Kataeb, Amin Gemayel, dijo que los grupos Takfiris extremistas son tan perjudiciales para los musulmanes como lo son para los cristianos, y pidió que todas las sectas cierren filas para combatir al terrorismo. Gemayel sostuvo que el intento de combatir el terrorismo es una responsabilidad común de todos los partidos y facciones, independientemente de inclinaciones religiosas, y que la iniciativa de los jefes de las iglesias orientales -encabezada por el patriarca maronita Beshara Rai- para frenar grupos Takfiris debe ser aprobada por todas las facciones en Líbano y en Oriente Medio.

El Ejército libanés recibirá armas y equipo militar norteamericanos mañana, como parte de la ayuda que Washington se comprometió a darle a Líbano a combatir el terrorismo, dijo un comunicado del Ejército. El comunicado dijo que el envío de ayuda militar -incluyendo equipo y municiones- sería trasladado en helicóptero al aeropuerto de Beirut y se entregará al Ejército en presencia de una delegación de la Embajada de Estados Unidos y oficiales de alto rango del Ejército. 

El embajador sirio en Líbano, Ali Abdul Karim Ali, culpó por el avance de los yihadistas en el país a la política de disociación del país y al presunto cumplimiento del gobierno de la presión regional e internacional. El diplomático acusó a las autoridades libanesas de hacer la vista gorda a la infiltración de los yihadistas que desde Siria cruzan ilegalmente la frontera y de la liberación de los sospechosos que han admitido a la realización de actividades terroristas en Siria y Líbano. 

El informe titulado "¿Hacia dónde se dirige el Líbano ahora?" de Assessment Capacities Project (ACAPS), un grupo de análisis humanitario, esbozó 5 escenarios posibles en el Líbano, todos ellos relacionadas con la gran afluencia de refugiados sirios. El informe clasifica a la probabilidad de que estos escenarios de “improbable” a “muy probable” y el impacto humanitario de “insignificante” a “muy importante”; en un pasaje del informe se sostiene que "La mejora de los esfuerzos de coordinación entre las facciones políticas en conflicto y la frágil estabilización" se considera poco probable. Este es un escenario en el que Hezbollah y el Movimiento Futuro logran llegar a un acuerdo con el estímulo de las potencias regionales, para abordar las dos cuestiones importantes dentro de Líbano: el estatuto de refugiado de los sirios en Líbano y la coordinación de la respuesta a las amenazas internas y externas. El informe también propone que la amenaza del ISIS podría presionar al Ejército libanés, al Ejército sirio y Hezbollah para lograr una mayor coordinación pero esto, sin embargo, se considera poco probable.

Es un error poner a Hezbollah frente al ISIS. El Ejército libanés debe tomar la iniciativa en la lucha contra los yihadistas en Líbano como parte de una coalición regional más amplia contra estos grupos. Si bien Hezbollah es probable que siga siendo un papel clave en los combates, y está mejor armado y entrenado que el Ejército libanés, va a inflamar las tensiones sectarias entre sunitas y chiitas. Hezbollah podría desempeñar un rol más constructivo en el plano político, porque su ideología ofrece un contrapeso al ISIS y su retórica como partido condenando a los Takfiris tiene predicamento entre algunos sectores sunitas libaneses; esto se refuerza con el relato oficial de porque Hezbollah combate en Qalamoun y en el área de Qusayr, defendiendo a las comunidades chiitas locales.

Hezbollah parece haber reconocido tardíamente el verdadero valor de su contraparte religiosa, a saber, que los sunitas de Líbano son abrumadoramente tolerantes y pragmáticos, una característica que alguna vez fue vista como una debilidad. Algunos funcionarios de Hezbollah ahora reconocen en privado que, por lo menos, cometieron un error crucial en su tratamiento del Movimiento Futuro y con los sunitas en general de Líbano. La realidad es que Hezbollah ya no puede escaparse, entonces, la comunidad suní se siente peligrosamente marginada y amenazada por las acciones de Hezbollah, al menos desde el asesinato en 2005 del ex PM sunita Rafik Al-Hariri y ahora por su participación militar en Siria. El punto de inflexión para esta reevaluación es parte de la atribución al papel clave de Hezbollah en el derrocamiento del ex PM Saad al-Hariri. Al desplazar a los principales líderes sunitas en enero de 2011, Hezbollah prácticamente garantizó que cualquier nuevo gobierno sería incapaz de hacerle frente a las amenazas existenciales -como la violencia en Siria- que es esencialmente lo que paralizó al aparato estatal de Líbano.




lunes, 25 de agosto de 2014

El ISIS y su Estado Islámico en Líbano



En declaraciones a Asharq Al-Awsat, el líder de las Fuerzas Libanesas, Samir Geagea, y candidato a la presidencia por la Coalición 14 de Marzo, discutió la situación de Irak y Siria donde los combatientes del Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS) continúan haciendo avances. Geagea también habló sobre la difícil situación de los cristianos de la región y advirtió que ISIS busca infiltrarse en Líbano, pero que Incluso si fueran capaces de hacerlo, Líbano sería su cementerio.

Informes sobre que los yihadistas militantes habían regresado a Arsal con listas de futuras víctimas son falsas, dijeron funcionarios locales. Los rumores sobre represalias por parte de los rebeldes sirios, que se enfrentaron con el ejército libanés a principios de agosto, iban a atacar a los locales por colaborar con los militares libaneses fueron desestimados por el alcalde Ali Hujeiri, del Movimiento Futuro del ex PM Saad Hariri, quien señaló que un grupo de rebeldes "buscó vengarse y saldar cuentas de una vieja disputa entre una familia de Arsal y refugiados sirios, en el que la gente de ambos lados había sido asesinada”.

Uno de los yihadistas detenidos, Imad Jomaa, cuyo arresto desató los 5 días de intensos enfrentamientos entre el ISIS y el Ejército libanés en Arsal, confesó los planes de establecer un Estado islámico entre el valle de la Bekaa y el Norte de Líbano y divulgó que todos los elementos leales a Hezbollah habrían sido ya sea detenidos o muertos. Jomaa señaló a las autoridades judiciales libanesa –sus confesiones se emitieron por LBC TV- que se pretendía crear un Estado Islámico en Líbano y que Sirajeddine Zureiqat, vocero de la Brigada Abdallah Azzam, sería su jefe.

Jomaa confesó ser responsable de la coordinación de la operación y la división de los veintinueve grupos que cayeron bajo su mando en 7 facciones que eventualmente controlarían sede del Ejército y aldeas que se extienden desde la Bekaa hasta el norte de Líbano. La secta chiita era el objetivo principal, dijo, destacando que los grupos militantes se establecieron para detener a todos los hombres y mujeres afiliados a Hezbollah y que los militantes también matarían a cualquier persona mayor de 15 años y que declarase su lealtad al movimiento de resistencia.

Jomaa era conocido por ser un miembro del grupo pro Al-Qaeda Jabhat Al-Nusra, pero un video que salió a la superficie en las últimas semanas muestra que le juraba lealtad al Estado Islámico, que al parecer lo nombró como el líder de la Brigada Fajr Al-Islam. Informes de prensa sostienen que Abou Talal Al-Hamad asumió el liderazgo de la Brigada a raíz de la detención de Jomaa y que él es el encargado de negociar sobre las tropas secuestradas.

El Ejército libanés deicidamente no está “cazando” al ISIS. Su misión es proteger a la frontera libanesa –asumiendo que el ISIS no esté en suelo libanés- ya que solo puede detectar lo que estaba pasando alrededor de la región fronteriza y tienen una capacidad limitada para una táctica ofensiva; la falta de equipos y doctrina han relejado el papel del Ejército en el Norte de Líbano a una defensa pasiva mientras que las misiones ofensivas en el Norte de la Bekaa son Hezbollah. La disuasión del Ejército contrasta con la ofensiva de Hezbollah y si el equilibrio de poder percibido no varía, inevitablemente comenzará a aumentar el malestar entre los sunitas libaneses sobre la “colaboración implícita” del Ejército libanés con el gobierno sirio y Hezbollah. 




viernes, 22 de agosto de 2014

La cristiana presidencia de Líbano


La propuesta del Movimiento Patriótico Libre (MPL) de enmendar la Constitución es un intento por restaurar la democracia y garantizar una representación cristiana apropiada en la presidencia, según informó el parlamentario Ibrahim Kanaan, del Bloque Cambio y Reforma. Kanaan explicó que la modificación se limitaría a la segunda cláusula del Artículo 49 de la Constitución y no implica un cambio del sistema político del Líbano de un sistema parlamentario a uno presidencial; según el parlamentario, "Para aquellos que dicen que si se modifica el artículo 49 se socava el pacto de reconciliación nacional, les recordamos que esta cláusula ha sido modificada varias veces en los últimos 25 años y de una manera negativa, 2 veces para extender los mandatos presidenciales y 2 veces para tener la encuesta presidencia en el último minuto."

La propuesta, inicialmente presentada en junio por el líder del bloque y del Movimiento Patriótico Libre, Michel Aoun, no tuvo oportunidad de ser aprobada en el Parlamento ya que los partidos de la opositora Coalición 14 de Marzo partidos la descartaron y señalaron que era un intento de reformar la Constitución para servir al interés de una persona. La enmienda propuesta fue desestimada antes de que el proyecto de ley fuese presentado por Kanaan; Issam Araji, parlamentario del Bloque Futuro, dijo que el momento era no era adecuado para "dar un golpe a la Constitución y al Acuerdo de Taif, que selló la reconciliación nacional que terminó con 15 años de devastadora guerra civil”.

La iniciativa del MPL llega en medio de fuertes acusaciones sectarias. El ministro de Justicia del libanés, Ashraf Rifi, dijo que los vínculos partido chiita Hezbollah con Irán y la forma en que se ocupa de otras las fuerzas políticas en Líbano hace que sea similar al grupo yihadista Estado Islámico de Iraq y Al-Sham (ISIS), que ha puesto en marcha un "califato" en las áreas del Norte de Siria e Irak en los últimos meses.

Los libaneses pueden haber percibido el retorno del sunita ex PM Saad Hariri y la sustitución del chiita PM iraquí Nuri Al-Maliki como signos de nuevos tiempos. El consenso buscado durante mucho tiempo parecía inminente, lo intereses sauditas e iraníes se cruzaban -bajo el patrocinio estadounidense- sobre la lucha contra la amenaza del ISIS. Esto proporcionó la cubierta para el regreso de Hariri a Líbano y la posible formación de un gobierno no sectario en Bagdad. El siguiente paso lógico era la elección de un presidente libanés. Pero el regreso de Hariri no era el fruto de un acuerdo saudita-iraní y la expulsión de Maliki no era el primer paso de un acuerdo global. A pesar de esto, muchos libaneses siguen insistiendo en ser optimistas y están convencidos que una solución estadounidense-saudita-iraní para la crisis presidencial sigue siendo inminente.

No es ningún secreto que los temores de los cristianos libaneses se incrementaron después de los enfrentamientos con el ISIS en Arsal y los desplazamientos de las minorías cristianas y no cristianas de la zona. Estos temores no son exclusivos de los cristianos. Ahora se incluyen todos los libaneses, desde los acontecimientos en Arsal. Una pregunta sobre las circunstancias de esta realidad ha comenzado a aparecer, aunque no se ha hecho pública todavía. ¿Los cristianos de Líbano una vez más van a recurrir a las armas como lo hicieron en 1975 contra los palestinos y los demás? En otras palabras, ¿Van a actuar al margen de la protección legítima del Estado y tratarán de defenderse?

Si este temor es real, no se comprende por qué los políticos cristianos no han llegado a un acuerdo y cierren un frente con la elección del presidente. Ese puesto ha sido un baluarte político sólida y de seguridad que garantiza la protección de Líbano y acaba con todas las excusas para extender el mandato del Parlamento. El Acuerdo de Taif es la piedra angular del sistema político libanés, por lo que cualquier intento de modificarlo abriría una instancia de incertidumbre mayor a la existente, por lo que no tiene una razón pragmática abrir la constitución para una reforma, que pocos quieren, que nadie sabe a dónde conducirá y sin un presidente en el cargo.

La expulsión de los cristianos de las ciudades en el noroeste de Irak a manos del ISIS todavía está resonando y se sintió en todo Líbano por razones diferentes. La primera es que Líbano comprende el mayor número de cristianos en comparación con otros países en el Levante. En segundo lugar, los cristianos asumen posiciones de liderazgo en el Líbano, lo que les permite plantear cuestiones, tomar una postura y hacer demandas, un lujo que los cristianos en los países vecinos ya no gozan.






miércoles, 20 de agosto de 2014

No es solo propaganda



Durante un encuentro con las familias de los soldados retenidos por el Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS), el comandante del Ejército libanés, Gral. Jean Kahwagi Kahwagi, dijo que "el caso de los soldados desaparecidos es la principal prioridad de la dirección del Ejército y se mantendrá a la vanguardia de nuestras preocupaciones, hasta que alcanzamos la justicia y devolverlos a sus familias lo más pronto posible." De acuerdo con el Comité de Ulemas Musulmanes, que había mediado el alto el fuego y estaba negociando la liberación de los soldados, el Gobierno recibió una lista de demandas de los yihadistas; dichas demandas incluían la protección y la asistencia humanitaria a los refugiados sirios en Arsal, además de facilitar las medidas de seguridad alrededor de los campamentos de refugiados.

El embajador saudí en Líbano, Ali Awad Asiri, prometió el domingo que su país no permitirá a organizaciones terroristas como el ISIS que alterar la seguridad de Líbano, y precisó que la estabilidad del país era "una línea roja". El enviado saudita instó a los jóvenes musulmanes atraídos por el extremismo a adoptar la moderación, ya que "las armas y la fuerza no eran la solución”; Asiri sostuvo que las oportunidades de empleo debe ser creado para los jóvenes a fin de conducirlos fuera de las ideologías extremistas y expresó también su esperanza que el recién elegido Gran Mufti Abdel-Latif Deryan llevaría esfuerzos para promover "la retórica religiosa moderada."

Un dato que comienza a inquietar es que Hezbollah ha comenzado a enviar combatientes 16 años a los campos de batalla de Siria, una señal que el grupo chiita se extendió de más en la lucha contra los yihadistas sunitas en Siria y en su interés de mantenerse como reserva para un posible enfrentamiento futuro con Israel. Hasta ahora, Hezbollah había requerido a sus combatientes tener al menos 18 años de edad, por lo que una reducción de la restricción de edad podría indicar un apremio dentro de sus cuadros que luchan desde Aleppo -en el norte de Siria- a la provincia de Deraa -en el sur- así como el envío de asesores y formadores de los nuevos reclutas en los campos de batalla de Irak. 

La dirección del partido está manteniendo a sus combatientes más experimentados y específicamente entrenados para luchar contra Israel, en las unidades de misiles antitanque y equipos de cohetes de largo alcance. Pero la organización se encuentra ahora comprometida en una guerra contra los yihadistas sunitas en las montañas del Este de Líbano y en toda Siria, algo que está transformando lentamente el camino de lo que Hezbollah considera que su función militar. Hezbollah generalmente no revela detalles de su lucha en Siria, pero algunos de los dolientes en el funeral proporcionaron un relato de la batalla, que ofrece una rara visión de la intensa lucha que viven los cuadros: la unidad 40 Haret Hreik fue desplegada sobre una colina al Este de Nahle; pero la unidad Haret Hreik tardíamente se dio cuenta de que estaban mal preparados, sin munición suficiente y sin baterías en sus walkie-talkies. Tuvieron 10 muertos gracias a la rápida reacción de otras unidades de Hezbollah. 

Fuentes sobre el terreno en Siria dijeron a Al-Manar que el comandante del grupo ISIS en en Qalamoun, Abu Abdullah Al-Iraquí, murió en una operación llevada a cabo por el Ejército sirio. Además, las fuentes aseguraron que Al-Iraquí era una figura prominente responsable de la infiltración de terroristas suicidas y coches bomba a Líbano. 

El ISIS y Hezbollah pueden considerarse como actores no estatales, armados, con una ideología que prevalece sobre el Estado dentro de Medio Oriente. Pero cada uno tiene un patrón diferente y son, en extremo, opuestos: Hezbollah es un partido legítimo en Líbano, aunque la cuestión de las armas e ideología lo liberan de la toma de decisiones del Estado regular, al punto de llevar al país a una guerra como sucedió con Israel en 2006. Si Hezbollah renunciará a las armas, es difícil de establecerlo y dependerá del contexto político interno libanés.

En el fondo, Hezbollah actúa donde el Estado no puede o no quiere. Protege sus propios intereses cuando el gobierno no puede y los trata de alinear con una agenda nacional. Hezbollah puede hacer muchas cosas que el Ejército libanés no puede –como entrar y salir de Siria- además de no responder a un marco legal estricto. La cuestión de su capacidad operativa es superlativa y harto conocida, superando a las FFAA libanesas.

Cada actor, en Líbano, hace lo que puede. Hezbollah trata de mantener la guerra sunita-chiita fuera del país con los recursos que le llegan desde Irán, mientras que el Ejército libanés sigue esperando aumentar su capacidad para no ser Hezbollah-dependiente. Un dato inquietante de su situación: el Ejército libanés ha pedido a EE.UU. aviones de ala fija para utilizarlos como apoyo aéreo cercano en la lucha contra los yihadistas; el Ejército tiene sólo un Cessna Caravan 208B, equipado con misiles anti tanque Hellfire para atacar a las tropas de tierra que fue proporcionado en 2009. Pero Líbano se ve limitado en las tecnologías que puede adquirir de EE.UU., ya que Israel tiene un veto efectivo sobre las adquisiciones de armas por parte de Beirut. Entonces, Hezbollah y el rol del Estado ¿Ayuda o solo es propaganda?