lunes, 25 de agosto de 2014

El ISIS y su Estado Islámico en Líbano



En declaraciones a Asharq Al-Awsat, el líder de las Fuerzas Libanesas, Samir Geagea, y candidato a la presidencia por la Coalición 14 de Marzo, discutió la situación de Irak y Siria donde los combatientes del Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS) continúan haciendo avances. Geagea también habló sobre la difícil situación de los cristianos de la región y advirtió que ISIS busca infiltrarse en Líbano, pero que Incluso si fueran capaces de hacerlo, Líbano sería su cementerio.

Informes sobre que los yihadistas militantes habían regresado a Arsal con listas de futuras víctimas son falsas, dijeron funcionarios locales. Los rumores sobre represalias por parte de los rebeldes sirios, que se enfrentaron con el ejército libanés a principios de agosto, iban a atacar a los locales por colaborar con los militares libaneses fueron desestimados por el alcalde Ali Hujeiri, del Movimiento Futuro del ex PM Saad Hariri, quien señaló que un grupo de rebeldes "buscó vengarse y saldar cuentas de una vieja disputa entre una familia de Arsal y refugiados sirios, en el que la gente de ambos lados había sido asesinada”.

Uno de los yihadistas detenidos, Imad Jomaa, cuyo arresto desató los 5 días de intensos enfrentamientos entre el ISIS y el Ejército libanés en Arsal, confesó los planes de establecer un Estado islámico entre el valle de la Bekaa y el Norte de Líbano y divulgó que todos los elementos leales a Hezbollah habrían sido ya sea detenidos o muertos. Jomaa señaló a las autoridades judiciales libanesa –sus confesiones se emitieron por LBC TV- que se pretendía crear un Estado Islámico en Líbano y que Sirajeddine Zureiqat, vocero de la Brigada Abdallah Azzam, sería su jefe.

Jomaa confesó ser responsable de la coordinación de la operación y la división de los veintinueve grupos que cayeron bajo su mando en 7 facciones que eventualmente controlarían sede del Ejército y aldeas que se extienden desde la Bekaa hasta el norte de Líbano. La secta chiita era el objetivo principal, dijo, destacando que los grupos militantes se establecieron para detener a todos los hombres y mujeres afiliados a Hezbollah y que los militantes también matarían a cualquier persona mayor de 15 años y que declarase su lealtad al movimiento de resistencia.

Jomaa era conocido por ser un miembro del grupo pro Al-Qaeda Jabhat Al-Nusra, pero un video que salió a la superficie en las últimas semanas muestra que le juraba lealtad al Estado Islámico, que al parecer lo nombró como el líder de la Brigada Fajr Al-Islam. Informes de prensa sostienen que Abou Talal Al-Hamad asumió el liderazgo de la Brigada a raíz de la detención de Jomaa y que él es el encargado de negociar sobre las tropas secuestradas.

El Ejército libanés deicidamente no está “cazando” al ISIS. Su misión es proteger a la frontera libanesa –asumiendo que el ISIS no esté en suelo libanés- ya que solo puede detectar lo que estaba pasando alrededor de la región fronteriza y tienen una capacidad limitada para una táctica ofensiva; la falta de equipos y doctrina han relejado el papel del Ejército en el Norte de Líbano a una defensa pasiva mientras que las misiones ofensivas en el Norte de la Bekaa son Hezbollah. La disuasión del Ejército contrasta con la ofensiva de Hezbollah y si el equilibrio de poder percibido no varía, inevitablemente comenzará a aumentar el malestar entre los sunitas libaneses sobre la “colaboración implícita” del Ejército libanés con el gobierno sirio y Hezbollah. 




1 comentario:

Guillermo Perez dijo...

Solo espero que Líbano NO vuelva a ser el escenario de una guerra sectaria, seria lo peor que le podria a pasar a ese sufrido país.