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jueves, 20 de marzo de 2014

Líbano, entre Israel y Siria


Sigrid Kaag, jefe de la misión conjunta de ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), dijo que el 54% de las toxinas del arsenal sirio habían sido suprimidas o eliminadas. Siria ya ha perdido una fecha límite del 5 de febrero para entregar o destruir todas las 1300 toneladas métricas de agentes químicos que declaró el año pasado, la semana pasada se perdió la fecha límite para destruir una docena de instalaciones de producción y almacenamiento pero el mes pasado; Siria dijo que hubo dos intentos de ataques contra convoyes que transportaban las armas químicas, 2 sitios de almacenamiento siguen siendo inaccesibles debido a los combates y 5 cohetes fueron disparados hacia la zona portuaria de Latakia a principios de este mes impactando cerca del equipo internacional de inspectores. Es por ello que Kaag señaló en un comunicado que “La misión conjunta acoge con satisfacción el impulso alcanzado y alienta a la República Árabe Siria para mantener el ritmo actual”.

Mientras tanto, las tropas sirias presionan en una ofensiva cerca de la frontera con Líbano en procura de recuperar el control de Ras Al-Ayyn, una aldea en poder de los rebeldes cuyas fuerzas parecen estar colapsando lo largo de un frente central clave. Este poblado es la última zona en la región Qalamoun que va a caer en manos de las fuerzas gubernamentales apoyadas por combatientes de Hezbollah; ayer libaneses funcionarios de seguridad dijeron que sus tropas habían desmantelado las barricadas y reabrieron un camino clave a la ciudad de Arsal, predominantemente sunita, cerca de la frontera con Siria. El desarrollo se produjo después de días de alta tensión en la zona, donde hombres de Hezbollah y residentes locales habían bloqueado la carretera, luego que una serie de cohetes fueron disparados desde ese poblado.

Con los recientes avances, el Ejército sirio se estaba concentrando en una serie de pueblos en la región montañosa Qalamoun -Ras Al-Ain, Rankous, Flita y Ras Al- Maara- mientras que al Norte de Yabroud, los rebeldes luchaban con las tropas del Ejército y combatientes de Hezbollah en las afueras de Nasirieh; 2 días después de que se apoderó de Yabroud tras un mes de bombardeos y ataques aéreos, el conjunto de las fuerzas sirias se está moviendo para asegurar el área a lo largo de la cercana frontera con Líbano, cortando la ruta de suministros para los rebeldes dentro de Siria.

La zona fronteriza del Líbano ha sido absorbido de manera constante en los 3 años del conflicto las consecuencias de los enfrentamientos: mientras las fuerzas del presidente Al-Assad atacan bases rebeldes cercanas, los rebeldes sirios disparan cohetes contra ciudades chiitas para castigar a Hezbollah por el envío de sus combatientes para apoyar a Al-Assad. La tensión en Líbano fue en aumento luego que manifestantes sunitas bloquearon las rutas en Beirut, Valle de la Bekaa y cerca de la ciudad de Sidón en protesta por el cierre de los accesos a Arsal.

La derrota rebelde en Yabroud envió una corriente de refugiados y combatientes que vierten a través de la frontera hacia Arsal, y fue seguido horas más tarde por un atentado suicida con coche bomba contra un bastión local del Hezbollah. El Ejército libanés envió comandos a la zona fronteriza, preparándose para otro desborde del conflicto, ya que la guerra civil en Siria ha encendido las tensiones sectarias entre sunitas y chiitas dentro de Líbano y con la pérdida de Yabroud es probable que arrastre el Líbano aún más al conflicto con la ola de rebeldes sirios que cruzó la frontera.

En una entrevista con Al-Manar, el Gral. Amin Hotait, reveló que alrededor de 2.500 militantes escaparon de las ciudades en Qalamoun a la ciudad libanesa de Arsal y suponen una verdadera amenaza contra la seguridad del Líbano, a menos que se los encuentre. Hotait considera que hay 4 elementos que pueden reducir la amenaza terrorista en Líbano: primero, los militantes no deben tener un entorno social que los contenga; segundo, una clara decisión política donde el gobierno y todas las facciones políticas libanesas anuncien su disposición a enfrentarse a los grupos terroristas; tercero, las capacidades del Ejército libanés que debe contar con todos los medios para luchar contra los militantes, a sabiendas de que está sobrecargado con las misiones en todo el país; y cuatro, estrictas medidas de seguridad de las zonas seleccionadas que deben estar preparados para encontrarse con la amenaza terrorista.

Adicionalmente a los problemas derivados del conflicto sirio, aviones de guerra israelíes desataron una serie de ataques aéreos contra puestos militares sirios el miércoles, matando a 1 soldado e hiriendo a 7, en uno de los más graves enfrentamientos entre los países en las últimas 4 décadas. Los ataques aéreos fueron en represalia por un atentado con bomba en una ruta de los Altos del Golán que hirió a 4soldados israelíes que patrullaban a lo largo de la frontera; no está claro cuál de los muchos grupos que luchan en Siria pudo haber plantado la bomba, pero Israel ha dicho que Al-Assad es responsable de los ataques procedentes de su país y acusó a sus fuerzas de permitir que el ataque tenga lugar. El Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, señaló que "Nuestra política es clara. Lastimamos a los que nos hacen daño", y el Ministro de Defensa, Moshe Yaalon, dijo que “Al-Assad lamentará sus acciones si los ataques continúan”.

Ahora está claro que se necesita una acción rápida y decisiva para hacer frente a los puntos de acceso de seguridad en el Valle de la Bekaa y el Norte de Líbano, sobre todo después de la caída de Yabroud. Ese evento ha agravado la situación de la seguridad libanesa debido a los cohetes lanzados desde territorio sirio contra ciudades fronterizas libanesas, los ataques suicidas se han incrementado –el último fue un coche bomba en Baalbek el 16 de marzo- y las fuerzas de seguridad libanesas han detectado una serie de coches bombas que entraron a Líbano y solo uno fue interceptado el 17 de marzo y destruido por el ejército. Los indicios apuntan que un gran número de rebeldes sirios huyeron de la zona de batalla en Yabroud y se han trasladado a Arsal y están rodeados por fuerzas sirias y libanesas; y finalmente la situación en Tripoli ha seguido el ritmo de la guerra siria y los combates entre sunitas y alawitas se extendieron a toda la región norte de Líbano.

El jueves 13 de marzo, el PM Netanyahu convocó a una reunión especial del gabinete diplomático, de seguridad y a los Servicios de Inteligencia en la sede del Ministerio de Defensa en Tel Aviv. Durante la entrega de su evaluación el Director del Mossad, Tamir Pardo, expresó su preocupación por que Hezbollah podría intentar aprovechar la escaramuza en el Sur para encender un pequeño foco en el sector de la frontera Norte de Israel. Se estima que las escaramuzas podrían usarse como excusa para no entrar en una confrontación frontal con Israel, ya que está sumido en Siria. 

Uno de los participantes de la reunión dijo que "La revuelta siria y la guerra civil estalló hace exactamente tres años. Si alguien en la reunión del gabinete nos había dicho hace tres años que Bashar Al-Assad seguiría siendo el presidente de Siria, hubiéramos considerado que era un payaso. En términos generales, toda la cadena de acontecimientos que hemos visto en Siria en el último año es totalmente surrealista. Hace tres años, nadie habría podido predecir que la lucha en Siria continuaría durante el tiempo que tiene y todavía sigue fuerte. Si alguien nos hubiera dicho que la cifra de mortalidad alcanzaría 150.000, no habríamos creído. Si alguien nos hubiera dicho que una guerra regional masiva entre los sunitas y los chiitas estallaría -una que vería la participación de todas las fuerzas regionales, así como las potencias mundiales- nos habríamos reído. Pero eso es un hecho. Todo esto ha sucedido y no acaba de suceder, está sucediendo ahora mismo mientras hablamos. Y eso no es gracioso."

Para la opinión pública, Hezbollah ha estado luchando su guerra en Siria bajo la bandera de lucha contra el terrorismo y la aniquilación de los extremistas, en sintonía con la retórica del presidente Bashar Al-Assad. El partido chiita ha utilizado ese pretexto para justificar sus acciones, pero la realidad del conflicto sirio podría extenderse en el tiempo y las repercusiones internas ya comienzan a verse con los atentados o enfrentamientos armados entre sunitas y chiitas libaneses; adicionalmente, la estrategia de aniquilar el terrorismo de forma preventiva en Siria ha empujado a esos extremistas hacia Líbano -suponiendo que todas las entidades que luchan contra el régimen sirio son terroristas- y encuentra al país con las defensas bajas producto de la parálisis político-estatal.

Hay un interesante paralelismo entre Qusayr y Yabroud: luego de ambas victorias, que tuvieron una fuerte participación de Hezbollah y otros grupos chiitas, las tensiones sectarias se dispararon y aumentaron los atentados suicidas en las 48 hs subsiguientes. La teoría de erradicar el terrorismo o yihadismo en el campo de batalla es inútil si no se eliminan las causas que lo llevaron a ser una opción: con las cifras de refugiados en plena alza, con los niveles de violencia y destrucción de la guerra civil junto a la pérdida de toda esperanza, ¿Qué impide que estas personas busquen venganza o se radicalicen?




jueves, 19 de diciembre de 2013

Nueva explosión en bastión de Hezbollah



Un puesto de control de Hezbollah en Labweh -al Este de Líbano- fue blanco de un atentado con coche bomba, el primer incidente de este tipo en la región de la Bekaa, escenario de una serie de recientes ataques contra objetivos relacionados con la organización. Una fuente señaló que la explosión se produjo cerca de un área de entrenamiento donde los combatientes de Hezbollah por lo general se reúnen antes de entrar o volver de Siria; la cadena de Hezbollah, Al-Manar, informó que "el coche bomba fue detenido a una distancia del punto de control, mientras que las fuerzas de Hezbollah se acercaron al lugar y luego otras fuerzas dispararon después de pensar que habían caído en una emboscada." 

La cercana ciudad de Arsal es un punto de tránsito para los rebeldes sirios y militantes sunitas libaneses que se han unido a la revuelta en Siria, y también acoge a muchos refugiados sirios. Los residentes Baalbek dijeron que estaban preocupados de que la ciudad sea un blanco para los insurgentes sirios o sus seguidores debido a la participación de Hezbollah en Siria, a pesar de Baalbek es religiosamente mixta e incluye los sunitas, cristianos y algunos chiitas que no apoyan a Hezbollah o su intervención en Siria. Los rebeldes sirios en varias ocasiones han bombardeado las afueras de Baalbek y otros pueblos en el valle de Bekaa, pero esos ataques habían disminuido en los últimos meses coincidiendo con el apoyo de Hezbollah al Ejército sirio para desplazar a los rebeldes fuera de algunas ciudades sirias a lo largo de la frontera.

El corresponsal de Al-Manar dijo que el coche que explotó llevaba alrededor de 50 kg de explosivos y su objetivo previsto era una base de Hezbollah cercana e informó que había víctimas y que los pobladores de la zona también informaron sobre disparos; fuentes locales dijeron que los funcionarios de Hezbollah, alertados de un coche sospechoso poco después de las 3 de la mañana, comenzaron a seguirlo en dos vehículos cuando el coche explotó.

Dos soldados y un civil resultaron heridos en ataques con cohetes contra Hermel, el mismo día que un coche bomba explotó cerca de un campo de entrenamiento de Hezbollah en Baalbek e hirió a varios de los combatientes del partido en un aparente aumento de la violencia vinculada a la guerra civil siria. Dos grupos rebeldes sirios reclamaron conjuntamente la responsabilidad de los ataques con cohetes: Jabhat Al-Nusra en Líbano y Las Brigadas Marwan Hadid; también anunciaron que la focalización “contra los bastiones del partido de Irán con 10 cohetes de tipo Grad en la región de Hermel es en respuesta por la intervención militar de Hezbollah en Siria y el asesinato detención permanente de jóvenes sunitas en Líbano.” Las Brigadas Marwan Hadid ya había reivindicado la autoría de varios ataques con cohetes contra Hermel este año.

El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, advirtió hoy que los grupos terroristas en el país están buscando la vuelta a un "escenario de la yihad". El presidente libanés, Michel Sleiman, se comprometió a luchar contra el creciente número de incidentes de inseguridad al tiempo que le pidió a los libaneses a apoyar a las fuerzas de seguridad "Con el Ejército a la cabeza con el fin de que ésta pueda desviar e interceptar los que están detrás de estos actos y frustrar sus planes.

El Departamento de Estado de EE.UU. anunció hoy la designación de Osama Amin Al-Shihabi, recientemente nombrado jefe de la rama palestina con sede en Siria de Jabhat Al-Nusrah en Líbano. Al-Shihabi también fue descrito como un "socio" de Fatah Al-Islam (FAI), "un grupo militante libanés formado en 2006, cuyo objetivo final es la institución de la ley islámica en los campos de refugiados palestinos y la destrucción de Israel”; los lazos entre Fatah Al-Islam y Jabhat Al-Nusrah -una rama oficial de Al-Qaeda dentro de Siria- se remota a Irak, donde los combatientes van cambiando de países de acuerdo a las necesidades militares del grupo. El nombramiento de Al-Shihabi, por parte de Al-Qaeda, pone al descubierto el interés por radicalizar a los campamentos palestinos dentro de Líbano. 

Walid Sukkariyeh, parlamentario de Hezbollah por Baalbek-Hermel, culpó a la política de disociación por la infiltración de Takfiris dentro de Líbano; en declaraciones a radio Sawt Al-Shaeb, Sukkarieh señaló que "La política de disociación adoptada por el gobierno libanés abrió el camino a las fuerzas radicales Takfiris que se han infiltrado en el Líbano al servicio de la parcela de la división de la región, que comenzó en Irak luego Siria y ahora llegaron a Líbano." Sukkariyeh también lamentó la ausencia de una cobertura política para el Ejército libanés para que puedan eliminar los grupos Takfiris dentro de Líbano.

Hezbollah ha sido blanco de ataques en numerosas ocasiones por su papel en Siria, donde está luchando junto a las fuerzas leales al presidente sirio, Bashar Al-Assad, contra los rebeldes yihadistas de la región. El ataque contra el campo de entrenamiento de Hezbollah es una severa violación de la seguridad contra el aparato político, popular y militar del partido; el área es el hogar de varios campamentos de Hezbollah y la carretera -donde el coche bomba explotó- se utiliza con frecuencia por los vehículos militares del partido, lo que sugiere que la vigilancia exhaustiva precedió al ataque fue superada por los atacantes.





miércoles, 20 de noviembre de 2013

Líbano-Siria y la estrategia de los coches bomba



El doble atentado contra la embajada iraní en Beirut, es el primero de su tipo contra una sede diplomática desde la Guerra Civil de 1975-1990, y muestra la rapidez con la que Líbano ha sido arrastrado a la guerra civil de Siria y las graves consecuencias para la frágil seguridad y la estabilidad del país. Los atentados, que han enviado ondas de choque a través de Líbano han  aumentado el temor de la violencia sectaria que se vive en Siria; algunos sectores internos en Beirut relacionaron las palabras del líder de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, quien  prometió mantener los combatientes del partido en Siria luchando junto a las fuerzas del presidente Bashar Al-Assad, contra los grupos rebeldes.

Las fuerzas leales a Al-Assad empujaron a los rebeldes de la ciudad de Qara, reforzando su control sobre la carretera que une la capital con las fortalezas del alawitas a lo largo de la costa mediterránea; la ruta se encuentra a 80 km al norte de Damasco, en las montañas Qalamoun, y marca un nueva ofensiva estatal junto a la iniciada en Aleppo.

La estrategia de Hezbollah dentro de la campaña de Qalamoun es diferente de la aplicada en la batalla de Qusayr: la actual ofensiva es tranquila y lenta, centrada en golpear en los pueblos y regiones poco a poco en vez de lanzar un ataque veloz y directo, como fue el caso de la batalla por Qusayr. En el plano político, los medios de comunicación han tratado a la ofensiva con tranquilidad y lejos de los focos; los resultados de las batallas sólo se tratan cuando se presentan las batallas, lo que mitiga las reacciones y presiones árabes e internacionales, especialmente en lo que la atención mundial se centra ahora en las negociaciones entre Irán y la comunidad internacional sobre la cuestión nuclear y en la preparación de la Conferencia de Ginebra 2.

En el nivel de seguridad, fuentes cercanas al partido chiita predijeron "nuevos intentos de ataques explosivos en algunas regiones" tal como sucedió con la embajada iraní en Beirut, a pesar de las estrictas medidas de seguridad puestas en marcha durante las conmemoraciones de Ashura.

En Siria, los atentados suicidas fueron particularmente usados en el día de hoy. En Deir Attiyeh, dos coches bomba suicidas detonaron sus explosivos fuera de un hospital, matando a los guardias, según informó la televisión estatal siria; Rami Abdurrahman, miembro del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, dijo que los atacantes eran ciudadanos saudíes del Jabhat Al-Nusra y del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), ambos pro Al-Qaeda. Otros atentados suicidas con coches bombas dirigidos contra un puesto de control del Ejército sirio  y un cuartel general de seguridad en las afueras de Nabak, dejaron decenas de de soldados muertos o heridos.

Los cuatro coches bomba detonaron en la región Qalamoun, cerca de Líbano, parece ser la respuesta de los grupos rebeldes yihadistas a la afirmación del Ejército que había dicho anteriormente que estaba cazando a los yihadistas en toda la región. Los combates se han extendido a toda la región y ahora el ejército bombardeó principalmente el bastión rebelde de Yabrud y Deir Attiya.

Los rebeldes de Jabhat Al-Nusra dijeron que su grupo, junto con el ISIS, había enviado cientos de combatientes al frente Qalamoun en las últimas semanas y que "Podría haber más ataques especiales como lo que vio hoy (…) El régimen tiene una mejor oportunidad de ganar, pero los luchadores han preparado algunas sorpresas con la ayuda de Dios."

La caída de Qara se trata de un importante revés para los rebeldes, que han ocupado Qara por más de un año y que sirvió como un punto de distribución de contrabando de armas a la oposición desde Líbano. El frente rebelde la región centro-oeste, a lo largo de las montañas Qalamoun, parece haberse fragmentado sino se derrumbó; ahora el gobierno sirio tiene una línea relativamente segura de comunicación desde Damasco con los puertos de la costa de Tartus y Latakia, no solo para su propia seguridad sino para facilitar el transporte los de agentes de armas químicas de sitios cercanos a Damasco para su destrucción.

Las fuerzas leales al presidente Al-Assad recuperaron Qara y sólo necesitan a Nabak para consolidar el control de la ruta de Damasco a la costa, ese objetivo se ve impedido por unos pocos grupos rebeldes que se mueven en las montañas; el punto es que ambos bandos entienden que las vías montañosas son vitales para el acceso del contrabando que proviene de Líbano, con los rebeldes a la defensiva en todo el país esta batalla podría comenzar a definir el escenario sirio.

Esta no es la primera vez que la guerra civil siria se ha extendido a los países vecinos. Pero el ataque a la embajada de Irán ha aumentado los temores de un mayor grado de violencia sectaria a escala regional. Irán y Hezbollah son chiitas, lo que los convierte en aliados naturales para el régimen sirio, que está luchando contra una rebelión sunita financiado por los países sunitass ricos en petróleo como Qatar y Arabia Saudita. En cuanto a Líbano, su situación es muy precaria, ya que tiene una gran población sunita y chiita, con el agravante que el país ya luchó su propia guerra civil durante 15 años que devastaron al Estado.

Aunque un  grupo yihadista sunita, Brigadas de Abdullah Azzam, se haya adjudicado el ataque a la embajada iraní en Beirut, su objetivo es obligar a las fuerzas de Hezbollah a retirarse de Siria está muy lejos de haberse cumplido; por el contrario, confirma los dos discursos del Secretario General de Hezbollah, Sayyed Nasrallah, cuando dijo que la guerra en Siria era religiosa contra los Takfiris. Si bien dentro de Líbano, las cuestiones estratégicas y sectarias se entremezclan con acciones mortales en el último tiempo, la violencia de los sunitas contra los chiitas en Líbano no ha hecho ninguna diferencia en la guerra civil siria. Pero ésta si afecta de manera directa la vida de los libaneses.






lunes, 18 de noviembre de 2013

La batalla de Qalamoun agrava crisis humanitaria en Líbano


En un confuso incidente, dos libaneses murieron en Arsal, luego que supuestamente un helicóptero artillado sirio atacó la ciudad; sin embargo, la agencia France Presse, citando fuentes de seguridad libanesas, dijo que las dos víctimas murieron por la explosión de una mina en el camino a Qara -en la zona de Qalamoun- y que el helicóptero se dirigía a los afueras de Arsal, una zona predominantemente sunita anti Al-Assad.

Fuerzas leales sirias intentaron ayer asaltar posiciones rebeldes bajo la cobertura de los ataques aéreos en Qara, cerca de la frontera con Líbano, como parte de un golpe muy esperado en las montañas Qalamoun; para el régimen sirio es importante la región porque está en la carretera que une Damasco con la provincia de Homs, también cuenta con depósitos de armas del régimen y si las tropas gubernamentales ganan serán capaces de cortar los suministros que fluyen desde Líbano a las zonas controladas por los rebeldes cerca de Damasco, a la vez que mantienen el control sobre el movimiento desde la capital hacia la costa, bastión alawita del gobierno.

La batalla en curso puede ser el golpe final para desalojar a los rebeldes de la periferia de Damasco, donde la comida está escaseando y los rebeldes han visto caer una serie de bastiones en las últimas semanas a manos de las fuerzas leales al presidente Al-Assad. Sin embargo, el rebelde Gral. Salim Idriss describió al ataque como un intento de "afectar la moral", además destacó que no hay una batalla decisiva en Qalamoun y que "Dos ejércitos convencionales no se enfrentaron cara a cara", en referencia al uso por parte del régimen de la Fuerza Aérea para atacar diferentes partes de la región montañosa.

Los bombardeos pesados ​​en Qara -80 km al Norte de Damasco- provocaron un éxodo de civiles. El Consejo Danés para los Refugiados, que opera en la frontera libanesa, dijo que no había estimaciones exactas, pero las preliminares estiman que entre 10.000 y 12.000 sirios habían cruzado la frontera y cientos de ellos se alinearon en busca de refugio en la ciudad fronteriza de Arsal. 

El frío es el mayor problema para los nuevos refugiados, muchos de los cuales huyeron de Qara bajo fuego y con pocas posesiones. Están tomando refugio en las mezquitas, casas, escuelas y un pequeño campamento de tiendas de campaña, pero el refugio es un problema; Dana Sleiman, portavoz de UNHCR en Líbano, señaló que Arsal -un pueblo de 80.000 habitantes- se ha convertido en un refugio para los rebeldes y sus familias con unos 30.000 refugiados y carece de la capacidad para atender a muchos más.

El reto del control del área Qalamoun está dado por lo difícil que es el terreno montañoso y la llegada del invierno con nevadas. Pero si los grupos rebeldes sufren retrocesos en esa zona, significaría un duro golpe para sus esfuerzos para sostener los combates en los bastiones en torno a Damasco, donde el gobierno también ha estado haciendo avances en las últimas semanas. Un dato significativo es que el régimen sirio sigue siendo incapaz de mover grandes cantidades de tropas por el país; se estima que el Ejército sirio cuenta con la décima parte de sus 400.000 soldados al momento de iniciarse la guerra civil y ahora se basa en gran medida en libaneses, iraquíes e iraníes. Los últimos enfrentamientos se centra en Qara -en la ruta de Damasco a Homs- y los comandantes rebeldes dicen que las tropas del gobierno en la zona están reforzadas por los combatientes de Hezbollah, que controla gran parte del territorio fronterizo en el Este de Líbano.

Lisa Abou Khaled, portavoz de la agencia de refugiados de la ONU en la zona, dijo que todas las familias que habían venido a Qara escapaban de los bombardeos y optaron por permanecer en Arsal con la esperanza de volver pronto a Siria. Pero mientras esto sucede, la población de Arsal ha aumentado a 110.000 personas -de 40.000 desde que el levantamiento sirio comenzó en marzo de 2011- y sigue en aumento, según Ali Hujairi, el alcalde local. Todos esperan una gran batalla, dentro de una red de aldeas de montaña predominantemente chiitas y pro Al-Assad, mientras eso sucede la crisis humanitaria va en pleno aumento.




viernes, 18 de octubre de 2013

Arabia Saudita rechazó ser miembro no permanente del Consejo de Seguridad


El Secretario General de ONU, Ban Ki- moon, pidió al Consejo de Seguridad para que inste a Hezbollah a retirar sus combatientes de Siria y expresó su preocupación por las amenazas de importar la violencia a Líbano en respuesta a las acciones del grupo libanés en el Estado árabe. También hizo un llamado al Ejército libanes y al poder político para que prohíban que Hezbollah tenga armas fuera del control del Estado e hizo un llamado para la formación de un gobierno pronto. El informe, presentado es el 18º de Ban al Consejo de Seguridad, sobre la aplicación de la Resolución 1559, que se aprobó en 2004 y pide el establecimiento de la soberanía sobre todo Líbano, que las fuerzas extranjeras se retiren y la disolución de las milicias.

Arabia Saudita ha rechazado un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de ONU y acusó al organismo mundial de "dobles estándares". El Ministerio de Relaciones Exteriores saudita dijo que la ONU debe reformarse primero y que el Consejo de Seguridad ha fracasado en su misión para con Siria, así como en otros conflictos en el mundo; Riad ha expresado su frustración por lo que ve como un fracaso internacional para actuar en Siria, donde se respalda firmemente a los rebeldes, y el anuncio se produjo horas después de Arabia Saudita fue elegida por primera vez a 1 de las 10 plazas rotativas del Consejo de Seguridad.

Los diplomáticos en ONU mostraron su sorpresa por el gesto de Arabia Saudita ya que ningún Estado miembro elegido para uno de los asientos no permanentes lo había rechazado. Arabia Saudita apoya la rebelión contra Al-Assad y ha criticado al Consejo en el por lo que considera como una respuesta inadecuada a la agitación en el Medio Oriente. En una muestra evidente de desagrado mes pasado, el ministro de Relaciones Exteriores saudita canceló un discurso ante la Asamblea General. 

La frustración de Riad se dirige sobre todo a Washington, su antiguo aliado internacional, que ha seguido políticas desde el inicio de la Primavera Árabe a las cuales los gobernantes saudíes han amargamente se han opuesto y que han dañado gravemente las relaciones bilaterales. Arabia Saudita también se ha molestado por un acercamiento entre Irán -su enemigo regional- y EE.UU., que se han descongelado desde que el presidente Barack Obama habló por teléfono el mes pasado con su par iraní, Hassan Rouhani, en el contacto de más alto nivel entre los dos países en más de tres décadas.

EE.UU. es uno de los principales aliados sauditas dentro de los 5 miembros permanentes del Consejo, pero Arabia Saudita cree que Irán está interfiriendo en Siria, Irak, Yemen y Bahrein y que EE.UU. está dispuesto a dejar que Irán juegue un papel importante en la región. Francia, que junto a EE.UU. y Gran Bretaña, ha presionado para una acción más dura contra el régimen sirio pero ha sido bloqueada por Moscú y Beijing, dijo que comparte la "frustración de Arabia Saudita ante la parálisis del Consejo. Las declaraciones francesas en realidad no se enfocan sobre las acusaciones sauditas de doble estándar sino que reflejan la incomodidad de Paris por su pérdida de poder internacional y los cuestionamientos sobre su lugar como miembro permanente del Consejo de Seguridad. 

Aviones de la Fuerza Aérea siria bombardearon hoy la ciudad de Deir Al-Zor después de fuertes enfrentamientos durante la noche, los enfrentamientos aumentaron luego del asesinato del Gral. Jama'a Jama'a, quien fue muerto a tiros por francotiradores en medio de una batalla con los rebeldes que incluían a fuerzas vinculadas a Al-Qaeda. El Observatorio para los DDHH de Siria, informó de enfrentamientos en varios distritos de la ciudad y dijo que los rebeldes de Jabhat Al-Nusra ejecutaron a 10 soldados que capturaron en el distrito de Rashidiyah, donde Jama'a fue asesinado el jueves.

Turquía se encuentra en la misma situación que muchos de los primeros partidarios de los rebeldes -entre ellos EE.UU.- que temen que los islamistas radicales dominen las filas rebeldes. Por primera vez, esta semana Turquía bombardeó posiciones rebeldes dentro de Siria en otro giro positivo para el presidente Al-Assad, quien se encuentra cada más cómodo en su posición. El cambio en el sentimiento internacional ha sido particularmente difícil para el Primer Ministro turco, Recep Erdogan, quien sigue apoyando a los rebeldes pero está preocupado por la seguridad en la frontera al mismo tiempo que está luchando con las crisis en cascada que han socavado su papel regional, lo que obligó a mirar más hacia el interior.

El islamismo ha sido asociado con los pobres y oprimidos. Pero está siendo avivado por clérigos influyentes de Arabia Saudita y Qatar, que ruidosamente promueven la Yihad contra los alawitas, chiitas, cristianos y judíos; en Turquía, es más sutil la "islamización progresiva " del gobierno del Primer Ministro Erdogan. Turquía, Arabia Saudita, Jordania y Qatar conforman un “eje sunita” que se ha invertido aproximadamente u$s 3.500 millones en financiación para los rebeldes islámicos en Siria, que además se oponen a las alianzas chiitas de Irán, Irak, Siria y Líbano. Estas tensiones sectarias se han visto impulsadas ​​por la enemistad geopolítica entre los EE.UU. y la OTAN, por un lado, y Rusia-China por el otro. 

La posición de Arabia Saudita responde a las crecientes preocupaciones por los desenlaces de los conflictos regionales en curso. En Siria, hay tres resultados posibles: una victoria para el régimen, una victoria para la oposición mayoritariamente islamista o una guerra sin fin que conducirá a la desintegración de Siria como la conocemos. Ninguno es preferible.

Que Arabia Saudita haya señalado que el fracaso "para encontrar una solución a la causa palestina durante 65 años ha dado lugar a las numerosas guerras que han amenazado la paz mundial", es cierto pero es una realidad que involucra a todos los miembros permanentes y la ONU en general. En cambio la crítica saudita por el fracaso de ONU para librar a Oriente Medio de las armas de destrucción masiva, incluidas las armas nucleares, y la acusación de permitir que el gobierno sirio "mate a su propio pueblo con armas químicas, sin imponer sanciones disuasorias" no hacen más que señalar la impotencia de Riad frente a los acontecimientos y la imposibilidad de derrocar al gobierno alawita en Siria con las armas provistas por éstos.




martes, 13 de agosto de 2013

El gobierno de Líbano y la impotencia de no gobernar


El parlamentario libanés, Mohammad Qabbani, jefe del Comité de Obras Públicas y del Comité de Transporte del Parlamento, asistió a una reunión con el ministro del Interior interino, Marwan Charbel, y el personal de seguridad aeroportuaria en el Aeropuerto Internacional Rafik Hariri. Durante la reunión, se acordó que es necesaria una decisión política para proteger el aeropuerto y que es una línea roja para todos los partidos políticos y los ciudadanos; al finalizar el encuentro, Qabbani dijo que la reunión se refirió a dos cuestiones: la seguridad en el aeropuerto y las zonas circundantes a la luz del secuestro de dos pilotos de Aerolíneas Turcas y adelantó que se estudiaron medidas que podrían proporcionarle al aeropuerto una mejor protección en su perímetro incluyendo los puestos de control, así como aumentar el número de personal de seguridad y la reapertura de otro aeropuerto.

El ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, llamó al canciller interino libanés, Adnan Mansour, y le "expresó su profunda preocupación por el secuestro y lo que pueda resultar en términos de repercusiones negativas para las relaciones bilaterales entre los dos países." Por su parte, Mansour afirmó el rechazo del Líbano a los secuestros en su territorio, expresando entusiasmo de su país en mantener sólidos lazos con Turquía y su esperanza que Turquía podría ejercer esfuerzos para encontrar una solución al caso de los rehenes libaneses en Siria.

El embajador turco en Líbano, Inan Ozyildiz, cuestionó la responsabilidad de su país en el secuestro de los peregrinos libaneses chiitas en Siria, diciendo que Turquía no tiene ni siquiera una embajada o consulado en el país vecino. En una entrevista al periódico As-Saffir el funcionario turco declaró que "Nuestras negociaciones para liberar a todos los peregrinos fracasaron debido a la complejidad del caso. ¿Qué va a ganar en Turquía retrasar su liberación? ¿Qué se propone lograr si están siendo perjudicados sus intereses?; al comentar sobre el secuestro de los dos pilotos turcos, el embajador señaló que el caso está en manos de la seguridad libanesa y las autoridades políticas, además destacó que está en contacto con todas las autoridades de seguridad, entre ellos el jefe de Seguridad Gral. Abbas Ibrahim, para dar seguimiento al caso.

Una de las primeras repercusiones del secuestro de los pilotos turcos fue la noticia suministrada por el portavoz de las Fuerzas Provisionales de ONU en Líbano (FPNUL), Andrea Tenenti, quien anunció que Turquía planea retirar sus 250 efectivos pertenecientes a una Compañía de Ingenieros de la misión de paz de la ONU en Líbano; según fuentes diplomáticas la decisión no tiene que ver con el secuestro y ONU dijo que la decisión de la retirada de las tropas se hizo mucho antes del secuestro.

Lo curioso del caso es que el mandato de la FPNUL se extendió a principios de julio y en ese momento, Turquía no manifestó su intención de retirarse, que además forma parte del contingente de ONU desde 2006. Sin embargo Turquía mantendrá su componente naval en FPNUL con unos 100 a 300 efectivos.

El canciller Davutoglu, en una conversación telefónica con su homólogo iraní, Ali Akbar Salehi, instó a Teherán para que ayude a Ankara aencontrar y liberar a los dos pilotos turcos secuestrados en Líbano. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas, dijo que "En una conversación telefónica con el Sr. Salehi, el Sr. Davutoglu pidió la asistencia de la República Islámica en la búsqueda de los dos pilotos turcos secuestrados en Líbano"; el funcionario iraní además subrayó que Irán condena la toma de rehenes y el secuestro de personas bajo cualquier condición, con cualquier meta y objetivo y, en cualquier lugar lo considera como un acto inhumano.

El portavoz del Ministerio de RREE turco, Abbas Araghchi, precisó que Irán tiene la capacidad para resolver este problema y encontrar los pilotos y todos los demás cautivos; Araghchi citó como ejemplo la liberación de los 48 iraníes secuestrados en Siria en 2012 y liberados en enero de 2013, después de los contactos se llevaron a cabo con "países amigos”. Los rebeldes sirios los capturaron considerándolos Guardianes de la Revolución, mientras que Irán dijo que eran peregrinos, y fueron liberados en un intercambio de más de 2.000 prisioneros del régimen sirio.

En el comunicado leído por el diputado Kazem Al-Kheir, el Bloque del Futuro del ex PM Saad Hariri, dijo que el secuestro del viernes "trae a la memoria el tiempo de pesadilla de secuestros ominosas organizadas por facciones terroristas, que giraba en torno a la órbita de Hezbollah, a los ciudadanos ya los extranjeros en la década de 1980", en referencia a los grupos islámicos que llevaron a cabo una serie de secuestros durante la guerra civil.  El Bloque también dijo que "El secuestro tuvo lugar en un bastión de Hezbollah -y frente a las agencias estatales- y quizás Hezbollah conoce el lugar donde se mantienen a los rehenes y que los secuestrados, por lo tanto, debería ayudar a liberar a los dos rehenes".

Ciertamente pocas cosas suceden en Líbano sin el conocimiento –o consentimiento- de Hezbollah, por lo que una operación de esta magnitud es mucho más que un secuestro planeado por una persona hemipléjica y ejecutada por familiares desesperados por el lento accionar del gobierno –ahora interino- que intentan negociar con la liberación de rehenes chiitas a manos de rebeldes sirios. La decisión de Turquía de invocar la colaboración de Teherán también es una señal de por donde pasan los verdaderos canales de negociación en la región; Hezbollah difícilmente haga algo sin consultarlo con Irán y el gobierno turco entiende que la real-politik no está en el gobierno libanés.


miércoles, 17 de julio de 2013

Funcionario sirio es asesiando en Líbano


Mohammad Jemo, funcionario del Partido Baa’th sirio y acérrimo partidario del presidente Bashar Al-Assad, fue asesinado tras recibir más de dos docenas de disparos en la sala de estar de la planta baja de su casa de tres pisos en Sarafand, a unos 15 kilómetros de la ciudad costera de Sidón. Los asaltantes huyeron del lugar tras el tiroteo, que tuvo lugar alrededor de las 2:30 am y según fuentes de seguridad, los atacantes parecían ser conscientes que las cámaras de vigilancia de la residencia de Jemo estaban fuera de servicio.

Jamo, un periodista de 44 años de edad y comentarista político, fue también uno de los defensores más vehementes de Hezbollah y en frecuentes apariciones en programas de televisión, apoyaba incondicionalmente la respuesta armada del régimen sirio a la sublevación y calificó a la oposición siria de "traidores". Su postura de línea dura le ganó enemigos entre la oposición de Siria y en entre los sectores anti-Al-Assad que lo consideran como un "Shabiha", en alusión a las milicias progubernamentales culpadas de los peores asesinatos en masa. Hezbollah condenó el ataque y dijo que mostró el "quiebre" de los grupos extremistas sunitas que luchan en Siria y dijo que el crimen debe servir como una "señal de alarma" a las autoridades libanesas "para que encontren la forma más adecuada para hacer frente a estos grupos terroristas antes de que sea demasiado tarde."

Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad de los ataques, pero los fuertes vínculos entre sus objetivos y el gobierno sirio sugiere que los rebeldes sirios o libaneses militantes que simpatizan con ellos han comenzado a dirigir ataques a los aliados de Al-Assad en Líbano. El ataque contra Jemo, se produjo un día después de que una bomba golpeó un convoy cerca de la frontera con Siria, perteneciente a Hezbollah, y que ha enviado combatientes para ayudar a al Ejército sirio en la guerra civil contra los rebeldes que buscan su derrocamiento.

Un convoy con libaneses chiitas de Hezbollah grupo fue alcanzado por una bomba en la carretera cerca de la frontera con Siria y mató a un oficial e hirió a dos. Las víctimas eran funcionarios de seguridad de Hezbollah y viajaban en el convoy cuando una andanada de disparos golpeó las camionetas; no estaba claro quién estaba detrás del ataque -el tercero que recibió el grupo desde mayo-. Los rebeldes sunitas sirios han amenazado con un atacar a Hezbollah, y varias bombas pequeñas se han encontrado en las rutas cercanas a la frontera con Siria en los últimos meses.

El 9 de julio, un coche bomba estalló en el distriro de Bir Al-Abed, de Beirut, en un área que también es el hogar a los funcionarios de Hezbollah y de sus oficinas administrativas; ningún grupo se atribuyó la responsabilidad por esa explosión pero los residentes del lugar rápidamente culparon a los extremistas sunitas por el atentado que dejó a 53 personas heridas. El Ministro del Interior libanés, Marwan Charbel, dijo que el ataque fue "un acto criminal dirigido a desestabilizar el país y crear una lucha sectaria entre sunitas y chiitas" mientras que el presidente libanés, Michel Sleiman dijo que se volvieron a abrir las "páginas negras" de la guerra civil de Líbano.

En los últimos meses, la violencia en Líbano se ha vuelto más recurrente y se extiende a los barrios predominantemente chiitas que habían sido relativamente inmunes a los ataques que asolan otras áreas, sobre todo fronterizas; los ataques no son ninguna sorpresa y aunque no se han producido reclamaciones creíbles de responsabilidad, los grupos sunitas extremistas con sede en Siria han interpretado a los movimientos de Hezbollah en Siria como una declaración de guerra en contra de su secta y han amenazado con tomar represalias al interior de las zonas controladas por el partido chiita en Líbano. Los enfrentamientos entre grupos pro y anti-Al-Assad en Líbano han aumentado desde que Hezbollah participó en la batalla de Qusayr y ha puesto al Ejército libanés al límite de su capacidad operativa luego de los incidentes en Tripoli, Sidón y Beirut.


miércoles, 12 de junio de 2013

Ejército de Líbano advierte a Siria


Rebeldes sunitas mataron a unos 60 chiitas en la ciudad siria de Hatla -provincia de Deir al-Zor- un bastión controlado por los grupos rebeldes y donde los agentes del presidente Al-Assad habían estado tratando de reclutar combatientes para su causa; Karam Badran, un activista local, dijo que el motivo principal de la violencia no era sectario, sino que los asesinatos fuero luego de un ataque de milicianos pro-Al-Assad en un puesto de control de los rebeldes fuera de la capital provincial de Deir al-Zor, en el que varios combatientes de la oposición habían muerto y decenas fueron heridos.

En la década de 1990, algunas personas en la provincia mayoritariamente sunita, entre ellos cientos de Hatlah, convertidos al chiismo, como padre y predecesor de Assad, Hafez Al-Assad, se acercaron a Irán. Algunos vieron en los conversos una búsqueda de ventajas financieras y sociales, mientras que otros dijeron que procedían de tribus que originalmente eran chiitas y estaban regresando a sus raíces. Lo cierto es que no había "celos latentes" contra chiitas que tendían a ser más ricos, pero las tensiones también han crecido en la zona por el control de los campos petroleros.

El gobierno sirio llamó de asesinatos a las muertes de Hatlah, y puso la cifra de muertos en 30. El dato significativo es que los activistas anti-gubernamentales elevaron la cifra a 60 muertos y que la mayoría de los muertos eran combatientes de las milicias pro-gubernamentales, que habían atacado a los rebeldes un día antes. Algunos de los activistas, que condenaron el ataque de Hatlah, señalaron que ese acto destructivo de venganza demostró la falta de poder de los moderados entre los rebeldes para frenar a los extremistas.

Lo que no está en discusión es que varios batallones de rebeldes sunitas, incluidos los miembros de grupos islamistas extremistas, irrumpieron en Hatlah y en el vídeo -publicado en línea por los activistas contra el gobierno- podía verse establecer casas en llamas mientras gritaban consignas sectarias contra los chiitas y alawitas.

Los musulmanes chiitas en el Golfo, alarmados por la retórica sectaria de algunos clérigos sunitas después que Hezbollah entró en la guerra civil de Siria, temen ser culpados y volverse las nuevas víctimas del conflicto sirio; respetadas figuras religiosas sunitas han utilizado su autoridad para aumentar los argumentos sobre una lucha sectaria entre sunitas y chiitas en general. El influyente clérigo sunita, Youssef Al-Qaradawi, instó a los suníes a unirse a la yihad en Siria y su Asociación Internacional de Estudiosos Musulmanes -con sede en Qatar- ha pedido un "día de ira" para el próximo viernes; en Egipto, Salah Sultan, un predicador de alto rango del partido gobernante Hermandad Musulmana, calificó al chiita Hezbollah del “partido de Satán" en un sermón televisado a nivel nacional del pasado viernes.

El conflicto sirio comenzó como un levantamiento popular exigiendo derechos políticos, pero poco a poco ha adquirido un tono más sectario; a medida que el conflicto se militarizó, el gobierno sirio tomó medidas enérgicas contra los manifestantes sunitas y motivó que muchos se alzaran en armas –en su mayoría desertores del ejército- pero también atrajo a yihadistas de toda la región que vieron a la lucha como una oportunidad para impulsar su agenda. El apoyo y financiamiento de algunos Estados del Golfo los hizo cada vez más influyente en el campo de batalla, al punto de transformarse en referentes para los rebeldes laicos, pero también provocaron la contra reacción de los combatientes chiitas de Líbano e Irak que también entraron en Siria para defender los santuarios chiitas y luchar junto a un gobierno que consideran protege sus intereses.

El Ejército de Líbano dijo que respondería inmediatamente a cualquier nuevos ataques transfronterizos de los militares sirios después de un helicóptero artillado atacó la ciudad oriental de Arsal, una ciudad de mayoría sunita y donde la mayoría de los residentes apoyan firmemente la rebelión contra el presidente Al-Assad. En una inusual advertencia contra el gobierno sirio, un comunicado del ejército libanés precisó que "Las unidades del Ejército desplegadas en la zona de Arsal tomaron las medidas defensivas necesarias para responder inmediatamente a cualquier violación similar".

Un grupo de hombres armados mató a Ali Ahmad Hujeiri, hermano del prominente jeque salafista Mustafa Hujeiri de la ciudad Arsal en el Valle de Bekaa, mientras conducía por la ruta a Hermel. Grupos salafistas de Arsal se desplegaron en toda la ciudad para protestar por la muerte de Hujeiri pero no se registraron incidentes.

Que el ejército de Líbano haya advertido al gobierno sirio que responderá contra nuevos ataques -después de un helicóptero sirio atacó la ciudad libanesa de Arsal- es una señal de la gravedad que ha adquirido el conflicto sirio, luego de la inclusión de Hezbollah. El anuncio del Ejército libanés también coincidió con la aparición del vídeo que muestra a cerca de 60 chiitas masacrados, por rebeldes sunitas en Siria.

El empeoramiento de la violencia sectaria en Siria ya es una realidad y Líbano es la primera línea de contagio de este fenómeno. El Ejército de Líbano está mal equipado y normalmente mantiene una estrecha coordinación con su par sirio, pero los cambios en la guerra civil siria –de reclamos políticos a enfrentamiento sectario- modificaron esta relación entre ambas FFAA y dejando abierta la incógnita sobre cómo reaccionará el Ejército libanés si Damasco desafía su advertencia.



lunes, 27 de mayo de 2013

Golpe contra bastiones de Hezbollah



El domingo en el suburbio del sur de Beirut -bastión de Hezbollah- menos de 24 horas después de que el líder del grupo, Hassan Nasrallah, anunció que estaba oficialmente en la guerra siria, dos cohetes Katyusha cayeron en la zona; es un peligroso punto de inflexión en la guerra siria, ya que los enfrentamientos se producían en la frontera sirio-libanesa pero ahora se han trasladado a Beirut. El discurso de Nasrallah también fue una declaración de guerra de Hezbollah contra Al-Qaeda directamente: Nasrallah mencionó el "Estado Islámico de Irak" y vinculó a los grupos radicales en Siria acusándolos de talibanes y de cometer crímenes en Siria, Iraq y Pakistán.

Funcionarios libaneses condenaron el ataque con dos cohetes que impactaron en el suburbio de Shiyah, hiriendo a cuatro personas, uno de los cohetes cayó en un concesionario de coches situado cerca de la iglesia Mar Mikhael, mientras que el otro aterrizó en el barrio cercano a Marun Misk. Por otra parte, dos cohetes disparados desde Siria aterrizaron en la región de Hermel, Valle de Bekaa -otro bastión de Hezbollah- sin víctimas fatales. Horas después del incidente, el ejército libanés logró identificar el lugar de lanzamiento y en un comunicado, el Ejército dijo que encontró dos plataformas de lanzamiento entre los pueblos de Bsaba y Aitat, en Monte Líbano, al sureste de las afueras de Beirut. Las fuerzas de seguridad también estaban en busca de un tercer cohete que se lanzó entre Baabda y Aitat pero no había explotado.

El discurso de Nasrallah tuvo una mezcla de objetivos: levantar la moral de los partidarios de Hezbollah y elevar las amenazas a sus enemigos; aunque era evidente Nasrallah no quiso poner a toda la oposición siria como sus enemigos, cuando señaló que "No acusamos a todos los miembros de la oposición de tener vínculos con extranjeros. Algunos tienen la lógica, la visión, las demandas legítimas, y que están dispuestos a dialogar. Ese es su derecho natural”. Una vez más, Nasrallah explicó que el papel de su partido -en Siria- ha evolucionado desde el comienzo de la guerra ya que el presidente Al-Assad quiere una Reforma y la única manera de llegar es a través del diálogo político y agregó "Me he puesto en contacto Al-Assad y miembros de la oposición para llegar a un acuerdo, Al-Assad aceptó la propuesta, mientras que la oposición rechazó”.

El ex jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., Gral. Richard Myers, precisó que la guerra civil en Siria es "una guerra regional", ya que cuenta con un aumento de la participación de los combatientes libaneses de Hezbollah, las fuerzas iraníes y además existe la posibilidad de desbordamiento violento en los países vecinos. Myers pidió un "cálculo del equilibrio entre riesgo y recompensa cuando se proporcione armamento, ya que a menudo, no sabe en definitiva en qué manos terminan."

Los dos años de conflicto en Siria ya han caído en el Valle de Bekaa, en Líbano, cuando estalló la lucha en las calles de Trípoli entre los grupos pro y anti-Al-Assad; pero el ataque del domingo, que hirió a cinco personas, tuvo como primer objetivo la fortaleza de Hezbollah en el sur de la capital y revivió recuerdos de los años de la guerra civil. Tanto los enfrentamientos en Tripoli como los cohetes en Beirut, son hitos en el historial del contagio de la guerra civil siria, y han reavivado la tensión sectaria desde Beirut a Bagdad fomentada por los antagonismos de Irán versus Arabia Saudita, Turquía, Qatar, Irak e Israel y la polarización de las principales potencias como EE.UU. y Europa, en oposición a Rusia y China que apoyan a Al-Assad.

Aunque los rivales sunitas libaneses han ayudado a los rebeldes sirios con la logística y algunos yihadistas libaneses han tomado parte en los combates, el grado de participación no es comparable con la intervención de Hezbollah; por mucho Nasrallah niega que la participación en Siria no está impulsada por el sectarismo, está obligado a reforzar la división chiita-sunita en Líbano, donde la mayoría musulmana se divide entre las dos sectas. En el fondo, Nasrallah tiene razón cuando dice que "Siria es la columna vertebral de la resistencia", ya que Siria ha sido un gran promotor, como conducto de armas desde Irán y que Hezbollah podría estar expuesto si el régimen sirio se derrumba.

El gobierno interino de Líbano respaldó hoy la celebración de las elecciones del 16 de junio, y aprobó la formación de un comité de supervisión electoral y la financiación del proceso electoral; peticiones de última hora de los miembros del Partido Kataeb y el Primer Ministro interino, Najib Mikati, terminaron en un acuerdo sobre la prórroga del mandato del Parlamento, que aún no ha finalizado. Nadim Abdel-Malek y Andre Sader fueron designados como jefe y subjefe del comité respectivamente; Salim Qusta, Khaldoun Naja, Ghada Hallawi, Othman Machdub, Khalil Hindi, Atallah Ghasham y Simon Haddad también fueron nombrados los miembros de la comisión fiscalizadora.

Mikati dijo que la reunión giró en torno a la votación, con el "fin de celebrar las elecciones sobre la base de la legislación vigente" -en referencia a la ley de 1960 que había generado la oposición de varios partidos- pero lo cierto es que el fracaso de los legisladores para llegar a un acuerdo sobre una alternativa a la ley de 1960, había dejado a los parlamentarios con pocas opciones: o bien se celebraban las elecciones bajo la Ley de 1960 o se prorrogaba el mandato del Parlamento y se intentaba una nueva ley sin un plazo de elecciones fijo.

El apuro por la confirmación de las elecciones en junio, aun con la ley de 1960, es un indicio del peligro al que se enfrenta Líbano; los ataques contra los bastiones de Hezbollah y el reconocimiento del grupo chiita de su participación en la guerra civil siria no dejan espacio para la especulación política. Si los partidos libaneses no prestan más atención a los enfrentamientos sectarios internos, tendrán una nueva guerra civil en el mediano plazo, con el agravante que entonces un gobierno de consenso será imposible de alcanzar.



lunes, 18 de marzo de 2013

Siria ataca a Líbano


La frontera entre Irak y Siria ha sido escenario de enfrentamientos armado entre los yihadistas sunitas contra soldados iraquíes y sirios, pero ahora el conflicto se está trasladando a una amplia franja de la frontera entre Líbano y Siria, que es escenario de un contacto directo y sin precedentes entre los militantes chiitas de Hezbollah y los sunitas yihadistas de Jabhat Al-Nusra –principal grupo rebeldes sirio-. El área de Al-Nabk se extiende más de 45 km a lo largo de la región fronteriza, que comienza en Jabal Akrum Akkar -al norte de Líbano- y se extiende hasta Arsal en la Bekaa, una zona donde el Estado libanés no ha estado presente durante décadas, pero que está dominada por Hezbollah; recientemente esta área ha sido abandonada por el ejército sirio, que se retiró cediendo el control a los yihadistas sirios de Al-Jabhat Nusra.

Con el repentino repliegue del ejército sirio, que ahora se limita a una presencia efectiva al oeste de Al-Nabk -cuyos habitantes son mayoritariamente chiitas- para evitar infiltraciones de los rebeldes sunitas desde Líbano; la situación es similar más al este, en la Bekaa central, donde el ejército sirio mantiene unidades desplegadas en un radio a no más de 30 kilómetros del centro de Damasco. En resumen, el ejército sirio sigue desplegado en las zonas adyacentes a las regiones sunitas, pero estratégicamente se ha retirado de los pueblos chiitas libaneses, allanando el camino para que Jabhat Al-Nusra llene el vacío de poder, poniéndolo en conflicto directo con Hezbollah.

Fuentes militares norteamericanas indicaron que un número cada vez mayor de combatientes de Hezbollah se encuentran en la región fronteriza siria de Hermel y recientemente se enfrentaron con unidades del Ejército Libre Sirio (ELS) en la región de Kousseir, en el interior de Siria; pero el sheik Mohammed Yazbek, jefe del comité religioso de Hezbollah, dijo que los combatientes libaneses se encuentran en las zonas fronterizas sirias para proteger a unos 30.000 chiitas libaneses que viven en la región Kousseir. El Cnel. Aref Hamoud, comandante del ELS, sostuvo que Hezbollah amenaza con ampliar las hostilidades y proporciona entrenamiento militar a la recién formada Jayash Al-Watani, una alianza de milicias chiitas y alawitas locales que reciben armas y el financiamiento de Irán.

El apoyo de Hezbollah a Siria no se limita solamente al plano militar, sino que también hace de sus decisiones, una política de Estado para Líbano. Hezbollah rechazó la suspensión de Siria de la Liga Árabe y se opuso a la invitación hecha a la oposición para que ocupe la silla del país dentro de la organización regional; el líder del bloque parlamentario de Hezbollah, Mohammed Raad, dijo que el ministro de Relaciones Exteriores libanés, Adnan Mansur tenía razón al pedir el fin a la suspensión de Siria ya que "sus declaraciones reflejan con exactitud la postura oficial de Líbano a Siria".

Sana, la agencia estatal de noticias de Siria, informó que Líbano fue advertido que podría ser atacado puede atacar si continua proporcionándole refugio a los rebeldes sirios que luchan contra el régimen de Al-Assad; la amenaza intensifica las preocupaciones sobre el impacto divisivo que conflicto sirio tiene sobre las comunidades religiosas libanesas, que mantienen una difícil coexistencia. En un cable diplomático de la cancillería siria a su homóloga libanesa, se consignó que "Siria espera que Líbano evite que estos grupos terroristas armados tengan a las fronteras como un lugar de paso, porque se dirigen contra el pueblo sirio y están violando la soberanía de Siria".

Los miembros del Consejo de Seguridad expresaron su profunda preocupación por el impacto de la crisis siria en la estabilidad de Líbano, mediante un comunicado "Hicieron un llamamiento a todos los libaneses a preservar la unidad nacional frente a los intentos de socavar la estabilidad del país y subrayó la necesidad de que todas las partes libanesas a respetar la política del Líbano de disociación y de abstenerse de toda participación en la crisis siria También subrayaron su "grave preocupación" por los repetidos incidentes transfronterizos que causaron muertos y heridos entre la población libanesa, así como las incursiones, los secuestros y el tráfico de armas a través de la frontera sirio-libanesa y otras violaciones".

El Primer Ministro libanés, Najib Mikati, describió como “constructivos” a los comentarios del Consejo de Seguridad sobre los incidentes en la frontera libanesa y el contrabando de armas entre Líbano a Siria. Samir Geagea, líder de las Fuerzas Libanesas, solicitó el despliegue de fuerzas de paz a lo largo de la frontera sirio-libanesa luego que el presidente sirio, Bashar Al-Assad, amenazó con atacar a Líbano; Geagea sostuvo que si el ejército libanés no puede, el gobierno debería pedir al Consejo de Seguridad que aplique los artículos 11 y 14 de la Res. 1701 para ampliar el mandato de las fuerzas internacionales.

En la actualidad, los enfrentamientos más importantes suceden en tres zonas fronterizas libanesas: una en los alrededores de la ciudad siria de Tal Kalaj de la provincia de Homs, que colinda con Akkar, la región norte de Líbano; la segunda en los alrededores de Homs, cercana a la región noreste del Valle de Bekaa libanés y la tercera en el suburbio de Zabadan, cercano a Damasco, y que colinda con la región central del Valle de Bekaa. En el norte de Líbano, el ejército libanés se encuentra en una situación paradójica ya que una parte significativa de sus efectivos son sunitas y provienen de esas mismas zonas; el ejército libanés -como institución- tiene una buena imagen entre la población local y es posible que obligue a negociar al poder local, como los líderes de los clanes y municipales.

Líbano se encuentra en una situación delicada, ya que controla el 80% de las fronteras terrestres sirias y ello implica que el contrabando propiciado por elementos pro-Al-Assad sea un problema adicional para la seguridad libanesa; un ejemplo es el constante transporte querosén y diesel, que es comprado por las empresas libanesas y luego son revendidos en Siria, lo que supone una violación de la política de disociación enunciada por el Primer Ministro libanés, Najib Mikati, y generó tensiones entre los clérigos sunitas, anti-Al-Assad que bloquearon varias rutas importantes en Líbano.

Poco a poco, están surgiendo los líderes sunitas con milicias propias. Uno de ellos es el jeque Ahmad Asir, un clérigo salafista de la ciudad meridional de Sidón que enfrenta a Hezbollah y la influencia de Siria e Irán en Líbano, con llegada entre quienes se sienten frustrados por el statu quo sunita; Bilal Masri, es el líder de la milicia de Bab Al-Tabbaneh, siendo uno de los más belicosos y finalmente se encuentra Omar Bakri. Este último líder sunita fue expulsado de Gran Bretaña en 2005, cuando el gobierno británico intensificó sus medidas contra el terrorismo; en 2010, fue declarado culpable por cargos de terrorismo y condenado a cadena perpetua por un tribunal libanés, sin embargo sigue libre y vive en Trípoli.

Se conoció que los Sheikh Mazen Hariri y Ahmad Fekhran, dos estudiosos del Dar al-Fatwa -la más alta autoridad sunita de Líbano- fueron atacados por un grupo de hombres en el barrio Khandak al-Ghamik, en Beirut; otros dos jeques identificados como Ibrahim Abd Al-Lattif y Imani Omar también fueron atacados en Shiyah mientras iban a Chtaura en el Valle de Bekaa. Tras la noticia de los ataques, manifestantes bloquearon las carreteras en Corniche al-Mazraa y Qasqas mientras que miembros de Al-Jamaa Al-Islamiya se lanzaron a las calles en Sidón y bloquearon la carretera en ambas direcciones; Hezbollah y el Movimiento Amal condenaron los ataques y pidieron que la policía detenga a los implicados, independientemente de su afiliación política.

Mientras tanto, los amigos libaneses del régimen sirio están vendiendo una historia diferente. Ellos creen que en las últimas semanas los rebeldes sirios armado había presionando al ejército sirio en Al-Nabk -para forzar una retirada- luego que el régimen sirio retomó el control de la carretera Aleppo-Hama, anticipando que cedería su control sobre el área chiita; por otra parte, la oposición ha aprovechado también supuestamente de los puntos de presión del régimen en la ciudad de Raqqa y al sur de Damasco, obligando al ejército a retirarse de pueblos chiitas para que Jabhat Al-Nusra se encuentre cara a cara con Hezbollah.

Hoy dos aviones sirios lanzaron dos bombas en las zonas fronterizas del Este, en Kherbit Youneen y Wadi Al-Khayl -5 kilómetros dentro del territorio libanés- produciendo daños materiales sin víctimas; este es el segundo ataque aéreo sobre territorio libanés desde el levantamiento contra el presidente Bashar Al-Assad. La zona es agrícola, pero los dos sitios son conocidos por ser utilizadas como paso para el contrabando de armas y combatientes en la frontera.