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jueves, 20 de junio de 2013

Hezbollah se vuelve un partido regional



En el sur de Damasco, los barrios de Al-Hajar al-Aswad y Qadam fueron escenario de fuertes enfrentamientos con el bombardeo que obligó al cierre de la carretera que conduce al campamento de refugiados palestinos de Yarmuk. Los combates, que comenzaron ayer en el barrio noreste de Qabun, seguían luego que el ejército sirio trató de asaltar el distrito, disparando proyectiles de mortero y artillería pesada.

Combatientes de Hezbollah se unieron a las fuerzas sirias en la lucha contra los rebeldes en un suburbio de Damasco, hogar del santuario musulmán chiita Sayeda Zeinab, en un intento por asegurar el área alrededor de la mezquita; la protección del santuario se ha convertido en un grito de guerra para los combatientes chiitas apoyan al presidente sirio, Bashar Al-Assad, mientras cada parte sube las apuestas en un conflicto que cada vez es una lucha sectaria. Los combates en la zona sur de Damasco forman parte de una amplia ofensiva militar de las fuerzas de Al-Assad para recuperar los suburbios en poder de los rebeldes y las áreas en corazón estratégico del país.

Hossein Amir Abdollahian, viceministro iraní de Asuntos Exteriores Árabes, dijo que hay pasos y fatwas de clérigos –como Youssef Al-Qaradawi, quien llamó a una yihad en Siria- que aumentan y estimulan la apostasía y el radicalismo en la región. Abdollahian, quien se reunió con el Sheik Sabah Al-Khaled Al-Sabah, ministro de Relaciones Exteriores de Kuwait, negó que Irán esté dando ayuda militar al ejército sirio y precisó que Hezbollah ha participado sólo para proteger la frontera sirio-libanesa y a los libaneses que viven en Siria.

El ascenso de Hezbollah al poder ha sido impulsado por el pragmatismo de sus líderes y su capacidad para crear una estrategia de acuerdo a las limitaciones de su entorno. Durante las negociaciones para ponerle fin a la guerra civil de Líbano en 1989, el liderazgo de Hezbollah debatió internamente si perseguir un Estado islamizado o expandir su importancia dentro del sistema político democrático libanés. Se optó por la segunda opción y desde entonces, el partido "Lealtad a la Resistencia" de Hezbollah, se ha convertido en el principal poder en Líbano mientras que también sirve para legitimar el ejército privado del grupo.

La decisión de Hezbollah de intervenir en Siria es el resultado de otra nueva valoración de la fuerza, por parte de sus líderes locales y en Teherán. Dos semanas después de la caída de Qusayr, Hezbollah sigue desafiando a la comunidad internacional, la Liga Árabe y a sus propias promesas pasadas de neutralidad mientras se sumerge más en el conflicto sirio. En un discurso la semana pasada, el Secretario General de Hezbollah, Hassan Nasrallah, reafirmó la dedicación del grupo a Bashar Al-Assad y prometió que "para derrotar esta muy peligrosa conspiración contra Siria vamos a tener sacrificios y asumiremos todas las consecuencias."

Abou Ali, funcionario del grupo chiita, sostiene que Hezbollah ahora es un partido regional. Según Ali, la guerra en Siria es un ataque preventivo contra un enemigo que se va a exportar el conflicto sirio a Líbano, y Hezbollah no va a permitir que sus intereses militares y estratégicos sean amenazados sin responder. Ali señaló que la mayoría de los militantes que conoció eran combatientes extranjeros: europeos, árabes del Golfo, chechenos, jordanos e incluso filipinos del movimiento Abu Sayyaf mientras que los sirios sólo desempeñan un papel de apoyo y secundario en la rebelión excepto los que lucharon en Irak o Libia-; los árabes del Golfo también son respetados por los rebeldes ya que suelen ser ricos y pueden ofrecer una cierta ayuda financiera a las brigadas mientras que los jordanos y los somalíes son los que participan la mayoría de los atentados suicidas.

El presidente de Líbano, Michel Sleiman, en comentarios publicados hoy por As-Safir hizo su segundo advertencia como jefe de Estado, sobre la creciente participación del grupo de resistencia en el conflicto sirio, "Si ellos participan en el norte de Siria, en la batalla Allepo, vez más serán asesinados en las filas del partido, entonces esto va a llevar a una mayor tensión. Qusayr debe ser final y Hezbollah tiene que volver a casa". Sleiman insistió en que su postura está destinada a la protección del grupo y reconoció su valor en la defensa de la resistencia.

Sin duda, la audaz opción de Hezbollah está en contraste con la débil respuesta de los aliados de la oposición-rebeldes sirios. Sin una mejora significativa de la capacidad de los rebeldes -con propios recursos desde el exterior- la movida de Nasrallah podría ser decisiva para el resultado de la guerra civil siria. El compromiso de Hezbollah, en particular, va a cambiar la ecuación regional del equilibrio entre los sunitas y chiitas inclinando peligrosamente la balanza.





lunes, 18 de marzo de 2013

Siria ataca a Líbano


La frontera entre Irak y Siria ha sido escenario de enfrentamientos armado entre los yihadistas sunitas contra soldados iraquíes y sirios, pero ahora el conflicto se está trasladando a una amplia franja de la frontera entre Líbano y Siria, que es escenario de un contacto directo y sin precedentes entre los militantes chiitas de Hezbollah y los sunitas yihadistas de Jabhat Al-Nusra –principal grupo rebeldes sirio-. El área de Al-Nabk se extiende más de 45 km a lo largo de la región fronteriza, que comienza en Jabal Akrum Akkar -al norte de Líbano- y se extiende hasta Arsal en la Bekaa, una zona donde el Estado libanés no ha estado presente durante décadas, pero que está dominada por Hezbollah; recientemente esta área ha sido abandonada por el ejército sirio, que se retiró cediendo el control a los yihadistas sirios de Al-Jabhat Nusra.

Con el repentino repliegue del ejército sirio, que ahora se limita a una presencia efectiva al oeste de Al-Nabk -cuyos habitantes son mayoritariamente chiitas- para evitar infiltraciones de los rebeldes sunitas desde Líbano; la situación es similar más al este, en la Bekaa central, donde el ejército sirio mantiene unidades desplegadas en un radio a no más de 30 kilómetros del centro de Damasco. En resumen, el ejército sirio sigue desplegado en las zonas adyacentes a las regiones sunitas, pero estratégicamente se ha retirado de los pueblos chiitas libaneses, allanando el camino para que Jabhat Al-Nusra llene el vacío de poder, poniéndolo en conflicto directo con Hezbollah.

Fuentes militares norteamericanas indicaron que un número cada vez mayor de combatientes de Hezbollah se encuentran en la región fronteriza siria de Hermel y recientemente se enfrentaron con unidades del Ejército Libre Sirio (ELS) en la región de Kousseir, en el interior de Siria; pero el sheik Mohammed Yazbek, jefe del comité religioso de Hezbollah, dijo que los combatientes libaneses se encuentran en las zonas fronterizas sirias para proteger a unos 30.000 chiitas libaneses que viven en la región Kousseir. El Cnel. Aref Hamoud, comandante del ELS, sostuvo que Hezbollah amenaza con ampliar las hostilidades y proporciona entrenamiento militar a la recién formada Jayash Al-Watani, una alianza de milicias chiitas y alawitas locales que reciben armas y el financiamiento de Irán.

El apoyo de Hezbollah a Siria no se limita solamente al plano militar, sino que también hace de sus decisiones, una política de Estado para Líbano. Hezbollah rechazó la suspensión de Siria de la Liga Árabe y se opuso a la invitación hecha a la oposición para que ocupe la silla del país dentro de la organización regional; el líder del bloque parlamentario de Hezbollah, Mohammed Raad, dijo que el ministro de Relaciones Exteriores libanés, Adnan Mansur tenía razón al pedir el fin a la suspensión de Siria ya que "sus declaraciones reflejan con exactitud la postura oficial de Líbano a Siria".

Sana, la agencia estatal de noticias de Siria, informó que Líbano fue advertido que podría ser atacado puede atacar si continua proporcionándole refugio a los rebeldes sirios que luchan contra el régimen de Al-Assad; la amenaza intensifica las preocupaciones sobre el impacto divisivo que conflicto sirio tiene sobre las comunidades religiosas libanesas, que mantienen una difícil coexistencia. En un cable diplomático de la cancillería siria a su homóloga libanesa, se consignó que "Siria espera que Líbano evite que estos grupos terroristas armados tengan a las fronteras como un lugar de paso, porque se dirigen contra el pueblo sirio y están violando la soberanía de Siria".

Los miembros del Consejo de Seguridad expresaron su profunda preocupación por el impacto de la crisis siria en la estabilidad de Líbano, mediante un comunicado "Hicieron un llamamiento a todos los libaneses a preservar la unidad nacional frente a los intentos de socavar la estabilidad del país y subrayó la necesidad de que todas las partes libanesas a respetar la política del Líbano de disociación y de abstenerse de toda participación en la crisis siria También subrayaron su "grave preocupación" por los repetidos incidentes transfronterizos que causaron muertos y heridos entre la población libanesa, así como las incursiones, los secuestros y el tráfico de armas a través de la frontera sirio-libanesa y otras violaciones".

El Primer Ministro libanés, Najib Mikati, describió como “constructivos” a los comentarios del Consejo de Seguridad sobre los incidentes en la frontera libanesa y el contrabando de armas entre Líbano a Siria. Samir Geagea, líder de las Fuerzas Libanesas, solicitó el despliegue de fuerzas de paz a lo largo de la frontera sirio-libanesa luego que el presidente sirio, Bashar Al-Assad, amenazó con atacar a Líbano; Geagea sostuvo que si el ejército libanés no puede, el gobierno debería pedir al Consejo de Seguridad que aplique los artículos 11 y 14 de la Res. 1701 para ampliar el mandato de las fuerzas internacionales.

En la actualidad, los enfrentamientos más importantes suceden en tres zonas fronterizas libanesas: una en los alrededores de la ciudad siria de Tal Kalaj de la provincia de Homs, que colinda con Akkar, la región norte de Líbano; la segunda en los alrededores de Homs, cercana a la región noreste del Valle de Bekaa libanés y la tercera en el suburbio de Zabadan, cercano a Damasco, y que colinda con la región central del Valle de Bekaa. En el norte de Líbano, el ejército libanés se encuentra en una situación paradójica ya que una parte significativa de sus efectivos son sunitas y provienen de esas mismas zonas; el ejército libanés -como institución- tiene una buena imagen entre la población local y es posible que obligue a negociar al poder local, como los líderes de los clanes y municipales.

Líbano se encuentra en una situación delicada, ya que controla el 80% de las fronteras terrestres sirias y ello implica que el contrabando propiciado por elementos pro-Al-Assad sea un problema adicional para la seguridad libanesa; un ejemplo es el constante transporte querosén y diesel, que es comprado por las empresas libanesas y luego son revendidos en Siria, lo que supone una violación de la política de disociación enunciada por el Primer Ministro libanés, Najib Mikati, y generó tensiones entre los clérigos sunitas, anti-Al-Assad que bloquearon varias rutas importantes en Líbano.

Poco a poco, están surgiendo los líderes sunitas con milicias propias. Uno de ellos es el jeque Ahmad Asir, un clérigo salafista de la ciudad meridional de Sidón que enfrenta a Hezbollah y la influencia de Siria e Irán en Líbano, con llegada entre quienes se sienten frustrados por el statu quo sunita; Bilal Masri, es el líder de la milicia de Bab Al-Tabbaneh, siendo uno de los más belicosos y finalmente se encuentra Omar Bakri. Este último líder sunita fue expulsado de Gran Bretaña en 2005, cuando el gobierno británico intensificó sus medidas contra el terrorismo; en 2010, fue declarado culpable por cargos de terrorismo y condenado a cadena perpetua por un tribunal libanés, sin embargo sigue libre y vive en Trípoli.

Se conoció que los Sheikh Mazen Hariri y Ahmad Fekhran, dos estudiosos del Dar al-Fatwa -la más alta autoridad sunita de Líbano- fueron atacados por un grupo de hombres en el barrio Khandak al-Ghamik, en Beirut; otros dos jeques identificados como Ibrahim Abd Al-Lattif y Imani Omar también fueron atacados en Shiyah mientras iban a Chtaura en el Valle de Bekaa. Tras la noticia de los ataques, manifestantes bloquearon las carreteras en Corniche al-Mazraa y Qasqas mientras que miembros de Al-Jamaa Al-Islamiya se lanzaron a las calles en Sidón y bloquearon la carretera en ambas direcciones; Hezbollah y el Movimiento Amal condenaron los ataques y pidieron que la policía detenga a los implicados, independientemente de su afiliación política.

Mientras tanto, los amigos libaneses del régimen sirio están vendiendo una historia diferente. Ellos creen que en las últimas semanas los rebeldes sirios armado había presionando al ejército sirio en Al-Nabk -para forzar una retirada- luego que el régimen sirio retomó el control de la carretera Aleppo-Hama, anticipando que cedería su control sobre el área chiita; por otra parte, la oposición ha aprovechado también supuestamente de los puntos de presión del régimen en la ciudad de Raqqa y al sur de Damasco, obligando al ejército a retirarse de pueblos chiitas para que Jabhat Al-Nusra se encuentre cara a cara con Hezbollah.

Hoy dos aviones sirios lanzaron dos bombas en las zonas fronterizas del Este, en Kherbit Youneen y Wadi Al-Khayl -5 kilómetros dentro del territorio libanés- produciendo daños materiales sin víctimas; este es el segundo ataque aéreo sobre territorio libanés desde el levantamiento contra el presidente Bashar Al-Assad. La zona es agrícola, pero los dos sitios son conocidos por ser utilizadas como paso para el contrabando de armas y combatientes en la frontera.


martes, 26 de febrero de 2013

La guerra con los drones israelíes en cielos sirio-libaneses


Dos incidentes con fuego antiaéreo, algo poco usual en el contexto Hezbollah-Siria-Israel, se produjeron en medio de una inusitada actividad aérea israelí sobre el espacio aéreo libanés durante los últimos dos meses y que tuvo su pico máximo con el ataque aéreo israelí contra un convoy sospechado de llevar armas cerca de Jamraya. El diario An-Nahar informó que dos misiles habían sido despedidos de la Bekaa "en circunstancias misteriosas" y el ejército libanés dijo en un comunicado que tres aviones israelíes -dos de combate y uno de reconocimiento- habían sobrevolado el país a las 15:10 pm y "ejecutado vuelos circulares de las regiones Riyaq y Baalbek", antes de partir del espacio aéreo libanés a las 17:35 pm por encima de Naqoura”. El momento y el lugar de la fuga del drone encajan con el lanzamiento de un misil, que aparente ocurrió alrededor de las 16:15 pm.

Numerosos informes citando fuentes estadounidenses e israelíes afirman que el objetivo israelí del 30 de enero pasado había sido una o más baterías de misiles SA-17 Grizzly -avanzado sistema de defensa aérea ruso- pero dada la posibilidad que la OTAN imponga una zona de exclusión aérea sobre Siria es poco probable que Damasco le entregue a Hezbollah sus tres baterías SA-17 operativas; aun suponiendo que el grupo chiita cuenta con la experiencia técnica y logística para manejarlo, tal vez el objetivo eran las 3 baterías SA-8 Gecko –que si fueron mostradas por la televisión siria-. Ambos sistemas antiaéreos son considerados por Israel como una violación de su "línea roja" y requieren de una acción directa. En 2009, se informó que unidades de Hezbollah estaban siendo entrenados en el uso de los SA-8 Gecko en bases militares sirias, aunque ninguna de las baterías se cree que fueron transferidas a Líbano en ese momento. Siria adquirió 3 baterías SA-17 de Rusia -tras ataque aéreo israelí contra una instalación nuclear sospechosa cerca de Deir al-Zor- y 2 de las baterías fueron desplegadas a lo largo de la frontera sirio-libanesa en abril de 2012 y la tercera se mantuvo para la formación.

De hecho fuentes periodísticas rusas informaron que las fuerzas sirias presuntamente derribaron un drone israelí sobre Deir al Ashayer, un pueblo cerca de la frontera libanesa, pero no hubo informes de víctimas o daños ni los funcionarios sirios o israelíes confirmaron los informes.

Un residente de Deir al-Ashayer publicó en un grupo local de Facebook que vio un misil tierra-aire disparado desde Siria y que el avión se estrelló del lado libanés de la frontera; en la mañana la agencia estatal de noticias libanesa informó que aviones de guerra israelíes realizaron múltiples sobrevuelos sobre el sur de Líbano. La zona de Deir Al-Ashayer está a unos 15 km al oeste de Damasco, y cerca del sitio del ataque israelí del pasado 30 de enero.

Los informes contradictorios se produjeron tanto en Líbano como en Siria, pero coincidían en afirmar que un drone israelí fue derribado mientras intentaba entrar en el espacio aéreo sirio y se estrelló en el área de Rashaya. Pero el diario Al-Akhbar, afiliado a Hezbollah, informó que los testigos que reportaron el incidente se equivocaron y el "accidente" fue la caída de un misil antiaéreo, al parecer desde Siria. Al mismo tiempo, un funcionario de seguridad libanés afirmó que estaba en contacto con altos funcionarios en Damasco que le informaron que el ejército sirio derribó dos aviones no tripulados israelíes que habían intentado entrar en el espacio aéreo del país. Según la denuncia, los malos brotes se produjo en las sierras del este del Líbano, entre Deir Al-Ashayer y Yanta.

El Consejo Superior de Defensa de Líbano se reunirá mañana para discutir los últimos acontecimientos de seguridad en el país, del encuentro participarán el ministro del Interior, Marwan Charbel y el ministro de Defensa, Fayez Ghosn, además de los jefes de los organismos de seguridad; se espera que los temas a discutir giren en torno a la situación de seguridad interna y regional así como la implementación de las medidas y decisiones que sean necesarias para garantizar la estabilidad. Las decisiones tomadas por el Consejo serán confidenciales y su última reunión fue en diciembre pasado, cuando se le dio al Ejército el visto bueno para preservar la paz civil luego de los enfrentamientos en Trípoli y Sidón.

Curiosamente la embajadora de EE.UU. en Líbano, Maura Connelly, reiteró hoy el pedido de su país al régimen de Al-Assad para que respete la soberanía de Líbano. Mientras que el bloque del Futuro, encabezado por el diputado Fuad Siniora, también rechazó los ataques de miembros de la oposición siria contra Líbano; este pedido llega después que el Ejército Libre Sirio amenazó con apuntar contra las áreas que Hezbollah está utilizando supuestamente para lanzar de cohetes en su contra.

Si bien Siria y sus aliados parecen ignorar o al menos minimizan el ataque aéreo israelí, lo cierto es que no hacen nada para disuadir a Israel de repetir tales acciones, especialmente si Hezbollah continua con su posición de llevar a Líbano parte del poderío iraní remanente en suelo sirio y que podría utilizarlo en su beneficio para disuadir a Israel. Sin embargo, cada vez que Hezbollah movilice un convoy con armas correrá el riesgo de provocar una represalia israelí o una escalada similar a la guerra de 2006. Ni Hezbollah ni Israel parecen dispuestos a embarcarse en otra guerra en este momento, aun por una misión de reconocimiento en prevención del tráfico de armas hacia Líbano, pero los preparativos para una eventual crisis están listos en ambos bandos.

Por ello Siria y sus aliados están optando por una solución intermedia, como es derribar un drone israelí ocasionalmente en espacio aéreo libanés, ya que derribar un avión tripulado podría enviar el mensaje equivocado a Israel mientras que uno no tripulado es un límite de cuanto se tolerará.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Siria emite pedido de captura para Saad Hariri


Fuerzas sirias destruyeron una casa en la ciudad fronteriza de Masharih Al-Qaa –al Este del país- mediante una mina terrestre, ya que bloqueaba la visión desde un puesto de control cercano; el ejército sirio evacuó la casa en el pueblo de Al-Qaa Masharih antes de detonar la mina. Masharih Al-Qaa ha sido repetidamente víctima de los enfrentamientos entre las fuerzas de Assad y los rebeldes, muchos proyectiles han golpeado a la ciudad fronteriza oriental donde viven principalmente sunitas en granjas dispersas en un paisaje llano agrícola en la esquina noreste de la Bekaa.

Por otra parte, Líbano y Siria se han enfrascado en una guerra judicial con el ex PM Saad Hariri, un día después que Damasco emitió órdenes de detención contra él y los miembros de su bloque parlamentario Futuro por acusaciones de suministrarle armamento y financiación a los rebeldes sirios; mientras Siria emitía las órdenes de detención, el juez libanés Riad Abu Ghida fijó fecha para el interrogatorio de dos altos oficiales de seguridad sirios acusados el ex ministro Michel Samaha en un complot terrorista para desestabilizar Líbano. El ministro del Interior libanés, Marwan Charbel, dijo que la oficina de Interpol -en las Fuerzas de Seguridad Interna- recibió las órdenes el martes al mediodía y agregó que las copias habían sido enviadas a todos los países árabes.

La decisión se produce casi dos semanas después que un canal de televisión libanés emitió grabaciones de audio de Saqr supuestamente discutiendo el suministro con los rebeldes sirios; Saqr ha negado las acusaciones y dijo que las cintas fueron manipuladas, además añadió que Hariri le había encargado sólo con el suministro de ayuda humanitaria a los miles de refugiados sirios desplazados por los combates en Siria. En el caso de Hariri y de Saqr, el pedido de detención no prosperará ya que ambos parlamentarios gozan de inmunidad.

Aunque la violencia entre grupos armados sunitas y alawitas no es nada nuevo en los barrios de Bab Al-Tabbaneh y Jabal Mohsen -en Tripoli- la lucha ha aumentado drásticamente coincidiendo con la escalada del conflicto entre el régimen sirio y las brigadas de rebeldes sunitas; la exacerbación de los ánimos sunitas llegó a su punto máximo cuando –según combatientes sunitas libaneses- “Vimos a Hezbollah violando mujeres, matando niños, cuando vimos al partido Dawa Iraquí entrando en Siria, nos decidimos a ir por el bien de las víctimas y mujeres cuya integridad estaba siendo violados".

A medida que el conflicto sirio se prolonga, sus dimensiones sectarias son cada vez más pronunciada, lo que aumenta la posibilidad que la violencia crezca más aún en el Líbano, de acuerdo con las declaraciones del Secretario General Adjunto de ONU, Eliasson; en declaraciones durante una visita a Líbano, Eliasson dijo que la lucha en Siria había dominado las conversaciones que había mantenido con los líderes políticos libaneses y subrayó que la guerra se estaba "convirtiendo cada vez más en sectaria y étnica y religiosa, sumado que las fronteras nacionales comienzan a perder relevancia con tensiones que se extienden más allá de ellas”.

Eliasson adelantó que ONU está en la planificación de lo que él llamó posibles escenarios "del día después" en Siria, como la creación de instituciones, el establecimiento del estado de derecho y ayuda en áreas sensibles como la salud y la educación. Eliasson dijo que parecía ser una necesidad cada vez mayor los esfuerzos de reconciliación, dada la ferocidad y la duración de los combates; el funcionario de ONU añadió que no descartaría la posibilidad que el Consejo de Seguridad considere algún tipo de presencia en una Siria pos-conflicto, ya sea en la forma de mantenimiento de la paz o de observadores.

La Agencia de Refugiados de la ONU (ACNUR) estima que 150.000 sirios se han refugiado en Líbano en los últimos meses, alrededor de 109.000 refugiados fueron registrados formalmente por ACNUR y otros 41.000 en la actualidad están en contacto que puedan ser registrados. La agencia agregó que alrededor de 55.872 refugiados sirios están estacionados en el norte de Líbano y que 44.178 se establecieron en la Bekaa, y agregó que 9.031 otros están en la capital, Beirut y el sur del país; ACNUR está evaluando formas para proteger a los refugiados que viven en de Trípoli, donde los recientes enfrentamientos entre partidarios y opositores del gobierno sirio han matado a más de una docena de personas.

La situación política dentro de Líbano ya era volátil antes de la guerra civil en Siria, por lo que ésta servirá para acelerar un proceso que ya estaba en marcha; el punto que suscita la atención es la instancia que se abrirá si el régimen sirio es depuesto, debido a los sectores libaneses que dependen del apoyo de Damasco para detentar un cierto poder en Beirut.

Por otra parte, la economía libanesa estaba en punto de inflexión con los problemas energéticos, la falta de un presupuesto racional y los capitales que dejaron de llegar debido a la incertidumbre de la Primavera Árabe. Este proceso se deteriorará más aun con la llegada de los refugiados sirios debido a la presión que éstos ejercerán sobre los colapsados servicios de salud, educación y seguridad.


 

miércoles, 3 de octubre de 2012

¿Hezbollah coloca a Líbano del lado equivocado?


Ayer el presidente libanés, Michel Sleiman, dijo que las armas de Hezbollah se utilizarían bajo el mando del Ejército para defender al Líbano contra la agresión israelí, dentro de una doctrina de Defensa Nacional, de acuerdo con una solicitud del Ejército en caso de agresión y por decisión de la autoridad política. El Comité del Dialogo Nacional, integrado por líderes políticos del Líbano está revisando la estrategia de Defensa propuesta por Sleiman mientras que el mes pasado, el Consejo de Ministros aprobó un plan de u$s 1.600l millones para dotar de armamento y equipo al Ejército libanés durante los próximos cinco años.

Según la propuesta, Hezbollah no entregaría sus armas al Ejército, según lo exigido por la Coalición 14 de Marzo liderada por Saad Hariri, ni habría un comando separado de la resistencia y el ejército, la estrategia de defensa que respalda Hezbollah. Pero mientras los políticos que forman parte del Dialogo Nacional deciden qué tipo de estrategia de Defensa Nacional adoptarán, Hezbollah mantiene intacto su poder de fuego y por ende su capacidad de influir en la política exterior libanesa.

El comandante de Hezbollah, Ali Hussein Nassif, también conocido como Abu Abbas, y otros reconocidos de Hezbollah murieron en un ataque perpetrado por el Ejército Libre Sirio en Homs; este hecho fue confirmado por Ibrahim Mousaawi, vocero de Hezbollah, pero no proporcionó más detalles aunque fuentes rebeldes sostienen que Nassif estaba conduciendo cerca de Homs, cuando los rebeldes detonaron una bomba en la carretera en un hecho fortuito ya que se desconocían las identidades de los muertos.

Este incidente motivó que miembros libaneses del Parlamento liderados por Mohammad Kabbara, del partido de Bloque Futuro y simpatizante del Ejercito Libre Sirio (ELS), le reclamasen al gobierno libanés una "condena" por la interferencia de Hezbollah en la política siria, ya que va en contra de lo política oficial de Líbano de no implicación en la crisis. Incluso si Hezbollah no ha enviado sus tropas a la batalla en contra del ELS, los parlamentarios opositores sostienen que su apoyo evidente y abierto a Al-Assad no es correcto; dentro de este esquema de interferencias, el tema de la provisión de armas es crucial tanto para el régimen sirio como para la supervivencia de Hezbollah.

Además del malestar de los dirigentes libaneses opositores, los rebeldes sirios advirtieron a Hezbollah sobre una "represalia grave y trascendental", después de que la resistencia reconoció un comandante y varios combatientes suyos perdieron la vida en el interior de Siria. Los rebeldes del ELS prometieron que "no tendrá piedad de nadie que directa o indirectamente contribuyen a la muerte o la opresión de nuestro pueblo revolucionario, firmes, tanto si pertenecen a bandas de Al-Assad y Shabiha o milicias de Irán -Guardia Revolucionaria, Hezbollah, Ejército Mahdi y otros".

En otro pasaje del comunicado el ELS hace “Un llamado a nuestros hermanos libaneses -que pertenecen a una comunidad religiosa determinada y que se han desviado y se creen las mentiras del diablo, el agente de Khamenei en Líbano- para volver al camino de la derecha antes de que sea demasiado tarde y no dejar que sus hermanos a ser el combustible de una guerra de la que no forman parte". En el comunicado del ELS también prometió al Secretario General de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, "sorpresas que le privarán del sueño."

Una explosión en un depósito de municiones alrededor del mediodía en un edificio de cuatro pisos en Nabi Sheet, Baalbek, mató al menos a tres personas e hirió a otros cuatro combatientes de Hezbollah, señaló Hezbollah en un comunicado; fuentes de seguridad dijeron que el edificio, que perteneció a un hombre identificado como Mohammad Adnan Mussawi, que se derrumbó como consecuencia de la magnitud de la explosión y que funcionarios de Hezbollah acordonaron el lugar poco después de la explosión. En su comunicado, Hezbollah dijo que la explosión de Nabi, se produjo en un depósito de municiones antiguas y de artefactos del bombardeo israelí de 2006 en la zona que se reunieron y depositaron allí". Nabi Sheet se encuentra a 80 kilómetros de Beirut y es la ciudad natal del ex Secretario General de Hezbollah Abbas Sayyed Al-Mussawi

Otra fuente señala que la explosión fue en un edificio en construcción, en una zona no residencial entre pueblos de Nabichit y Khodr, perteneciente a Musawi Muhammad Adnan, en una zona conocida por ser el lugar de lanzadores de cohetes utilizados contra Israel en la guerra de 2006. Kamel Rifai, parlamentario de Hezbollah, negó que su organización almacene armas en zonas residenciales y resaltó que el área donde la explosión fue reportada tuvo lugar es una zona industrial y agrícola, por lo que podría haber sido cualquier cosa; tanto Hamas como Hezbollah han tenido incidentes relacionados con una mala manipulación en el almacenamiento de armas, pero la amenaza del ELS hace posible cualquier explicación, inclusive un golpe de los rebeldes.

La caída del régimen de Al-Assad sería un escenario terrible para Hezbollah ya que cualquier nuevo régimen encabezado por sunitas de Siria sería mucho menos condesciende e incluso abiertamente hostil hacia los chiitas de Hezbollah. Irán, aliado del régimen sirio, sigue siendo el principal soporte de Hezbollah y esa ayuda llega a Líbano por territorio sirio; la resistencia perdería el apoyo de un aliado como Al-Assad y las rutas de abastecimiento de armas y dinero.

Este cuadro de situación explicaría porque Hezbollah está tratando de mantener un perfil bajo dentro del conflicto sirio al mismo tiempo que profundiza su participación en el proceso de modificación de la ley electoral en vista a las elecciones parlamentarias de 2013. Hezbollah, más que nunca, está comprometido con la paz interna en Líbano y busca preservar su imagen y la credibilidad ya que ahora es parte del gobierno y el desgaste de la función de gobierno sumada a la participación en el conflicto sirio es demasiada exposición. Mientras tanto, Hezbollah sigue ejecutando su propia política exterior, independientemente de las decisiones del Estado libanés.






martes, 2 de octubre de 2012

Comandantes de Hezbollah mueren en Siria


Un comandante de Hezbollah llamado Ali Hussein Nassif, quien también es conocido como Abu Abbas, fue muerto "en el desempeño de sus funciones yihadistas" según lo informó un funcionario de seguridad libanés pero no precisó cuándo ni dónde fue asesinado; el cuerpo de Nassif fue devuelto a través de la frontera Masnaa a Líbano, donde se celebró su funeral, en la ciudad oriental de Budai -cerca de Baalbek- al que asistieron altos funcionarios de Hezbollah del Consejo de la Judicatura y del buró político, una señal del alto rango de Nassif. Al-Manar TV, la cadena de Hezbollah, mostró los funerales de al menos dos miembros de Hezbollah que “fueron asesinados en el desempeño de su "deber yihadista" y los ataúdes estaban cubiertas con las banderas amarillas de Hezbollah y eran llevado por militantes vestidos con uniformes negros y boinas rojas.

Samer Al-Homsi, un activista de la provincia de Homs en la frontera con el Líbano, dijo que Nassif murió el sábado cuando una bomba estalló al paso del vehículo en que viajaba cerca de la ciudad de Qusair, además dijo que otras personas murieron en la explosión, que también dañó el vehículo. Al-Homsi señaló que el trabajo de Nassif consistía en coordinar con las agencias de seguridad sirias y que los rebeldes sirios detonaron la bomba "sin saber" que el objetivo era un funcionario de Hezbollah.

Al-Manar TV mostró también el funeral de Zine al-Abidin Mustafa, realizado en Baalbek quien también murió “en la realización de las obligaciones especificadas yihad” y aunque Hezbollah no dio detalles sobre su muerte, fuentes en Baalbek sostienen que Mustafa y Nassif murieron cuando un cohete cayó en la habitación donde se alojaban, cerca de una ciudad de la frontera siria donde los rebeldes están luchando contra las fuerzas del presidente sirio, Bashar Al-Assad. Los rebeldes sirios en el área donde los combatientes de Hezbollah se cree que han muerto no se han atribuido la responsabilidad de cualquier ataque en los últimos días, poniendo en duda la versión de una explosión al paso del convoy en Al-Qusair, provincia de Homs.

El diario libanés As-Safir, citó a un funcionario sirio anónimo quien sostuvo que si Hezbollah no fuese parte del gobierno libanés "Siria habría tratado de manera diferente con Líbano la forma de acercarse a la crisis siria", sin embargo, el funcionario sirio añadió que "la presencia de Hezbollah nos está inquietando y nos obliga a permanecer en silencio en muchas ocasiones”; el funcionario sirio también expresó la desaprobación de la situación a lo largo de la frontera sirio-libanesa del actual gobierno libanés encabezado por el Primer Ministro Najib Mikati, pero agregó que apreciaba los esfuerzos realizados por el ejército libanés a controlar la frontera.

Fuentes de Inteligencia occidentales disponen de datos sobre destacamentos de milicias pro-régimen shabiha -cuyo núcleo étnico es alawita- que se están convirtiendo en una unidad semejante al Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán. Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos con sede en Londres, la formación de este cuerpo de élite también corre a cargo de instructores iraníes -cuyo número en Siria es estima en unos 2.000- y se espera que la nueva Guardia sea capaz de garantizar, de ser necesario, la seguridad de las regiones pobladas por la minoría alawita especialmente en la costa del Mediterráneo desde Tartus a Latakia.

El periódico libanés Al-Diyar, conocido medio pro-Al-Assad, dijo que el presidente había volado en helicóptero al amanecer desde el palacio presidencial en Damasco con destino a Aleppo para ver de primera mano los efectos de los combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes. Los insurgentes han montado una nueva ofensiva la semana pasada para apoderarse de Aleppo, que fue hasta julio estuvo bajo el control del régimen; ellos sostienen que controlan la mayor parte de la ciudad vieja, pero están luchando para aferrarse a sus posiciones por el fuego de artillería pesada.

El diario libanés también señaló que el presidente Al-Assad ordenó a las Unidades 5 y 6 -que agrupan unos 30.000 soldados y 2.000 vehículos de transporte- que se movilicen desde Hama hacia Aleppo para atacar las zonas ocupadas en la provincia Aleppo cercanas a frontera con Turquía. Según el periódico, durante la visita Al-Assad ordenó a sus tropas que Aleppo debía ser “limpiada”.

Más de 100 proyectiles cayeron en Zabadani, al menos cinco civiles murieron en bombardeos en la ciudad de Douma -al noreste de Damasco- y luego de un bombardeo del ejército en Harasta -al este de la capital- al menos a 11 personas murieron. La violencia también llegó a la provincia sureña de Daraa, donde nueve combatientes de la oposición murieron en una explosión en la madrugada cerca de la frontera con Jordania y otras tantas personas, murieron en bombardeos y combates en un campamento para personas desplazadas. Al menos 107 personas fallecieron en toda Siria por disparos de las fuerzas de seguridad, según activistas de la Red Siria para Derechos Humanos.

Si quedaba alguna duda sobre una posible participación directa o indirecta de Hezbollah en el conflicto sirio, las muertes de ambos comandantes despejó la incógnita; ahora solo resta evaluar que tan dañada está la reputación de Hezbollah por alinearse con el régimen de Al-Assad, aun después de haber apoyado las revueltas en Egipto, Túnez Libia y Bahrein criticando a esos regímenes de tiránicos y de asesinos de su propio pueblo. Pero la presente confirmación de la participación de elementos de la resistencia en suelo sirio repercutirá en Líbano, tarde o temprano, especialmente en los sectores sunitas.

El resentimiento entre los grupos chiitas y sunitas libaneses es anterior a la crisis siria pero ésta ha reavivado el encono, por ello que existe un marcado temor internacional sobre la posibilidad que la guerra civil siria mute a un conflicto regional más amplio que salpicaría a Líbano debido a participación de Hezbollah. Líbano sigue siendo propenso al riesgo de contagiarse de la violencia siria, no importa las intenciones de la mayoría de la población y de algunos de políticos para evitarlo, en parte porque el presidente sirio no tiene ningún interés en prevenir una expansión de la violencia a Líbano, mientras que su capacidad para ordenarlo está seriamente erosionada debido a que los grupos libaneses pro y anti Al-Assad están librando su propia guerra fría por el poder en Líbano.

Desde el punto de vista práctico, unos 370 kilómetros de la frontera sirio-libanesa -un 90 % de los 413 kilómetros totales- no está bien delineados y el ejército sirio se ha disculpado en tres ocasiones por realizar incursiones, y el ejército libanés no está en condiciones de controlar la totalidad de la frontera con efectividad. La política libanesa es muy frágil y es susceptible a cualquier estímulo exterior, por lo que no tomará mucho tiempo hasta que algún grupo trate de controlar las incursiones o proyectiles sirios.



miércoles, 23 de mayo de 2012

La delgada línea roja entre Siria y Líbano


Ali Ammar, parlamentario de Hezbollah, dijo que su partido se ha asegurado de la liberación de al menos 11 libaneses secuestrados en Siria al tiempo que el partido mantenía "La comunicación en los planos internacional, regional y local se llevó a cabo durante todo el día, en un esfuerzo para ganar su liberación", según Ammar. El representante de Hezbollah dijo que se hicieron esfuerzos para conseguir la ayuda de Turquía y varios Estados del Golfo, así como las organizaciones mundiales para presionar a los hombres armados para liberar a los rehenes; lo significativo se su intervención fue la discrepancia en las cifras citadas en relación con el número de rehenes: mientras que algunos funcionarios libaneses daban 13 rehenes, Ammar dijo que los rehenes son entre 11 y 13.

Adnan Mansour, Ministro de Relaciones Exteriores de Líbano, dijo hoy que las autoridades han ubicado a 11 chiitas libaneses secuestrados y que espera que sean liberados muy pronto; Mansour dijo que había estado en contacto con varios funcionarios árabes y su homólogo turco para tratar de asegurar el retorno de los cautivos a Líbano. La agencia estatal de noticias de Líbano, transmitió el informe pero no dio más información sobre la ubicación de los rehenes o en poder quien se encuentran.

Nabih Berri, presidente del Parlamento libanés, acogió con beneplácito el llamado del rey saudita Abdullah bin Abdel Aziz, de disociar a Líbano de las luchas en el exterior, en particular la crisis de Siria. El Primer Ministro, Najib Mikati, también destacó el apoyo del rey saudita a la postura de su gobierno y dijo que ello confirma que la política de la disociación adoptada fue una decisión correcta; Mikati también advirtió que el país estaba "pasando por una fase difícil", pero añadió que una actitud responsable y evitar las confrontaciones electorales prematuras podría ayudar en la superación de los problemas del país.

A pesar del apoyo del rey Abdullah, el embajador saudita en Líbano, Ali Al-Asiri, confirmó que se ha puesto en marcha un plan de contingencia para la evacuación de sus nacionales en Líbano, en caso de necesidad de una salida repentina. Aunque Al-Asiri dijo que no hay dudas que la actual situación es buena e hizo hincapié en que su país no le está pidiendo a sus ciudadanos que se abstengan de viajar a Líbano sino que se limiten a tomar precauciones debido a los enfrentamientos locales, el rey Abdullah está "profundamente preocupado" por la violencia sectaria en el Líbano, luego de la muerte del clérigo sunita.

Michel Aoun, líder del Movimiento Patriótico Libre, denunció durante una ceremonia del Día de Liberación –que marca el retiro de las tropas israelíes del sur de Líbano en 2000- que había intentos de vincular los eventos en Siria con Líbano para sembrar el caos y llegar a un estado de desesperación; Aoun también advirtió que algunos grupos estaban tratando de arrastrar a la Resistencia en "luchas internas" y que era lamentable que muchos libaneses se hayan desviado de la ruta de la resistencia y se olvidado de la amenaza israelí".

Aoun, comentando sobre el secuestro de los chiitas libaneses en Siria, lo calificó de un "acto terrorista" y consultado sobre del asesinato del clérigo sunita, Ahmad Abdul Wahed, señaló que "no fue un asesinato" y expresó su esperanza que la investigación sobre el asunto termine pronto.

Una explosión sacudió al complejo de Aqibiyeh cerca de Zahrani, al sur de Líbano, habitado por trabajadores sirios y solo causó algunos daños a la propiedad; los atacantes lanzaron un cartucho de dinamita y las tropas libanesas rápidamente llegaron a la escena después de la explosión e iniciaron una investigación sobre el incidente. El complejo estaba cubierto con carteles de presidente sirio, Bashar Al-Assad, y ha sido el hogar de cerca de 200 trabajadores agrícolas sirios en los últimos dos decenios.

El Ejército Libre Sirio (ELS), por su parte, negó que estuviera detrás del secuestro de los libaneses, Mustafa Al-Sheikh -miembro de alto rango del ELS- negó por teléfono desde Estambul que su grupo sea responsable de la operación; Al-Sheikh sostuvo que todo era un intento por distorsionar la imagen del ELS y denunció que el secuestro fue "sin duda la obra del régimen sirio, que quiere sembrar el caos."

Las fuerzas del régimen aprovecharon este incidente para lanzar un feroz asalto en el bastión rebelde de Rastan, en el centro de Siria, con un profuso fuego de artillería para luego lanzar un ataque por tierra. Un activista en el terreno dijo que los combatientes del ELS defendían las entradas de Rastan, pero las fuerzas del régimen se estaban reforzando con nuevas tropas de élite, incluida la Guardia Revolucionaria iraní.

Sergei Lavrov, Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, dijo en una conferencia de prensa que el conflicto en Siria podría propagarse a Líbano. Lavrov, señaló que hay "una amenaza tangible" que la violencia de Siria se extienda a Líbano y que "podría terminar muy mal; el funcionario ruso también advirtió sobre" una escalada artificial "de las tensiones entre los dos principales ramas de la Islam, chiitas y sunitas.

Cuando Nabih Berri les dijo a los diferentes partidos políticos libaneses que prevengan la violencia sectaria y que la crisis en Siria no debería allanar el camino para el caos y el conflicto en Líbano, estaba describiendo una situación que hace tiempo se venía vislumbrando. La división entre sunitas y chiitas en Líbano es tan profunda como lo fue cuando surgió por primera hace siglos, ahora la política es más que un juego; muchos sunitas se oponen a las potencias extranjeras que apoyan a los chiitas libaneses –por ejemplo Irán y Siria- y entre ellos existe la percepción que una y otra vez la comunidad sunita está bajo ataque.

Las tensiones sectarias si bien no son algo nuevo en Líbano, desde el asesinato de Rafik Al-Hariri, en 2005, han estado en pleno crecimiento; la muerte del líder sunita despertó las sospechas que Hezbollah estaba detrás del mismo. A ello se le debe sumar la sensación de marginación política que los sunitas tienen debido a que los mismos hombres que dirigieron las milicias durante la guerra civil ahora ocupan cargos oficiales mientras que los diferentes grupos sectarios siguen luchando por el poder.

Ahmad Abdul Wahed era conocido por ayudar a los refugiados sirios que huían por la frontera norte de Líbano con Siria, mientras que otros arriesgan que su apoyo a los opositores sirios, no sólo involucraba ayuda humanitaria. Independientemente de su papel en el levantamiento sirio, resulta innegable que una parte importante de la población sunita está ayudando a derrocar a Al-Assad, uno de los principales aliados de Hezbollah, el principal rival de los sunitas en el país.


martes, 22 de mayo de 2012

Secuestran a 13 libaneses en Siria


Rebeldes sirios secuestraron hoy a 13 libaneses chiitas en la provincia norteña de Aleppo –en Siria- , a su regreso de una peregrinación, lo que provocó protestas en Beirut; los secuestros son la continuación de las luchas callejeras en la capital libanesa desatada por el asesinato de un clérigo musulmán sunita libanés opositor al presidente sirio, Bashar Al-Assad, y que se constituyeron en los peores enfrentamientos en Beirut desde 2008.

Los peregrinos se encontraban en su camino de regreso a Líbano de un viaje a los lugares religiosos en Irán, informó el canal de televisión Al-Jadeed. El informe dijo que el secuestro se llevó a cabo cerca de la ciudad de Aazaz, poco después que los autobuses que transportaban peregrinos libaneses cruzaron las fronteras entre Turquía y Siria.

Un familiar de los secuestrados señaló que el Ejército Libre Sirio (ELS) reivindicó la toma de rehenes y liberaron a las mujeres al tiempo, que retuvieron a los hombres, y se les dijo que los mantendrían cautivos hasta que los sirios detenidos del ELS fuesen liberados de la estación de policía de Aleppo. Los familiares estiman que alrededor de unos 40 hombres armados detuvieron el autobús, pero un miembro de una de las tantas bandas de insurgentes que operan bajo el paraguas del ELS -contactado por Internet- negó tener conocimiento personal de los secuestros.

Sayyed Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah, instó a la calma después de la noticia del secuestro y dijo que los contactos con las autoridades sirias y otros ya estaban en marcha para ayudar a resolver el asunto. Nasrallah hizo un llamado en nombre de Hezbollah y Amal, a los seguidores de todas las regiones a cooperar para ponerle fin al cierre de las carreteras ya que el bloqueo de las carreteras no sirve de nada.

Al escuchar la noticia, los familiares furiosos salieron a las calles del suburbio sur de Beirut, donde la mayoría de los secuestrados viven y bloquearon las arterias con la quema de neumáticos. Nabih Berri, presidente del Parlamento, señaló que la prioridad ahora es cómo resolver el problema y adelantó que se ocupará del asunto con la máxima responsabilidad.

Berri dijo Líbano mantendrá su política de disociación, respecto de los eventos en Siria, sin importar la presión y agregó que las lagunas en la seguridad nacional requieren la reanudación inmediata del diálogo nacional; Berri también expresó su esperanza que la reciente decisión de algunos países del Golfo, de prohibir los viajes a Líbano, no sean un medio para presionar al país a cambiar su postura frente a la crisis en Siria.

Mikati ha dicho que Líbano no puede estar en confrontación con la comunidad árabe e internacional ni con Siria por lo que varios países árabes y occidentales han expresado su comprensión a la política de Líbano. Los comentarios Berri llegan un día después que Kuwait se unió a Emiratos Árabes, Bahrein y Qatar para sugerirles a sus ciudadanos abstenerse de viajar a Líbano tras varios incidentes de seguridad en la parte norte del país.

Saad Hariri, condenó el secuestro del grupo de libaneses y pidió su liberación inmediata, independientemente del partido que esté detrás del secuestro; Hariri también se contactó con Nabih Berri, para discutir el incidente.

Mawlawi Shadi, el líder sunita cuya detención provocó los primeros enfrentamientos en Tripoli la semana pasada, fue puesto en libertad después que pagó la fianza de LL500.000; a su salida de prisión Mawlawi dijo a los periodistas que confesó bajo presión psicológica y señaló que su confesión era nula y sin efecto debido a la forma en que se extrajo. Poco después de que el Juez de Instrucción Militar Nabil Wehbi aprobó su liberación, Mawlawi fue sacado del Tribunal Militar de Beirut y llevado a la residencia privada de Mikati en Tripoli, donde se reunió con éste.

A pesar de la noticia, los organizadores de la sentada en la Plaza Nour de Trípoli, que exigían la liberación de Mawlawi, se comprometieron a que la medida continuará hasta que se liberen al menos a 123 presos islamistas que han sido detenidos durante años sin cargos. El Ministro del Interior, Marwan Charbel, negó que la liberación de Mawlawi estuviese vinculada a la presión política y dijo que la decisión fue puramente "judicial"; fuentes judiciales dijeron que el caso Mawlawi se construyó bajo la sospecha de la existencia de un vínculo entre Abdel-Aziz Atiyeh -un qatarí que donó dinero a los rebeldes sirios- y Mawlawi que supuestamente recibió el dinero y lo envió a los rebeldes.

Algunos libaneses salieron a las calles de Beirut, en señal de protesta por el secuestro de los peregrinos, lo que sigue alimentando los temores que Líbano se verá envuelto en el caos de Siria; no es casual que Nasrallah, en su discurso, haya señalado enfáticamente que “estaba prohibido cortar las rutas” ya que la más mínima provocación podría encender las luchas religiosas entre los diferentes grupos libanes. El ritmo de desestabilización de Líbano se está acelerando rápidamente y la amenaza a la seguridad comienza a transformarse en un conflicto sectario; es por ello que tanto Mikati, Nasrallah, Hariri y otros líderes políticos cooperan para aliviar la tensión pidiéndoles a sus seguidores que mantengan la calma.

Ciertamente los últimos incidentes han puesto al sistema político libanés al límite de su tolerancia. El asesinato del jeque Ahmed Abdul-Wahid, un prominente clérigo sunita anti-sirio vinculado con el ex PM Al-Hariri, y de su guardaespaldas en Akkar -al norte de Líbano- cuando un soldado libanés disparó, al parecer después que no se detuvo el automóvil en un retén militar, despertó una profunda indignación debido a la percepción de apoyo -desde algunos sectores- de las fuerzas de seguridad libanesas hacia el régimen sirio. El fin de semana, grupos sunitas libaneses, que apoyan y rechazan al régimen de Al-Assad, se enfrentaron en Beirut en el peor brote de violencia en Beirut en años.

Líbano no puede disociarse de los acontecimientos en Siria debido a que los grupos religiosos y políticos sirios tienen su contraparte en Líbano y, principalmente en el norte del país, el bastión sunita apoya a la revolución contra el régimen sirio en medio de una activa comunidad alawita.

Los actuales incidentes se venían presagiando con el aumento de los crecientes grafitis callejeros, en las fuertes disputas retóricas entre la Coalición 8 de Marzo –liderada Hezbollah y sus aliados dispuestos a sostener a Al-Assad en el poder- y la Coalición 14 de Marzo desesperada por ver el cambio de régimen en Siria; el conflicto también se trasladó a las cadenas árabes satelitales donde recientemente durante unas entrevistas, los miembros de los dos bandos casi llegan a los golpes de puño en vivo.

Hay un nuevo jugador en Líbano, Shaker Al-Barjawi. Él es un sunita de 51 años, que creció bajo la influencia de su padre, un funcionario de aduanas y uno de los fundadores de la rama libanesa del partido Baa’th, que se estableció en Siria en 1947; en ese momento, era fiel a la rama iraquí del Baa’th y luchó brevemente con el ejército iraquí contra Irán. Después de la invasión israelí de Beirut en 1982, Al-Bajrawi se separó del Baa’th iraquí después que Saddam Hussein comenzó a entablar lazos con Amin Gemayel; gracias a la influencia siria en Líbano en los ´90, Al-Barjawi reparó sus relaciones con Damasco y con la creación del Partido del Movimiento Árabe, desafió las políticas de Rafik al-Hariri.

Al-Bajrawi niega que sea miembro de Hezbollah, pero Hezbollah ha mantenido un notable silencio sobre los recientes acontecimientos y el discurso de Al-Barjawi contra el Movimiento Futuro, de Hariri, ha sido particularmente duro. Un nuevo capítulo se ha abierto en la política libanesa, que tal vez sobreviva a la insurrección siria en sí- y el hombre a seguir es Shaker al-Barjawi.

jueves, 10 de mayo de 2012

Siria y el déjà vu libanés


EE.UU. decidió ampliar las sanciones existentes contra Siria, aduciendo la "amenaza inusual y extraordinaria" que plantea la nación árabe a la seguridad nacional de norteamericana -entre otras causas- por obstruir la capacidad del gobierno libanés para funcionar con eficacia almacenando armas químicas y biológicas sumado el apoyo a organizaciones terroristas. Obama dijo también que la brutalidad y la represión del gobierno sirio, contra sus ciudadanos podría darle mayor inestabilidad a toda la región, y volvió a instar al presidente sirio Bashar Al-Assad para que dimita y de paso a una transición política.

Sin embargo, Siria está sobreviviendo a pesar de las sanciones y del bloque financiero -impuesto por EE.UU. y la UE- para adquirir importaciones permitidas en la comunidad internacional. Recientemente se conoció que Damasco está importando grandes volúmenes de grano a través de Líbano para evitar las sanciones occidentales y garantizar los suministros vitales.

Si bien estas importaciones no son ilegales, ya que las importaciones de alimentos no están incluidas entre las sanciones impuestas, lo interesante es que las compras sirias de cereales se realizan desde oficinas ubicadas en Líbano, donde se maneja el papeleo y actúan como el comprador inicial; una vez celebrado el contrato se despacha el cereal a Líbano pero los barcos son luego desviados a los puertos sirios.

Ucrania informó, en marzo de 2012, que suministró 300.000 toneladas de trigo destinado al consumo en los términos de un acuerdo intergubernamental. Los acopiadores de granos en la UE han señalado que tuvieron solicitudes de compradores sirios de 10.000 toneladas de cebada y 10.000 toneladas de maíz la semana pasada, pero no que pudieron hacer frente debido que los bancos en Alemania y Suiza no proporcionaron la financiación; es por ello que el gobierno iraní se vio obligado a intervenir y compró millones de toneladas de trigo en febrero y marzo, después de las sanciones occidentales interrumpieron las importaciones habituales de granos.

La Agencia de Alimentación de ONU (FAO), estimó en marzo que Siria tendría que importar alrededor de 4 millones de toneladas de granos para la temporada 2011-2012, en parte por la mala cosecha de la campaña 2011. La FAO ya advirtió que las perspectivas para la cosecha siria de 2012-2013 es incierta debido al impacto de los disturbios.

Terje Roed-Larsen, enviado especial de ONU para Medio Oriente, señaló que hay razones para creer que existe un flujo de armas desde Líbano a Siria y de Siria a Líbano. Recientemente las autoridades libanesas incautaron 60.000 cartuchos de municiones escondidos en dos vehículos dentro un buque portacontenedores italiano atracado en el puerto de Trípoli -ciudad de mayoría sunita- y done se han registrados las mayores protestas libanesas contra Al-Assad. A finales de abril, las autoridades libanesas incautaron una gran remesa de armas desde Libia, incluyendo granadas propulsadas por cohetes y municiones de grueso calibre de un barco interceptado en el Mar Mediterráneo.

Rod-Larsen considera que Medio Oriente está viendo una espiral de “danza de la muerte'' a causa del conflicto en Siria, mientras el presidente Bashar Al-Assad continúe enfrentando a sus oponentes; Rod-Larsen resaltó que toda la región está “al borde del abismo de la guerra".

Bashar Jaafari, embajador de Siria en ONU, dijo que las armas confiscadas en Líbano fueron contrabandeadas por los grupos salafistas a través de la frontera sirio libanesa. Jaafari denunció que estos grupos estaban siendo protegidos en Líbano y lamentó "que algunos movimientos políticos libaneses patrocinen este tipo de terrorismo".

Amin Gemayel, líder libanés del Partido Kataeb, pidió "una iniciativa libanesa que adopte la neutralidad positiva y el reconocimiento internacional y árabe" y señaló que era importante informarle a ambas partes, en Siria, de una vez por todas que Líbano no va a intervenir en los asuntos internos sirios.

Mientras, el Secretario General de ONU, Ban Ki-moon, advirtió sobre un preocupante aumento de los ataques con bombas en Siria; ante la Asamblea General de la ONU Ban reconoció que hay una estrecha ventana de oportunidad para evitar una guerra civil a gran escala en Siria y que se extenderá en la región, debido a que el cese al fuego no ha logrado afianzarse.

Ban Ki-moon, condenó el ataque con explosivos que se produjo en las proximidades de un convoy de la Misión de ONU (UNSMIS), cerca del control militar de la ciudad de Daraa; si bien no hubo víctimas ni daños en la Misión de ONU, sí resultaron heridos 10 soldados sirios. El portavoz de Ban, Martin Nesirky, dijo que no hay pruebas que el ataque estuviese dirigido contra ONU pero destacó que eso demuestra lo inestable y peligrosa que está la situación en el terreno.

La situación en Siria parece estar entrando en una nueva fase, donde la insurgencia está mutando su forma y se está alejando de una rebelión simple derivada de una demanda de reforma política y se va acercando cada vez más a las que fueron las primeras etapas de la guerra civil libanesa. Si bien existen patrones similares, la realidad siria presenta singularidades como la utilización de las ideas y doctrinas yihaditas o la percepción que la confrontación puede ser aprovechada por otros Estados –por caso Rusia- para demostrar la vitalidad de su política exterior y ampliar su esfera de influencia regional.

Los insurgentes también han sufrido una transformación ya que se van alejando de las ideas políticas y morales que alentaban al levantamiento político apoyado por las armas; ahora se propicia la caída del régimen sirio por medio de acciones terroristas que desestabilicen al país de manera tal que el presidente Al-Assad pierda el control nacional. Ciertamente esta fase no llega como decisión racional sino como una salida desesperada ante la falta de respuestas estatales a las demandas políticas, la ausencia de la comunidad internacional y la reticencia de armar a los rebeldes.

Siria no es todavía el escenario libanés de la guerra civil, pero se encamina lentamente hacia ese modelo; el régimen sirio tiene la capacidad para destruir a los rebeldes y fijar la agenda política a su gusto mientras que los insurgentes tienen que convencer al resto de los sirios que son una alternativa viable y no el caos de la guerra civil.


miércoles, 7 de marzo de 2012

Hariri: Líbano debe aprovechar este momento


El Movimiento del Futuro dio a conocer su nuevo manifiesto “Al-Mustabqal y las perspectivas de la primavera árabe", donde se describió la posibilidad que significa la "primavera árabe" para Líbano como oportunidad de superar algunos de los problemas más endémicos del país, como las tensiones entre las sectas musulmanas y estimulando todas las partes a participar en los movimientos de reforma árabes. El documento señala los cambios estratégicos en la región impulsados por la adopción de un sistema democrático, así como "real y efectiva" la cooperación de la Liga Árabe y la opción que un cambio democrático en Siria permita un reajuste de las relaciones entre Beirut y Damasco, así como un reconocimiento de las partes libanesas “incluyendo quienes recurren a las armas para intimidar a los demás".

El ex Primer Ministro libanés, Fouad Siniora, señaló que “La Primavera Árabe llama a Líbano a través de los valores de la libertad, la dignidad y la justicia. Es a nosotros a reaccionar positivamente y participar por una liberación de la subordinación, la polarización y el recurso de las armas para recuperar el entusiasmo por la convivencia y la creación de un Estado libre, capaz y democrático a través de lograr la aplicación del Acuerdo de Taif y la aplicación de la consigna de "Líbano primero" en palabras y hechos". El manifiesto reconoce los temores de algunos sectores cristianos con respecto a su futuro en la región, teniendo en cuenta la naturaleza de los hechos como sucedido a la comunidad cristiana después de la invasión de Irak en 2003, los ataques a iglesias en Egipto, así como las recientes elecciones que llevó al poder de los partidos fundamentalistas islámicos.

Siniora también hizo hincapié en que desde algunas partes dentro de Líbano se acusa a otros de meterse en la crisis de Siria, cuando en realidad ellos son los culpables de estos cargos y piden más libertad en Líbano pero al mismo tiempo apoyan el régimen sirio. Siniora, al referirse al levantamiento sirio, dijo que "Con el estallido de la insurrección contra el régimen sirio, los cargos de conspiración y traición a la patria han estallado contra los partidarios de la independencia y los que expresan su solidaridad con el levantamiento de los pueblo sirio en contra de su régimen despótico y estas acusaciones se derivaron para acusar a aquellos de conspirar contra la Resistencia en Líbano".

Por su parte el ex Primer Ministro, Saad Hariri, señaló desde París que la Primavera Árabe permite a los libaneses "actualizar" su experiencia democrática y eliminar los restos de las guerras sectarias y por ello los libaneses están obligadas a tomar ventaja para evitar la mala interpretación de los acontecimientos en el mundo árabe, eligiendo entre “seguir a ciegas a los regímenes o apoyar a los pueblos que exigen la libertad".

Hariri instó a los libaneses a fortalecer el diálogo entre musulmanes y cristianos, instándolos a unirse a las voces de la libertad en Siria y calificó al gobierno del presidente Bashar Assad de “asesino”. El Movimiento del Futuro, junto con la coalición 14 de Marzo, ha criticado el apoyo de Hezbollah a la política de Al-Assad y al Primer Ministro Najib Mikati por su política de disociar a Líbano de los acontecimientos en Siria.

Aunque Saad Hariri sostuvo que la Primavera Árabe le dio al pueblo libanés "una oportunidad de oro" para mejorar su experiencia política y retirar los resabios de las disputas sectaria y las políticas de apoyo basadas en partidos extranjeros en realidad es una oportunidad para reinstalar la hegemonía sunita dentro de Líbano en contraposición con los recientes avances chiitas de la mano de Hezbollah; las disputas en Siria son un reflejo de la “Guerra Fría” que libran los países del Golfo contra Irán por el control del Medio Oriente.

Además de la confrontación indirecta, en Líbano se teme que la crisis siria pudiese reavivar los conflictos armados en el país debido a los profundos vínculos entre ambos Estados, pese a los llamados a la moderación por muchos políticos dentro de Líbano las manifestaciones a favor y en contra del presidente Al-Assad son una peligrosa realidad. El otro temor que está ganando lugar es una combinación de una posible caída del gobierno libanés y un deterioro de la economía.

Durante el año pasado, esta combinación de factores hizo descender el promedio de crecimiento del PBI del 8% -de 2007 a 2010- al 1,5 % en 2011. Las perspectivas para este año no se ven nada mejor, en parte por la reducción del turismo a la región –en un 25%- y por la afluencia de refugiados sirios, que ha generado inquietud en los empresarios al momento de invertir en el país. Líbano está rodeado por Israel y Siria y su posición geopolítica dentro del conflicto del Medio Oriente hace que todo sea magnificado y que la mínima chispa inicie un verdadero incendio, de allí que todos los involucrados estén preocupados por Beirut.