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jueves, 13 de marzo de 2014

Los niños refugiados sirios en Líbano



La violencia derivada de la guerra civil siria sigue golpeando a Líbano. Hoy los enfrentamientos entre sunitas y alawitas en Tripoli dejaron un saldo de dos personas muertas, entre ellas una niña de 10 años. Los disparos comenzaron cuando hombres armados dispararon a un sunita que albergaba a miembros de una familia alawita en el barrio Jabal Mohsen de mayoría alawita.

En la zona fronteriza de Arsal reina la calma después de varios días de ataques aéreos sirios. Esta ciudad fronteriza de Líbano, cuyos residentes apoyan incondicionalmente la oposición siria, ha estado bajo fuego de cohetes y los ataques aéreos se dirigen –presumiblemente- contras las rutas utilizadas para el contrabando de suministros y combatientes a través de la frontera con Siria. Además la mayoría de los cohetes han golpeado las regiones montañosas que rodean Arsal, donde cientos de refugiados sirios han establecido asentamientos de tiendas de campaña, las autoridades señalaron que era imposible saber el número exacto de víctimas que se habían producido en el lado libanés de la frontera. Mientras tanto, los campamentos comienzan a ser visibles a pocos kilómetros de la ciudad y se están volviendo cada vez más inquietos. 

Otro efecto de la guerra civil siria comienza a llegar a Líbano. Un niño sirio refugiado de 19 meses de edad, fue hospitalizado en Taanayel con sospecha de tener polio; Zaher Haider, pediatra del hospital libanés, dijo el paciente ya había dado negativo para la meningitis y que los funcionarios de la OMS enviaron muestras de garganta y heces a El Cairo para determinar si el niño tiene polio. En caso de que la prueba sea positiva sería primer caso documentado de Líbano de poliomielitis -entre los refugiados sirios- y provocaría una gran preocupación ya que la enfermedad se propaga rápidamente entre los refugiados que no han sido vacunados -que incluye la mayoría de los niños nacidos durante el conflicto- y más de 1,2 millones de niños recientemente huyeron de Siria y más de 500.000 niños sirios viven en la actualidad en calidad de refugiados en Líbano.

Los niños refugiados sirios representan otro problema adicional. En Líbano, unos 435.000 niños sirios -ya representan el 20 % de la población en edad escolar de Líbano- en los campamentos y a través de la operación de un sistema de doble turno, asisten a 1.500 escuelas libanesas. Es poco difundido que el niño refugiado típico pasa más de 10 años fuera de casa y corre el riesgo de perder su infancia y convertirse en parte de una generación perdida que nunca supo lo que es ir a la escuela; 5.5 millones de niños sirios están afectados por la guerra y 1.1 millones viven bajo sitio rebelde o gubernamental, sin comida o medicamentos.

Otra amenaza que asuma en el horizonte es la tuberculosis. En Jordania, se detectaron 109 casos de tuberculosis entre los refugiados sirios del campo de Zaatari y 4 de los casos fueron diagnosticados como resistentes a múltiples fármacos. Abu Rumman, Director del Programa Nacional para Detener la Tuberculosis, dijo el Ministerio supervisa la medicación de todos los refugiados con diagnóstico de tuberculosis y señaló que la prevalencia de tuberculosis entre los sirios era de 24 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Jordania la tasa es de 6 por cada 100.000 personas.

Un informe apoyado por la agencia internacional Visión Mundial, “Nuestro Incierto Futuro”, reveló una investigación realizada en el Valle de Bekaa e Irbid –Jordania- durante enero y febrero. A través de discusiones y entrevistas de grupo, 140 niños de edades comprendidas entre 10 y 17 años identificaron sus problemas más urgentes y formularon recomendaciones para ayudar a resolverlos. Los niños encontraron que el 86% de sus pares han estado expuestos a la violencia en sus nuevas comunidades y el informe hace referencia el matrimonio infantil, la inseguridad financiera e intimidación como las principales preocupaciones de los niños. También menciona el racismo y el sectarismo aunque deja en claro la experiencia de una gran generosidad de sus nuevas comunidades.

Hace unos meses en Kuwait a instancias del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se juntaron cerca de u$s 2.000 millones de los u$s 6000 millones que comprometieron los países donantes para los refugiados sirios; las necesidades de financiación para 2013 fueron de u$s 4.400 millones y sólo el 70% se cumplió a finales de año. 

La situación de los refugiados sirios, especialmente de los niños, comenzará a ser un problema recurrente en varias sociedades regionales ya que la guerra civil siria no tiene un final previsible en el mediano plazo y su violencia solo expulsa población civil. Por otra parte, las economías domésticas ya estaban deterioradas antes del conflicto sirio, por lo que ahora se verán sobre-exigidas por un fenómeno exógeno que impacta de manera directa sobre el Estado y éste no cuenta con la ayuda internacional prometida para hacerle frente, pero debe responderle a sus nacionales que demandan y protestan contra los refugiados sirios.



jueves, 13 de junio de 2013

Los problemas derivados de los refugiados sirios


A mediados de marzo, el Secretario General Adjunto de Hezbollah, Naim Qassem, dijo que su partido no aceptaba el establecimiento de campos de refugiados sirios en Líbano ya que “que tales campos se convertirán en una isla militar contra Siria y luego Líbano". En otras palabras, Hezbollah no quiere que una situación similar a la de la década de 1970, cuando los grupos guerrilleros palestinos establecieron bases -que no deben confundirse con los campos de refugiados palestinos- en el sur del país y partes de la Bekaa para lanzar ataques contra Israel desde Líbano.

Sin embargo, trabajadores humanitarios señalan que el establecimiento de campamentos es inevitable, y aunque Hezbollah se ha negado rotundamente a aceptar el establecimiento de campamentos -principalmente por temor a los sunitas refugiados anti-Assad- ya que pasarán un largo plazo en suelo libanés, el creciente número de refugiados sirios no deja otras alternativas.

Este mismo mes, Ninette Kelley, jefa de misión local del ACNUR, insistió que no la construcción de campos de refugiados era la estrategia correcta y argumentó Líbano era "un modelo para tratar con los refugiados"; pero ese enfoque está a punto de ser abandonado exponiendo a la ONU a las críticas sobre la subestimación de la escala y la naturaleza de la crisis y el agravamiento del sufrimiento de los refugiados sirios.

Pero ahora ACNUR espera levantar rápidamente dos campos en la zona de la Bekaa –bajo control de Hezbollah- en las ciudades de Joub Janine y Znoub Tall, para llegar finalmente a unos 12 campamentos capaces de recibir a 100.000 refugiados cada uno, de acuerdo con los documentos de la ONU y sesiones de información de los funcionarios de los organismos de asistencia del ACNUR en Beirut, esto haría que Líbano se ponga en línea con la estrategia de la ONU –junto a los campamentos en Jordania y Turquía-. En las zonas chiitas, la llegada de los sunitas sirios es recibida con inquietud y los propios trabajadores humanitarios reconocen que pronto se empezará a ver la violencia entre las comunidades de acogida y los refugiados.

El 10 de junio, un grupo de mujeres y niños impidió el paso de un convoy de la Cruz Roja que lleva un grupo de sirios heridos de Arsal en el norte del Líbano. Según la Agencia de Información Nacional, el grupo bloqueó la ruta en protesta por el secuestro de un civil en un caso no del todo claro; pero los manifestantes no dejaron pasar la caravana con los heridos sirios y el convoy terminó tomando una ruta más larga a través de Hermel, Baalbek, Aynata, bajo la protección del Ejército libanés y la Cruz Roja Internacional.

Nuevas cifras de ONU muestran que el número de refugiados sirios en Líbano ha alcanzado los 500.000 -en un país con una población de poco más de 4 millones- sin embargo hay problemas mayores. El jefe de la sub-oficina del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Bekaa, Ingolfur Palsson, explicó que "Cada mes tenemos 50.000 personas que cruzan la frontera libanesa procedente de Siria. Y cada mes estamos aumentando nuestra capacidad para satisfacer las necesidades de estas personas. Para nosotros, la comida es la más alta prioridad a estas personas en el momento. Estamos capaz de hacer frente, pero cada vez es más y más difícil”.

La embajadora de Unión Europea en Líbano, Angelina Eichhorst, dijo ayer que Líbano debe estar preparado para recibir más refugiados sirios y describió la situación humanitaria de los desplazados como "la peor desde la Segunda Guerra Mundial. La ayuda humanitaria es abundante, pero la necesidad la supera con creces y este es el problema. Estamos siendo testigos de una situación que no hemos visto desde la Segunda Guerra Mundial. Se trata de una gran crisis". Los comentarios de Eichorst fueron hechas durante una visita a las reuniones de refugiados sirios en el sur de Líbano, donde la funcionaria se reunió con los refugiados y les preguntó acerca de sus necesidades y dificultades. Solamente en Shebaa el número de los refugiados es de 40.000 y el municipio local está pagando por sus gastos, con la ayuda de donaciones.

El presidente libanés, Michel Sleiman, propuso en abril la creación de campos de refugiados dentro de Siria, bajo la protección de ONU para albergar a los miles de desplazados que huyen de la violencia; la propuesta del presidente libanés era establecer los campamentos cerca de la frontera siria con Líbano, Jordania, Turquía e Irak y de hecho le pidió a los Estados árabes y del Golfo que ayuden al Líbano para hacerle frente al creciente número de refugiados sirios. Sleiman se reunió con el Comisario General Adjunto del UNRWA, Philipo Grandy, quien le prometió al presidente libanés que iba a proponer sus ideas al Secretario General de ONU, Ban ki-Moon.

El ex Primer Ministro, Saad Hariri, acusó a Hezbollah de poner en peligro a Líbano a través de sus acciones a lo largo de los años, incluyendo el envío de combatientes a la guerra en Siria y señaló que "Hezbollah decidió unilateralmente romper todas las tradiciones, leyes y normas que rigen la vida nacional entre los libaneses y como un grupo sectario armado, no tuvo ninguna consideración en los derechos de los Estados en la adopción de decisiones fundamentales por la sensibilidad de los grupos vive entre los que constituyen por lo menos el 50% de la población libanesa."

Pero ese 50% podría cambiar en el largo plazo y ese es el mayor temor de Hezbollah sobre la cuestión de los campamentos y los refugiados sirios –especialmente sunitas- que cambiarían la demografía política libanesa. Aproximadamente unos 400.000 refugiados palestinos ya viven en campamentos en Líbano, algunos huyeron de Palestina luego del establecimiento de Israel, y ahora tendría lugar probablemente una masa igual o superior de refugiados sirios; incluso aún después que la guerra civil haya terminado, si Al-Assad se aferra al poder no regresarían a Siria.

Los chiitas se convertirían así significativamente en una segunda fuerza política, dentro de un sistema político basado en un delicado sistema sectario, perdiendo su actual capacidad de influir en la formación de los gobiernos y en las políticas de Estado.

Mientras se espera un impacto directo en la demografía, la economía libanesa ya acusa los primeros efectos. La afluencia de refugiados y el conflicto sirio están dañando la economía de Líbano: una caída de 17.5 % en la afluencia de turistas en 2012 -que se acumula a la caída del 23,7% de 2011-; disminución de las exportaciones industriales; caída de la confianza del consumidor del 37% en 2012 -tras una caída del 29 % en 2011- y una disminución de la inversión extranjera directa del 68% en 2012.



 

viernes, 20 de abril de 2012

Líbano recibe más refugiados sirios


Alistair Burt, Subsecretario de Estado para Medio Oriente y África del Norte del Reino Unido, se reunió con el Primer Ministro libanés, Najib Mikati, y abordaron el problema de los refugiados de Siria y Palestina. Burt dijo que Gran Bretaña seguirá contribuyendo con su ayuda a los refugiados sirios en el Líbano; en la actualidad hay alrededor de 12.000 refugiados sirios en Líbano, según el último informe semanal emitido por la Agencia de Refugiados de ONU (ACNUR), solo unos 7.088 refugiados sirios están registrados en el norte de Líbano.

Gran Bretaña ha anunciado un aporte adicional de u$s 6.4 millones en ayuda humanitaria para los refugiados sirios, mientras que el presidente francés, Nicolas Sarkozy repitió el pedido para los corredores humanitarios y que se permita el acceso de los grupos de ayuda. La mitad de los nuevos fondos anunciados por el Departamento para el Desarrollo Internacional (DDI) pasará por ACNUR; el resto de los fondos se destinará a otros organismos humanitarios en la región para proporcionar ayuda médica a los civiles heridos y otros que sufren como resultado de los combates.

La situación de los refugiados palestinos también fue abordada durante la reunión. Hay aproximadamente unos 400.000 refugiados palestinos registrados en la ONU de Líbano; sin embargo, las estimaciones no oficiales, a veces colocan el número de refugiados palestinos que viven realmente en Líbano en 250.000.

ACNUR dijo que ONU y sus socios están poniendo en práctica programas esenciales para ayudar a los refugiados sirios y a los países que receptan refugiados; Melissa Fleming, portavoz de ACNUR, informó que se han recaudado menos del 20 % de los fondos, previstos en u$s 84 millones, y que solo cuentan con u$s 15,6 millones para impulsar el Plan de Respuesta Regional (PPR) de Siria. Fleming dijo que los programas de asistencia se están ejecutando a pesar de la escasez de financiación y que se hace hincapié en los programas dirigidos por ACNUR que incluyen el transporte aéreo de tiendas de campaña y mantas a Turquía, un programa de asistencia en efectivo en Jordania, los programas de extensión para identificar a los más vulnerables en Jordania y el Líbano, y la rehabilitación de viviendas y centros comunitarios en Jordania y Líbano.

Un dato clave es que unos 1.500 refugiados sirios han salido de Siria desde el inicio de la tregua, según cifras oficiales publicadas el jueves pasado; en la actualidad, un total de 23.558 sirios se refugian en Turquía, según el PM y el Centro de Gestión de Emergencias, lo que da una actualización periódica de las cifras.

En una reunión del “Foro Humanitario de Siria” celebrada en Ginebra, el Subdirector de Programas de Emergencia de UNICEF, Dermot Carty, dijo que los niños y los jóvenes representan el 50% del total de refugiados sirios que cruzan a Jordania, Líbano y Turquía; UNICEF está pidiendo fondos adicionales para atender las necesidades de los niños sirios que actualmente se encuentran en Jordania, Líbano y Turquía. Carty hizo hincapié en el apoyo de UNICEF al Plan de Respuesta Regional (PRR), encabezado por el Comisionado de ONU para los Refugiados (ACNUR), y añadió que con la mayor afluencia de refugiados se necesitan con urgencia más fondos; desde el lanzamiento en marzo, el PRR de UNICEF ha recibido menos de u$s 1.5 millones contra el requerimiento total de u$s 7.4 millones.

El Coordinador Especial de ONU para Líbano, Derek Plumbly, recibió una carta de Mouin Al-Merhebi, parlamentario del Bloque del Futuro, para entregársela al Secretario General de ONU, Ban Ki-moon, donde le pide un "despliegue permanentemente" de observadores de ONU en la frontera entre Líbano y Siria. En la carta, Al-Merhebi sostiene que “el gobierno sirio debe ser presionado para detener las violaciones de su ejército que llevó a la muerte de muchas personas en las zonas fronterizas", y añadió que el gabinete libanés también deben ser presionado para "activar la presencia del ejército libanés en la frontera con Siria de manera que proporcione seguridad y limite las violaciones de Siria."

Plumbly negó cualquier plan para establecer campamentos de refugiados sirios en Líbano y elogió el compromiso de las autoridades libanesas con las necesidades humanitarias de los desplazados; Plumbly visitó a los refugiados sirios en la frontera y pudo constatar de primera mano la situación.