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martes, 6 de diciembre de 2011

Líbano: Hezbollah apoya al gobierno de Siria

Sayyed Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah, dijo que su grupo estaba aumentando sus reservas de armas poco después de una inusual aparición pública desde julio de 2008 en una procesión de Ashura -el décimo día de Muharram, primer mes del calendario lunar musulmán- en Beirut. Nasrallah, durante su breve aparición pública, Hablando desde un podio al aire libre, dijo a multitud de espectadores que quería renovar el compromiso con Al-Hussein, frente a los 30.000 asistentes; además señaló que la resistencia y sus armas seguirán existiendo y que las conspiraciones, guerras psicológicas, políticas y de Inteligencia no iban a destruirla.

Hezbollah, el actor más poderoso en Líbano, se ha enfrentado a un desafío cada vez mayor entre los ocho meses de agitación en Siria, cuyo gobierno, junto con Irán, sigue siendo el aliado más estratégico del grupo; pero el apoyo de Nasrallah al presidente Bashar al-Assad ha dañado la posición del grupo entre los manifestantes en Siria y sus opositores en Líbano quienes ahora confían en el final de la dinastía Al-Assad.

Durante semanas, Hezbollah se mostró reticente a darle su apoyo público a Al-Assad, pero las declaraciones de Nasrallah fueron muy claras, y la calificación del gobierno sirio como "un régimen de resistencia" y la critica a los opositores -en particular el grupo de la oposición organizada de Turquía-, acusándolos de colaborar con los EE.UU. e Israel para tratar de destruir Siria ya no dejan lugar a dudas sobre el apoyo de Hezbollah al gobierno sirio.

Hezbollah cree que Occidente está trabajando para remodelar el Medio Oriente mediante la sustitución de Al-Assad con un gobernante amigo de Israel y hostil a ellos; según Nasrallah busca recompensar lo que describió como la pérdida en Irak, donde después de casi nueve años de guerra las tropas estadounidenses se retirarán por completo el 31 de diciembre.

La zona fronteriza, inactiva por más de dos años, se vio sacudida el martes pasado cuando un cohete fue disparado desde el sur del Líbano, dañando dos edificios en el norte de Israel y el fuego de dibujo vuelta, pero no hubo ningún reclamo de responsabilidad. Funcionarios y analistas israelíes no le dieron mucho significado a la breve aparición pública de Nasrallah. Yigal Palmor, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, dijo que la aparición pública pasó casi desapercibida y ello refleja que Israel está inmerso en sus propias preocupaciones sobre la agitación en Siria y en los problemas internos en Líbano, de allí que no es probable que se inicie una inminente confrontación con Israel.

Durante el discurso de Nasrallah reiteró su promesa de apoyar a Al-Assad, hecho que no debería llamar la atención; pero lo significativo es que arremetió contra el Consejo Nacional de Siria (CNS) -el principal grupo de oposición sirio- al que lo relacionó con EE.UU. e Israel. Esta alusión al CNS y a su líder, Burhan Ghalioun, es una señal de cómo el régimen sirio está percibiendo a los grupos de la oposición y cuales son vistos verdaderamente con preocupación.

Por otra parte, Nasrallah también respondió indirectamente a los comentarios de Ghalioun, quien aseguró que una vez que el régimen sea depuesto la oposición cortará los lazos militares con Irán, Hezbollah y el movimiento islamista palestino Hamas. Irán y Hezbollah saben que una ruptura estratégica de ese tipo pondrá en riesgo la agenda iraní en la región y la resistencia islámica quedará aislada en Líbano; mientras Hezbollah sigue debatiéndose en la oposición a la guerra civil en Siria y el apoyo al régimen de Al-Assad, que reprime violentamente a los manifestantes árabes-musulmanes.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Refugiados sirios: el problema para Líbano



El Ejército libanés decomisó cinco camionetas Chevrolet cargados con mercancías de contrabando para Siria -en Deir al-Asha'er- en la región de Rashayyia. La Agencia de Noticias de Líbano también informó que que el poder judicial libanés arrestó a los libaneses de Iyad al-Hiq que protagonizaron un intercambio de disparos con el ejército sirio en la región de Al-Hirmel, en la frontera con Siria.

Los envíos decomisados incluían alcohol, cigarrillos extranjeros y aparatos eléctricos, los contrabandistas trataron de pasar el envío a Siria por una zona porosa de la frontera sirio-libanesa; la semana pasada el ejército libanés había incautado dos cargamentos de aparatos eléctricos y juguetes de contrabando a Siria.

En otro suceso, dos ciudadanos libaneses de la ciudad de Akroum -en el norte del Líbano- fueron secuestrados brevemente por miembros del Ejército sirio, según señaló una fuente de seguridad, después que seis miembros del Ejército sirio se infiltraron en la ciudad fronteriza. Los dos hombres libaneses -primos de la familia Daher- fueron llevados a punta de pistola a la localidad fronteriza siria de Heet el miércoles; la familia Daher había trabajado en sus familiares, residentes de Heet, antes del estallido de la revuelta en Siria en marzo.

Los dos hombres fueron puestos en libertad más tarde tras la presión de los residentes de Heet, que sitiaron la base del Ejército sirio donde los militares habían alojado a los Daher. Por otra parte, la fuente de seguridad dijo que dos soldados heridos del ejército sirio en el Líbano, que cruzaron en la incursión fueron trasladados a un hospital en el norte de Líbano para el tratamiento; los soldados fueron heridos en la ciudad siria de Al-Qusair, al suroeste de Homs.

La situación de los refugiados sirios que han huido de la violencia y se han instalado en Líbano se complica más aun con la infiltración de elementos de seguridad sirios que están realizando ataques selectivos sobre ellos. Pero lo más importante es la crisis de refugiados en ciernes para Líbano.

Después de los informes de la propagación de asesinatos en Homs este mes, se produjo un marcado incremento en el número de refugiados y el flujo podría convertirse en un verdadero dolor de cabeza si los números continúan aumentando al ritmo actual. Alain Ghafari, coordinador de campo del ACNUR, señaló que las cifras van en aumento y en septiembre registraron más de 1000 entradas; pero los refugiados afirman que sus números están más cerca de 6000 y que no todos se han registrado con el ACNUR. Muchos están viviendo con familias libanesas con los que a menudo tienen vínculos familiares y de amistad. Además la ACNUR ha pedido a los alcaldes que le soliciten a las familias locales que alberguen a los sirios.

El Primer Ministro libanés Najib Mikati, por su parte, negó haber tenido relaciones de negocios con funcionarios sirios y dijo que no hay una asociación comercial entre su familia y Rami Makhlouf, primo el presidente sirio. Mikati también dijo que no había lazos de negocios entre él y los otros funcionarios sirios y que los estadounidenses son conscientes de que no existe dicho vínculo, en relación a la investigación norteamericana y a una había una advertencia de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, sobre la liviandad con que Líbano había tomado las resoluciones internacionales.

La situación de los refugiados sirios comenzará a ser un problema para Líbano en directa proporción al incremento de la violencia por parte de Damasco. Los problemas derivados de los refugiados no son nuevos para los libaneses -la experiencia de los palestinos por caso- y los resultados no fueron felices para Beirut.

Siria ha tenido un papel hegemónico importante en la vida política libanesa contemporánea y no es un secreto que el aparato de seguridad libanés estuvo infiltrado por los sirios durante décadas; ello facilitaría, junto a la complicidad de elementos libaneses, las incursiones sirias en territorio libanés para secuestrar a nacionales sirios.

jueves, 23 de junio de 2011

El Banco Central de Siria abrió cuentas en su homólogo de Líbano



El Banco Central de Siria ha abierto una cuenta en el Banco Central del Líbano la semana pasada; aunque es habitual para los bancos abrir cuentas en bancos extranjeros, la duda surge por el momento en que habrían tenido lugar -menos de 10 días- dichas transacciones.

Durante las últimas semanas, la UE y los EE.UU. han impuesto una serie de sanciones económicas a Siria en respuesta a la represión de las protestas contrarias al gobierno. La Unión Europea ha impuesto mas sanciones al régimen sirio, apuntando a siete personas más y cuatro empresas. La UE anunció el jueves la lista ampliada de los individuos y las sociedades bajo las sanciones se debió a la "gravedad de la situación" en el país.

La nueva medida llevó a 34 el número de personas y entidades que se enfrentan a una congelación de activos y prohibición de viajar, entre ellos el presidente Bashar Assad. La Unión Europea también tiene un embargo sobre la venta de armas y equipos que se pueden utilizar para reprimir manifestaciones.

En los próximos días, se espera que el Consejo de Seguridad presente una resolución que condene el uso de la fuerza por parte del gobierno sirio contra los manifestantes.

miércoles, 22 de junio de 2011

Hezbollah y Siria: ¿Líbano al borde de un nuevo conflicto?


El Ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid Moallem, negó que Hezbollah e Irán estuviesen ayudando al régimen sirio en la represión de los manifestantes y se limitó a señalar que el apoyo recibido era político y no militar. Moallem, también negó que hubiera habido injerencia de Siria en la formación del Gabinete de Najib Mikati y agregó que el presidente sirio no tiene tiempo de intervenir en los asuntos libaneses.

Sin embargo, Moallem se negó a comentar sobre los enfrentamientos armados del viernes en Trípoli, entre el barrio predominantemente alawita de Jabal Mohsen y el de Bab al-Tabbaneh de mayoría sunita.

Desde la oposición siria se conoció un video de un supuesto miembro de Hezbollah, Hammad Yahya, en el que afirma haber recibido entre u$s 1.000 y u$s 3000 para ayudar al Ejército sirio a suprimir violentamente las manifestaciones anti-gubernamentales. Según Yahya, Hezbollah ha enviado un convoy de 45 autobuses con personal equipados con armamento pesados hacia Siria; las declaraciones de Yahya concuerdan con lo manifestado por soldados sirios que desertaron en el norte de Jisr al-Shughour.

Fuentes cercanas a Hezbollah, señalaron que la resistencia se está preparando para una posible guerra con Israel, para aliviar la presión occidental para derrocar al presidente sirio Bashar Al-Assad. Hezbollah ha apoyado a los movimientos pro-democracia que derrocaron a los líderes aliados de Occidente –como sucedió en Túnez y Egipto- pero se no quedará de brazos cruzados mientras aumenta la presión internacional sobre Al-Assad para que ceda a los manifestante e inclusive, sea derrocado.

Hezbollah no va a intervenir en Siria ya que este es un asunto interno del presidente sirio, pero si Occidente se prepara para derrocarlo, el escenario cambia y pasa a ser una lucha por la existencia del grupo y será el momento de devolver favores hacia Siria. Por otro lado, Hezbollah considera que Occidente está trabajando para remodelar el Medio Oriente mediante la sustitución de Al-Assad, con un gobernante amigo de Israel y hostil para con la resistencia; si bien la vida de Hezbollah no está exclusivamente vinculada al futuro de Al-Assad, su salida haría dificultaría las operaciones de logística para la resistencia islámica ya que gran parte del suministro de equipos bélicos cruzan por las fronteras de Siria.

Giora Eiland, ex jefe del Consejo de Seguridad Nacional israelí, considera que Hezbollah entiende que si hay problemas en Siria -y Al-Assad se derrumba- entonces, además que su ayuda de Siria no está garantizada, habría tres posibles escenarios: un resultado positivo, democrático, con Siria controlada por sunitas, como la Hermandad Musulmana; que Siria se fragmente en diferentes grupos étnicos o que elementos extranjeros - como Al-Qaeda - utilicen la inestabilidad en el país para su beneficio.

Aunque una guerra a gran escala que involucre a Hezbollah, Siria, Irán y Líbano por un lado contra Israel apoyado por Estados Unidos, es poco probable no se pueden descartar incursiones y ataques esporádicos que alteren la vida cotidiana aumentado la incertidumbre e inestabilidad en escenario de por sí caliente. Hezbollah ha mantenido su control sobre la zona sur de Líbano, aun con la coexistencia de las Fuerzas de Naciones Unidas en el terreno y ha repuesto su arsenal luego del conflicto de 2006 con Israel, por lo que la amenaza es creíble y posible desde el punto de vista material.

Las protestas palestinas del mes pasado, en la frontera de Líbano y Siria con Israel, fueron un mensaje de que Siria no se quedaría sola frente a una campaña israelí-estadounidense. Para los aliados de Siria en el Líbano, el primer paso para apoyar a Damasco ya ha sido tomada, después de meses de retraso, el Primer Ministro Mikati formó un nuevo gobierno dominado por partidos pro-sirios que incluyen a Hezbollah.

Hezbollah que ha elogiado a otros levantamientos árabes y goza de un fuerte apoyo entre los árabes por sus enfrentamientos con Israel, ha visto su imagen empañada por su apoyo a Al-Assad.

Hay dos datos que no pasan desapercibidos. El primero es que Israel inició el domingo un ejercicio de defensa a gran escala -"Punto de Inflexión 5"- donde se prueba la disposición de las instituciones nacionales, en respuesta a un ataque masivo con cohetes contra Israel generada posiblemente de forma simultánea desde múltiples fuentes dentro del Líbano, Gaza, Irán y Siria. Si bien es un ejercicio anual, llevado a cabo desde guerra de 2006 contra el Líbano, el primer día de la maniobra vio sin nombre los miembros del consejo regional de recibir alertas de mensajes de texto para poner a prueba el estado del sistema de telecomunicaciones e incluyó ejercicios militares en una base naval de Haifa.

El segundo dato es que, dentro del esquema del ejercicio, el Ejército israelí estima que hasta 800 cohetes podrían ser lanzados desde el norte y el centro hacia Israel todos los días en el caso de una guerra en varios frentes, lo que supone simular la posible evacuación de 300.000 civiles. Un escenario similar al planteado por Hezbollah en 2006.

lunes, 6 de junio de 2011

Delegación iraní visitó la frontera con Israel

Diplomáticos occidentales están hablando de la posibilidad de una guerra israelí a gran escala contra el Líbano en los próximos meses, argumentando que Israel ha concluido los preparativos militares, logísticos y de Inteligencia para este tipo de agresión. Estos diplomáticos señalaron que la crisis política en Líbano podría ser aprovechada por algunas fuerzas regionales, para lograr sus propios fines, destacando la disminución del papel de Siria en el Líbano debido a las protestas contra el régimen.

La seguridad del Líbano es la seguridad de Siria, y a medida que la situación en Damasco se complica por las presiones diplomáticas de Occidente, el régimen busca soluciones alternativas que le aseguren su estabilidad. El presidente sirio, Bashar Al-Assad, tiene un par de opciones estratégicas para jugar a su favor como alejarse de Irán –país que se ha beneficiado de su alianza con Siria para apoyar a los movimientos de resistencia- que ha incrementado su injerencia regional.

Como consecuencia de ello, Siria dejaría de suministrar a los movimientos islámicos de resistencia –por caso Hezbollah y Hamas- de la cobertura logística que necesitan para recibir los suministros iraníes. Por otro lado, Siria puede contribuir a destrabar la situación del gabinete libanés, dando instrucciones a sus aliados de colaborar y resignar los planteamientos sectoriales-religiosos aun al punto de retrotraer la situación al momento de la mediación saudita-siria.

El jefe del Comité Cultural del Consejo de la Shura iraní, Gholam Ali Haddad Adel, encabezó una delegación que recorrió la frontera libanesa-israelí desde Adeysseh, la Puerta de Fátima, Kfar Kila a Marun al-Ras con motivo del 44º aniversario de la guerra de 1967 entre árabes e israelíes. La delegación también incluyó al jefe del Comité de Desarrollo Económico, Mosbahi Mokaddam y al embajador iraní en el Líbano Ghazanfar Rokn Abadi.

Irán manifestó su apoyo al derecho de los refugiados palestinos al retorno, los cuales se cumplirán –según los funcionarios iraníes- a través de la resistencia palestina. Adel expresó el apoyo de Irán a la causa palestina y libanesa, mientras levantaba la bandera palestina en el "jardín de Irán" en Kfar Kila.
El aumento de la injerencia iraní en la región, especialmente en Líbano, preocupa tanto a Occidente como a Israel pero también genera malestar en Siria que considera a Líbano como su área de influencia indiscutida y parte de la “Gran Siria histórica”. Estas visitas iraníes, como la del presidente Ahmadinejad a los bastiones de Hezbollah, ejercen presión sobre Damasco que se percibe debilitado por los sucesos internos y jaqueados por las sanciones diplomáticas.

La duda que subsiste es si el régimen sirio, frente a un escenario de inminente caída por las presiones externas, va a optar por un alejamiento de Irán y así preservar su estabilidad o si va a persistir hasta el final con la alianza.

jueves, 19 de mayo de 2011

El presidente Obama instó al gobierno de Siria a conducir una transición a la democracia





En su discurso sobre la política norteamericana para Oriente Medio, el presidente Barack Obama dijo que el presidente sirio, Bashar al-Assad, se enfrenta a la posibilidad de elegir entre llevar una transición democrática en su país o salir del camino. El comentario se produjo un día después de que el gobierno de EE.UU. impuso sanciones por primera vez sanciones personales al líder sirio y a sus principales colaboradores.

Los comentarios del presidente Obama llegan también en momentos donde se hacen más notorios los llamados a un cese en la violencia o enfrentarse con la posibilidad de una declaración de ilegitimidad de su gobierno; el paso previo a una posible intervención como sucedió en Libia. Los comentarios son también una señal de la reducción de la paciencia de EE.UU. para con el presidente Al-Assad, cuyas promesas de reformas se han visto demoradas y sustituidas por el uso de la fuerza.

“Mientras que Libia se ha enfrentado a la violencia en mayor medida, no es el único lugar donde los líderes han recurrido a la represión para mantenerse en el poder. Más recientemente, el régimen sirio ha elegido el camino del asesinato y las detenciones masivas de sus ciudadanos. Los Estados Unidos han condenado estas acciones, y el trabajo con la comunidad internacional se ha intensificado, incluidas nuestras sanciones al régimen sirio - anunciadas ayer contra el Presidente [Bashar] Al-Assad y los que le rodean.”

El pueblo sirio han demostrado su valentía en la demanda de una transición a la democracia. El presidente Al-Assad tiene ahora una opción: él puede conducir esa transición, o salir del camino. El gobierno de Siria debe dejar de disparar a los manifestantes y permitir las protestas pacíficas, liberar a los presos políticos y cesar con las detenciones injustas; permitir que los órganos de Derechos Humanos a tengan acceso a ciudades como Daraa; e iniciar un diálogo serio para avanzar en una transición democrática. De lo contrario, el presidente Al-Assad y su régimen seguirá siendo cuestionado desde dentro y será aislado en el extranjero.”

“Hasta ahora, Siria ha seguido a su aliado iraní, buscando la ayuda de Teherán en las tácticas de represión. Esto habla de la hipocresía del régimen iraní, que dice representar los derechos de los manifestantes en el exterior, pero suprime a su gente en casa. Recordemos que las primeras protestas pacíficas surgieron en las calles de Teherán, donde el gobierno trata brutalmente a las mujeres y los hombres, y arrojó a gente inocente en la cárcel.”

Este discurso fue precedido por una serie de nuevas sanciones que congelan los activos de los funcionarios sirios –desde el presidente a sus ministros implicados en la represión- que conllevan más una carga simbólica que efectiva. El presidente Al-Assad ha sobrevivido a más de diez años de sanciones de todo tipo, por lo que está acostumbrado y no deberían afectar su gobierno de manera directa; pero sí señalan la posibilidad de retornar al aislacionismo internacional que había sido superado en años recientes por Siria.

De la misma manera que el régimen sirio marcó un punto de inflexión el viernes 22 de abril -cuando desplegó una ola de violencia generalizada que dejo más de 120 víctimas en un solo día- la Casa Blanca le ha marcado a Damasco el límite de su tolerancia: se realizan las reformas políticas en orden o el régimen será aislado si se recurre a la violencia para sostener el status qou actual.

Aunque la agencia estatal siria de noticias–SANA- dijo que las sanciones son "parte de una serie de sanciones impuestas por la administración de EE.UU. contra el pueblo sirio como parte de las políticas regionales de EE.UU. que sirve de Israel”, esta afirmación no es consistente con el discurso de Obama donde EE.UU. criticó la política de Israel sobre el proceso de paz, le pidió un mayor compromiso en las negociaciones y manifestó su apoyo a los límites anteriores a 1967. Este tipo de acusaciones, junto a las teorías de los complots desde el exterior, pueden resultar funcionales dentro de Siria pero difícilmente puedan transformarse en argumentos para convencer a la comunidad internacional a la hora de justificar el uso de la fuerza contra civiles.

¿Qué se espera de Siria?

El discurso del presidente Barack Obama sobre el Oriente Medio señala un cambio estratégico en el pensamiento de Washington sobre Siria. El mensaje para el presidente Bashar al-Assad es que debe conducir una transición a la democracia o "salir del camino."

El gobierno sirio deberá acordar algún tipo de concesiones si desea permanecer en el poder, en este contexto la opción de la fuerza no resulta viable en el mediano y largo plazo. Es cierto que el régimen no va a negociar en pleno estado de conmoción y es por ello que se ha acordado tácitamente una tregua entre los manifestantes para darle tiempo al régimen a que implemente un plan de reformas; esta tregua no será para siempre y el gobierno no debería considerarla como un medio para dilatar los anuncios y la aplicación concreta de las medidas.

Los Estados Unidos y la Unión Europea han llevado adelante las principales sanciones condenando la represión en Siria, pero también Al-Assad ha enfrentado crecientes críticas regionales como las de su socio Turquía, que ha rechazado las explicaciones de Damasco sobre la violencia. Las sanciones llegan en un momento que el presidente Al-Assad está en pleno control de las manifestaciones y la oposición necesita de un impulso; dentro de este contexto difícilmente caiga el régimen sirio, pero el costo político que deberá pagar lo conducirá a considerar el mal menor: las reformas políticas o el aislacionismo internacional.

lunes, 9 de mayo de 2011

EE.UU. pide a Siria que no ayude a Hezbollah



Robert Ford, embajador de EE.UU. en Siria, señaló que su país tiene información de que el gobierno sirio está transportando armas y equipo militar a Hezbollah e instó a los dirigentes de Siria a dejar de prestar ayuda a la resistencia libanesa. Ford expresó la preocupación de los Estados Unidos sobre la relación entre Damasco y Hezbollah, y le pidió a Siria que deje de ayudar militarmente a Hezbollah y reconozca la soberanía de Líbano, sobre su territorio de acuerdo con las relaciones de amistad y el respeto.

A principios de este mes, los Estados Unidos le impuso sanciones a tres altos funcionarios de Siria, la agencia de Inteligencia de Siria, y la Guardia Revolucionaria de Irán después de los repetidos llamados -por parte de EE.UU.- a los dirigentes sirios para poner fin a la violenta represión.

En un cable de WikiLeaks, fechado el 2 de enero de 2008, Ministro del Exterior sirio, Walid al-Muallem discutió con el senador norteamericano Arlen Specter y Patrick Kennedy, sobre la cooperación de Siria con Francia para buscar una solución política en el Líbano. En esa ronda de negociaciones, Al-Muallem instó a EE.UU. a no utilizar Siria como rehén de la situación del Líbano o el conflicto palestino-israelí y señaló que la administración Obama se había equivocado en vincular la reanudación de las conversaciones de paz entre Siria e Israel, con la situación en el Líbano y con las acciones de Hamas y Hezbollah.

El pasado fin de semana, Nabih Berri y los diputado Alí Hassan Khalil y Khalil Hussein- asesores políticos Secretario General de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah- fueron a Damasco para discutir con las autoridades sirias los acontecimientos en Siria y las repercusiones de la demora en el proceso de formación del gabinete en Líbano.

La visita refleja el deseo de poner a prueba las intenciones de Siria con respecto a la formación del gabinete y para confirmar que Damasco apoya la aceleración del proceso de formación; al contrario de los rumores en Beirut que aseguran que el retraso se debe a los acontecimientos regionales y a que las partes libanesas no se han dado luz verde para superar los obstáculos debido a los hechos en Siria.

Hassan Mneimneh, Ministro de Educación saliente, dijo que la ruptura entre los miembros de la Coalición 8 de Marzo es realmente los que más dificulta la formación del gabinete. Mneimneh señaló que algunas partes en el Líbano no son capaces de aprender de los levantamientos en la región, en relación a la falta de consenso para el gabinete, y aseveró que cuando la situación está bajo control del régimen sirio, el proceso de formación se acelera y cuando el desarrollo sale de su control, la formación del gabinete se retrasa.

En este contexto no debería causar mayor sorpresa las declaraciones del Ministro del Interior francés, Claude Gueant, sobre el asunto del gabinete libanés. Gueant ha dicho que París debería ser felicitado por ayudar a Líbano y Siria a establecer sus relaciones diplomáticas; en particular se refirió a que los lazos históricos franceses en la región -y con Damasco- ayudaron a la formación de un gobierno libanés y la elección de un presidente.

Las presiones diplomáticas de EE.UU. y Francia -primero con las sanciones comerciales y financieras- y ahora con una injerencia directa sobre las relaciones sirio-libanesas, marcan el deseo de separar a Líbano de la influencia siria desde el inicio de la administración Obama y que a partir del momento de conmoción por el que atraviesa el régimen de Bashar Al-Assad, se ha acentuado.

Los fracasados intentos norteamericanos en el pasado por alejar a Siria de Irán, ahora se aplican sobre Líbano y sus partidos pro-sirios o pro-iraníes; por ello en el corto plazo se comenzará a ver una mayor participación de estados occidentales con intereses en Beirut debido a la debilidad coyuntural de Siria. Francia ha mantenido un constante interés en la región y ahora aprovechará este momento para reafirmarlo, fuera de la obstrucción siria o de sus aliados, en Beirut.

jueves, 5 de mayo de 2011

¿Hezbollah deja a Siria?

Durante los dos meses de protestas en Siria, el gobierno sirio ha reaccionado con dureza y ha tratado de disuadir a los manifestantes; sin embargo las implicancias de la situación en Siria podrían afectar de manera directa el balance estratégico de la región, en especial, las relaciones que Siria tiene con Líbano e Irán.

La influencia siria es fuerte en Líbano –aún después de la retirada de sus tropas- y se especula que la falta de decisión sobre el establecimiento del gabinete de Mikati responde a la situación imperante en Siria ya que los políticos libaneses no saben cómo quedará el régimen y los sistemas de alianzas luego de esta ola de manifestaciones, además la Coalición 8 de Marzo, en el poder, es pro-siria mientras que la Coalición 14 de Marzo es abiertamente pro-occidental.

De hecho, se deslizó que desde el Movimiento del Futuro de Saad Hariri -de la Coalición 14 de Marzo- se equipó y financió a los manifestantes en Siria, hecho que fue desmentido por sectores cercanos a Hariri.

Un cambio notorio operó en la política libanesa luego del viernes 22 de abril, cuando el régimen sirio aplastó las manifestaciones de manera violenta con más de 120 víctimas en un solo día. Recientemente Líbano -con el apoyo de Rusia y China- bloqueó la sanción que el Consejo de Seguridad preparaba condenado la violencia y pidiendo una investigación de los hechos en Siria; esta situación generó una disputa interna en Líbano ya que la decisión de votar en contra no fue tomada por el Primer Ministro interino, Saad Hariri, sino por el presidente del Parlamento –Nahbi Berri- aliado de Damasco.

No se puede explicar la relación del Líbano con Siria, sin tocar a Hezbollah -la resistencia islámica y el movimiento político- que ocupa un lugar trascendente en el escenario político libanés y que tuvo la capacidad de derribar el gabinete de Hariri y convertirse en el poder en las sombras, tras la elección del nuevo primer Ministro.

Aquí se plantea una relación de ida y vuelta donde Siria necesita de Hezbollah para presionar en Líbano y Hezbollah necesita de Siria para su línea logística; más allá de que puedan compartir algún otro interés, esencialmente los une una necesidad mutua para asegurarse la supervivencia.

Irán también necesita de Hezbollah y la resistencia islámica depende de Irán para llevar adelante su agenda libanesa. Es por ello que Siria tiene una importancia estratégica para Irán, ya sea en ejercer presión sobre Israel y o para realizar cualquier acción en represalia con un impacto significativo; la alianza sirio-iraní ha impactando el mapa político y ha configurado las posiciones de poder en la región facilitando el avance de Irán en algunas áreas y frenándolo en otras. La caída del régimen sirio no dañaría a Irán, pero dificultaría su agenda regional al dejar a Hezbollah virtualmente solo.

Como se observó en días pasados, el posible traslado de la cúpula de Hamas a Qatar y la posición de debilidad en la que quedó Meshal ante esa posibilidad, obligó a negociar con Al-Fatah un acuerdo que en otro contexto hubiese resultado impensado; la inestabilidad del régimen sirio no solo afecta a Siria sino que se está extendiendo a todas las relaciones de poder regionales de manera rápida e inesperada.

Los cambios no solo se van a producir dentro del campo político, sino que también podrían llegar al campo de seguridad. En un informe dado a conocer por Debkafile, citando fuentes militares no especificadas, se informa de que Hezbollah tiene previsto retirar sus sistemas de misiles de largo alcance -almacenamiento en Siria- y llevarlos al Líbano. Las armas en cuestión son el misil tierra-tierra Fateh-110 -de fabricación iraní-, su versión siria -el M-600- y el sistema móvil SA-8 (Gecko), una batería antiaérea que aloja 18 ojivas de combate.

Esto afectaría a Israel de manera directa, ya que una redistribución de los Fateh-110 y M-600 en las áreas libanesas controladas por Hezbollah pondría a casi todo el Estado israelí bajo el alcance de estos sistemas de misiles y en el caso de las baterías antiaéreas SA-8 limitarían las operaciones de la aviación israelí en el sur de Líbano y Galilea.

En segundo lugar, se le presentaría a Israel la posibilidad de atacar el transporte de los pertrechos militares mientras están en tránsito. Esto llevaría a muchos riesgos, por supuesto, incluye sin querer interrumpir el movimiento de protesta Siria antes de que haya tenido la oportunidad de derrocar a Assad. Sin embargo, el tránsito de Hezbollah de los brazos - si se lleva a cabo - representará un momento de debilidad inusual.

Y tercero lugar, podría considerase un indicador de que Irán está perdiendo la fe en la capacidad de Al-Assad para aplastar el levantamiento de Siria, más aún, cuando es público que Hezbollah no hace nada sin recibir instrucciones de Teherán. Si Hezbollah –por decisión de Irán- decide trasladar los bienes, implica que temen que puedan caer en manos de los adversarios de Al-Assad. Esta suposición no es arriesgada si se considera que la 11 ª División -acantonada fuera de Alepo- es la mejor capacitada y organizada de todas las unidades del ejército sirio equipada con el armamento más avanzado y considerada como reserva estratégica. Si el malestar ha llegado a esta unidad de élite, Hezbollah estima que no hay tiempo que perder para tirar de sus misiles de custodia militar siria.

Mientras tanto, Hezbollah y las oficinas principales en Teherán están trabajando en la mejor manera de transportar los misiles en el Líbano sin exponerse a los ataques israelíes. Se calcula que Israel no se atrevería a golpearlos mientras que todavía en el territorio sirio, ya que interferir con las revueltas contra el presidente Al-Assad, algo que Israel no desearía bajo ningún punto de vista.