lunes, 25 de octubre de 2010

Líbano denunció infiltraciones en sus telecomunicaciones


Israel se infiltró en el sector de las telecomunicaciones durante la guerra de 2006 y logró alterar y manipular sus datos, reveló durante una conferencia de prensa el ministro libanés de Telecomunicaciones. Nahhas Charbel. Una fuente judicial dijo que en la investigación preliminar hay personal de la telefonía móvil detenidos y mostró que los israelíes fueron capaces de apoderarse de todos los datos de la empresa “Alfa” desde el segundo día de la guerra de julio de 2006. Esto, le ha proporcionado información a los israelíes, los datos le permitió dirigirse a ciudadanos y edificios, puntualmente en los suburbios del sur y en el sur del Líbano.

Según un comunicado emitido por la oficina de prensa de Nahhas, en la conferencia en México la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) condenó la agresión israelí contra las redes de telecomunicaciones del Líbano.

Desde abril de 2009, el Líbano ha arrestado a casi 100 personas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad del país y personal de telecomunicaciones, bajo la sospecha de espiar para el Mossad. Varios de los sospechosos han admitido su papel en ayudar a identificar los objetivos de Israel en el Líbano - en su mayoría pertenecientes a Hezbollah - que Tel Aviv bombardeó durante la guerra de 2006 contra el país. La operación de contraespionaje ha asestado un duro golpe al sistema de recolección de Inteligencia de israelí en Líbano.

Por otra parte, durante la conferencia, se estableció que el Líbano tiene derecho a pedir una compensación por el daño que había causado a la red de telecomunicaciones. La condena se produjo después de grandes esfuerzos por parte del Ministro libanés de Telecomunicaciones para persuadir a los 124 participantes para condenar a Israel, 43 miembros votaron a favor, 23 en contra, mientras que 57 se abstuvieron.

El informe publicado por la UIT hizo una breve reseña sobre el artículo 75, que se relaciona con el Líbano. Aseguró que la presencia de una red de telecomunicaciones de confianza era una necesidad para el sostenimiento del crecimiento económico y social en todos los países y sobre todo los que fueron expuestos a los ataques israelíes. Añadió que los daños ocasionados a las instalaciones de comunicaciones en el Líbano deben ser objeto de interés de la comunidad internacional y el informe también dijo que el Líbano tiene derecho a ser indemnizados por los daños que habían sufrido.

jueves, 21 de octubre de 2010

Líbano y las tensiones regionales

El embajador saudí en Líbano Ali Awadh Assiri subrayó que el Reino está dispuesto a mantener la estabilidad del Líbano y que el rey Abdullah tiene mucho interés en la unidad del poder político libanés. "Este es el punto de partida de todos nuestros esfuerzos, pero no hay nada mejor que una solución puramente libanesa y estamos listos para ayudarlos a alcanzar", dijo. El miércoles Assiri se reunió con Michel Aoun, el líder del Movimiento Patriótico Libre, quien le expresó su agradecimiento por su posición de apoyo.

El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, dijo que en su viaje a Líbano, se entrevistó con grupos políticos y les pidió preservar la unidad; y ellos acogieron con satisfacción el enfoque de invitar a los otros grupos libaneses a la solidaridad y la unidad.

El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad y el rey saudí Abdulá mantuvieron su segunda conversación telefónica con respecto a acontecimientos importantes en la región del Oriente Medio. La conversación telefónica entre los dos líderes llegó en el mismo momento que Washington anunció su intención de vender un gran paquete de armas a su aliado árabe más importante, Arabia Saudita.

Líbano, forma parte de una serie de asuntos regionales que están en las agendas sauditas – sunita - e iraní – chiita – y ambos actores desean mantener y expandir su área de influencia dentro de la región. El enfoque político de las soluciones propuestas se entrecruza con factores religiosos y dificulta una lectura unidireccional del escenario del Medio Oriente.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La visita del presidente Ahmadinejad a Líbano: Repercusiones.



La visita de Ahmadinejad a Líbano sirvió para enfatizar continuo interés de Teherán en jugar un papel destacado en la política interna del Líbano, no solo a través de su apoyo a Hezbollah, sino también el intento de aumentar su influencia directa sobre el Estado libanés. En este contexto, la visita del presidente iraní al sur del Líbano le dio la oportunidad de prometer su apoyo a Hezbollah y de alabar la resistencia contra Israel y otros que intentan de dominar la región.

El pleno apoyo de Teherán a Hezbollah, adquiere un significado mucho mayor dado el momento elegido. Ahmadinejad llegó unas semanas antes del anuncio de las conclusiones del Tribunal Especial para Líbano. Después de cinco años de investigaciones, el Tribunal finalmente se prepara para dar a conocer sus conclusiones preliminares, que supuestamente implicaría a funcionarios de Hezbollah - incluidos los de alto rango - con el asesinato del ex primer ministro libanés.

Otro intento de fortalecer la influencia iraní en el Líbano, es la oferta iraní de entrenar a las fuerzas armadas libanesas, abiertamente respaldada por Nasrallah. A pesar de la negativa del gobierno libanés de aceptar la ayuda militar iraní, la oferta de Ahmadinejad de ayudar al ejército libanés y sustituir eventualmente la ayuda militar procedente de Occidente parece transmitir la decisión de Teherán de seguir desempeñando un papel fundamental en el Líbano.

Aoun y los lazos iraníes

Durante la visita de Ahmadinejad se establecieron líneas de crédito para financiar dos nuevas centrales eléctricas y un enlace directo a la electricidad entre los dos países a través de Turquía. Resulta inevitable advertir esto como un intento de Irán de establecer su influencia en Líbano a través del petróleo y la electricidad. Líbano se cree que las reservas considerables de petróleo frente a la ciudad norteña de Trípoli que Irán sugirió que podría ser capaz de explorar - otros campos puede estar más al sur, cerca de Israel..

¿Qué motivó al ministro de Exteriores iraní, Manouchehr Mottaki, y al ministro de Energía libanés, Gebran Bassil a firmar los 17 acuerdos? Gebran Bassil es cuñado del ex gral. Michel Aoun - cristiano maronita - cuyo partido político desde hace mucho tiempo se alineó con Siria e Irán. Así, ahora en el Líbano, sus partidarios cristianos se han encontrado como un aliado de Hezbollah y en oposición al gobierno de Saad Hariri.

Aoun está ayudando a los iraníes a entrar en la economía libanesa. El ex general tiene su propa agenda y eso se evidencia cada vez más. Por ejemplo, en el equipo de supuestos espías de Israel detenido por el Ejército libanés, tres de sus miembros habían trabajado para el partido de Aoun en los últimos nueve meses; esta "red de espionaje" se supone que han participado en la acumulación de datos en el sistema de comunicación libaneses y uno de los sospechados fue un alto funcionario en la mayor red de telefonía móvil del Líbano.

Hezbollah está profundamente preocupado por la publicación de las acusaciones del Tribunal Internacional de la ONU y que en ellas se señale a miembros de la milicia en el asesinato de Hariri. Nasrallah, líder de Hezbollah, ya ha denunciado tales acusaciones por adelantado - y sugirió que la red de espionaje israelí insertó tráfico telefónico falso en los registros de teléfono móvil el día del asesinato, es decir, los registros - un elemento clave de las pruebas del Tribunal - fueron manipulados deliberadamente con el fin de implicar a miembros de Hezbollah en el asesinato.

¿Intento de asesinato?

El ministro de Inteligencia iraní - Heidar Moslehi - rechazó informes sobre un frustrado intento de asesinato contra el presidente Ahmadineyad, durante su viaje a Líbano. Algunos medios de comunicación mostraron informes que sugerían que un equipo trató de asesinar al presidente iraní. El funcionario iraní, indicó que Ahmadinejad se había atrevido – incluso - a estar fuera de un escudo de cristal a prueba de balas que se había diseñado para su protección durante los discursos públicos.

El vocero del Parlamento libanés busca el apoyo de Siria


El vocero del Parlamento libanés - Nabih Berri – mantuvo conversaciones con el presidente sirio - Bashar al-Assad - en Damasco, donde se abordaron las relaciones bilaterales, los últimos acontecimientos en el Líbano, y los esfuerzos para solucionar los problemas que amenazan la estabilidad y la seguridad libanesa.

Nabih Berri, destacó que el eje Arabia Saudita - Siria es el camino y que Líbano debe servirse de su unidad y la cooperación para encontrar la solución de cualquier problema. Berri expresó su reconociento a los esfuerzos sirios por mantener la estabilidad en el Líbano y su predisposición a mejorar las relaciones bilaterales. Los debates también giraron también sobre la evolución de las escenas árabes y regionales, especialmente las de Irak y los territorios palestinos.

La visita de Berri se produjo a la luz de las anteriores visitas de los funcionarios y los políticos libaneses a Siria que fueron destinadas a reforzar los lazos entre los dos países vecinos.

En una entrevista, Berri dijo que quiere un consenso entre todas las partes sobre la cuestión de los "testigos falsos" del Tribunal Espacial para el Líbano. Sin embargo, agregó que "tomará la posición adecuada" si no hay consenso sobre la problema, incluso si esto requiere una victoria o perder la votación. El 18 de agosto de 2010, el gabinete libanés delegó al ministro de Justicia - Ibrahim Najjar - la preparación de un informe sobre testimonios falsos en la investigación internacional del asesinato de Hariri; Najjar presentó su informe la semana pasada y la revelación del contenido del mismo podría producir enfrentamientos entre las partes.


jueves, 14 de octubre de 2010

Concluyó la vista del presidente iraní a Líbano


El presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, dijo el jueves que Israel está condenada a perecer mientras se dirigía a miles de partidarios de Hezbollah en un mitin en Bint Jbeil, a sólo cuatro kilómetros de la frontera israelí. Después de alabar la resistencia del Líbano y destacó su invencibilidad en desafiar a Israel y a Occidente, el presidente iraní dijo que la República Islámica estará al lado del pueblo libanés en todas las circunstancias.

Dentro de la agenda de la visita, el presidente iraní se reunió de nuevo con el presidente Michel Suleiman de Líbano en el palacio presidencial. En la reunión, el presidente Ahmadineyad, reiteró una vez más la predisposición de la República Islámica a ayudar al Líbano "en todos los ámbitos", mientras que agradeció al Presidente Suleiman por la cálida recepción del país. El presidente iraní también invitó a su homólogo libanés, a visitar Irán e hizo hincapié en la necesidad de un seguimiento de todos los contratos firmados durante su gira oficial de dos días por el país.

El presidente iraní también mantuvo una reunión, en la embajada iraní en Beirut con líder de Hezbollah - Sayyed Hassan Nasrallah - en la misma Ahmadineyad se refirió a su visita de Estado, así como los acontecimientos en el Líbano y la región.

El Presidente de Irán inició su visita a Líbano


El presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, comenzó desde ayer su primera visita al Líbano, en un clima de acalorados debates en los medios locales; algunos sectores temen que se podrían desencadenar enfrentamientos teniendo en cuenta las divisiones - internas y externas – que provoca el apoyo de Teherán a Hezbollah.

La visita oficial iraní es fruto de una invitación del presidente del Líbano, Michel Suleiman. La misma sigue a una visita de finales de julio del rey de Arabia Saudita, Abdullah bin Abdel-Aziz, rival en influencia local y regional de Irán. Muchos ven la llegada del líder de Irán como un signo de la ascendencia iraní sobre la resistencia en el Líbano y la región. Para Hezbollah y sus aliados, por su parte, la llegada de Ahmadineyad es una victoria y también una afirmación de la independencia de la política exterior del Líbano sobre Occidente, y por tanto de su soberanía.

Está previsto que el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, realice una gira por los pueblos de Bint Jbeil y Qana, cercanos a la frontera sur del Líbano con Israel. La visita, que se hará hincapié en el apoyo de Irán para la lucha de Hezbollah con Israel, ha sido condenada por los EE.UU. e Israel como intencionadamente "provocador". Partidarios de Hezbollah convocaban a la gente para la visita de Ahmadineyad, que estará a tan solo 4 kilómetros de Israel; residentes de la aldea fronteriza israelí de Avivim señalaron que podían ver el escenario levantado para el discurso del líder iraní.

Se cree que Irán han donado cerca de mil millones de dólares para la reconstrucción del sur de Líbano después de la guerra de 2006; Bint Jbeil es una ciudad fronteriza de gran tamaño que fue devastada en el conflicto y, posteriormente, se benefició de la generosidad de Irán.

Líbano e Irán firmaron 17 acuerdos y memorandos de entendimiento durante el primer día de visita del presidente Ahmadineyad. Con estos 17 documentos, el Líbano e Irán procuran desarrollar las relaciones bilaterales y la cooperación en las áreas de agricultura, energía, petróleo y gas, el comercio, el turismo, la educación superior, salud, medio ambiente, medios de comunicación y tecnología de la información.

Los acuerdos, sin embargo, no incluyeron ayuda militar a Líbano. Se espera que algún tipo acuerdo sobre ayuda militar sea firmado durante la visita de Ahmadineyad. Irán dijo en agosto que Irán podría suplir a Líbano con equipo militar, a raíz del congelamiento del Congreso de EEUU al paquete de ayuda para las FFAA libanesas.

El viaje de Ahmadineyad ha puesto manifiesto el interés iraní en mostrarle a los Estados árabes que mantienen buenas relaciones con los EE.UU - como Egipto y Arabia Saudita, que el eje Teherán-Beirut está creciendo.

La importancia local y regional de Hezbollah, el mayor actor político libanés, ha ampliado su poder militar notablemente desde la guerra de 2006 con Israel y la visita de Ahmadineyad institucionaliza esta situación. También Hezbollah se ve beneficiado con el apoyo que ofrece Ahmadineyad, esto deja en claro – dentro de la interna chiita libanesa - el compromiso de Irán con Hezbollah

viernes, 1 de octubre de 2010

Las divisiones de Líbano

La delicada situación se ha agravado ante los inminentes dictámenes del Tribunal Especial para El Líbano (TEL), que investiga el asesinato del ex Primer Ministro Rafik Hariri. Las tensiones se hicieron más notorias cuando trascendió que el TEL podría vincular a miembros de Hezbollah en su acusación.

Las presiones por parte de Hezbollah y diversos sectores políticos libaneses para que el Primer Ministro Saad Hariri rompa con el Tribunal y lo deje sin efecto no producto de una situación coyuntural sino que responden a causas más profundas que dividen a la sociedad.
La línea que separa al Líbano entre sunnitas y chiitas, con sus respectivos apoyos exteriores – Arabia Saudita e Irán –, son la verdadera causa de la inestabilidad libanesa. Las agendas de la Alianza 14 de Marzo, de Hariri, y de su rival Alianza 8 de Marzo son opuestas y como responden a intereses disímiles resulta inevitable el conflicto, independientemente de que se logren momentos de mínimo consenso como fue para la creación del Tribunal.


Una profundización de la división interna podría generar una crisis de gobierno como ya sucedió antes de la llegada de Saad Hariri, cuando por meses el sistema político quedó virtualmente paralizado. En este escenario deteriorado, el Estado no ejerce el total control de la soberanía territorial, no detenta el monopolio de la fuerza y parte de su política exterior es conducida por Hezbollah.

Hezbollah es el principal desafío del gobierno de Hariri. Tiene la capacidad política necesaria para cuestionar al sistema de poder establecido en los Acuerdos de Taif y puede provocar su revisión o incluso derribar al gobierno, además Hezbollah percibe que en el contexto regional los partidos chiitas se encuentran en plena expansión - como sucede en Irak – e Irán se mantiene desafiante frente a Occidente; de allí su interés en el cuestionamiento de la división de poder libanesa y su prentención de una mayor porción.

Sin embargo Hezbollah no ignora que esto tiene un límite. En el caso de una guerra civil entre sunnitas y chiitas, perdería su imagen dentro del mundo musulmán y árabe – Egipto, Arabia Saudita y Siria – y si bien cuenta con el apoyo de Irán ratificado con la futura visita del presidente Ahmadinejad, abriría la posibilidad de una intervensión norteamericana e israelí.

Hasta el momento el único ganador es el Primer Ministro Hariri. Ha logrado el funcionamiento de una institución judicial - el TEL – y ha soportado los embates de la oposición con éxito sin que se paralice el país. Por otro lado le ha servido para determinar las verdaderas posiciones de sus aliados dentro de la Alianza 14 de Marzo y del tablero político libanés.

Por ello, cualquiera sea el resultado del dictamen del Tribunal o los alcances de la visita de Ahmadinejad, el conflicto permanecerá latente en la superficie en tanto y en cuanto no sean resueltas las divisiones internas y superadas las injerencias externas que alimentan dichas separaciones.