martes, 19 de noviembre de 2013

Atentan contra embajada de Irán en Líbano



El Ministerio de Salud del Líbano dijo que 23 personas murieron y 147 resultaron heridas por el atentado. La agencia de noticias estatal iraní IRNA, citando información del embajador iraní en Líbano, Ghazanfar Roknabadi, dijo que entre los muertos está el Agregado Cultural de Irán, Ibrahim Al-Ansar. En un comunicado, el Ejército dijo que los expertos militares determinaron la primera explosión fue el resultado de un atentado suicida en una motocicleta y tuvo lugar fuera de la residencia de Roknabadi y el segundo atacante suicida que conducía un vehículo 4x4 explotó a menos de 50 metros del complejo de la embajada. Las explosiones golpearon el área de Bir Hassan, al sur de Beirut, bastión de Hezbollah.

Apenas unas horas después del doble ataque suicida contra la embajada iraní en Beirut, las reclamaciones de responsabilidad y las acusaciones comenzaron a cruzarse. Desde la pro Al-Qaeda Brigada Abdullah Azzam dijeron que estaban detrás del ataque, de acuerdo a un tweet publicado por el líder religioso Sheikh Sirajeddine Zuraiqat -guía religioso de la Brigadas de Abdullah Azzam- quien dijo que el grupo había llevado a cabo el ataque y que "Fue una operación de doble martirio por dos de los héroes sunita del Líbano”. Pero el gobierno iraní inmediatamente culpó a Israel, calificando a los ataques de "un crimen inhumano y un acto rencoroso hecho por los sionistas y sus mercenarios", según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores difundido por la agencia oficial de noticias IRNA.

La Brigada Azzam Abdullah tiene fuertes vínculos en los campos de refugiados palestinos de Líbano, así como las conexiones con el Golfo –de hecho dos de sus altos jefes militares son sauditas- y este ataque es una escalada significativa dentro del conflicto interno libanés; después de meses de especulación, un grupo vinculado a Al-Qaeda ha relacionado su participación en el teatro libanés con la guerra civil siria. El Ministro de Información sirio, Omran Zoabi, implícitamente culpó a Arabia Saudita y Qatar de apoyar a los militantes radicales, que han sido culpados de los ataques anteriores contra objetivos chiitas, apoyando de tácitamente la hipótesis del enfrentamiento saudita-iraní.

Las reacciones dentro del país no se hicieron esperar. El líder de Fuerzas Libanesas, Samir Geagea, criticó a Hezbollah y dijo que era una organización armada ilegal y que su participación en la guerra de Siria ha llevado a la "iraquización" de Líbano; una conferencia de prensa televisada en su residencia de Maarab, Geagea dijo que "En la Constitución no hay nada en referencia a la "resistencia", ni siquiera en el Pacto Nacional, se trata de una falsificación".

Funcionarios libaneses condenaron los atentados contra la embajada iraní y destacaron la necesidad de distanciar al país de la crisis regional. El Primer Ministro interino, Najib Mikati, dijo que "Condenamos este acto terrorista cobarde que tiene como objetivo incitar a las tensiones en el Líbano y con el país como un escenario para enviar mensajes políticos" y de acuerdo con un comunicado de su oficina, Mikati le pidió a los libaneses que ejerzan el autocontrol, dada la difícil situación en el país. El presidente del Parlamento, Nabih Berri, precisó que "Este crimen no sólo se dirige a la embajada, sino a todo el Líbano y los libaneses" y describió al ataque como un intento de profundizar la división entre los libaneses y contra la unidad del país. El Primer Ministro designado, Tammam Salam, dijo que los atentados estaban destinados a golpear a la estabilidad y la unidad nacional, al mismo tiempo "Pido a todos los funcionarios libaneses que contribuyan a reducir el grado de las tensiones en el país, bajando el tono de la retórica política y el distanciamiento de Líbano de cualquier cosa que pueda desestabilizar el país". Tanto Salam y Mikati mantuvieron contactados por separado con el embajador iraní, Ghazanfar Runkabadi, después de la explosión.

La embajada de Irán se encuentra en los suburbios del Sur de Beirut, fuertemente dominados por Hezbollah, y el ataque de hoy es similar a las otras tres explosiones que desde principios de este año han sido atribuidos a grupos vinculados a los rebeldes sirios; se cree que estas operaciones son en represalia por el papel militar del grupo chiita en Siria. Lo preocupante es que también ha habido atentados en represalia como las dos bombas que detonaron en el bastión sunita de Trípoli, matando a más de 40 personas. 

En agosto, Israel bombardeó una base dirigida por el Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General en Líbano, en respuesta al lanzamiento de cohetes a través de de la frontera Norte de Israel anteriores y fue el primer ataque aéreo israelí en Líbano desde la guerra de 2006 contra Hezbollah. Las explosiones han confirmado que Líbano no será capaz de resistirse a ser un Estado víctima más de la guerra civil siria.

Los dos discursos de Nasrallah, de la semana pasada, indican que el partido continuará operando militarmente en Siria durante el tiempo que el gobierno de Al-Assad necesite de su ayuda. Esto plantea dos dilemas para Hezbollah: primero si Al-Assad es tan débil que necesita tropas iraníes y de Hezbollah para permanecer en el cargo, ¿Cuál es el beneficio de un aliado estratégico tan vulnerable? Los grupos de oposición sirios no están particularmente bien organizados, financiados, equipados, entrenados, coordinados y de hecho son un desastre en este momento; y en segundo lugar, la libre circulación de las fuerzas de Hezbollah dentro y fuera de Siria no significa que la soberanía formal de los Estados en la región, poco a poco se está borrando. Esto no es sólo por el papel de Hezbollah en Siria, para ser justos, sino que refleja un reciente legado mucho más amplio de libre circulación de los combatientes salafistas-Takfiris y provocadores políticos a través de las fronteras iraníes, iraquíes, sirias y libanesas -junto con los refugiados- que desestabilizan los escenarios nacionales casi a voluntad.

Las fuerzas del gobierno sirio, junto a Hezbollah, ocuparon el pueblo de Qara -80 km de Damasco- cerca de la frontera con el Líbano, luego de un pesado bombardeo de artillería y aviones. Sin embargo, todavía hay pocos indicios de una ofensiva masiva siria que propicie un asalto total contra Qalamoun; mientras esto no suceda, la situación en Líbano será de inestabilidad ya que los suministros para los rebeldes sirios que salen desde Líbano lo hacen de Qalamoun y los enfrentamientos con Hezbollah serán inevitables.





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