martes, 15 de mayo de 2012

El Ejército de Líbano controla Tripoli


Las tropas del Ejército libanés, respaldadas por vehículos blindados desplegados en Trípoli, restauraron el orden después de tres días de enfrentamientos entre los barrios rivales de Bab al-Tabbaneh -cuyos residentes se oponen a Al-Assad- y Jabal Mohsen -cuyos residentes apoyan la líder sirio- y comenzaron a levantar puestos de control y patrullas, particularmente en la calle Siria, que corre entre ambos barrios.

El jefe del Ejército libanés, Gral. Jean Kahwagi, dijo que la decisión de desplegar al Ejército en Trípoli se produjo después de que se tuvo la seguridad que los soldados no serían los objetivos; cuando el ejército entró en las zonas de enfrentamientos se disparó en su contra y uno de los objetivos fue proteger a los efectivos militares, pero también se buscó evitar las bajas entre los civiles armados. Se estima que unos trescientos miembros de las Fuerzas de Seguridad Interna entraron en el área bajo las órdenes del Gral. Bassam Ayoubi, miembros de la policía también participaron del despliegue y las operaciones posteriores.

El ex Primer Ministro, Saad Hariri, instó a los líderes políticos, religiosos y militares libaneses a hacer "lo que sea necesario" para ponerle fin a los enfrentamientos en Tripoli, dijeron fuentes políticas. La oficina de prensa de Hariri dijo que el líder del Movimiento Futuro, actualmente en Arabia Saudita, habló por teléfono la situación en Trípoli con el presidente Michel Sleiman, comandante del Ejército, Gral. Jean Kahwagi, el Mufti del norte de Líbano, Sheikh Malek Shaar, y otros altos funcionarios.

Algunos sectores políticos, como el parlamentario Mouin Merhebi del Akkar, criticaron al Ejército libanés por no aplicar las decisiones del Consejo de Defensa Superior y lo responsabilizaron de cualquier "gota de sangre que se derrame o hay vida que se pierda debido a la reticencia a entrar en la zona de los enfrentamientos". Sin embargo, el Ministro de Defensa, Fayez Ghosn, defendió al Ejército y sostuvo que se va a hacer lo que se deba hacer, se implementarán y tomarán las decisiones necesarias; además Ghosn garantizó que el Ejército tendrá una presencia más fuerte en la zona.

Aunque los enfrentamientos no son raros en el área, los últimos tres días han sido testigos de algunos de los más feroces enfrentamientos entre sunitas y alawitas en Trípoli, matando a ocho personas -entre ellas un soldado e hiriendo a más de 50-; por primera vez fueron utilizados proyectiles de mortero que forzaron a cientos de personas a abandonar sus hogares debido al pánico provocado.

Líbano y Siria comparten una compleja red de relaciones políticas, sectarias y rivalidades que fácilmente se pueden inflamar. Trípoli es solo un caso de violencia sectaria puntual por el tramado religioso de la población local, pero las disputas se han vuelto más frecuentes a medida que el conflicto en Siria empeora y si bien los últimos enfrentamientos fueron provocados por la detención del libanés Mawlawi Shadi -un crítico abierto de Al-Assad- cualquier incidente en Siria repercutirá directamente en las respectivas comunidades libanesas. Pero a diferencia de Siria, Líbano ya ha experimentado conflictos político-religiosos en las últimas décadas de los que a penas a podido recuperarse; la pregunta que se hacen todos es si el sistema político libanés desde los Acuerdo de Taif ha logrado consolidarse o solo fue una tregua momentánea.

lunes, 14 de mayo de 2012

Duros enfrentamientos en Líbano entre sunitas y alawitas


El levantamiento en Siria está provocando, por tercer el día consecutivo, intensos enfrentamientos en Líbano con hombres armados disparando rifles de asalto y granadas propulsadas por cohetes; los enfrentamientos estallaron la noche del sábado en Trípoli después de que las autoridades detuvieron a ciudadano libanés Shadi Mawlawi, un abierto crítico del presidente sirio Bashar Al-Assad. El Fiscal Militar, Saqr Saqr acusó a Mawlawi y a otras cinco personas –entre ellos un qatarí, un palestino y un jordano- de pertenecer a un grupo armado y de llevar a cabo actos armados dentro y fuera de Líbano.

Mawlawi fue engañado presuntamente por la Seguridad General con el pretexto que iba a recibir atención médica, en una oficina de bienestar social del Ministro de Finanzas -Mohammad Safadi- en Trípoli; pero Mawlawi y otros cinco sospechosos libaneses fueron acusados el lunes de pertenecer a un grupo terrorista armado” y se los arrestó. La detención de Mawlawi fue condenada, tanto por Safadi como por el Primer Ministro Najib Mikati, y este último describió la forma en que se llevó a cabo la detención como "inaceptable".

Los combatientes sunitas sostienen que la raíz del actual conflicto que tiene que ver con los disparos de Siria y de acuerdo a su visión, desde allí se quiere que de esta manera comience una batalla en Trípoli. Grupos de hombres, muchos de ellos con fusiles de asalto y vistiendo chalecos militares, permanecieron en los callejones agazapados para evadir a los francotiradores en las colinas sirias.

Fuentes oficiales dijeron que cuatro hombres murieron, en el barrio pro-Assad de Jabal Mohsenl, mientras que la quinta persona fue asesinada cerca de Bab al-Tabbaneh, probablemente por opositores a Al-Assad. La tensión y el miedo se habían apoderado de Trípoli cuando después de grandes esfuerzos, tanto políticos como de seguridad, no pudo mantener un alto el fuego a lo largo de las líneas de demarcación entre los barrios rivales y hombres armados fueron vistos en la calle de Azmi por primera vez desde que estallaron los enfrentamientos.

Bab Al-Tebbaneh, una zona pobre de la ciudad portuaria de Trípoli, poblada principalmente por musulmanes sunitas se encuentra frente a Jabal Mohsen, donde la mayoría de los residentes son de la minoritaria secta alawita, a la que pertenece la familia gobernante siria Al-Assad. La tensión entre los dos barrios ha sido habitual durante años y ha llegado en varias ocasiones a puntos de suma tensión, desde que estalló la revuelta contra el régimen sirio en marzo de 2011; los últimos problemas del fin de semana fueron como consecuencia que las fuerzas de seguridad libanesas arrestaron Al-Mawlawi, acusándolo de pertenecer a una organización terrorista.

Tres unidades del ejército libanés fueron desplegadas en Trípoli, durante la noche del domingo en un intento por poner los enfrentamientos en los que murieron tres personas, entre ellas un soldado. La lucha ha disminuido el domingo por la mañana, en gran medida, por el fuerte despliegue del ejército libanés; las fuerzas de seguridad levantaron puestos de control para mantener la carretera que une Trípoli con Akkar, que podría convertirse en blanco de los disparos de francotiradores.

Mikati, habló telefónicamente con los diputados por Trípoli, Mohammad Kabbara y Jisr Samir y sostuvo una serie de reuniones con los sectores de la seguridad, religiosos y los funcionarios del Ejército de la ciudad. Mikati declaró que “Todos estuvimos de acuerdo que la seguridad de Trípoli es una línea roja” y pidió a los funcionarios de seguridad que lleven a cabo plenamente sus funciones.

Una fuente del gobierno libanés negó el Primer Ministro Najib Mikati haya recibido un mensaje de Damasco exigiendo un cambio en su “política de disociación“para con Siria. El periódico An-Nahar, dijo que Siria presionó al gobierno de Mikati, exigiéndole que “tome decisiones y compromisos claros"; en su informe, An-Nahar dijo que las otras condiciones impuestas por Siria están apoyando las demandas del líder del Movimiento Patriótico Libre, Michel Aoun, que quiere el control de los refugiados sirios en el país y la celebración de elecciones parlamentarias, sobre la base de representación proporcional.

El Tribunal Militar ya acusó a Mawlawi de estar relacionado a una organización terrorista no identificada y adelantó que será enviado a juicio militar. Mientras, los islamistas sostienen que Mawlawi estaba trabajando con los refugiados sirios que habían huido a Líbano; por la misma frontera que ha permitido el paso de refugiados, insurgentes, armas y elementos radicales a Siria. Una declaración de Al-Jamaa Al-Islamiya, un grupo islámico de Trípoli, criticó la detención de Mawlawi debido a la falta de un debido proceso.

La política libanesa siempre ha sido un delicado acto de equilibrio. Los libaneses están divididos en 18 diferentes grupos étnicos-religiosos, los cuales a menudo realizan alianzas entre, para mantener su status quo de poder dentro de un sistema político fragmentado; pero estos grupos tienen una división fundamental: los que están a favor de Siria y los que están en contra del régimen sirio. El actual gobierno de Mikati, es controlado por la Coalición 8 de Marzo -liderada por Hezbollah- ha tratado de evitar un conflicto con Siria y con los opositores a éste dentro de la comunidad internacional manteniendo una “política de disociación” de los hecho en Siria.

El mes pasado, por ejemplo, funcionarios libaneses incautaron envíos de armas pesadas destinadas a la oposición siria, en un intento por cumplir con la solicitud siria de controles fronterizos más estrictos. Pero en otras partes del país, en particular al norte cerca de la frontera con Siria, el área está habitada mayoritariamente por musulmanes sunitas que se oponen firmemente a Al-Assad.

Los grupos sectarios están cada vez más polarizados en Siria entre sunitas, cristianos, drusos, alawitas; todos ellos tienen vínculos directos con sus correligionarios dentro del país y es por ello que Líbano está consciente de su vulnerabilidad, dada la inestabilidad actual. Incluso Hezbollah, que apoya formalmente el régimen de Al-Assad, ha caminado con cuidado cuando se trata de Siria; desde la guerra civil, las tensiones sectarias siempre han acechado a la política, pero el Acuerdo de Taif ha mantenido las líneas sectarias en una paz frágil.

Mientras el conflicto sirio está afectando cada vez más la estabilidad interna libanesa, el país ya está lidiando con las tensiones sectarias pre-existente, la recesión económica, un gobierno débil y dividido sumado a la existencia de un Estado dentro del Estado, como es Hezbollah. Exportar un nuevo conflicto sería un suicidio político para Líbano.


viernes, 11 de mayo de 2012

Cuestionamiemtos sobre la legalidad del Tribunal Especial para Líbano


El Tribunal Especial para Líbano (TEL) permitirá a 58, de las 73 víctimas, a participar en el juicio contra los cuatro sospechosos de Hezbollah acusados de estar involucrados en el asesinato del ex PM, Rafik Hariri. El Secretario del TEL ahora designará un representante legal para las víctimas y para todos aquellos a los que el Secretario considere apropiado deban tener ayuda legal; sin embargo los nombres y las identidades de las víctimas seguirán siendo confidenciales a menos que y hasta que haya una orden judicial posterior en sentido contrario.

Youssef Marten, portavoz del TEL, dijo que la Oficina de Defensa podría refutar las afirmaciones de la Fiscalía del año 2012 y no descartó que la Defensoría pueda contradecir la evidencia de la acusación, absolver a los acusados o buscar nuevos sospechosos. Marten también hizo hincapié en que las autoridades libanesas están obligadas a cooperar y elogió al gobierno libanés por su colaboración con el TEL; el funcionario señaló que el 19 de cada mes el TEL recibe un informe detallado del Fiscal General, Saeed Mirza, explicando los esfuerzos realizados para detener a los cuatro miembros de Hezbollah acusados en la causa.

La noticia del día fue la iniciativa planteada por los diferentes grupos de defensores de los cuatro acusados que han enfocado su estrategia en el cuestionamiento de la legalidad del TEL y en los autos de procesamiento de la etapa de Instrucción. Los abogados de Salim Ayyash -uno de los cuatro acusados de la muerte de Hariri- cuestionaron la competencia de la Sala de Primera Instancia para conocer sobre la acusación presentada contra Ayyash y los otros acusados; trascendió luego que los abogados de Badreddin, Anaissi y Sabra ya han presentado documentos similares.

Por su parte, el equipo de la defensa de Mustafa Badreddine -el supuesto cerebro de la operación-, representado por Antoine Korkmaz -un abogado libanés-, John Jones -de Gran Bretaña- y los funcionarios jurídicos Paulina Baranes y Delval Sandra, presentó una moción para impugnar la legalidad del TEL.

La moción de la defensa de Badreddine, se suma a otros cuestionamientos y desafían al propio TEL. Si bien los movimientos legales son parte de la fase previa al juicio, que comenzó cuando el Tribunal decidió en febrero de 2012 encuadrar a los acusados en rebeldía, todo indicaría que David Baragwanath –presidente del TEL- va a terminar su trabajo aun si el TEL es rechazado por las partes.


• El Consejo de Seguridad abusó de sus poderes cuando aprobó la resolución 1757, ya que no podía considerarse al asesinato de Hariri como una amenaza a la paz y seguridad internacional; tampoco constituye un conflicto armado y no ha creado efectos transfronterizos.
• La resolución 1757 fue un mero paso formal para ejercer las facultades del Capítulo VII de la Carta de ONU, cuando no existía tal amenaza. De hecho, se recurrió al Capítulo VII porque la creación del TEL -mediante un tratado- había fallado.
• La creación del TEL es discriminatoria ya que va a juzgar no sólo a una categoría de los crímenes cometidos en una región en un momento determinado, sino que a un sólo un incidente criminal y sin precedentes.
• El Consejo de Seguridad ha favorecido a una tendencia política en Líbano mediante el establecimiento de un Tribunal único para juzgar los crímenes relacionados con el asesinato de Hariri, y no, por ejemplo, otros delitos de terrorismo o delitos resultantes de la agresión israelí en el año 2006.
• El Consejo de Seguridad nunca ha establecido antes que un tribunal internacional pueda hacer frente a los delitos de terrorismo, ni siquiera en el caso del 9/11. El asesinato de Hariri se caracterizó correctamente como un asesinato político, pero que no tiene en absoluto las características del terrorismo internacional.
• El establecimiento del TEL no es una medida adecuada, ya que lugar de promover la paz y la seguridad en la región ha polarizado a la sociedad libanesa.
• El Capítulo VII se utilizó incorrectamente ya que Líbano es el único Estado del mundo que está obligado a cooperar con TEL, superando el deber de “buena fe” pautado en el Capítulo VII.
• El TEL se estableció en violación flagrante de la Constitución libanesa ya que nunca fue refrendado el acuerdo marco por el parlamento nacional. Según la Convención de Viena, un tratado no puede entrar en vigor coercitivamente, contra la voluntad de uno de los Estados Partes.

Aunque cada uno de los equipos de defensa presentaron mociones independientes, todos los argumentos apuntan a cuestionar la jurisdicción del tribunal. Entre los puntos coincidentes, los equipos argumentan que el Consejo de Seguridad ha abusado de sus poderes mediante la adopción de la Resolución 1757, en virtud del Capítulo VII de la Carta.

jueves, 10 de mayo de 2012

Siria y el déjà vu libanés


EE.UU. decidió ampliar las sanciones existentes contra Siria, aduciendo la "amenaza inusual y extraordinaria" que plantea la nación árabe a la seguridad nacional de norteamericana -entre otras causas- por obstruir la capacidad del gobierno libanés para funcionar con eficacia almacenando armas químicas y biológicas sumado el apoyo a organizaciones terroristas. Obama dijo también que la brutalidad y la represión del gobierno sirio, contra sus ciudadanos podría darle mayor inestabilidad a toda la región, y volvió a instar al presidente sirio Bashar Al-Assad para que dimita y de paso a una transición política.

Sin embargo, Siria está sobreviviendo a pesar de las sanciones y del bloque financiero -impuesto por EE.UU. y la UE- para adquirir importaciones permitidas en la comunidad internacional. Recientemente se conoció que Damasco está importando grandes volúmenes de grano a través de Líbano para evitar las sanciones occidentales y garantizar los suministros vitales.

Si bien estas importaciones no son ilegales, ya que las importaciones de alimentos no están incluidas entre las sanciones impuestas, lo interesante es que las compras sirias de cereales se realizan desde oficinas ubicadas en Líbano, donde se maneja el papeleo y actúan como el comprador inicial; una vez celebrado el contrato se despacha el cereal a Líbano pero los barcos son luego desviados a los puertos sirios.

Ucrania informó, en marzo de 2012, que suministró 300.000 toneladas de trigo destinado al consumo en los términos de un acuerdo intergubernamental. Los acopiadores de granos en la UE han señalado que tuvieron solicitudes de compradores sirios de 10.000 toneladas de cebada y 10.000 toneladas de maíz la semana pasada, pero no que pudieron hacer frente debido que los bancos en Alemania y Suiza no proporcionaron la financiación; es por ello que el gobierno iraní se vio obligado a intervenir y compró millones de toneladas de trigo en febrero y marzo, después de las sanciones occidentales interrumpieron las importaciones habituales de granos.

La Agencia de Alimentación de ONU (FAO), estimó en marzo que Siria tendría que importar alrededor de 4 millones de toneladas de granos para la temporada 2011-2012, en parte por la mala cosecha de la campaña 2011. La FAO ya advirtió que las perspectivas para la cosecha siria de 2012-2013 es incierta debido al impacto de los disturbios.

Terje Roed-Larsen, enviado especial de ONU para Medio Oriente, señaló que hay razones para creer que existe un flujo de armas desde Líbano a Siria y de Siria a Líbano. Recientemente las autoridades libanesas incautaron 60.000 cartuchos de municiones escondidos en dos vehículos dentro un buque portacontenedores italiano atracado en el puerto de Trípoli -ciudad de mayoría sunita- y done se han registrados las mayores protestas libanesas contra Al-Assad. A finales de abril, las autoridades libanesas incautaron una gran remesa de armas desde Libia, incluyendo granadas propulsadas por cohetes y municiones de grueso calibre de un barco interceptado en el Mar Mediterráneo.

Rod-Larsen considera que Medio Oriente está viendo una espiral de “danza de la muerte'' a causa del conflicto en Siria, mientras el presidente Bashar Al-Assad continúe enfrentando a sus oponentes; Rod-Larsen resaltó que toda la región está “al borde del abismo de la guerra".

Bashar Jaafari, embajador de Siria en ONU, dijo que las armas confiscadas en Líbano fueron contrabandeadas por los grupos salafistas a través de la frontera sirio libanesa. Jaafari denunció que estos grupos estaban siendo protegidos en Líbano y lamentó "que algunos movimientos políticos libaneses patrocinen este tipo de terrorismo".

Amin Gemayel, líder libanés del Partido Kataeb, pidió "una iniciativa libanesa que adopte la neutralidad positiva y el reconocimiento internacional y árabe" y señaló que era importante informarle a ambas partes, en Siria, de una vez por todas que Líbano no va a intervenir en los asuntos internos sirios.

Mientras, el Secretario General de ONU, Ban Ki-moon, advirtió sobre un preocupante aumento de los ataques con bombas en Siria; ante la Asamblea General de la ONU Ban reconoció que hay una estrecha ventana de oportunidad para evitar una guerra civil a gran escala en Siria y que se extenderá en la región, debido a que el cese al fuego no ha logrado afianzarse.

Ban Ki-moon, condenó el ataque con explosivos que se produjo en las proximidades de un convoy de la Misión de ONU (UNSMIS), cerca del control militar de la ciudad de Daraa; si bien no hubo víctimas ni daños en la Misión de ONU, sí resultaron heridos 10 soldados sirios. El portavoz de Ban, Martin Nesirky, dijo que no hay pruebas que el ataque estuviese dirigido contra ONU pero destacó que eso demuestra lo inestable y peligrosa que está la situación en el terreno.

La situación en Siria parece estar entrando en una nueva fase, donde la insurgencia está mutando su forma y se está alejando de una rebelión simple derivada de una demanda de reforma política y se va acercando cada vez más a las que fueron las primeras etapas de la guerra civil libanesa. Si bien existen patrones similares, la realidad siria presenta singularidades como la utilización de las ideas y doctrinas yihaditas o la percepción que la confrontación puede ser aprovechada por otros Estados –por caso Rusia- para demostrar la vitalidad de su política exterior y ampliar su esfera de influencia regional.

Los insurgentes también han sufrido una transformación ya que se van alejando de las ideas políticas y morales que alentaban al levantamiento político apoyado por las armas; ahora se propicia la caída del régimen sirio por medio de acciones terroristas que desestabilicen al país de manera tal que el presidente Al-Assad pierda el control nacional. Ciertamente esta fase no llega como decisión racional sino como una salida desesperada ante la falta de respuestas estatales a las demandas políticas, la ausencia de la comunidad internacional y la reticencia de armar a los rebeldes.

Siria no es todavía el escenario libanés de la guerra civil, pero se encamina lentamente hacia ese modelo; el régimen sirio tiene la capacidad para destruir a los rebeldes y fijar la agenda política a su gusto mientras que los insurgentes tienen que convencer al resto de los sirios que son una alternativa viable y no el caos de la guerra civil.


martes, 8 de mayo de 2012

Nuevas bases (¿?) de Hezbollah en Líbano


Las últimas imágenes de satélite de Google Earth revelaron lo que parece ser un campo de entrenamiento militar que Hezbollah construye desde 2006 en las colinas remotas del valle de Bekaa a lo largo de la frontera con Siria. Las imágenes también revelan una considerable y sorprendente actividad de construcción, sellando los huecos de seguridad de Hezbollah en el sur del Líbano, en particular en las colinas al sur de Jezzine, que se convirtió en la línea principal de defensa de la Resistencia después de la guerra de 2006 con Israel.

La imagen de Google Earth de la zona de Janta es del 21 de mayo de 2011, y en comparación con la imagen anterior del 28 de noviembre 2005, muestra una actividad significativa, con nuevas pistas y edificios junto con las instalaciones más militares. Estas colinas escarpadas eran la sede de los primeros campamentos de entrenamiento de Hezbollah, cuando la organización recién comenzaba y los instructores iraníes de la Guardia Revolucionaria iniciaron una campaña de reclutamiento a finales de 1982 en las aldeas chiitas de la Bekaa.

Sin embargo, entre 2008 y 2009, los analistas de Inteligencia occidentales indicaron una serie de movimientos de tierra inusuales en las colinas que posteriormente fueron identificados como un campo de entrenamiento importante y activo. Los nuevos edificios de la zona, pueden ser de naturaleza civil, pero hay cuatro lugares cercanos a la frontera con Siria, que generan interés: uno se ajusta a lo largo con una pista con una serie de curvas; además, un objeto no identificado que consta de tres tiras graduadas en forma de flecha despierta curiosidad. Otra característica, cerca de dos filas paralelas de tres pequeños edificios sin techo cada uno y una estructura más grande en el extremo sur mientras que a unos 400 metros al suroeste -de las tres instalaciones- está supuestamente el campo de tiro.

Hezbollah recientemente advirtió que cualquier ataque contra las instalaciones nucleares de Irán, por parte de Israel, provocaría su represalia desde Líbano; sin embargo, oficiales israelíes contestaron que de producirse una guerra, la misma sería de tal intensidad que le llevaría a Líbano una década para reconstruir sus aldeas. La advertencia, inusualmente dura, viene después de meses de especulación sobre la posibilidad que el gobierno israelí esté considerando una acción militar unilateral contra las instalaciones nucleares iraníes, pese a la oposición de EE.UU.

Sin embargo, la posibilidad de un ataque en los próximos meses es poco probable ya que se avecinan las elecciones generales en Israel -en septiembre- y aunque Ehud Barak, ministro de Defensa del país, recientemente insistió en que los ataques militares no había sido descartados era más un mensaje para el electorado israelí que una decisión de Estado.

Dentro de Líbano, el opositor Bloque del Futuro dijo que Hezbollah todavía estaba usando sus armas para intimidar a la población libanesa e imponer su dominación política, social y económica. La declaración también dijo que "el crimen perpetrado por Hezbollah y sus aliados contra los residentes de Beirut llevó al país a una nueva fase y el pueblo libanés no puede recuperar su vida normal a menos que el Estado libanés recupere el poder”.

La publicación de las imágenes ha despertado más dudas que certezas. La región es la cuna de Hezbollah cuando en 1982 surgió de la mano de los instructores de la Guardia Revolucionaria iraní, por lo que es una zona conocida y la propia Resistencia no ignora que está bajo la vigilancia de los satélites; por otro lado la disposición del terreno, con pocos árboles y colinas despojadas de vegetación hace los campamentos vulnerables a la observación y a posibles ataque.

De hecho, Hezbollah había abandonado esas áreas de entrenamiento después de un ataque aéreo israelí, en junio de 1994, donde aviones y helicópteros dispararon contra el campo de Ain Dardara, dejando un saldo de más de 40 reclutas muertos. Sin embargo, entre 2008 y 2009, los movimientos de tierra en la zona prendieron las luces de los analistas de Inteligencia occidentales y señalaron que nuevamente había un campo de entrenamiento activo.

Ciertamente, las colinas son estratégicamente ventajosas ya que dominan la entrada de la Bekaa occidental hacia el este y el litoral costero hacia el oeste. En el área de Jezzine, numerosos edificios y carreteras han aparecido en las colinas al sur de la ciudad, casualmente en las zonas que tuvieron fisuras durante la guerra de 2006; pero la ubicación y la existencia de estas zonas de seguridad son de público conocimiento y cualquiera con acceso a internet lo podía ver en Google.

La pregunta que subyace es ¿Por qué aparecen estas imágenes ahora, con tanta fuerza?


lunes, 7 de mayo de 2012

Elecciones en Líbano: ¿Agenda libanesa o siria?


Los acontecimientos en Siria se reflejan de manera inmediata en Líbano y comienzan a suplantar los problemas cotidianos por nuevas situaciones que, si bien son ajenas a los libaneses, los involucran en el conflicto del país vecino.

Malek Al-Kurdi, subcomandante del Ejército Libre Sirio (ELS), dijo en comentarios publicados en el periódico As-Sharq al-Awsat, que el actual gobierno libanés era parte del régimen sirio. Al-Kurdi también dijo que las políticas del gobierno libanés probablemente desestabilicen la región y agregó que agentes de Inteligencia sirios estaban activamente persiguiendo a los miembros de la oposición siria en el Líbano.

Mientras que el embajador sirio en Líbano, Ali Abdul Karim Ali, elogió la interceptación por parte de la marina libanesa del buque Lutfallah II que llevaba armas a bordo destinadas a la oposición siria “supuestamente enviadas desde Qatar, Arabia Saudita y otros países están detrás de los incidentes en Siria, Líbano y la región", dijo Ali a los periodistas tras reunirse con el Ministro de Relaciones Exteriores Adnan Mansour.

Hassan Diab es un investigador libio que ha trabajando con un grupo de abogados estadounidenses e internacionales que preparan una demanda contra la OTAN para ser presentada ante la Corte Penal Internacional; Hassan y sus amigos vieron que al barco Lutfallah II siendo cargando en Benghazi, Libia. Hassan afirma que el barco es muy conocido en los muelles de Qatar y Arabia Saudita mientras que un total de cinco almacenes en el área de Bengasi y Misrata suministraron las armas y el dinero para contratar el buque.

Los libios han informado de que las armas interceptadas en el barco son de las reservas sobrantes de la campaña de la OTAN en Libia y que algunas provienen de los arsenales de Qatar y Arabia Saudita que fluyeron a Libia durante los seis meses de enfrentamientos contra Gadafi. Se sabe ahora que el Lutfallah envío II fue financiado por dos empresarios sirios que viven en Arabia Saudita., además, el capitán del barco y la tripulación están afiliados a la oposición siria; por otra parte, pese a las afirmaciones que la carga era de mercancía general, Libia no exporta muchos bienes y su mayor bien es el petróleo crudo ligero y el II Lutfallah evidentemente no es un petrolero.

Con el levantamiento en Siria y los enfrentamientos internos, la política en Líbano se dividido en líneas antagónicas de pro versus anti-sirios y aunque muchos asumieron que sería una cuestión de tiempo antes que el país fuese sacudido por un nuevo conflicto entre chiitas y sunitas, ello no está sucediendo.

Existe un reconocimiento tácito entre ambos bandos que un enfrentamiento podría llevarlos a una situación de incertidumbre mayor cuyo resultado se desconoce, pero que sin lugar a dudas podría afectarlos gravemente.

Hezbollah, el principal grupo pro-sirio y principal partido dentro del gobierno libanés, se mantiene fiel a su prioridad de mantener el status quo –que ahora le es favorable- y evitará una confrontación que lo ponga contra la sociedad libanesa por apoyar al régimen sirio.

Por otra parte, la presión internacional comienza a sentirse en Beirut. Las visitas de la semana pasada, de Irán y EE.UU., vinieron a marcar los límites que cada actor tolerará dentro del conflicto; por ello la economía ha sufrido el control bancario de EE.UU. y ha sugerido que se atengan a las sanciones contra Siria. Irán ha visto con beneplácito que el gobierno de Mikati no haya lanzado su peso contra el régimen sirio con las condenas regionales sino que solo haya implementado una tibia política de disociación.

La crisis siria ha puesto a los sectores pro-sirios a la defensiva, Hezbollah especialmente, ya que por un lado un partido chiita no pueden apoyar a un líder alawita que reprime a sunitas mientras que se ve limitado por la posibilidad estratégica que el régimen caiga y debilite a los chiitas en la región. El efecto contrario se está observando en los partidos sunitas que ven en la crisis la posibilidad de un avance contra Hezbollah; las monarquías del Golfo han redoblado sus esfuerzos diplomáticos y económicos para apuntalar a la oposición libanesa.

Al medio de la escena se sitúa el Primer Ministro libanés, Najib Mikati, que intenta un equilibrio entre las demandas de su coalición de gobierno liderada por Hezbollah y las embestidas de los sunitas liderados por Saad Hariri. El equilibrio de Mikati se traduce en actos a favor de uno y otro bando: Líbano se ha excusado de apoyar las decisiones de la Liga Árabe pero a su vez ha tratando de equilibrar las demandas del régimen sirio contra el contrabando de armas a los rebeldes; mientras que la marina libanesa interceptó un cargamento de armas se hace la vista gorda sobre los elementos del Ejército Libre Sirio refugiados en Trípoli.

La pregunta es de que manera influirá la situación en Siria sobre las próximas elecciones parlamentarias libanesas de 2013, se ignora si el electorado votará a favor de la actual política de “disociación” de Mikati, si castigará la falta de un apoyo concreto al régimen de Al-Assad o si por el contrario se concentrará en la agenda doméstica y las deficiencias en la economía e infraestructura libanesas.

viernes, 4 de mayo de 2012

Israel violó la frontera de Líbano


El ejército israelí (FDI) violó en 65 centímetros la frontera provisoria demarcada por ONU durante la construcción de un muro de separación de seis metros de altura, supervisada por altos funcionarios de las FDI y personal de la fuerza de paz de ONU (FPNUL), en calidad de observador. El ejército libanés ha seguido de cerca la situación y el Jefe de la Brigada del Área Sur del Litani, Gral. Sadeq Tleis, llegó al lugar acompañado por personal de Inteligencia y varios altos oficiales del ejército libanés.

Las FDI sostienen que el proyecto es para el fortalecimiento de 1 kilómetro de la sección de un muro, ya existente en el territorio israelí, por lo tanto no hay modificaciones a la ruta trazada; aun así, para evitar la fricción, se adelantó que la construcción se coordinó con el Ejército libanés y la FPNUL. El proyecto se lleva a cabo cerca del lugar donde fue asesinado un oficial israelí por un francotirador hace dos años cuando el ejército israelí estaba limpiando las malezas.

Del lado libanés, la FPNUL y los soldados libaneses al parecer han pasado a estado de alerta, con más vehículos y patrullas que de costumbre. La frontera entre Israel y Líbano es cerca de 80 kilómetros de largo y ya está fortificada con alambre de púas y sensores electrónicos, como resultado de décadas de violencia.

Kfar Kila, el pueblo vecino a la cerca, es conocido por ser un bastión de Hezbollah, y las banderas junto a fotos del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, son un permanente recordatorio de la tensión en el lugar; de hecho la cerca temporal es de color naranja brillante para delimitar mejor la división entre los dos países.