lunes, 10 de junio de 2013

Tour de Hezbollah en Siria: Aleppo


Tropas libanesas bloquearon las calles de Beirut con tanques y alambre de púas, por varias horas el domingo, después que un manifestante murió frente a la embajada iraní elevado las tensiones entre facciones internas por la guerra en Siria; el hombre murió durante un enfrentamiento entre grupos rivales de musulmanes chiitas, después que milicianos de Hezbollah abrieron fuego, cuando los manifestantes atacaron la embajada iraní, la señal más reciente de la violencia en Siria se extiende a los países vecinos. En Beirut, el ejército libanés se ha limitado a imponerse entre las facciones armadas con vehículos blindados y retenes para acordonar el centro de la ciudad y los barrios controlados por Hezbollah; pero el punto más importante es que las manifestaciones de diversos grupos -musulmanes sunitas y chiitas junto a cristianos- es en protesta por el papel prominente de Hezbollah en apoyo de Al-Assad.

Más adelante en el día, una manifestación contra Hezbollah en la ciudad de Sidón, atrajo a unas 10.000 personas -entre ellas unos 2.500 sirios- pero se llevó a cabo sin incidentes. Dirigiéndose a la reunión en el estadio de Sidón, y protegido por la policía y unos 750 agentes de seguridad del grupo Al-Jamaa Al-Islamiya -que organizó el evento- los oradores denunciaron el envío de cientos de hombres de Hezbollah para luchar junto a las fuerzas del régimen sirio contra los rebeldes. La protesta frente a la Embajada de Irán, fue organizada por el Partido Opción libanés, liderado por Ahmad Al-Asaad, un político chiita del sur de Líbano; mientras que la embajada se encuentra en Bir Hassan, un sector predominantemente pro-Hezbollah del distrito sur de Beirut.

El punto común que tienen las manifestaciones en Sidon y Beirut son los fuertes cuestionamiento internos –aun de algunos los sectores chiitas- sobre el rol activo de Hezbollah en la guerra civil siria, a favor del presidente Al-Assad y en contra de los rebeldes sunitas. Luego de la batalla de Qusayr, Hezbollah también podría desplegar a sus combatientes en Aleppo, si la situación no va bien para el ejército sirio; algunos comandantes chiitas reconocen que estaban entrenando a las fuerzas de Al-Assad y que “tal vez no nos van a necesitar”. Los combates en Qusayr, cerca de la frontera de Líbano, tuvieron una inusual ferocidad en la resistencia de los rebeldes y crecen las sospechas que algunos de estos elementos habrían recibido entrenamiento del grupo palestino grupo Hamas.

La operación para la recuperación de Aleppo comenzó el sábado al amanecer y su meta es desalojar a los rebeldes de la zona rural de Aleppo, las tropas sirias avanzaron hacia las ciudades de Hraitan, Kafr Hamra y Atareb, lo que permitió que el gobierno sirio retome Tal Shoahana, en el camino a Kafr Dael-Mansoura –según una fuente militar- y el ejército también cortó dos rutas que constituyen una línea de suministro clave, para el rebeldes en la ciudad de Andan. La batalla de Aleppo tiene como principal objetivo separar la ciudad desde el campo y cortarles las líneas de suministros de los rebeldes con Turquía y así debilitarlos antes de irrumpir en las zonas al interior de la ciudad, donde los rebeldes están atrincherados.

Los preparativos se produjeron cinco días después que el ejército sirio y Hezbollah volvieron a tomar Qusayr en el centro-oeste de Siria, un año después que la estratégica región había caído en manos de los rebeldes. Insurgentes y ejército se enfrentaban en la zona ladera de Maaret Al-Atiq, -en la zona de Al-Rashidine- al noroeste de la ciudad de Aleppo; los combates también se extendían por Al-Nubul y Zahra, dos enclaves chiitas rurales fuera del centro comercial de Aleppo. El Gral. de Bgda., Mustafa Al-Sheikh, ex oficial del ejército sirio y ahora comandante rebelde, señaló que "El objetivo es utilizar a las dos aldeas como bases de avanzada para hacer adelantos en Aleppo y su zona rural”.

Otro comandante rebelde del Ejercito Libre Sirio (ELS), indicó que ha aumentado el tráfico aéreo en dirección a Al-Zahra y Al-Nubul durante los últimos dos días, además precisó que intercepciones de las comunicaciones gubernamentales revelaron la presencia de combatientes de Hezbollah en la montaña Shweihneh -también en el noroeste- y adelantó que estaban resistiendo, pero carecían de municiones.

El Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo que la retirada planeada de algunas fuerzas de paz de la ONU de los Altos del Golán muestra que el Estado judío sólo puede confiar en sí mismo para la seguridad. Netanyahu hizo estas declaraciones el domingo, en un día de reuniones del gobierno después que Austria anunció que retiraba sus fuerzas de paz de la ONU en el Golán. Netanyahu dijo a los ministros que "el desmoronamiento de la fuerza de la ONU en los Altos del Golán subraya el hecho de que Israel no puede depender de las fuerzas internacionales para su seguridad."

El presidente sirio, Bashar Al-Assad emitió una fuerte advertencia a Israel, diciendo que en verdad está a favor de la apertura de un frente en el Golán y señaló que la resistencia no va a lanzar cohetes primitivos sin rumbo de vez en cuando, sino que llevará a cabo una resistencia bien planificada y continua, lo que lleva a pensar que Hezbollah tendrá alguna participación activa. También Al-Assad agregó que los ataques israelíes provocarán una respuesta estratégica, en lugar de una respuesta local, y que Hezbollah está involucrado en la lucha contra el enemigo israelí y sus agentes en Siria y Líbano; el presidente sirio vaticinó que el equilibrio de poder en Siria cambiará a favor del gobierno, “a pesar del hecho que los terroristas contrabandean combatientes y armas a través de todas las fronteras”.

A Yuval Steinitz, Ministro israelí de Asuntos Internacionales, Estrategia e Inteligencia, se le preguntó -en una conferencia con periodistas extranjeros- si los recientes éxitos de las fuerzas de Al-Assad contra los rebeldes podrían anunciar la victoria del líder sirio y el funcionario respondió que “con un fuerte respaldo de Irán y Hezbollah, podría ganar”. En junio de 2011, a sólo tres meses de iniciados los incidentes en Siria, el entonces ministro de Defensa, Ehud Barak, pronosticó que la caída de Al-Assad era "cuestión de semanas"; meses más tarde, con la guerra civil en pleno desarrollo, un alto funcionario israelí dijo que Barak había estado tratando de “alentar a los enemigos de Al-Assad para acelerar su derrocamiento”, pero ahora el gobierno de Netanyahu parece más prudente.

El número de automóviles y camiones bombas utilizadas en la guerra de Siria se ha disparado este año, lo que refleja la ampliación de la guerra y la creciente influencia de los militantes islámicos sunitas en el conflicto; los coches bomba se convierten en un símbolo de conocimiento que fluye en el país -que no es de cosecha propia- y creciente poder sumado a la sofisticación de los explosivos improvisados, no significan necesariamente una creciente presencia de Al-Qaeda. Si los rebeldes sirios están recurriendo a los ataques suicidas es porque no tienen buenas opciones y eso es una mala señal para la situación de los rebeldes.

Qusayr representó una prueba en la que se midieron las capacidades de combate de Hezbollah en varios puntos estratégicos: en primer lugar, la organización puso a prueba la cohesión de su base popular y la confianza de éste en las importantes decisiones adoptadas por sus dirigentes; y en segundo lugar, las unidades de combate de la resistencia, por primera vez libran una batalla contra fuerzas similares, impulsadas por una matriz ideológica-religiosa y que utilizan de gran parte de las mismas tácticas de combate del grupo chiita. El liderazgo militar del partido está siendo alabado por haber demostrado su capacidad de aprender en el fragor de la batalla y adaptarse militarmente a los acontecimientos sobre el terreno.

El actual problema que enfrenta el Levante es que algunos países podrían quedar fragmentados. El peligro inminente que amenaza a Siria, Irak, Líbano, Yemen y Libia no puede considerarse como el fruto de la “Primavera Árabe”, ya que las actuales divisiones que dejan a muchos países árabes al borde de la guerra civil, son de base sectaria-étnica. Los árabes hoy en día son hermanos y enemigos al mismo tiempo. Cada subgrupo esgrime su identidad religiosa o étnica para afrontar al resto de los grupos en una guerra en la que todos van a perder. Los árabes han perdido su identidad nacional unificadora -que solía estar por encima de la religión- y la falta del panarabismo está siendo suplantado por las rivalidades sunita-chiitas.


1 comentario:

Guillermo Perez dijo...

como lo dice Fernando, la complejidad que esta tomando al guerra de Siria, tal vez no sea culpa de la llamada "primavera Árabe" pero viene a ser un efecto colateral de dicho movimiento, alentando mas de una vision que va mas allá de la identidad Arabe.