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lunes, 7 de julio de 2014

Hezbollah y la seguiridad interna de Líbano


Las Fuerzas de Seguridad Interna (FSI) de Líbano, accedieron a información de sobre células extremistas que se preparaban para atacar varios objetivos en el Líbano, según lo informó el diario Ad-Diyar. Los documentos de seguridad filtrados firmados el jefe de la FSI, My. Gral. Ibrahim Basbous, revelaron que el Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS) estaba planeando ataques contra las aldeas chiitas y cristianas en el Norte del Valle de Bekaa. Un documento de fecha 8 de abril de 2014, señalaba que 6 miembros de ISIS -5 saudíes y 1 iraquí- operaban en el Norte cerca de la frontera con Siria y estaban buscando para acceder al campo de refugiados palestinos de Ain Al-Hilweh, en el Sur de Líbano utilizando identificaciones falsas. Según el documento, las edades de los miembros de la célula osciló entre 28 y 45 años y operan usando identidades palestinas y se están preparando para ataques en Líbano. 

28 personas han sido acusados ​​de planear para llevar a cabo ataques suicidas con bombas y que pertenece al grupo militante ISIS, informó la agencia de noticias estatal de Líbano. 7 de los 28 acusados ​​por los fiscales están bajo custodia, y el Fiscal del Tribunal Militar acusó al grupo de la compra de equipos para llevar a cabo ataques en zonas residenciales de Beirut y de suministrárselos a los potenciales terroristas.

El Ejército detuvo a 2 ciudadanos extranjeros en Trípoli acusados ​​de atentar contra la seguridad y a 5 hombres acusados de lanzar granadas a varios restaurantes y cafeterías. El comunicado del Ejército dijo que las redadas en Trípoli llevaron a la detención de: Ali Hasan Nemri, Fayez Fawwaz Othman, Raja Mohammad Toufic Hijazi y Mohammad Mahmoud Ghassan por lanzar granadas de mano en varios restaurantes, cafeterías y carritos de la semana pasada y las autoridades dicen que los ataques eran un mensaje tanto a los propietarios de tiendas de café como a los asistentes por la apertura durante el ayuno de Ramadán.

El líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, ha indicado que no tenía planes de cambiar el rumbo de su partido sobre Siria a pesar de las llamadas de los opositores en Líbano para ponerle fin a su participación militar en el vecino país. Funcionarios de Inteligencia de Hezbollah han aumentado sus operaciones conjuntas con Irán en Irak, según un comandante chiita que ha luchado en las zonas fronterizas con Siria; según este funcionario, su cuñado fue uno de los enviados el mes pasado a Bagdad y Samarra para vigilar los movimientos del ISIS y coordinar con las milicias chiitas de Irak –como la Asa'ib Ahl Al Haq- las operaciones locales. 

Hezbollah también ha impulsado la coordinación con los organismos militares y de seguridad en Líbano, en particular en las zonas montañosas en el Noreste del país, donde los yihadistas han llevado a cabo ataques contra las tropas sirias y los bastiones locales de Hezbollah. No es casual que la FSI y el Ejército dispongan de tanta Inteligencia –y que sea tan precisa- sobre los movimientos del ISIS en Líbano. Hezbollah ha mantenido un bajo perfil sobre el crédito de estos operativos, pero es evidente que es el principal beneficiado, la pregunta es por cuánto tiempo podrá mantenerse “al margen” de las cuestiones de seguridad en Líbano.



miércoles, 25 de junio de 2014

Hezbollah y el Ejército de Líbano ¿Quién ayuda a quién?


Funcionarios de seguridad libaneses han informado de una explosión en un hotel en el centro de Beirut durante una redada de seguridad fallida. El presunto sospechoso se inmoló en su cuarto el miércoles en el Duroy Hotel y el Ministerio del Interior del Líbano dijo que el atacante suicida, de nacionalidad saudí, fue muerto en la explosión y un segundo fue detenido por personal de seguridad.

El atacante suicida mató e hirió a por lo menos cuatro agentes de seguridad en el hotel, que está cerca de la embajada de Arabia Saudita, en lo que es la tercera explosión en el Líbano en menos de una semana.

El humo negro se veía desde el complejo hotelero situado en el distrito de Rachet en Beirut cerca del Mar Mediterráneo, y de acuerdo con Associated Press, un funcionario en de Seguridad General las fuerzas de seguridad estaban asaltando el hotel cuando el sospechoso en el 4to piso detonó explosivos en su habitación del hotel.

El Ministro del Interior, Nouhad Machnouk, dijo que "Este fue un ataque preventivo por Seguridad General porque se suponía que los terroristas suicidas iban a llevar a cabo un ataque en otro lugar". Temprano en el día, el Ejército libanés dijo que arrestó a un grupo terrorista de 5 miembros, que planeaba asesinar al jefe de Seguridad General del Norte de Líbano, Tte. Cnel. Khattar Nassereddine.

Los sospechosos acusaron a Nassereddine de la preparación de informes de Inteligencia del Ejército libanés sobre las actividades de los jóvenes musulmanes en Trípoli; además Nassereddine también estuvo detrás de la polémica detención del islamista Shadi Mawlawi en 2012. Los sospechosos incluyen a Wiam Mustafa, un profesor de 28 años de edad de la Universidad francesa libanesa (ULF) en la provincia norteña de Koura; Bilal Al-Mustafa, estudiante de 18 años de edad; y Abdul-Rahman Al-Sayyed, estudiante de ingeniería civil de 23 años. Otra célula detenida estaba compuesta por Wassim Ahmad Al-Qass, Wissam Ahmad Al-Qass, Danny Ahmad Al-Qass, Amjad Al-Khatib Nouhad y Nabil Kamel Baida, oriundo de Qalamoun y era buscado por las autoridades libanesas con varias órdenes de detención.

Inteligencia del Ejército arrestó hoy a Abdul Rahim Al-Asir, primo del clérigo salafista fugitivo Sheikh Ahmed Al-Asir, en Abra -suburbio de Sidón- que era buscado por su apoyo a los rebeldes sunitas anti Al-Assad. Abdul Rahim al-Asir fue aprehendido en la farmacia donde trabajaba.

Las FFAA libanesas se enfrenta a un acto de equilibrio de enormes proporciones ya que deben tomar medidas enérgicas contra el terrorismo sunita mientras se mantiene la percepción de neutralidad que surgió tras el asesinato del ex PM Rafik Hariri en 2005. Esta neutralidad ha sido cuestionada por el prolongado conflicto en Siria y las reacciones del Ejército sobre la participación de Hezbollah y los combatientes yihadistas. Dada la influencia de Hezbollah, el Ejército libanés no ha podido hacer mucho acerca de su participación en la guerra de Siria, por temor a una reacción interna si arrestan a los militantes de Hezbollah que se dirigían a Siria. Sin embargo, el Ejército es capaz de enfrentarse a contra los yihadistas sunitas, ya que no tienen el apoyo de ninguna fuerza política libanesa importante. 

Se puede argumentar que los yihadistas sunitas suponen una amenaza para la seguridad interna mientras que los combatientes chiitas contribuyen a la misma y están contenidos por una estructura política que forma parte del gobierno. El punto es que muchos sectores no perciben esta diferencia y ven una pérdida del liderazgo político de la comunidad sunita junto a la utilización del Ejército libanés como una herramienta más de los grupos chiitas para su propio beneficio; la aplicación de una doble moral por parte del Ejército libanés, que permitía el paso de combatientes de Hezbollah a Siria pero combatía a los rebeldes sirios en Líbano ha puesto en tela de juicio la histórica imparcialidad del Ejército.

Los éxitos recientes de la cooperación del Ejército libanés con Hezbollah han permitido la detención de fugitivos y el desbaratamiento de redes yihadistas o complots para bombardear Líbano. Estas operaciones tienen un fuerte componente de Inteligencia de Hezbollah, y hacen que la percepción de inequidad de los sunitas se acreciente. En el fondo, la ausencia de un Estado fuerte demanda de un diálogo con todos los sectores pero la debilidad de las instituciones libanesas –sus FFAA por caso- lleva al Estado a apoyarse en estamentos como Hezbollah para asegurarse su propia supervivencia.



lunes, 27 de enero de 2014

El Tribunal Especial para Líbano va a jucio



A casi 9 años del asesinato del ex PM libanés, Rafik Hariri, la sesión de apertura del Tribunal Especial para Líbano (TEL), comenzó el 16 de enero en La Haya y ha sido aclamado por sus partidarios como un momento histórico para la justicia internacional y para el país. Es la primera vez que un tribunal internacional está tratando un caso sobre la base de cargos de terrorismo y también la primera vez -desde los juicios de Núremberg- que los procesamientos internacionales están llevando a cabo en ausencia. En medio del contexto político de Líbano, el juicio ha sido muy esperado por la mitad de la arena política polarizada como una oportunidad única para exponer la verdad detrás de algunos de los muchos asesinatos que han enlutado la historia reciente del país. Pero, con 5 acusados vinculados Hezbollah, la otra mitad del espectro político ve al juicio como un asunto altamente politizado para socavar a los adversarios de Israel.

Hezbollah ha negado los cargos en contra de sus miembros. Para defenderse, reveló sus intercepciones a larga distancia de las señales de aviones no tripulados israelíes y ha publicado videos grabados con estos aviones no tripulados que espiaban a Al-Hariri en las semanas antes de su asesinato y en la escena del crimen. Además, el Ejército libanés mostró que el día del crimen, EE.UU. tenía un dispositivo de observación AWACS sobre Líbano y que habían distorsionado todas las señales de origen libanés; al pedirle a Washington que explicase esta situación y proporcionase una copia de sus datos -lo que confirmaría o negar las sospechas de Hezbollah- EE.UU. se negó a hacerlo. 

El juicio se inició en un momento histórico importante y delicado. La guerra entre los sunitas y los chiitas se está librando en el contexto de las actuales tensiones entre Occidente e Irán. La preocupación del TEL es el asesinato del líder de los sunitas libaneses y un símbolo sunita en todo el mundo musulmán sea la primera chispa de una lucha sectaria, ya que las tensiones han ido en aumento desde el inicio de la guerra civil en Siria. Aunque el TEL no ha acusado a ningún partido o régimen -de acuerdo a sus reglas sólo se puede acusar a individuos de terrorismo- es cierto que los 5 acusados ​​pertenecen a Hezbollah. 

Sin embargo el mayor peligro para el TEL proviene de aquellos que esperan más de lo que la institución puede ofrecer en virtud de su acuerdo constitutivo. Un aspecto positivo ha aparecido últimamente y consiste en la restricción relativa de Hezbollah en la caracterización del TEL como una creación de sus enemigos: Hezbollah parece haberse dado cuenta que el TEL debe su creación no a EE.UU. sino al Consejo de Seguridad que también incluye a Rusia y China, ambos aliados incondicionales del régimen sirio. Esta restricción se reflejó en la actitud de Hezbollah con respecto a la política del gobierno del Primer Ministro interino, Najib Mikati, hacia el TEL: aunque Hezbollah tenía la capacidad para bloquear la cooperación oficial, el gobierno de Mikati será recordado como aquel que dos veces financió al TEL con el consentimiento de los ministros de Hezbollah.

Pero los partidarios de Hezbollah nunca creerán que el proceso dentro del TEL sea políticamente neutral. Esto nace de circunstancias en las que, tras la invasión liderada por EE.UU. en Irak, el equilibrio regional se inclinó contra Siria y sus aliados en favor de Occidente y sus aliados locales, por caso Rafik Al-Hariri. Pero el cambio de gobierno en Irán con la llegada de un presidente de perfil reformista como Hassan Rouhani, permitió la firma de un acuerdo nuclear con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania –al mismo tiempo que respaldaba la propuesta rusa para eliminar y destruir el arsenal de Siria de armas químicas- que comenzó a cambiar la relación de Teherán con sus satélites regionales como Hezbollah. 

Quedarán muchas cuestiones para debatir, como la falta de condiciones políticas para que el TEL deliberase dentro de Líbano y no en La Haya o que los acusados no estén presentes en la sala de la corte –lo que señala el Estado libanés no quiso o no pudo arrestarlos y entregarlos- por lo que serán juzgados sólo en ausencia; si bien 4 Generales libaneses pro-sirios fueron arrestados por orden de la investigación internacional y recluidos -sin cargos- durante cuatro años antes de ser finalmente liberado en 2009 por orden del TEL. 

El veredicto será una etapa aparte. Si los acusados, vinculados a Hezbollah, ​​son encontrados culpables y condenados, el veredicto será visto como una victoria política para Saad Al-Hariri y la Coalición 14 de Marzo mientras que el propio hijo y los familiares de las otras víctimas tendrán la satisfacción y quizás tranquilidad de saber que, al menos por una vez, los autores de un asesinato político han sido condenados y sus patrocinadores expuestos. Pero un veredicto contrario, o la falta de uno, no conducirán a un proceso nacional más amplio de rendición de cuentas que llevase alivio a las muchas otras personas que han sido víctimas de la violencia política en Líbano.

Al mismo tiempo que el TEL comenzaba con el juicio, informes circulaban con afirmaciones que el presidente Michel Sleiman y el PM designado, Tammam Salam, estaban a punto de compilar una fórmula aceptable dentro del esquema “8-8-8” ( 8 ministros para cada grupo religioso) para beneficiar centristas luego que Hezbollah abandonó su fórmula “9-9-6”; de acuerdo con dos altos funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato, un acuerdo sobre un gabinete omnímodo era posible, precisamente porque Hezbollah deseaba evitar la formación de un gobierno neutral según lo propuesto por el jefe de Estado. Sleiman y Salam se aferran a su opción del gabinete no partidista, aparentemente para evitar un vacío más grande antes de las elecciones presidenciales de mayo, aunque quedan por delante demasiadas incertidumbres en el escenario político interno.






jueves, 18 de julio de 2013

Líbano pide a la UE que no incluya a Hezbollah en su lista de terrorista


El gobierno libanés le pedirá formalmente a la UE que mantenga a Hezbollah fuera de una lista de organizaciones terroristas, ya que el partido chiita es un "componente esencial de la sociedad libanesa." En una declaración emitida por el presidente, Michel Sleiman, le encargó al ministro de Relaciones Exteriores interino, Adnan Mansour, que presente instrucciones al representante de Líbano ante la UE para presentar la solicitud. El comunicado señala que el partido no debe ser etiquetado como una organización terrorista, en particular, si se toma la decisión con prisa y sin depender de evidencia objetiva y firme."

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Austria anunció, antes de la reunión en Bruselas, que no se opondrá a la inclusión de Hezbollah en la lista. Reinhold Lopatka, secretario de Estado del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo que Austria no suspenderá las conversaciones con los políticos de Hezbollah. Michael McCann, miembro laborista del Parlamento del Reino Unido, dijo que "Hezbollah debe ser proscrito, y punto. La simple verdad del asunto es que Hezbollah es representante de Irán y ejercer su esfera de influencia en Líbano y la región en general en todo lo puede. Pero no tome mi palabra, el líder adjunto de Hezbollah, el jeque Naim Qassem, dijo en 2007 que todas las políticas de Hezbollah, incluyendo el lanzamiento de misiles hacia Israel no habría tenido lugar sin el consentimiento de Irán".

Sheikh Naim Kassem, subjefe de Hezbollah, dijo a Al-Mayadeen TV el pasado viernes que “estas amenazas no preocupan al grupo” y que la UE iba a cometer un "gran error" al señalar al grupo como "terrorista”. Francia esta semana se unió a un impulso de la UE por declarar el grupo una organización terrorista, en medio de la frustración del apoyo de Hezbollah para con el régimen de Siria; la decisión de Francia podría ser crucial después que Alemania se unió a un esfuerzo británico por incluir a Hezbollah en la lista de grupos terroristas.

En junio, los especialistas en la lucha contra el terrorismo de la UE se reunieron para abordar el tema, pero no lograron llegar a la unanimidad sobre la inclusión de Hezbollah en la lista negra tras las objeciones de varios países. Francia, Alemania y los Países Bajos han apoyado Bretaña en la inclusión de Hezbollah en la lista, pero a pesar de contar con el respaldado de la mayoría de los 27 Estados miembros de la UE, se requiere la unanimidad para apoyar la propuesta.

Si cancilleres aprueban la medida, el lunes Hezbollah se uniría a la grupos como Al-Qaeda, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán y Hamas; por el momento sólo el Reino Unido y Holanda tienen Hezbollah en sus listas nacionales de terrorismo. La experiencia con Hamas ha castigado a algunos gobiernos de la UE, ya luego de la inclusión del grupo palestino se había reducido la capacidad de Europa para influir en los acontecimientos en los territorios palestinos, cortando la comunicación con un jugador clave en el conflicto. Lo mismo podría suceder con la frágil situación política en Líbano: existe preocupación sobre el potencial peligro en la seguridad de las tropas europeas en misiones de ONU en el Líbano, así como un cierto escepticismo sobre la fuerza de evidencia que vincula a Hezbollah el atentado contra un autobús en Burgas, Bulgaria en el que murieron cinco israelíes y una búlgara.

En realidad el problema de Hezbollah más allá y es parte de las tensiones entre la UE e Israel. La UE ha intentado durante mucho tiempo jugar un papel más activo en las conversaciones de paz en Medio Oriente y, recientemente, se ha instando a las conversaciones directas entre las dos partes; recientemente la UE señaló su intensión de mantener los fondos fluyendo hacia las organizaciones israelíes que operan en los territorios ocupados lo que provocó la reacción del PM israelí, Benjamin Netanyahu, quien dijo que la UE debe centrarse en los problemas "más urgentes" como la guerra civil en Siria y el programa nuclear de Irán en lugar de los asentamientos israelíes.

La cuestión de incluir a Hezbollah en la lista negra de la UE es una vieja solicitud de Israel – tal como los EE.UU. lo hizo hace varios años atrás- por lo que se podría relajar así las tensas relaciones con Tel Aviv y al mismo tiempo se le envía una fuerte señal al régimen sirio, un objetivo importante de la política exterior europea.

Si el partido chiita libanés es incluido en la lista de la UE de grupos terroristas, sus operaciones financieras se verían severamente afectadas y la recaudación de fondos en Europa virtualmente se congelarían; adicionalmente, las fuerzas policiales podrían trabajar conjuntamente y las medidas judiciales contra el grupo tendrían alcance en toda la UE.


lunes, 17 de diciembre de 2012

Najib Mikati ¿El piloto de tormentas de Líbano?


Las órdenes de detención emitidas por Siria contra el ex PM libanés, Saad Hariri y el parlamentario Oqab Saqr fueron enviados de manera informal, según lo informó el ministro de Justicia Shakib Qortbawi. Según el funcionario libanés, "Las órdenes sólo se recibieron por correo electrónico, no fueron entregadas las copias al Ministerio de Justicia para decidir cómo abordar el tema todavía. El poder judicial libanés no puede resolver el caso cuando sólo se hace a través de correo electrónico y tiene que recibir una copia del archivo incluyendo pruebas y documentos pertinentes.

Según una nota enviada por la Interpol a sus oficinas en los países árabes, la organización decidió no seguir las órdenes de detención en su base de datos y no quiere cooperar con ellos sobre la base de sus reglamentos, ya que "está estrictamente prohibido por la organización para llevar a cabo cualquier intervención o actividades de carácter político, militar, religioso o racial". Interpol señaló que la petición no cumple con sus normas basadas en "la naturaleza de los cargos, la situación de los individuos buscados y la actual situación en Siria".

Mientras avanza el juicio contra el ex Ministro de Información libanés, Michel Samaha, EE.UU. calificó al funcionario de "terrorista mundial especialmente designado" por ayudar supuestamente ayudar al régimen del presidente sirio, Bashar Al-Assad, para lanzar ataques en Líbano. Mediante esta designación de "terrorista global" por parte del Departamento de Estado de EE.UU., y el Tesoro le impusieron sanciones económicas que congelan cualquier activo que posea dentro de la jurisdicción de EE.UU. y prohíbe a los estadounidenses hacer negocios con él.

En 2007, Samaha fue puesto por la Casa Blanca en una lista de personalidades libanesas y sirias sospechadas de trabajar para socavar la estabilidad de Líbano y al gobierno apoyado por Occidente Beirut en el cargo en ese momento. La acusación de Líbano a dos sirios entre ellos el Gral. Ali Mamlouk -un alto funcionario de seguridad siria- en relación con el caso, marca una ruptura importante con el pasado cuando tal acción contra Damasco y sus aliados libaneses habría sido impensable; esta decisión política del gobierno de Mikati despertó el apoyo de EE.UU. que nuevamente incluye a Samaha en una lista de personas señaladas de patrocinar el terrorismo.

El Primer Ministro, Najib Mikati, dijo que el Consejo de Ministros ha protegido a Líbano en medio de la tensión regional que rodea al país y "El gabinete fue capaz de mantener un nivel mínimo de estabilidad interna a la luz de un máximo nivel de tensión en la región." Según Mikati, el gobierno no ha sido capaz de alcanzar grandes logros en fase tan difícil, "Pero, por lo menos ha tenido éxito en frustrar varios complots destinados a desestabilizar a Líbano”; para ejercer presión contra Mikati, la oposición también puso a su renuncia como condición previa para reanudar el Diálogo Nacional y pidió la formación de un “gabinete de salvación neutral” que se encargaría de supervisar los comicios de 2013 y aunque Mikati ha expresado su predisposición a renunciar, sólo dimitiría si se llega a un acuerdo previo sobre un nuevo gabinete.

Estas últimas señales políticas dentro y fuera de Líbano parecen indicar que Mikati cuenta con el apoyo de varios sectores internos que apuestan a la estabilidad por sobre el caos que podría devenir si colapsa el actual gobierno mientras el régimen sirio se cae a pedazos; el vacío de poder supone una amenaza mayor que los avances de las diferentes coaliciones de cara a las elecciones parlamentarias de 2013. Tal vez sea mejor ceder un poco ahora y en vez perder la posibilidad de las elecciones por un contexto de violencia.

Resulta significativo también que Mikati reciba apoyo de EE.UU., como sucedió con Samaha, que si bien no va a alterar la situación del ex ministro de Información resulta un guiño para la política de estabilidad impulsada por el PM sunita; aunque el país esté lejos de la estabilidad, más bien viene evitando una guerra civil como sucedió en el pasado. Le resta varias cuestiones por resolver dentro del país, que suponen verdaderas amenazas a la estabilidad social: las armas de Hezbollah –pos Al-Assad-, la situación de los refugiados –sirios y palestinos-, el deterioro de la economía y la cuestión del reparto del poder entre las diferentes religiones.


martes, 18 de septiembre de 2012

Nuevo sospechoso en el complot Samaha


El ex jefe de Seguridad de Líbano, Gral. Jamil al-Sayyed dio su testimonio hoy en el caso del ex ministro Michel Samaha; el abogado personal de Al-Sayyed, Sakhr Hashem, dijo que no se ha tomado la decisión de arrestar a su defendido quien previamente se había negado previamente tener ningún vínculo con el caso. Al-Sayyed dio su testimonio ante el juez Riyad Abu Ghida, en el Tribunal Militar, luego que informes de prensa indicaban que Al-Sayyed estuvo presente en coche Samaha cuando estaba transportando explosivos de Siria a Líbano.

Fuentes judiciales dijeron que Al-Sayyed también dio testimonio con respecto a grabaciones encontradas en el coche de Samaha en la que el ex general es citado diciendo que el líder del Partido Socialista Progresista, Walid Jumblatt "debería ser asesinado". Al-Sayyed señaló que "Ese día, estaba en Damasco con el ex ministro Michel Samaha para ofrecer condolencias por los acontecimientos que tuvieron lugar allí y como testigo ese día, informé al poder judicial de los detalles. No puedo confirmar si el ministro Samaha me usó como cobertura a mí o a los involucrados en el proceso judicial, pero su personalidad da la impresión de que es pacífico y no es hacer esas cosas."

Al-Sayyed agregó que "en cierto día, yo estaba en el mismo coche con Samaha. La investigación sobre este asunto, y no se trata de una reunión entre mí y Samaha ni sobre las grabaciones de ese día”.

Fuentes judiciales le dijeron diario libanés Al-Akhbar que Inteligencia de las Fuerzas de Seguridad Interna (FIS) tenía un informe sobre la participación de Al-Sayyed que incluye datos sobre las conversaciones telefónicas grabadas entre los dos hombres el día que los explosivos fueron transportados a Líbano. Del análisis de los datos de las telecomunicaciones realizado por la FIS, se demostró que los teléfonos móviles de ambos estaban al mismo tiempo en el mismo lugar a lo largo de la carretera internacional que une la frontera sirio-libanesa.

El interrogatorio a Samaha fue originalmente programado para la semana pasada, pero se había aplazado hasta el martes por la aparición de las grabaciones, y Abu Ghayda indicó que necesitaban tiempo para estudiarlas. Lo que no ha variado es que Samaha, permanece acusado de conspirar para llevar a cabo ataques terroristas en Líbano así como los asesinatos de figuras políticas y religiosas, sumado el transporte explosivos desde Siria, supuestamente con la anuencia del presidente sirio Bashar Al-Assad.

Las autoridades de seguridad habían adquirido "pruebas incriminatorias" contra Al-Sayyed la semana pasada, cuando una muestra de ADN fue analizada después de haber sido tomada del vehículo de Samaha y que pertenecía a Al-Sayyed; aunque el ex general se había negado a confirmar la información, señaló que las acusaciones estaban motivadas políticamente y criticó al jefe de la Seguridad Interior, Brig. Ashraf Rifi y al líder de la Rama de Información, Brig. Wissam Hasan, por “estar detrás de los informes y tratar de implicarlo en el caso Samaha para lograr beneficios políticos”.

No es la primera vez que Jamil al-Sayyed está en medio de controversias y sospechas. Cuando se investigaba el asesinato del ex PM Rafik Hariri, cuatro militares libaneses y oficiales de Inteligencia –Gral. Al-Sayyed, jefe de la Dirección General de Seguridad; Gral. de Brigada Mustafa Hamdan, Jefe de la Guardia Presidencial; Gral. l Ali Al- Hajj, Director de Fuerzas de Seguridad Interna y el Gral. de Brigada Raymond Azar, ex Jefe de Inteligencia Militar- fueron considerados pilares del gobierno sirio dentro del Estado libanés. Ello determinó que todos fueron arrestados en agosto de 2005 a petición del fiscal alemán Detlev Mehlis, que llevaba a cabo la investigación sobre el asesinato a pedido de ONU, y en una versión del borrador del informe Mehlis se considera que Al-Sayyed fue una de las personas que decidieron asesinar a Hariri junto a funcionarios de Inteligencia sirios de alto rango: Assef Shawkat, Maher Al-Assad, Hassan Khalil y Suleyman Bahjat.


miércoles, 30 de mayo de 2012

El gobierno de Líbano negocia la liberación de los rehenes


El embajador sirio en Líbano, Ali Abdel Karim Ali, se reunió con el Ministro de Relaciones Exteriores libanés, Adnan Mansour, y le entregó una carta en relación a la incautación del un cargamento de armas a bordo del buque Lutfallah II, destinadas a Siria, y negó que se haya acusado a Arabia Saudita y Qatar por estar detrás del intento de contrabando. De las 21 personas imputadas en relación con Lutfallah II, 14 están bajo custodia -8 son sirios y 4 son libaneses-; Ali dijo que Siria estaba interesada en conocer los resultados de la investigación del caso y expresó el agradecimiento del gobierno sirio para con el ejército libanés y el aparato de seguridad por incautar el envío.

Ali negó que la carta de Mouallem estuviese vinculada a las críticas del presidente libanés, Michel Sleiman, por la reciente carta que el embajador sirio en ONU, Bashar Jaafari, le entregó al Secretario de ONU y al Consejo de Seguridad en la que se alegaba que algunas regiones de Líbano se habían convertido en bases para el contrabando de armas y combatientes a Siria. La carta de Jaafari, detalla alrededor de una docena de incidentes de seguridad desde mediados de marzo de 2012, y estos incidentes incluyen la incautación del Lutfallah II; pero tras una reunión con el Representante Especial de la ONU en Líbano, Derek Plumbly, Sleiman dijo que el informe de Jaafari era "inexacto" y totalmente opuesto a los informes militares libaneses.

La cadena de televisión Al-Manar, informó que Kofi Annan visitará Líbano en breve, la visita se llevará a cabo en medio de temores expresados por varios países que la violencia de Siria se está extendiendo a Líbano. El nuevo Ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, dijo que ningún Estado estaba dispuesto a considerar hoy una operación terrestre en Siria ya que los riesgos de una extensión regional del conflicto sería formidable, sobre todo en Líbano; Ban Ki-moon advirtió el viernes que la amenaza del conflicto en Siria podría extenderse a Líbano, en lo que el Secretario General de ONU denominó “efecto secundario", de la crisis siria.

La visita de Annan se anunció en medio de la incertidumbre que todavía rodea el destino de los 11 peregrinos musulmanes chiitas libaneses secuestrados en el norte de Siria hace casi una semana. Días atrás, las autoridades libanesas anunciaron que el grupo había sido puesto en libertad, que había llegado sano y salvo en Turquía y que iban a volar de regreso a Beirut, pero eso nunca sucedió. Ahora, el caso parece haber sido atrapado por el contexto conflictivo de las relaciones sirio-libanesas.

En medio de crecientes dudas sobre el paradero de los secuestrados, Mansour instó a Nabil Elaraby Secretario de la Liga Árabe, para que contribuya a su puesta en libertad. El drama de los rehenes ha amenazado con inflamar las tensiones sectarias dentro del país, mientras que las señales de una posible extensión de la crisis siria son cada día más notorias.

Pero la situación podría empeorar más aun si se confirma la declaración de Haytham Al-Maleh, un conocido activista de los DDHH sirio, quien sostuvo que los libaneses secuestrados en Siria eran miembros de Hezbollah; Al-Maleh sostuvo que los secuestrados portaban dispositivos de interferencia y prismáticos, por ello el activista sirio ve poco probable su pronta liberación. Al-Maleh, ex líder del Consejo Nacional Sirio (CNS), le ha pedido a Hezbollah que “detenga el envío de combatientes para ayudar al régimen a cometer masacres".

La cadena de televisión Al-Jadeed informó que los secuestrados están distribuidos de forma individual en un área adyacente a la frontera sirio-turca, mientras tanto, el portavoz de la cancillería turca Selcuk Unal dijo a Al-Jadeed que el secuestro de los peregrinos libaneses era "muy trágico" y agregó que la situación en Siria no era estable y ello ha generado muchas operaciones de secuestro. Unal señaló que se estaban haciendo importantes esfuerzos liberar a los peregrinos, sin embargo solo han recibido información indirecta procedente de diferentes fuentes.

Al problema de los secuestrados se le suman los continuos incidentes en la frontera con las fuerzas de seguridad sirias. El ejército sirio mató a un ciudadano libanés e hirió a otros cuatro; Abdel-Ghani al-Jebbawi, se encontraba cazando con sus hermanos en las montañas de Ras Baalbek, a unos 25 kilómetros al norte de Arsal, Baalbek, al este del Líbano. A principios de mayo, el alcalde Arsal Houjeiri Ali advirtió que "si el gobierno es incapaz de proteger la zona y sus habitantes, esto empujará a la gente a cuidar de su propia seguridad."

Líbano está enfrentando varias situaciones conflictivas al mismo tiempo, mientras que la situación de Siria está entrando en una etapa de mayor violencia, por lo que los temores de una expansión de las tensiones en Líbano es una opción que todos temen.

La visita de Annan, tanto a Damasco como a Beirut, es una señal del deterioro del escenario interno y del posible fracaso de la iniciativa de paz; de confirmarse que el plan de Annan no prosperará los combates en Siria aumentarán en el corto plazo y aumentará la participación de los diferentes grupos dentro de Líbano. La frontera es un espacio donde fluyen armas, personal y refugiados, el Estado libanés no tiene la capacidad para sellarla por lo que el paso de elementos radicales comenzará a agravar la situación a ambos lados de la frontera.


martes, 22 de mayo de 2012

Secuestran a 13 libaneses en Siria


Rebeldes sirios secuestraron hoy a 13 libaneses chiitas en la provincia norteña de Aleppo –en Siria- , a su regreso de una peregrinación, lo que provocó protestas en Beirut; los secuestros son la continuación de las luchas callejeras en la capital libanesa desatada por el asesinato de un clérigo musulmán sunita libanés opositor al presidente sirio, Bashar Al-Assad, y que se constituyeron en los peores enfrentamientos en Beirut desde 2008.

Los peregrinos se encontraban en su camino de regreso a Líbano de un viaje a los lugares religiosos en Irán, informó el canal de televisión Al-Jadeed. El informe dijo que el secuestro se llevó a cabo cerca de la ciudad de Aazaz, poco después que los autobuses que transportaban peregrinos libaneses cruzaron las fronteras entre Turquía y Siria.

Un familiar de los secuestrados señaló que el Ejército Libre Sirio (ELS) reivindicó la toma de rehenes y liberaron a las mujeres al tiempo, que retuvieron a los hombres, y se les dijo que los mantendrían cautivos hasta que los sirios detenidos del ELS fuesen liberados de la estación de policía de Aleppo. Los familiares estiman que alrededor de unos 40 hombres armados detuvieron el autobús, pero un miembro de una de las tantas bandas de insurgentes que operan bajo el paraguas del ELS -contactado por Internet- negó tener conocimiento personal de los secuestros.

Sayyed Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah, instó a la calma después de la noticia del secuestro y dijo que los contactos con las autoridades sirias y otros ya estaban en marcha para ayudar a resolver el asunto. Nasrallah hizo un llamado en nombre de Hezbollah y Amal, a los seguidores de todas las regiones a cooperar para ponerle fin al cierre de las carreteras ya que el bloqueo de las carreteras no sirve de nada.

Al escuchar la noticia, los familiares furiosos salieron a las calles del suburbio sur de Beirut, donde la mayoría de los secuestrados viven y bloquearon las arterias con la quema de neumáticos. Nabih Berri, presidente del Parlamento, señaló que la prioridad ahora es cómo resolver el problema y adelantó que se ocupará del asunto con la máxima responsabilidad.

Berri dijo Líbano mantendrá su política de disociación, respecto de los eventos en Siria, sin importar la presión y agregó que las lagunas en la seguridad nacional requieren la reanudación inmediata del diálogo nacional; Berri también expresó su esperanza que la reciente decisión de algunos países del Golfo, de prohibir los viajes a Líbano, no sean un medio para presionar al país a cambiar su postura frente a la crisis en Siria.

Mikati ha dicho que Líbano no puede estar en confrontación con la comunidad árabe e internacional ni con Siria por lo que varios países árabes y occidentales han expresado su comprensión a la política de Líbano. Los comentarios Berri llegan un día después que Kuwait se unió a Emiratos Árabes, Bahrein y Qatar para sugerirles a sus ciudadanos abstenerse de viajar a Líbano tras varios incidentes de seguridad en la parte norte del país.

Saad Hariri, condenó el secuestro del grupo de libaneses y pidió su liberación inmediata, independientemente del partido que esté detrás del secuestro; Hariri también se contactó con Nabih Berri, para discutir el incidente.

Mawlawi Shadi, el líder sunita cuya detención provocó los primeros enfrentamientos en Tripoli la semana pasada, fue puesto en libertad después que pagó la fianza de LL500.000; a su salida de prisión Mawlawi dijo a los periodistas que confesó bajo presión psicológica y señaló que su confesión era nula y sin efecto debido a la forma en que se extrajo. Poco después de que el Juez de Instrucción Militar Nabil Wehbi aprobó su liberación, Mawlawi fue sacado del Tribunal Militar de Beirut y llevado a la residencia privada de Mikati en Tripoli, donde se reunió con éste.

A pesar de la noticia, los organizadores de la sentada en la Plaza Nour de Trípoli, que exigían la liberación de Mawlawi, se comprometieron a que la medida continuará hasta que se liberen al menos a 123 presos islamistas que han sido detenidos durante años sin cargos. El Ministro del Interior, Marwan Charbel, negó que la liberación de Mawlawi estuviese vinculada a la presión política y dijo que la decisión fue puramente "judicial"; fuentes judiciales dijeron que el caso Mawlawi se construyó bajo la sospecha de la existencia de un vínculo entre Abdel-Aziz Atiyeh -un qatarí que donó dinero a los rebeldes sirios- y Mawlawi que supuestamente recibió el dinero y lo envió a los rebeldes.

Algunos libaneses salieron a las calles de Beirut, en señal de protesta por el secuestro de los peregrinos, lo que sigue alimentando los temores que Líbano se verá envuelto en el caos de Siria; no es casual que Nasrallah, en su discurso, haya señalado enfáticamente que “estaba prohibido cortar las rutas” ya que la más mínima provocación podría encender las luchas religiosas entre los diferentes grupos libanes. El ritmo de desestabilización de Líbano se está acelerando rápidamente y la amenaza a la seguridad comienza a transformarse en un conflicto sectario; es por ello que tanto Mikati, Nasrallah, Hariri y otros líderes políticos cooperan para aliviar la tensión pidiéndoles a sus seguidores que mantengan la calma.

Ciertamente los últimos incidentes han puesto al sistema político libanés al límite de su tolerancia. El asesinato del jeque Ahmed Abdul-Wahid, un prominente clérigo sunita anti-sirio vinculado con el ex PM Al-Hariri, y de su guardaespaldas en Akkar -al norte de Líbano- cuando un soldado libanés disparó, al parecer después que no se detuvo el automóvil en un retén militar, despertó una profunda indignación debido a la percepción de apoyo -desde algunos sectores- de las fuerzas de seguridad libanesas hacia el régimen sirio. El fin de semana, grupos sunitas libaneses, que apoyan y rechazan al régimen de Al-Assad, se enfrentaron en Beirut en el peor brote de violencia en Beirut en años.

Líbano no puede disociarse de los acontecimientos en Siria debido a que los grupos religiosos y políticos sirios tienen su contraparte en Líbano y, principalmente en el norte del país, el bastión sunita apoya a la revolución contra el régimen sirio en medio de una activa comunidad alawita.

Los actuales incidentes se venían presagiando con el aumento de los crecientes grafitis callejeros, en las fuertes disputas retóricas entre la Coalición 8 de Marzo –liderada Hezbollah y sus aliados dispuestos a sostener a Al-Assad en el poder- y la Coalición 14 de Marzo desesperada por ver el cambio de régimen en Siria; el conflicto también se trasladó a las cadenas árabes satelitales donde recientemente durante unas entrevistas, los miembros de los dos bandos casi llegan a los golpes de puño en vivo.

Hay un nuevo jugador en Líbano, Shaker Al-Barjawi. Él es un sunita de 51 años, que creció bajo la influencia de su padre, un funcionario de aduanas y uno de los fundadores de la rama libanesa del partido Baa’th, que se estableció en Siria en 1947; en ese momento, era fiel a la rama iraquí del Baa’th y luchó brevemente con el ejército iraquí contra Irán. Después de la invasión israelí de Beirut en 1982, Al-Bajrawi se separó del Baa’th iraquí después que Saddam Hussein comenzó a entablar lazos con Amin Gemayel; gracias a la influencia siria en Líbano en los ´90, Al-Barjawi reparó sus relaciones con Damasco y con la creación del Partido del Movimiento Árabe, desafió las políticas de Rafik al-Hariri.

Al-Bajrawi niega que sea miembro de Hezbollah, pero Hezbollah ha mantenido un notable silencio sobre los recientes acontecimientos y el discurso de Al-Barjawi contra el Movimiento Futuro, de Hariri, ha sido particularmente duro. Un nuevo capítulo se ha abierto en la política libanesa, que tal vez sobreviva a la insurrección siria en sí- y el hombre a seguir es Shaker al-Barjawi.

viernes, 18 de mayo de 2012

Siria acusa a Líbano de albergar a terroristas



Siria ha enviado una carta a ONU acusando que algunas zonas del Líbano ayudan a Al-Qaeda y a la Hermandad Musulmana de establecerse a lo largo de la frontera y añadió en la misma una crítica a Turquía y Libia por el supuesto suministro de armas a los rebeldes sirios. La carta, enviada al Secretario General y al Consejo de Seguridad, fue entregada ayer por el representante sirio ante la Organización, Bashar Ja'afari.

La carta denunció que en algunas zonas de Líbano se han establecido almacenes para las armas y municiones que está llegando ilegalmente a Líbano, ya sea por mar o a veces mediante el uso de los aviones de determinados países, y luego pasan de contrabando a Siria bajo la excusa de llevar ayuda humanitaria a los refugiados sirios. Además, Ja'afari dijo que organizaciones benéficas dirigidas por los salafistas libaneses y el Movimiento Futuro, liderado por Saad Al-Hariri, se están utilizando para proporcionar refugio a los terroristas en Líbano.

El Ministerio de Relaciones Exteriores también dijo que "los pistoleros heridos están siendo atendidos en los dispensarios y hospitales libaneses bajo nombres falsos", y agregó que “Arabia Saudita y Qatar son la financiación de estos centros médicos”; la carta sostienen que "hay alrededor de 50 terroristas en la ciudad de Trípoli bajo la dirección de Khaled Khaled Tanak, Hamzeh y Zacarías Ghaleb al-Khawli y que usan las identificaciones con el símbolo de ONU sobre ellos para pasar a través de los puestos de control del ejército libanés."

De acuerdo con la carta filtrada, el Ministerio de Relaciones Exteriores sirio tiene información que el líder del Ejército Libre Sirio (ELS), Coronel Riad Al-Assad, "ha llegado recientemente a Líbano para establecer una zona de amortiguamiento de Siria."

El Coronel Al-Assad, por su parte, acusó a Rifaat Eid, un funcionario del Partido Democrático Árabe de conspirar contra el Estado libanés e invitar a un ejército árabe extranjero para ocupar el norte del país. Según al-Assad, las declaraciones de Eid no sólo menosprecias el prestigio de Líbano sino también la dignidad del país y la dignidad de cada ciudadano libanés, porque Eid no es ni un analista político, ni un analista de medios de comunicación, sino la cabeza de un partido libanés.

Eid insinuó el miércoles que la calma no se restaurará en Trípoli, sin el retorno de un "ejército árabe" a Líbano, y señaló que Siria es capaz de llevar a cabo esa misión; Al-Assad dijo que no hay duda que Eid tiene el deseo de volver atrás del reloj en Líbano, con un pedido de esas características.

El Primer Ministro libanés, Najib Mikati, contestó la carta destacando que "el gobierno libanés está plenamente con el cumplimiento de su deber en la lucha contra cualquier tipo de operaciones de terrorismo y en la vigilancia de la frontera con Líbano, el control de la situación de la seguridad y las lagunas de seguridad." Mikati señaló que "violaciones también se están produciendo desde el lado sirio de la frontera, como todo el mundo conoce la naturaleza de la frontera entre los dos países y lo difícil que es controlar la extensa zona fronteriza".

Mikati calificó de desafortunadas a las observaciones formuladas por el enviado de Siria y como una inflamación de las disputas, mientras que Líbano busca a través de los canales diplomáticos y de seguridad pertinentes salvar las diferencias y resolver los problemas con calma, con cuidado y de una manera que preserve el bien las relaciones entre los dos países y pueblos.

El Movimiento del Futuro negó hoy las acusaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio, sobre la existencia de "centros de caridad pertenecientes a grupos islamistas y el Movimiento Futuro de Líbano a lo largo de la frontera con Siria que se hayan convertido en lugares para recibir y albergar a terroristas de Al-Qaeda y la Hermandad Musulmana”. El Movimiento del Futuro acusó al régimen sirio de "querer exportar la crisis de su país a Líbano, a través de implicar al Movimiento del Futuro, que se rige por las normas de las prácticas políticas democráticas, cívicas y responsables".

Ciertamente Líbano ha tenido históricamente grandes dificultades para controlar su seguridad interna, debido a múltiples factores el aparato estatal se ha visto afectado para controlar las fronteras y para evitar los incidentes entre los grupos religiosos. Era de esperarse que los acontecimientos en Siria complicasen más aun el escenario interno libanés y que los grupos salafistas se infiltrasen en al país para luego viajar a Siria.

Damasco no ha hecho mucho tampoco para colaborar con la seguridad nacional libanesa ya que algunos de sus funcionarios responden más a Al-Assad que a Mikati y vaya como ejemplo los secuestros de disidentes sirios en Beirut con grupos mixtos sirio-libaneses de Inteligencia. El problema no lo tiene Siria, que si bien ya está desestabilizada, tiene un poder central que mantiene un cierto control sobre los grupos extremistas; Líbano no puede decir lo mismo ya que Hezbollah contra el sur y los salafistas podrían intentar alzarse con el norte, además a diferencia de Damasco el aparato de seguridad de Beirut es más modesto y tiene limitaciones materiales para enfrentarse a los radicales.

jueves, 17 de mayo de 2012

El Ejército de Líbano intenta controlar los enfrentamientos en Tripoli


El ejército libanés y la policía adoptaron hoy medidas excepcionales para imponer la seguridad en Trípoli, después que disparos de francotiradores hirieron a 12 personas, entre ellas dos soldados; más temprano un niño de 13 años de edad fue asesinado por los disparos de francotiradores. Un civil murió en la noche del miércoles, dijeron fuentes de seguridad, con lo que la cifra de muertos se elevé a 11 en los cinco días de enfrentamientos.

A lo largo de la mañana, el ejército libanés respondió al fuego esporádico de francotiradores en varios barrios de Trípoli, mientras que las tensiones se mantienen altas después de los tres días de enfrentamientos iniciados el fin de semana; la mayoría de los francotiradores se encuentran en la zona de Talaat al-Omari, un área situada entre los dos barrios rivales.

El Primer Ministro libanés, Najib Mikati, ordenó a los militares que establezcan puntos de control y detengan a las personas que porten armas en público. Mikati también ordenó a los militares el estado de alerta máxima y comenzaron a verse vehículos blindados patrullando las calles en medio de los disparos de francotiradores.

En la calle principal de Bab Al-Tebbaneh, las fuerzas especiales libanesas permanecían sobre las ametralladoras pesadas montadas en vehículos blindados o vehículos todo terreno; otros soldados reconstruyeron las fortificaciones de pequeños puestos de avanzada dañados en los combates mientras que las calles estaban llenas de basura, vidrios rotos, y los escombros de la explosiones de granadas propulsadas por cohetes.

El Ministro de Asuntos Sociales y también el jefe del Consejo Superior para la Infancia, Wael Abu Faour, dijo que el Consejo fue a dar seguimiento a los acontecimientos en Trípoli y se encontró con una "gran preocupación y descontento", ya que los enfrentamientos que están reclamando las vidas de niños inocentes. Faour instó a las fuerzas rivales a que cese inmediatamente el fuego y establezcan un "ambiente de paz necesario para que los desarrollos psicológicos, sociales y de salud de los niños."

Trípoli hoy, es como la ciudad fronteriza paquistaní de Peshawar que, durante la ocupación soviética de Afganistán en la década de 1980, actuó como un centro integral para la organización de combatientes, armas e Inteligencia para la insurgencia de los muyahidines y acogió a 100.000 refugiados afganos. El comentario pertenece al jeque Shadi Jebara, líder salafista del barrio de Bab al-Tabbaneh, quien añadió que sabía de 50 a 70 hombres que ya habían partido hacia Siria; aunque la comparación con Peshawar pueda sonar tal vez una exageración, lo cierto es que las fuertes conexiones entre Trípoli y el conflicto en Siria existen y se han consolidado con el tiempo.

Aunque muy pocas personas en los círculos de combatientes de Trípoli, partieron a Irak para combatir a los insurgentes después de la invasión norteamericana de 2003, el jeque Mazen Mohammed -un imam suní de una mezquita de Bab al-Tabbaneh- sostuvo que los rebeldes sirios aún no solicitaron asistencia de más allá de los “brazos de sus partidarios libaneses”. Mientras que el número de combatientes libaneses que cruzan a Siria parece ser relativamente baja por el momento, existe el peligro que tal actividad pueda introducir elementos más radicalizados y sectarios que podrían agravar el conflicto sirio o dañar el equilibrio libanés.




miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Lobo está o no está? Al-Qaeda en Líbano


En una interesante conferencia de prensa -tras la reunión del norte del Consejo de Seguridad de Líbano- el ministro del Interior libanés, Marwan Charbel dijo que hay personas en Líbano que simpatizan con Al-Qaeda pero que el grupo no tiene presencia organizada en el país y señaló que el caso de los islamistas encarcelados sin cargos se resolvería pronto.

Las declaraciones se produjeron después de un partidario de la oposición islamista sirio, Mawlawi Shadi, fue arrestado y acusado de pertenecer a una "organización terrorista", informes posteriores sugerían que Mawlawi estaba vinculado a la rama de Al-Qaeda en Líbano. La polémica detención de Mawlawi provocó los enfrentamientos en Trípoli, entre opositores y partidarios del presidente sirio Bashar Al-Assad, que dejaron al menos siete muertos y 100 heridos; pero lo que mayor malestar produjo fue que el personal de seguridad -vestido de civil- lo llevó a un centro de servicios sociales que pertenece al Ministro de Finanzas, Mohammad Safadi, con promesas de atención médica, sólo para arrestarlo.

El arresto Mawlawi también impulsó a las familias de los presos islamistas a llevar adelante una sentada en la plaza Al-Nour, también conocida como plaza Abdel-Hamid Karami, exigiendo la prueba rápida o de liberación de sus familiares; durante la conferencia, Charbel dijo que si Mawlawi es inocente, el Fiscal militar Sakr Sakr lo pondrá en libertad y adelantó que tres abogados han sido designados para el caso.

El caso de Mawlawi no es el primero que enfrenta el sistema judicial libanés, ya tiene en proceso los juicios de alrededor de 300 prisioneros que fueron arrestados por cargos de luchar o colaborar con los combatientes durante los enfrentamientos de 2007 entre el Ejército libanés y el grupo militante palestino Fatah Al-Islam en el campamento de refugiados de Nahr Al-Bared,

En un acuerdo alcanzado hoy entre Charbel, los Comités Islámicos y el Comité de seguimiento en el caso de los detenidos islamistas, en virtud del cual Mawlawi será re-interrogado mañana bajo la supervisión del Fiscal Saqr Saqr y en presencia de los abogados de Mawlawi. Tras el acuerdo, los manifestantes islamistas reabrieron las calles que conducen a plaza Al-Nour, pero decidieron mantener su sentada hasta el jueves por la tarde.

Por otra parte, el ministro Charbel instó a los funcionarios a asumir sus responsabilidades y adoptar una decisión política coherente en el trato con los hombres armados, en Trípoli. Los enfrentamientos pusieron de relieve las profundas divisiones entre los partidos políticos en Líbano sobre la crisis en Siria y el temor de que los disturbios podrían extenderse ya es una hipótesis de trabajo; la violencia sectaria se ha intensificado en Trípoli desde que estallaron las revueltas en Siria, pero la reciente escalada marcó la aparición de la línea dura salafistas, participando en los combates.

Algo resulta inquietante de todo este asunto. Mientras que el Ministro Charbel señala que la presencia de Al-Qaeda en Líbano no existe en el Líbano, que no tiene una base de entrenamiento ni tampoco pueden recibir fondos, el jefe de la Seguridad General, Gral. de Div. Ibrahim Abbas confirmó los informes de prensa que indicaban que la detención de Mawlawi fue coordinada con una agencia de seguridad de Occidente, y señaló que al-Qaeda existe en el Líbano, dando a entender que Mawlawi es un miembro de Al-Qaeda.


lunes, 14 de mayo de 2012

Duros enfrentamientos en Líbano entre sunitas y alawitas


El levantamiento en Siria está provocando, por tercer el día consecutivo, intensos enfrentamientos en Líbano con hombres armados disparando rifles de asalto y granadas propulsadas por cohetes; los enfrentamientos estallaron la noche del sábado en Trípoli después de que las autoridades detuvieron a ciudadano libanés Shadi Mawlawi, un abierto crítico del presidente sirio Bashar Al-Assad. El Fiscal Militar, Saqr Saqr acusó a Mawlawi y a otras cinco personas –entre ellos un qatarí, un palestino y un jordano- de pertenecer a un grupo armado y de llevar a cabo actos armados dentro y fuera de Líbano.

Mawlawi fue engañado presuntamente por la Seguridad General con el pretexto que iba a recibir atención médica, en una oficina de bienestar social del Ministro de Finanzas -Mohammad Safadi- en Trípoli; pero Mawlawi y otros cinco sospechosos libaneses fueron acusados el lunes de pertenecer a un grupo terrorista armado” y se los arrestó. La detención de Mawlawi fue condenada, tanto por Safadi como por el Primer Ministro Najib Mikati, y este último describió la forma en que se llevó a cabo la detención como "inaceptable".

Los combatientes sunitas sostienen que la raíz del actual conflicto que tiene que ver con los disparos de Siria y de acuerdo a su visión, desde allí se quiere que de esta manera comience una batalla en Trípoli. Grupos de hombres, muchos de ellos con fusiles de asalto y vistiendo chalecos militares, permanecieron en los callejones agazapados para evadir a los francotiradores en las colinas sirias.

Fuentes oficiales dijeron que cuatro hombres murieron, en el barrio pro-Assad de Jabal Mohsenl, mientras que la quinta persona fue asesinada cerca de Bab al-Tabbaneh, probablemente por opositores a Al-Assad. La tensión y el miedo se habían apoderado de Trípoli cuando después de grandes esfuerzos, tanto políticos como de seguridad, no pudo mantener un alto el fuego a lo largo de las líneas de demarcación entre los barrios rivales y hombres armados fueron vistos en la calle de Azmi por primera vez desde que estallaron los enfrentamientos.

Bab Al-Tebbaneh, una zona pobre de la ciudad portuaria de Trípoli, poblada principalmente por musulmanes sunitas se encuentra frente a Jabal Mohsen, donde la mayoría de los residentes son de la minoritaria secta alawita, a la que pertenece la familia gobernante siria Al-Assad. La tensión entre los dos barrios ha sido habitual durante años y ha llegado en varias ocasiones a puntos de suma tensión, desde que estalló la revuelta contra el régimen sirio en marzo de 2011; los últimos problemas del fin de semana fueron como consecuencia que las fuerzas de seguridad libanesas arrestaron Al-Mawlawi, acusándolo de pertenecer a una organización terrorista.

Tres unidades del ejército libanés fueron desplegadas en Trípoli, durante la noche del domingo en un intento por poner los enfrentamientos en los que murieron tres personas, entre ellas un soldado. La lucha ha disminuido el domingo por la mañana, en gran medida, por el fuerte despliegue del ejército libanés; las fuerzas de seguridad levantaron puestos de control para mantener la carretera que une Trípoli con Akkar, que podría convertirse en blanco de los disparos de francotiradores.

Mikati, habló telefónicamente con los diputados por Trípoli, Mohammad Kabbara y Jisr Samir y sostuvo una serie de reuniones con los sectores de la seguridad, religiosos y los funcionarios del Ejército de la ciudad. Mikati declaró que “Todos estuvimos de acuerdo que la seguridad de Trípoli es una línea roja” y pidió a los funcionarios de seguridad que lleven a cabo plenamente sus funciones.

Una fuente del gobierno libanés negó el Primer Ministro Najib Mikati haya recibido un mensaje de Damasco exigiendo un cambio en su “política de disociación“para con Siria. El periódico An-Nahar, dijo que Siria presionó al gobierno de Mikati, exigiéndole que “tome decisiones y compromisos claros"; en su informe, An-Nahar dijo que las otras condiciones impuestas por Siria están apoyando las demandas del líder del Movimiento Patriótico Libre, Michel Aoun, que quiere el control de los refugiados sirios en el país y la celebración de elecciones parlamentarias, sobre la base de representación proporcional.

El Tribunal Militar ya acusó a Mawlawi de estar relacionado a una organización terrorista no identificada y adelantó que será enviado a juicio militar. Mientras, los islamistas sostienen que Mawlawi estaba trabajando con los refugiados sirios que habían huido a Líbano; por la misma frontera que ha permitido el paso de refugiados, insurgentes, armas y elementos radicales a Siria. Una declaración de Al-Jamaa Al-Islamiya, un grupo islámico de Trípoli, criticó la detención de Mawlawi debido a la falta de un debido proceso.

La política libanesa siempre ha sido un delicado acto de equilibrio. Los libaneses están divididos en 18 diferentes grupos étnicos-religiosos, los cuales a menudo realizan alianzas entre, para mantener su status quo de poder dentro de un sistema político fragmentado; pero estos grupos tienen una división fundamental: los que están a favor de Siria y los que están en contra del régimen sirio. El actual gobierno de Mikati, es controlado por la Coalición 8 de Marzo -liderada por Hezbollah- ha tratado de evitar un conflicto con Siria y con los opositores a éste dentro de la comunidad internacional manteniendo una “política de disociación” de los hecho en Siria.

El mes pasado, por ejemplo, funcionarios libaneses incautaron envíos de armas pesadas destinadas a la oposición siria, en un intento por cumplir con la solicitud siria de controles fronterizos más estrictos. Pero en otras partes del país, en particular al norte cerca de la frontera con Siria, el área está habitada mayoritariamente por musulmanes sunitas que se oponen firmemente a Al-Assad.

Los grupos sectarios están cada vez más polarizados en Siria entre sunitas, cristianos, drusos, alawitas; todos ellos tienen vínculos directos con sus correligionarios dentro del país y es por ello que Líbano está consciente de su vulnerabilidad, dada la inestabilidad actual. Incluso Hezbollah, que apoya formalmente el régimen de Al-Assad, ha caminado con cuidado cuando se trata de Siria; desde la guerra civil, las tensiones sectarias siempre han acechado a la política, pero el Acuerdo de Taif ha mantenido las líneas sectarias en una paz frágil.

Mientras el conflicto sirio está afectando cada vez más la estabilidad interna libanesa, el país ya está lidiando con las tensiones sectarias pre-existente, la recesión económica, un gobierno débil y dividido sumado a la existencia de un Estado dentro del Estado, como es Hezbollah. Exportar un nuevo conflicto sería un suicidio político para Líbano.


lunes, 23 de abril de 2012

Líbano y la exportación de yihadistas a Siria


El libanés Abdel Ghani Jawhar, uno de los líderes más buscados del grupo terrorista sunita Fatah Al-Islam, murió en la ciudad siria de Qsair la noche del viernes; el jeque Osama Al-Shihabi, el clérigo fundador de Fatah Al-Islam, confirmó la muerte de Jawhar citando una cita del Corán: "Estamos a favor de Dios y a él volvemos" y agregó que “Nosotros, como muyahidines están acostumbrados a ser asesinado y, si Dios quiere para dar dignidad a los muertos les da el martirio. Este es el camino de la rectitud."

Según Abu Ali, Jawhar llegó dos semanas atrás con un grupo de 30 combatientes libaneses y aunque muchos eran miembros de Fatah Al-Islam, no viajaban en nombre del grupo sino que lo hacían como “guerreros santos muyahidines” que tratan de ayudar a sus correligionarios musulmanes atacados por el régimen sirio. Jawhar, un experto en explosivos y un comandante carismático, trató de entrenar a los combatientes compañeros de cómo fabricar bombas. En el poco tiempo que había estado en Qsair, dice Abu Ali, fue capaz de crear docenas de artefactos explosivos improvisados, contra los miembros de las fuerzas de seguridad sirias.

Este hecho es un verdadero problema para los rebeldes sirios que buscan asistencia internacional en su lucha contra el régimen del presidente sirio, Bashar Al-Assad. El Ejército Libre Sirio (ELS), así como otros grupos de la resistencia de Siria, han desestimado las acusaciones del gobierno sirio sobre la asistencia que elemento asociados a grupos fundamentalistas islámicos como Al Qaeda le estaban dando a los rebeldes sirios. Fatah Al-Islam ha negado su relación con Al Qaeda, pero existen vínculos entre el grupo y sus miembros, por lo que los temores de países occidentales sobre la posibilidad que el conflicto en Siria comience a radicalizarse es cada vez más real.

El paso de Jawhar por el control libanés ha sido confirmado por las autoridades de la Inteligencia libanesa que dicen que habían sido alertados de sus movimientos, pero no pudieron detenerlo; fuentes de seguridad libanesas indicaron que Jawhar había recibido el apodo de "mercurio" por su asombrosa habilidad para evadir el arresto, por lo menos 34 veces, según estimaciones de los funcionarios.

Jawhar se unió a la Hermandad Musulmana, pero dejó el grupo debido a disputas doctrinales ya que, según su visión, la Hermandad no era lo suficientemente estricta en su interpretación de la sharia, o ley islámica; luego se unió, y se fue, de los salafistas por las mismas razones y finalmente se convirtió en un miembro de Fatah Al-Islam en el año 2008. Allí fue ascendido a líder después de su predecesor fue asesinado en 2010 por las fuerzas de seguridad libanesas. De acuerdo con el funcionario de Inteligencia libanesa, llegó a inducir a los soldados libaneses a su causa y se sabe que sus esfuerzos armados se extendieron por Líbano, Siria e Irak, donde se cree que es responsable de varias de las devastadoras explosiones que mataron a tropas de la Coalición internacionales.

En 2007, Fatah Al-Islam se enfrentó en duros combates contra el ejército libanés en el campamento de Nahr Al-Bared –al norte de Líbano- por más de tres meses y que dejó un saldo de 400 muertos incluyendo a 168 soldados; en agosto de 2007, Departamento de Estado de EE.UU. designó a Fatah Al-Islam, como un grupo "terrorista".

Abdel Ghani Jawhar es responsable por los dos atentados con bombas en Trípoli, el 13 de agosto y el 29 de septiembre, luego por confesiones de los sospechosos se supo que Jawhar estaba adquiriendo material explosivo desde el campamento de refugiados de Ain al-Hilweh, a petición de Abed al-Rahman Awad y su asistente, Ousama Al-Chahabi. Jawhar utilizaba para preparar los explosivos un laboratorio, ya que tiene una licenciatura en química; también se informó que los miembros detenidos hacían eso “para agradar a Dios, porque el ejército y el Estado son kufar” (una herejía o blasfemia).

Ziad Aswad, parlamentario del bloque Cambio y Reforma, se preguntó "¿Cómo un hombre buscado por el Estado libanés llegar a la frontera con Siria? ¿Y quién lo mató?", agregó que el tema era" sospechoso ya que parecía que había algún intento por cerrar el archivo de Jawhar y dicen que lo mataron.

La duda de Aswad se debe a que Jawhar estaba sospechado de haber participado en los atentados del año pasado contra las tropas de la UNIFIL, en ese entonces el foco de las investigaciones en curso, así como el interés de las agencias de Inteligencia de las naciones que contribuyen con tropas, estaba centrado en los militantes yihadistas sunitas que viven en el interior de Ain al-Hilweh.

Según Abu Ali, la bomba que estaba fabricando Jawhar en un pueblo cerca de Homs fue la causa de su muerte al explotar prematuramente y aunque intentaron enviar su cuerpo de regreso a Líbano, no se pudieron hacerlo debido a lo destruido que estaba el mismo; por ello que se vieron obligados a enterrarlo en un jardín vecino ya que era imposible llegar al cementerio durante los intensos combates.

En una señal de las repercusiones del conflicto, los medios de comunicación tunecinos identificaron a seis tunecinos que murieron luchando junto a los rebeldes, contra el presidente Al-Assad en Siria; tres de los muertos provenían de Ben Guerdane –al sur en la frontera con Libia- y, según el diario independiente tunecino “Assabah”, los combatientes habían entrado a Siria desde la frontera con Turquía y murieron en las provincias de Homs e Idlib. Otro caso similar fue la muerte de al menos tres combatientes provenientes de la ciudad libia de Misurata, que a principios de este año cayeron junto a los rebeldes sirios.

El creciente número de denuncias de muertes en combate extranjeros sugieren que una indignación dentro del mundo árabe por la violencia del régimen sirio contra los manifestantes y la falta de una acción internacional que detenga dichas acciones. Preocupa que jóvenes árabes, especialmente de los países en cayeron las dictaduras el año pasado, comiencen a unirse en la lucha contra el régimen de Al-Assad y que ésta comience a verse del mismo modo la invasión de EE.UU. de Irak o la soviética de Afganistán.

Líbano comenzará a convertirse en una plataforma de lanzamiento para estos grupos fundamentalistas sunitas que exportarán su sentido de yihad a Siria para luchar contra el régimen de Al-Assad que reprime a sus pares sunitas; por otra parte el avance de los sauditas en Líbano, propiciado por los hechos en Siria, ha provocado un resurgimiento de los elementos extremistas sunitas. Esto no solamente despierta el nerviosismo del gobierno de Mikati sino también de Hezbollah, quien ahora tiene un nuevo adversario.