Ayer se iniciaron en Lima las sesiones de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur y Países Árabes (ASPA), este foro tiene como propósito la integración birregional y la promoción de los vínculos políticos, económicos, inversiones y cooperación. Por América del Sur han confirmado su asistencia, además del presidente anfitrión Ollanta Humala, sus pares Cristina Kirchner, Evo Morales, Dilma Rousseff, Juan Manuel Santos, Sebastián Piñera, Rafael Correa, Donald Ramotar y José Mujica; entre las ausencias sudamericanas más notorias se destacan el presidente de Venezuela, Hugo Chávez -quien se encuentra en plena campaña electoral y asistirá en su representación el canciller Nicolás Maduro- y la ausencia del presidente de Paraguay, Federico Franco, debido a que su país está suspendido de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), tras el golpe institucional que destituyó a Fernando Lugo en junio.
Por el bloque de naciones árabes, confirmaron su llegada el rey de Jordania, Abdullah Bin Al-Hussein; los presidentes de Líbano, Michel Sleiman y de Túnez, Moncef Marzouki; además del jeque de Qatar, Hamad Bin Khalifa Al Thani. El principal ausente de la Cumbre es Siria que no ha enviado representantes.
El Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de ASPA, en la sesión previa, dejó lista para su aprobación y firma la “Declaración de Lima”, un documento en el que se plasmarán los principales acuerdos de la III Cumbre; según se informó, los detalles faltantes se resolverían de manera interna y el texto final será puesto a consideración de los jefes de Estado y representantes en el día de hoy cuando se reúnan en la ronda de cierre del encuentro internacional.
La Declaración consta de setenta puntos y se divide en tres partes: la primera referida a principios generales, de Derecho Internacional básicamente; una segunda sobre el diálogo político, donde se aborda una serie de puntos de interés, como el rechazo de violencia en Siria y finalmente, la tercera parte que será la más extensa porque contempla una serie de acuerdos agrupados en cinco ejes temáticos: economía y finanzas, ambiente, ciencia y tecnología, cultura, y desarrollo social. Además se prevé que el documento final contenga párrafos relativos a la situación de algunos países de Oriente Medio -como Siria y Palestina- y alguna mención a la situación institucional de Paraguay.
Durante el debate en la reunión de cancilleres, se propusieron fórmulas destinadas a acentuar la integración de los dos bloques regionales, entre ellas
la planteada por Líbano de formar la Secretaría General de ASPA. Entre los citados mecanismos se encuentra también realización de reuniones de ministros de Relaciones Exteriores de ambos bloques durante el tiempo en que no se efectúen cumbres de jefes de Estado y de Gobierno, está previsto que la primera reunión de cancilleres tenga lugar en 2013 en Bahrein, país que hizo dicha propuesta.
En relación a la situación en Siria, el Secretario General de la Liga de Estados Árabes, Nabil El-Araby, hizo un llamado para solucionar la “asfixiante crisis” que vive Siria y los problemas del Estado Palestino; durante la reunión del Consejo de Cancilleres de ASPA, El-Araby sostuvo que el mundo árabe y las naciones sudamericanas deben mantener la esperanza de “ponerle fin a la hemorragia que está teniendo Siria”. Al término de su intervención, El-Araby dijo que la aspiración la Liga Árabe es que la cumbre de jefes de gobierno “sea un paso más en la integración con los países de la Unasur”.
Aunque las cuestiones políticas iban a estar en las agendas de los dos bloques, el tema preponderante es la profundización de las relaciones comerciales entre los países árabes y sudamericanos. Dentro de este ámbito, uno de los Estados sudamericanos con mayor interés es Perú, esto se ha traducido en notorios esfuerzos de su Cancillería y Cámaras de comercio por ratificar acuerdos comerciales con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).
Una de las iniciativas
es participación de capitales árabes en la explotación de hidrocarburos peruanos. Humberto Campodónico, presidente de Petroperú, informó que se reunirá con delegados de los países árabes, en el marco del III Encuentro Empresarial ASPA, para presentarles una cartera de inversiones en hidrocarburos; Perú ya tiene experiencia en la participación de una empresa árabe en la explotación de hidrocarburos nacionales -Argelia participa en la explotación del gas de Camisea y es la primera empresa árabe que participa en ese sector- lo que seguramente facilitará la entrada de otras empresas de esa región.
Según datos oficiales del gobierno de Brasil, América del Sur y los Países Árabes suman un PIB de u$s 5,4 billones con un mercado de 750 millones de habitantes; el intercambio comercial entre ambas regiones creció más de 100%
entre 2005 y 2011: en ese lapso pasó de u$s 13.600 millones u$s 27.400 millones. Las exportaciones latinoamericanas a Medio Oriente fueron por u$s 25.772 millones -en 2010- lo que representó apenas 2,91% de las exportaciones regionales totales, según un informe difundido en agosto por el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).