martes, 14 de febrero de 2012

El 7º Aniversario del asesinato de Hariri y la caída del régimen sirio


El ex Primer Ministro, Saad Hariri, predijo el colapso del régimen del presidente sirio, Bashar Al-Assad, y señaló que esto les daría a los libaneses una oportunidad para construir su propio Estado libre de la presión de Siria cuando dominó el país por casi tres décadas. En una entrevista televisada en la víspera del séptimo aniversario del asesinato de su padre, el ex Primer Ministro Rafik Hariri, Saad dijo que el Tribunal Especial para Líbano (TEL) continuará su trabajo, nadie sería capaz de detenerlo e Hizo un llamado a los cuatro miembros de Hezbollah acusados en el caso a someterse al TEL.

Hablando desde París, donde se recuperaba de una cirugía después de sufrir múltiples fracturas en su pierna durante un accidente de esquí en los Alpes franceses, dijo que el régimen sirio cambió como resultado de las crecientes protestas, cada vez mayores, y el pueblo sirio ha luchado por ello y ha muerto por esa causa. En esa línea, Hariri criticó la política del gobierno de disociar al país en la Liga Árabe y de las decisiones de la ONU que condenan la violenta represión de manifestantes sirios; por otra parte, Hariri le dijo a los aliados de Siria en Líbano que tienen que saber que la gente es más importante que el régimen.

Hariri se refirió también a Hezbollah, durante su discurso la Exposición Internacional de Beirut en París, e instó al grupo islámico a poner sus armas a disposición del Estado a fin de evitar la violencia y evitar que el Estado se derrumbe. El ex premier destacó que Líbano hoy en día ha alcanzado un hito con dos eventos: el primero es la primavera árabe y la cuenta regresiva para el colapso del régimen en Siria, y el segundo es la cuenta regresiva para el juicio de los que asesinaron a Rafik Hariri; en este punto hizo hincapié que culpaban a “nuestros hermanos chiitas en la responsabilidad por el asesinato de Rafik Hariri, el Líbano, pero que se tenga en cuenta su sangre como la de ellos, la nuestra y la de todos los libaneses".

Como era de esperarse miles de libaneses se manifestaron en Beirut en el séptimo aniversario del asesinato del ex primer ministro Rafiq Hariri y pidieron por el derrocamiento del presidente sirio, Bashar Al-Assad. Los cristianos Samir Geagea, líder de las Fuerzas Libanesas; Faris Soueid y Amin Gemayel se manifestaron a favor de la caída del régimen sirio y señalaron que el pueblo va a triunfar

El gobierno del Primer Ministro Najib Mikati ha implementado una política de disociación de Líbano respecto de los sucesos en Siria. Pero las divisiones y la polarización entre partidarios y opositores del régimen sirio se remontan a los años en que el ejército sirio estaba en suelo libanés y Damasco dirigía al Estado con políticos libaneses aliados, sumado a ello hoy existe una superposición de líneas sectarias sumamente volátiles que pugnan por el poder en un escenario pos Al-Assad.

A medida que los refugiados cruzan la frontera para escapar de la violencia en Siria y el flujo de armas y combatientes aumenta, a través de las rutas de contrabando que históricamente conectaron el norte de Líbano con las ciudades sirias de Homs y Zabadani –epicentro de los combates-, hacen que la idea de la política de disociación libanesa se parezca más a un enunciado de buena voluntad que a una política de Estado.

La posibilidad que el conflicto en Siria pueda aumentar las tensiones entre los diferentes sectores religioso-políticos libaneses se puso de relieve durante el pasado fin de semana, cuando dos personas fueron asesinadas en la ciudad de Trípoli, durante los enfrentamientos entre un barrio predominantemente alawita –al igual que el régimen sirio- contra manifestantes sunitas -al igual que la mayoría de los movimientos de protesta sirios- lo que señala un peligro latente de contagio del conflicto.

Sumado a esto, las incursiones del ejército sirio han forzado a las FFAA libanesas a desplegarse en la frontera norte a principios de febrero; esta situación, provocó una reacción política de parlamentarios pro-sirios que no desean ver al ejército ocupando zonas pobladas. Mismo ejército que no está en condiciones de sofocar dos crisis, en el norte y el sur, al mismo tiempo.


 


No hay comentarios: