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lunes, 17 de diciembre de 2012

Najib Mikati ¿El piloto de tormentas de Líbano?


Las órdenes de detención emitidas por Siria contra el ex PM libanés, Saad Hariri y el parlamentario Oqab Saqr fueron enviados de manera informal, según lo informó el ministro de Justicia Shakib Qortbawi. Según el funcionario libanés, "Las órdenes sólo se recibieron por correo electrónico, no fueron entregadas las copias al Ministerio de Justicia para decidir cómo abordar el tema todavía. El poder judicial libanés no puede resolver el caso cuando sólo se hace a través de correo electrónico y tiene que recibir una copia del archivo incluyendo pruebas y documentos pertinentes.

Según una nota enviada por la Interpol a sus oficinas en los países árabes, la organización decidió no seguir las órdenes de detención en su base de datos y no quiere cooperar con ellos sobre la base de sus reglamentos, ya que "está estrictamente prohibido por la organización para llevar a cabo cualquier intervención o actividades de carácter político, militar, religioso o racial". Interpol señaló que la petición no cumple con sus normas basadas en "la naturaleza de los cargos, la situación de los individuos buscados y la actual situación en Siria".

Mientras avanza el juicio contra el ex Ministro de Información libanés, Michel Samaha, EE.UU. calificó al funcionario de "terrorista mundial especialmente designado" por ayudar supuestamente ayudar al régimen del presidente sirio, Bashar Al-Assad, para lanzar ataques en Líbano. Mediante esta designación de "terrorista global" por parte del Departamento de Estado de EE.UU., y el Tesoro le impusieron sanciones económicas que congelan cualquier activo que posea dentro de la jurisdicción de EE.UU. y prohíbe a los estadounidenses hacer negocios con él.

En 2007, Samaha fue puesto por la Casa Blanca en una lista de personalidades libanesas y sirias sospechadas de trabajar para socavar la estabilidad de Líbano y al gobierno apoyado por Occidente Beirut en el cargo en ese momento. La acusación de Líbano a dos sirios entre ellos el Gral. Ali Mamlouk -un alto funcionario de seguridad siria- en relación con el caso, marca una ruptura importante con el pasado cuando tal acción contra Damasco y sus aliados libaneses habría sido impensable; esta decisión política del gobierno de Mikati despertó el apoyo de EE.UU. que nuevamente incluye a Samaha en una lista de personas señaladas de patrocinar el terrorismo.

El Primer Ministro, Najib Mikati, dijo que el Consejo de Ministros ha protegido a Líbano en medio de la tensión regional que rodea al país y "El gabinete fue capaz de mantener un nivel mínimo de estabilidad interna a la luz de un máximo nivel de tensión en la región." Según Mikati, el gobierno no ha sido capaz de alcanzar grandes logros en fase tan difícil, "Pero, por lo menos ha tenido éxito en frustrar varios complots destinados a desestabilizar a Líbano”; para ejercer presión contra Mikati, la oposición también puso a su renuncia como condición previa para reanudar el Diálogo Nacional y pidió la formación de un “gabinete de salvación neutral” que se encargaría de supervisar los comicios de 2013 y aunque Mikati ha expresado su predisposición a renunciar, sólo dimitiría si se llega a un acuerdo previo sobre un nuevo gabinete.

Estas últimas señales políticas dentro y fuera de Líbano parecen indicar que Mikati cuenta con el apoyo de varios sectores internos que apuestan a la estabilidad por sobre el caos que podría devenir si colapsa el actual gobierno mientras el régimen sirio se cae a pedazos; el vacío de poder supone una amenaza mayor que los avances de las diferentes coaliciones de cara a las elecciones parlamentarias de 2013. Tal vez sea mejor ceder un poco ahora y en vez perder la posibilidad de las elecciones por un contexto de violencia.

Resulta significativo también que Mikati reciba apoyo de EE.UU., como sucedió con Samaha, que si bien no va a alterar la situación del ex ministro de Información resulta un guiño para la política de estabilidad impulsada por el PM sunita; aunque el país esté lejos de la estabilidad, más bien viene evitando una guerra civil como sucedió en el pasado. Le resta varias cuestiones por resolver dentro del país, que suponen verdaderas amenazas a la estabilidad social: las armas de Hezbollah –pos Al-Assad-, la situación de los refugiados –sirios y palestinos-, el deterioro de la economía y la cuestión del reparto del poder entre las diferentes religiones.


sábado, 20 de octubre de 2012

La renuncia de Mikati sobre la mesa y Líbano al borde


El Primer Ministro libanés, Najib Mikati, puso sobre la mesa su renuncia anoche luego de dirigir una reunión con funcionarios de seguridad y judiciales en el Gran Serrallo; más tarde en la noche, Mikati se dirigió a la sede de la Dirección General Fuerza de Seguridad Interna (FIS), donde fue informado sobre la situación de seguridad. Luego regresó a Gran Serrallo y emitió un comunicado diciendo: "Voy a tratar el evento con la decisión apropiada durante la sesión de Consejo de Ministros del sábado".

Mikati declaró hoy que ha suspendido su decisión de renunciar y le ha dado el presidente Michel Sleiman más tiempo para consultar al Comité de Diálogo Nacional sobre la materia, Mikati señaló que "Estoy comprometido con mi decisión de renunciar hasta que el presidente finalice sus consultas, con el Comité del Diálogo Nacional, pero estoy comprometido con mi decisión original". Mikati dijo que, durante las consultas con Sleiman antes de la sesión de Consejo de Ministros, el presidente le aconsejó que no renuncie en el momento actual para no sumir al país en un estado de parálisis teniendo en cuenta la presente crisis.

El Primer Ministro Mikati admitió hoy que su posición se ve complicada por la percepción, dentro de la comunidad sunita de Líbano, que el ataque estaba dirigido contra la misma y Mikati siente que "Estoy pasando por una fase muy crítica porque mi secta siente que está en la mira"; de hecho, horas después que surgieron las noticias sobre que Hasan era el blanco de la explosión, la opositora Coalición 14 de Marzo –liderada por el sunita Saad Hariri- instó al gobierno a dimitir y responsabilizó personalmente a Mikati por el destino de Hasan. Mikati dijo que el asesinato de Hasan no podía separarse del reciente descubrimiento de los complots con bombas en el país -en referencia al caso Samaha- “Pero teniendo en cuenta el marco de los complots descubiertos recientemente y el incidente de ayer, es un pensamiento lógico unir estas dos cosas".

El Gabinete de gobierno libanés fue convocado hoy para discutir el reciente asesinato de Wissam Al-Hassan, jefe de la Inteligencia interna, y las perspectivas de la renuncia del PM Mikati; antes de la sesión de Consejo de Ministros, a la que asistieron funcionarios de seguridad y militares, el ministro de Estado, Mohammad Fneish –partidario de Hezbollah- advirtió que una renuncia por Mikati podría "lanzaría al país a lo desconocido y no es una solución, pero sólo intensificaría el problema" y añadió que las acusaciones sobre la responsabilidad de Hezbollah en el asesinato Al-Hasan, dijo que fue obra de un "reaccionario".

Mientras Mikati hablaba, hombres armados y manifestantes bloquearon desde el viernes, las principales rutas hacia Beirut con neumáticos en llamas para protestar contra el asesinato del Gral. Al-Hassan y aunque Mikati señaló que "Hoy, estoy diciendo cada vez más que debe haber un gobierno de consenso nacional y el gabinete eventualmente renunciar, pero por el momento tenemos que tomar una postura nacional, y pido a los libaneses a unirse”, los políticos de la oposición de la Coalición 14 de Marzo le pidieron su renuncia.

Esta presión se profundizó con la convocatoria del ex PM Saad Hariri a una participación masiva en la manifestación de mañana en Beirut. Hariri, en una conversación telefónica con la televisión de Futuro, dijo que "Cada uno de ustedes está invitado personalmente a participar mañana en la Plaza de los Mártires para orar por Wissam Al-Hasan". Se espera que Hariri se dirija hoy a los libaneses por medio del canal de TV Futuro a las 1730 hs (LB).

Irán, el principal aliado de Siria, condenó el atentado y sugirió que Israel tenía la culpa, mediante un comunicado publicado en la página web del Ministerio iraní de RREE, donde se indica que “Esta medida fue tomada con el objetivo de sembrar la discordia entre las diferentes corrientes y sectores de la población libanesa y fue realizado por un elemento que nunca ha tenido en cuenta los intereses del pueblo libanés y el gobierno y que sólo se esfuerza por sus propios intereses impuros y objetivos. Sin lugar a dudas el principal enemigo de los pueblos de Líbano y de la región es el régimen sionista (Israel), que se beneficia de la inseguridad y la inestabilidad en la región".

Que las principales acusaciones por el atentado de ayer sean abiertamente dirigidas contra Siria, es un hecho sin precedentes, por la posición de poder que Damasco tuvo la política libanesa por décadas y que llegó a su pico máximo con la ocupación que se mantuvo hasta 2005. El Gral. Wissam Al-Hasan, además de ser quien lideró la investigación en el “complot Samaha”, también tuvo a cargo la investigación sobre el asesinato del ex PM Rafik Al-Hariri, y cuya evidencia presentada al Tribunal especial para Líbano implicaba a Siria y Hezbollah. Además, Al-Hasan supervisó el descubrimiento y desmantelamiento de las redes de espionaje israelíes en Líbano, por lo tenía múltiples enemigos.

La renuncia de Mikati en este momento tal sirva a los verdaderos propósitos del atentado de ayer: sumir a Líbano en el caos y arrastrar a la región a una guerra total tal como lo prometió el presidente sirio Al-Assad. Si Mikati deja su cargo, el vacío de poder será muy peligroso, ya que Hezbollah debería conseguir que un sunita asuma en su representación –algo poco probable- mientras tanto la fragmentación de la sociedad libanesa irá creciendo al mismo tiempo que la situación en Siria se agrava. Inducir a Mikati para que renuncie es equivalente a que se intente apagar un incendio con nafta.


viernes, 19 de octubre de 2012

Duro atentado conmociona Líbano



Un coche bomba estalló hoy cerca de la popular Plaza Sassine, en el populoso barrio de Ashrafieh en Beirut, matando al menos a ocho personas e hiriendo al menos a 78 personas; la explosión tuvo lugar entre la sede de la opositora Coalición 14 de Marzo y el partido Kataeb, aunque Fares Soueid, coordinador de la Coalición 14 de Marzo, dijo que ningún miembro de la oposición no había sido herido en el incidente.

Según un examen preliminar de expertos en explosivos del Ejército libanés, el coche bomba contenía unos 30 kilogramos de TNT; al menos siete vehículos fueron incendiados, como resultado de la explosión, según los corresponsales de la cadena libanesa MTV, mientras que los daños a las construcciones eran de consideración.

El arco opositor al gobierno libanés coincidió en adjudicarle la responsabilidad al régimen sirio por del atentado en Beirut.

Fares Soueid apuntó al presidente sirio, Bashar Al-Assad, como responsable del atentado ya que "Al-Assad ha amenazado repetidamente con incendiar la región si la soga se tensa sobre él". Nohad Mashnouq, parlamentario del Movimiento del Futuro dijo que la explosión en Ashrafieh "es un mensaje del régimen sirio para aterrorizar a la sociedad libanesa; Wehbi Qatisha, asesor de las Fuerzas Libanesas de Samir Geagea, dijo que la explosión dirigida a socavar la estabilidad del Líbano.

La explosión no parecía dirigirse a una figura política en Líbano donde la sociedad está polarizada entre los grupos pro y anti Al-Assad, pero ocurrió en un momento de gran tensión entre estas facciones libanesas opuestas sobre el conflicto en Siria. La explosión atravesó la calle donde se encuentra la oficina del Partido de la Falange Cristiana –anti sirio- un área de mayoría cristiana; Sami Gemayel, líder falangista y acérrimo opositor del presidente Al-Assad, dijo que "el estado se debe a la protección de los ciudadanos. No vamos a aceptar cualquier dilación en el presente asunto, no podemos seguir así. Hemos estado advirtiendo durante un año. Es suficiente”.

El ministro del Interior, Marwan Charbel, visitó la escena del atentado con coche bomba en Beirut, el hecho que no se repetía desde el 25 de enero de 2008, cuando el investigador en jefe contra el terrorismo de Líbano fue asesinado junto con otras tres personas. El atentado tuvo lugar en una zona que no viven políticos, solo está sede del Kataeb, por lo que apuntaría a que el incidente busca más crear conflictos que eliminar a alguna figura política puntual.

Las tensiones entre los sunitas y chiitas libaneses fueron uno de los principales desencadenantes de la guerra civil de 1975-90, y si bien no se han registrado más enfrentamientos como en la guerra civil, los disturbios civiles entre ambos bandos han sido una constante en la vida política libanesa. Su punto máximo fue en 2005 con el atentado que le costó la vida al ex PM sunita Rafik Al-Hariri; los partidarios de Hariri acusaron a Siria y Hezbollah de su asesinato, acusación que ambos negaron pero el Tribunal Especial para Líbano (TEL) acusó formalmente a varios miembros de Hezbollah de haber participado en el asesinato.

El ex ministro de Información libanés, Michel Samaha, confesó la planificación de los ataques con bombas luego de una visita a Damasco en agosto de 2012; Samaha dijo que el plan fue elaborado junto al Cnel. sirio Adnan Ali, el Gral. Ali Mamlouk, jefe de la Oficina de Seguridad Nacional de Siria y contaba con el consentimiento del presidente sirio. El periódico libanés Al-Joumhouria publicó una fotografía de Samaha, aparentemente dándole una bolsa llena de dinero a un agente encubierto en su casa de Beirut, junto con 10 páginas de documentos presuntamente señalando a figuras religiosas y políticas sospechosos de apoyar a la oposición siria como objetivos para ser asesinados en Líbano, incluyendo a Malek Al-Shaar, el más alto clérigo sunita de Trípoli.

El ex jefe de Seguridad de Líbano, Gral. Jamil Al-Sayyed también debió declarar en el caso Samaha ante el juez Riyad Abu Ghida, del Tribunal Militar, luego que informes de prensa indicaban que Al-Sayyed estuvo presente en el coche con Samaha cuando este transportaba explosivos de Siria a Líbano en el baúl del vehículo. Fuentes judiciales dijeron que Al-Sayyed también dio testimonio con respecto a grabaciones encontradas en el coche de Samaha en la que el ex Gral. es citado diciendo que Walid Jumblatt, líder del Partido Socialista Progresista, "debería ser asesinado".


Wissam Al-Hassan era cercano de la Coalición 14 de Marzo, mientras que Samaha era sido considerado "intocable" debido a sus conexiones con Damasco y de hecho muchos se sorprendieron por la audacia de la FSI al incluir pruebas contra Samaha -que incluyen vídeos y audios- en el Tribunal. Al-Hassan ha sido durante mucho tiempo un objetivo de la Coalición 8 de Marzo ya que su Oficina ha sido descrita como un feudo independiente que no está bajo ningún control civil.



martes, 18 de septiembre de 2012

Nuevo sospechoso en el complot Samaha


El ex jefe de Seguridad de Líbano, Gral. Jamil al-Sayyed dio su testimonio hoy en el caso del ex ministro Michel Samaha; el abogado personal de Al-Sayyed, Sakhr Hashem, dijo que no se ha tomado la decisión de arrestar a su defendido quien previamente se había negado previamente tener ningún vínculo con el caso. Al-Sayyed dio su testimonio ante el juez Riyad Abu Ghida, en el Tribunal Militar, luego que informes de prensa indicaban que Al-Sayyed estuvo presente en coche Samaha cuando estaba transportando explosivos de Siria a Líbano.

Fuentes judiciales dijeron que Al-Sayyed también dio testimonio con respecto a grabaciones encontradas en el coche de Samaha en la que el ex general es citado diciendo que el líder del Partido Socialista Progresista, Walid Jumblatt "debería ser asesinado". Al-Sayyed señaló que "Ese día, estaba en Damasco con el ex ministro Michel Samaha para ofrecer condolencias por los acontecimientos que tuvieron lugar allí y como testigo ese día, informé al poder judicial de los detalles. No puedo confirmar si el ministro Samaha me usó como cobertura a mí o a los involucrados en el proceso judicial, pero su personalidad da la impresión de que es pacífico y no es hacer esas cosas."

Al-Sayyed agregó que "en cierto día, yo estaba en el mismo coche con Samaha. La investigación sobre este asunto, y no se trata de una reunión entre mí y Samaha ni sobre las grabaciones de ese día”.

Fuentes judiciales le dijeron diario libanés Al-Akhbar que Inteligencia de las Fuerzas de Seguridad Interna (FIS) tenía un informe sobre la participación de Al-Sayyed que incluye datos sobre las conversaciones telefónicas grabadas entre los dos hombres el día que los explosivos fueron transportados a Líbano. Del análisis de los datos de las telecomunicaciones realizado por la FIS, se demostró que los teléfonos móviles de ambos estaban al mismo tiempo en el mismo lugar a lo largo de la carretera internacional que une la frontera sirio-libanesa.

El interrogatorio a Samaha fue originalmente programado para la semana pasada, pero se había aplazado hasta el martes por la aparición de las grabaciones, y Abu Ghayda indicó que necesitaban tiempo para estudiarlas. Lo que no ha variado es que Samaha, permanece acusado de conspirar para llevar a cabo ataques terroristas en Líbano así como los asesinatos de figuras políticas y religiosas, sumado el transporte explosivos desde Siria, supuestamente con la anuencia del presidente sirio Bashar Al-Assad.

Las autoridades de seguridad habían adquirido "pruebas incriminatorias" contra Al-Sayyed la semana pasada, cuando una muestra de ADN fue analizada después de haber sido tomada del vehículo de Samaha y que pertenecía a Al-Sayyed; aunque el ex general se había negado a confirmar la información, señaló que las acusaciones estaban motivadas políticamente y criticó al jefe de la Seguridad Interior, Brig. Ashraf Rifi y al líder de la Rama de Información, Brig. Wissam Hasan, por “estar detrás de los informes y tratar de implicarlo en el caso Samaha para lograr beneficios políticos”.

No es la primera vez que Jamil al-Sayyed está en medio de controversias y sospechas. Cuando se investigaba el asesinato del ex PM Rafik Hariri, cuatro militares libaneses y oficiales de Inteligencia –Gral. Al-Sayyed, jefe de la Dirección General de Seguridad; Gral. de Brigada Mustafa Hamdan, Jefe de la Guardia Presidencial; Gral. l Ali Al- Hajj, Director de Fuerzas de Seguridad Interna y el Gral. de Brigada Raymond Azar, ex Jefe de Inteligencia Militar- fueron considerados pilares del gobierno sirio dentro del Estado libanés. Ello determinó que todos fueron arrestados en agosto de 2005 a petición del fiscal alemán Detlev Mehlis, que llevaba a cabo la investigación sobre el asesinato a pedido de ONU, y en una versión del borrador del informe Mehlis se considera que Al-Sayyed fue una de las personas que decidieron asesinar a Hariri junto a funcionarios de Inteligencia sirios de alto rango: Assef Shawkat, Maher Al-Assad, Hassan Khalil y Suleyman Bahjat.


martes, 28 de agosto de 2012

Las implicancias sirias en la violencia de Líbano


El ex ministro de Información libanés, Michel Samaha, confesó la planificación de los ataques con bombas en conocimiento del Jefe de la Seguridad Nacional de Siria y con el consentimiento del presidente sirio, de acuerdo a supuestas transcripciones de los interrogatorios filtrados a la prensa. El periódico Al-Joumhouria publicó una fotografía de Samaha aparentemente dándole una bolsa llena de dinero a un agente encubierto en su casa de Beirut, junto con 10 páginas de documentos presuntamente señalando a figuras religiosas y políticas sospechosos de apoyar a la oposición siria como objetivos para ser asesinados, incluyendo a Malek Al-Shaar, el más alto clérigo sunita de Trípoli.

Riyad Abu Ghida, Juez Militar de Instrucción, escuchó los testimonios de los guardaespaldas de Samaha y el conductor sobre el complot. Ali Mallah, el guardaespaldas, y el conductor Fares Barakat, quienes fueron detenidos para ser interrogados más tarde, declararon ante Ghida por la transferencia de explosivos. Mientras tanto, Ghida convocó a Charles Jabbour -editor del periódico Al-Joumhouria- y al gerente Khalil Abu Antoun para escuchar sus testimonios como testigos sobre la publicación de la transcripción de la confesión de Samaha.

Un informante, identificado como Milad Kfouri, señaló que las únicas cuatro personas que sabían del complot eran el presidente Al-Assad, el Jefe de Seguridad Nacional -el My. Gral. Ali Mamlouk- Kfouri y el propio Michel Samaha; el ex funcionario libanés trató de utilizar Kfouri para ejecutar la trama, pero Kfouri fue puesto para informar a la Oficina de Información de Seguridad Interna libanesa tras detectarse que mantuvo una reunión con Samaha para planear los asesinatos e identificar los objetivos. Según los documentos publicados, las confesiones Samaha y Kfouri son contradictorias sobre cuál de los dos había iniciado los contactos con el otro; Kfouri dijo que Samaha lo había contactado mientras que el ex ministro dijo que Kfouri lo visitó para preguntarle si los sirios estaban interesados en la orientación de la actividad anti-Assad en Líbano.

El agente informó al jefe del Servicio de Seguridad Interna de Líbano, Cnel. Wissam al-Hassan, que Samaha le había pedido que "asegurar a un grupo de jóvenes de confianza para transportar artefactos explosivos en el norte a cambio de y $ 170.000”. Hassan inicialmente encontró la historia "extraña", pero ante la insistencia del agente y su petición de protección, fue que Hassan le informó al Procurador General, Juez Said Mirza; el Procurador le dio protección al agente y abrió la investigación sobre Samaha.

El espía utilizó una cámara bolígrafo que registró una llamada telefónica entre el agente y Samaha en la que acordaron reunirse en la oficina de este último; en esas grabaciones se revelaron detalles acerca de los explosivos, cómo iban a ser transportados hacia el norte del país y una reunión masiva en la ciudad de Akkar. Los hombres también discutieron la orientación figuras de alto perfil libaneses, especialmente del lado de la oposición y los que están en contra del régimen sirio, finalmente Samaha fue filmado llevando personalmente en el maletero de su coche los 24 panes de explosivos, unos 15 kilogramos en total.

Por otra parte, alrededor de las 11 am dos aviones de combate israelíes sobrevolaron el sur de la aldea de Kfar Kila y realizó maniobras aéreas a través de varias regiones del país. Ambos volaron de regreso a Israel sobre el pueblo del sur de Rmeish alrededor 12:50 horas; otros dos aviones de combate entraron otros espacio aéreo libanés a las 5 pm y realizaron maniobras aéreas sobre la región del sur durante 15 minutos. A las 11:45 entraron dos aviones de reconocimiento sobrevolando la zona de Alma Shaab, y realizaron maniobras aéreas sobre el sur durante cuatro horas, finalmente a las 12:10 pm, dos aviones de reconocimiento entraron al espacio aéreo de Líbano sobre Naqoura y realizaron maniobras aéreas sobre Baalbek y Hermel -en el este del país- por espacio de siete horas.

Estas operaciones de reconocimiento de la Fuerza Aérea de Israel sobre gran parte del territorio libanés, parecen una aparente contradicción con las declaraciones del PM israelí, Benjamin Netanyahu, quien amenazó con atacar Líbano si Hezbollah provocaba al Estado judío. A principios de este mes, el Secretario General de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah prometió convertir al Estado judío en un "infierno" si Líbano era atacado, amenazando con matar a "miles de israelíes".

Dos factores pueden evitar que Líbano caiga en conflicto civil interno: primero es que todos los grupos religiosos y étnicos tienen una participación en el gobierno, siendo discutible si comparten las decisiones o no; el segundo es que ninguno de los grupos más importantes de cada secta no tienen interés alguno en tener una guerra civil. Un enfrentamiento de ese tipo expondría al país a una intervención internacional cuyo resultado sería más imprevisible que la actual situación; por ello el complot para provocar un enfrentamiento en Tripoli entre sunitas y cristianos o sunitas y alawitas fue desactivado rápidamente.

El actual declive de la hegemonía siria junto a reducción de la importancia estratégica de Siria -con respecto a otros actores internacionales y regionales- podría ser aprovechado por los partidos internos como Hezbollah o los emergentes sunitas; este nuevo panorama se vería afectado por un conflicto civil y de allí que prefieran preservar el presente status quo.


martes, 14 de agosto de 2012

Hezbollah corrige su camino a Siria


El presidente libanés Michel Sleiman, hizo hincapié en la necesidad del diálogo dentro del país para la formulación de una estrategia de Defensa, Sleiman dijo que el palacio presidencial es "el lugar para discutir todas las propuestas y expresar las ideas y sugerencias, teniendo en cuenta que el tema principal es una estrategia de defensa nacional, de acuerdo con la invitación original para el Diálogo". Los comentarios se produjeron en medio de preocupaciones que la Coalición 14 de Marzo no envíe sus representantes a la sesión del jueves; el ex primer ministro libanés, Fouad Siniora, dijo ayer que las discusiones están en curso entre las partes del 14 de Marzo sobre si asistir a la reunión o no.

Los partidos que componen la opositora Coalición 14 de Marzo sostienen que Hezbollah boicotea las sesiones del Dialogo Nacional al evitar que se aborde la cuestión de las armas en poder de la resistencia; ciertamente ese punto es de suma importancia para Hezbollah pero también lo es para los sectores sunitas que propician el desarme de los chiitas, algo que por el momento no está en la agenda de Hassan Nasrallah.

Walid Jumblatt, líder socialista, vaticinó durante una cena iftar en la región del Chouf del Monte Líbano, que las relaciones con Nasrallah parecen estar deteriorándose ya que la alianza con Hezbollah, bajo el lema "Ejército, la gente y la resistencia, no se puede seguir a expensas del Estado libanés, del Ejército, la seguridad y la economía". Jumblatt cree firmemente que la nueva ley electoral le dará la victoria de Hezbollah, en las próximas elecciones; Jumblatt especuló que si la Coalición 08 de Marzo gana las elecciones parlamentarias de 2013, no habrá ningún espacio para un Estado de derecho y el orden en Líbano.

Suleiman Franjieh, líder del Movimiento Marada, criticó a las Fuerzas de Seguridad Interna y los acusó de proteger las bases de Al-Qaeda en Líbano, las críticas de Franjieh se focalizaron en la cabeza del Gral. My. Ashraf Rifi y el Jefe del Cuerpo de la Información, Wissam al-Hasan, de quien dijo que operaba bajo las órdenes externas. Franjieh también acusó al Movimiento del Futuro de trabajar para establecer bases de entrenamiento para el Ejército Libre Sirio en Líbano; sobre el líder del Partido Socialista Progresista, Walid Jumblatt, señaló que renunciaría al gabinete sólo si puede garantizar una mejor representación política en un gobierno de la Coalición 14 de Marzo.

Franjieh dijo también que golpear a la resistencia islámica –por Hezbollah- sería una ruina para Líbano y destacó que este es un período que requiere la adopción de decisiones estratégicas importante y “si el plan del actual gobierno busca cambiar los fundamentos del país golpeando a Hezbollah y cambiando de la doctrina del ejército, nos dirigimos a un lugar peligroso”.

Khaled al-Daher, parlamentario del bloque del Futuro, criticó las declaraciones de Franjieh y los intentos para justificar las acusaciones contra el ex ministro de Información Michel Samaha, arrestado la semana pasada. Al-Daher sostuvo que Franjieh defiende a Samaha a muerte y de manera aleatoria. Después de que el ex ministro había confesado con la tenencia de los explosivos, Franjieh trató de justificarlo centrándose en la oposición de Siria en Líbano, mientras que la verdad que fue revelada por Samaha y apunta a personalidades libanesas".

El arresto del ex ministro de Información Michel Samaha, tras ser sorprendido conspirando para llevar a cabo una serie de ataques con bombas hizo temblar la tierra en dos niveles. Uno, el régimen sirio tuvo que asignar las operaciones de seguridad a un político en lugar de sus habituales milicias; y dos, ninguno de sus aliados hicieron nada importante para apoyar Samaha. Esto muestra que Líbano se encuentra en una importante encrucijada con su relación vis-à-vis con Siria.

Los aliados sirios en Líbano han permanecido en silencio, asumieron la situación y evitan hablar en los medios de comunicación, sobre todo después de la fuerte evidencia incriminatoria contra Samaha se filtró a los medios de comunicación; obviamente, la defensa de Samaha después de que él mismo confesó que no tenía ningún sentido. Por otra parte, los grupos pro-iraníes, como Hezbollah, haría cualquier cosa para proteger al régimen sirio, pero no sacrificarse por un Al-Assad cayendo, sobre todo, no en el Líbano. Assad con Samaha para poner en práctica sus ataques terroristas en el Líbano significa que Hezbollah no estaba dispuesto a ir tan lejos y que el Partido de Dios todavía tiene un interés en la protección de Líbano de la inminente Assad fuego ha estado amenazando con dar rienda suelta a su vecino más pequeño.

La cuestión de las armas de Hezbollah se relaciona con la situación en Siria y la debilidad estructural en el balance de poder regional de cara a un escenario sin Al-Assad. El régimen sirio es, sin dudas comienza a perder en Líbano el control del gobierno y sus aliados de confianza; en segundo lugar, nadie está siendo protegido por Damasco como lo estaba en el pasado. Samaha fue abandonado a su suerte, no importa que tan cerca esté de Al-Assad y esa es una imagen que preocupa a varias figuras políticas en Líbano.

Sin embargo, la detención de Samaha tiene varias implicancias más. Que el ex funcionario libanés solo fue el asesor de Al-Assad en la venta de los medios de comunicación o que los grupos salafistas están detrás de la violencia en Siria junto con Al-Qaeda son hipótesis que se derrumban con el paso de los días. Hezbollah observa y espera el final de la historia en Damasco, para recién entonces, operar sobre el escenario libanés

lunes, 13 de agosto de 2012

Líbano y un extraño complot con Siria


Las autoridades libanesas dicen que han descubierto un complot sirio para desestabilizar el país luego de una investigación, la acusación formal de un alto funcionario sirio expone los temores que tienen muchos en Beirut que el objetivo de Damasco es exportar su conflicto civil a Líbano. Una acusación formal por parte de la fiscalía militar emitida el sábado acusa a: Michel Samaha, político libanés; el Cnel. sirio Adnan Ali, y el Gral. Ali Mamlouk, jefe de la Oficina de Seguridad Nacional siria, de formar una "banda armada" que planeaba detonar bombas con el objetivo de "incitar a la lucha sectaria" en Líbano.

La agencia de seguridad que descubrió la trama del complot dijo que había encontrado cantidades de explosivos y dinero destinados a la ejecución de los actos terroristas; un político libanés vinculado a los medios del gobierno de Damasco confirmó que Samaha confesó durante el interrogatorio y ese mismo político sostuvo que "Este es un gran golpe para nosotros, los que defendemos al régimen sirio".

El Juez Sami Sader, comisionado adjunto del gobierno en el Tribunal Militar, acusó a los tres hombres de "crear grupos armados dirigidos a cometer crímenes contra el pueblo y la Autoridad de socavar el Estado". Sader sostuvo que los tres hombres acusados tenían la intención de matar a figuras políticas, religiosas y trabajar con la Inteligencia de un Estado extranjero para llevar a cabo la agresión contra Líbano.

Los medios de comunicación estatales informaron que el juez Sader tiene pruebas de cargo contra Samaha, tales como un video en el que supuestamente habla sobre el asesinato de un legislador sunita de Trípoli, una sólida base para activistas de la oposición y los rebeldes sirios.

Los cargos contra Samaha y Mamlouk amenazan con más presión a los ya tensos vínculos entre Líbano y Siria tras una serie de incidentes mortales en la frontera compartida de los dos países; las confesiones de Samaha que reportaban una participación en la trama del complot desató que algunos políticos de la Coalición 14 de Marzo le pidan al gobierno que corte los lazos con el régimen de Al-Assad.

El ex presidente libanés Amin Gemayel, líder del opositor partido de la Falange, dijo supuestos que los complots terroristas en el país con participación de un funcionario sirio de alto rango significaba que era el momento de reconsiderar los lazos diplomáticos.

Gemayel dijo que el arresto de Samaha y Mamlouk, era la primera vez que las fuerzas de seguridad revelaban públicamente a los colaboradores con Siria y preguntó si la organización de Samaha era la única o había más operando en el país.

Los cargos son un duro golpe para la imagen y la influencia del presidente sirio, Bashar Al-Assad, y sus aliados regionales Irán y Hezbollah, pero lo más trascendente es que primera vez en los 17 meses de rebelión el régimen sirio ha sido acusado públicamente en un procedimiento judicial, por incitar a la violencia en otro país. Sin embargo no se entiende por qué un funcionario como Samaha estaría involucrado en la situación junto a un funcionario sirio de alto rango como el Gral. Mamlouk; muchos grupos satélites sirios-libaneses que operan en Líbano podrían haber llevar a cabo los ataques con total efectividad.

Es notoriamente difícil de explicarse que un ex ministro como Samaha haya transportado explosivos en el baúl de su vehículo desde Siria-como si Líbano no tuviese suficientes armas y explosivos- siguiendo órdenes de Mamlouk y otros funcionarios sirio, sin esperar que despertase sospechas luego de su visita a Damasco. El silencio de Hezbollah también es particular, ya que se ha retirado del caso, lo que hace sospechar que la evidencia en el caso es solida o que la trama del caso pasa por otro lado.

Las nuevas sanciones de EE.UU. que se han dirigido contra una empresa petrolera siria se suman a las sanciones contra Hezbollah, en Líbano, hace 2 días; Hillary Clinton está librando una batalla contra Al-Assad, pero no hace nada. Leon Panetta, Secretario de Defensa, dijo que la batalla por Aleppo fue "el clavo en el ataúd" del régimen sirio, pero los rebeldes se sostienen como pueden y se están retirando de algunas zonas. ¿Será que solo se trata de Irán -el verdadero objetivo de Qatar, Arabia Saudita, EE.UU. e Israel? Quebrar a Irán a través de Siria.



jueves, 9 de agosto de 2012

¿Los atentados que no fueron?


Las fuerzas de seguridad libanesas arrestaron a Michel Samaha, ex Ministro de Información y reconocido político cercano al régimen sirio por un caso vinculado a explosivos que iban a ser colocados en diversas partes del país, especialmente en el norte, una región de las tensiones relacionadas con el conflicto en la vecina Siria.

El Primer Ministro Najib Mikati, confirmó que la detención de Samaha está relacionada con un tema de seguridad y no tiene nada que ver con una colaboración con Israel o con el Tribunal Especial para Líbano. Fuentes de seguridad dijeron que las autoridades allanaron las residencias de Samaha en Ashrafieh –Beirut- y en Khanshara –Metn- en la madrugada del jueves por órdenes de la Fiscalía General a cargo de Samir Hammoud.

Samaha fue detenido a las 2 am madrugada del jueves para un interrogatorio sobre un desconocido pero "sensible" tema relacionado con la seguridad; Hammoud dijo que la secretaria, el chofer y dos guardaespaldas también fueron detenidos. La Rama de Información de la policía (ISF) acordonó ambas residencias y registraron su oficina en Sodeco; de allí la policía llenó varias bolsas grandes de color negro con documentos confiscados, un juego de computadora, cintas de video y teléfonos.

La cadena de televisión LBC informó que Samaha confesó en el interrogatorio que había transferido "explosivos desde Siria a Líbano con el fin de llevar a cabo ataques en el norte de Líbano, en particular en el área de Akkar, con el conocimiento de Siria." De acuerdo a LBC, Samaha admitió que él contrabandeó los "explosivos" en un automóvil Mercedes-tipo que fue confiscado por las fuerzas de seguridad el jueves a raíz de su detención; en el informe de LBC se consignó que los explosivos fueron entregados a una persona de la familia Al-Kfoury, que fue también arrestada.

Según LBC, la confesión de Fares Barakat, conductor de Samaha, condujo a la detención del ex ministro y la posterior declaración de Barakat confirmaron que Samaha formaba parte de un complot para ejecutar un "plan de los atentados."

El conductor fue liberado y a su salida le restó importancia a las acusaciones emitidas en contra de su empleador ya que "El ministro es la última persona para llevar a cabo el supuesto plan de atentados en Líbano. Barakat agregó que sus interrogadores le preguntó acerca de las visitas Samaha a Siria y agregó que acompañó al ex ministro detenido a Siria a principios de la semana.

Una fuente de seguridad dijo en condición de anonimato, que 20 "bombas altamente efectivas" listas para explotar por control remoto, se encuentran en diversas zonas del país; expertos en explosivos desactivaron las bombas antes de que se llegasen a Beirut.

Otra fuente bien informada apuntó que el presidente sirio, Bashar Al-Assad estaba ejerciendo presión sobre los jueces y el presidente libanés, Michel Sleiman, para que sea absuelto de todos los cargos presentados contra él y sea liberado. Además, la fuente dijo que ahora que las fuerzas de seguridad están persiguió otras personas cercanas a Samaha, pero que algunas de ellas habían huido a Siria.

Gladys Samaha, esposa del ex ministro, dijo que la policía irrumpió en el dormitorio de la pareja para detener a su marido, sin identificarse. "Mi marido representa un grupo político en el país y estamos esperando a que ese grupo reaccione por la detención de Samaha” señalo Gladys Samaha y también negó que las bombas fueron encontradas en la casa, y que la policía sólo encontró un viejo Kalashnikov.

Mohammed Raad, líder del bloque parlamentario Lealtad de Hezbollah, describió a la detención como "invenciones de seguridad" por la detención de Michel Samaha; Raad señaló que su partido no iba a permanecer en silencio, pero que iban a esperar durante algún tiempo, "Hemos experimentado fabricaciones de seguridad de tesis durante mucho tiempo y algunos jueces están vinculados a los organismos de seguridad sospechosos", añadió Raad.

La carrera política de Michel Samaha es extremadamente volátil era una carrera política caótica, en 1992 fue nombrado Ministro de Información en el gobierno de Rashid Solh, en reemplazo de Ahmad Sami Minkara; conservó su puesto como ministro de Información en el gobierno de Rafiq Hariri -entre 1992 y 1995- cuando se opuso a la prórroga del mandato del presidente Elías Hrawi.

Luego pasó a la oposición con Albert Moukheiber y Nassib Lahoud, con quien apareció en las elecciones de 1996 en Metn, pero no pudo contra el candidato apoyado por Michel Murr. En 2000, siempre con Nassib Lahoud, llega al parlamento con las sospechas de fraude electoral a cargo de Murr, en contra de candidatos de la oposición; en 2001 es un miembro fundador del Movimiento de Renovación Democrática de quien se distanció en 2002 para volver a conectarse con los grupos pro-sirios.

Sin embargo, fue nombrado nuevamente como ministro de Información en el año 2003, durante el último gobierno de Rafiq Hariri y más recientemente, se unió a la Coalición Nacional, liderada por el ex PM Omar Karami, abiertamente pro-sirio.

Hay muchas especulaciones sobre la detención de Samaha. La televisora MTV dijo que Samaha fue detenido por su presunta participación histórica en el intento de asesinato contra Khaled Daher, parlamentario del Bloque del Futuro; pero Daher dijo que estaba sorprendido por el anuncio de MTV y negó que dispusiese de información al respecto. La cadena LBC señaló que la detención está relacionada con una cooperación con Israel; pero Samaha es conocido por ser un firme aliado de Siria y Hezbollah y de hecho, fue uno de varios funcionarios pro-sirios libaneses que fueron sancionados por EE.UU. en 2007 por "contribuir a la inestabilidad política y económica en Líbano."

Samaha criticó las sanciones impuestas por la comunidad internacional a Siria en noviembre de 2011 a las que calificó como un intento para dividir Siria en vez de propiciar reformas. Samaha y otros partidarios del régimen sirio esperaban que el impacto de las sanciones que fuese limitado, en gran parte debido a que los grandes socios comerciales -Irán, Rusia y China- no se iban a sumar.