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martes, 12 de noviembre de 2013

Asesinan a clérigo sunita pro-Hezbollah en Líbano


Hombres armados en una motocicleta dispararon y mataron al clérigo sunita, Saadeddine Ghiyyeh, quien apoyaba al grupo chiita Hezbollah en la ciudad Trípoli. Ghiyyeh, un funcionario del Frente de Acción Islámica, recibió varios disparos en su automóvil cuando salía de su casa y si bien es sunita, siempre apoyó a Hezbollah y estaba cerca de prominentes figuras libanesas pro-Al-Assad de Trípoli.

Las noticias sobre la salud del clérigo sunita eran contradictorias y algunos medios señalaron que estaba vivo, pero en estado crítico y que había sido trasladado al Hospital Sayidet Al-Hayat en Zghorta. Los informes indican que Ghiyyeh resultó gravemente herido en la cabeza, el cuello y el pecho, heridas que provocaron su deceso

Ghiyyeh además estaba vinculado con el Sheikh Hashem Minqara, un predicador local en Trípoli, que también es pro Al-Assad, y que fue detenido tras ser acusado de ocultar información sobre los coches bomba gemelos que estallaron en Trípoli en agosto, dejando al menos 47 muertos y cientos de heridos. Un tribunal militar, sin embargo, ordenó su libertad unas semanas después y Minqara -que dirige la mezquita Tawhid- declaró su inocencia e instó al gobierno a "descubrir a los criminales para que puedan obtener la pena máxima."

Minqara sostuvo que "Los ataques contra figuras islámicas y ulemas en el norte ya fueron suficientes (...) El asesinato de Ghiyyeh fue obra de los mercenarios que no tienen una religión (…) El destino de Ghiyyeh se convertirá en el destino de todos los que están a favor o en contra de Siria. Todos debemos comprender la etapa crítica que el país está atravesando" e instó a todas las partes a volver a la voz de la razón." En septiembre, una bomba explotó en el coche de Ghiyyeh, después que lo estacionó en el área de Al-Qobba en Tripoli y la explosión sólo causó daños materiales. Varios meses antes fue herido por una granada que fue arrojada contra él. 

Como era de esperarse, el líder del pro-Al-Assad Partido Demócrata Árabe, Ali Eid, no se presentó a una citación para ser interrogado por el Tribunal Militar sobre la acusación de ayudar a huir al sirio Ahmad Merhi, implicado en el doble ataque contra las mezquitas en Trípoli. El abogado de Eid, Hiam Eid, asistió a la reunión y presentó un argumento escrito en la que instó a la corte a retirar una orden de arresto expedida por el Fiscal Militar, Saqr Saqr, en contra de su cliente argumentando que "esto es nuestro derecho legal."

Rifaat Eid, hijo de Ali, dijo que su padre está todavía en suelo libanés y que se encuentra en su casa de Hekr de Akkar Al Daher –a 25 metros de la frontera siria- y sobre las redadas en el barrio pro-sirio de Jabal Mohsen, dijo que "Estos son sólo rumores y en caso de que lleguen a Jabal Mohsen, entonces todo lo que suceda, sucederá" en una suerte de amenaza encubierta a las fuerzas de seguridad. Rifaat Eid también destacó que "El jefe de la Subdivisión de la Dirección de Información General, Cnel. Imad Othman, debe ser detenido por la falsificación de todo este caso. Vamos a presentar una demanda contra él y todos los que han contribuido a la creación de conflictos en todo el país”.

La Asociación Islámica (Al-Jama'a Al-Islamiya), fue una rama de la Hermandad Musulmana y el primer movimiento islamista sunita en Líbano, fundado por Muhammad Umar Al-Da'uq en la década de 1950. En la década del ´80, Al- Jama'a había establecidos cuerpos militares -Quwat Fajr o Brigadas Al-Fajr- para resistir la invasión israelí a Líbano en 1982; a lo largo de de esa década, apoyaron la yihad de Hezbollah contra la ocupación israelí del sur libanés. Al final de la guerra civil, Al-Jama'a entró al sistema político y tuvo una política electoral oportunista de cooperación, sin embargo, trató de encontrar un equilibrio entre su apoyo a Hezbollah y las alianzas políticas con la comunidad sunita local.

El conflicto interno dentro de la Asociación Islámica llegó a su punto máximo en 2006 cuando su co-fundador, Fathi Yakan, renunció por sus objeciones a la alianza de Al-Jama'a con Al-Mustaqbal –el partido sunita liderado por Saad Al-Hariri- y principal antagonista de Hezbollah. Yakan se apoyó en el "campo de la resistencia" liderado por Irán, Siria, Hezbollah y Hamas. Yakan juntó a un número de grupos islamistas y personalidades y fundó Jabhat Al-Amal Al-Islami (Frente de Acción Islámica) en agosto de 2006

Los enfrentamientos entre los opositores y partidarios del presidente sirio, Bashar Al-Assad son hechos cotidianos en Tripoli, que han tenido su pico desde que comenzó la guerra civil en Siria. El gobierno provisional libanés ha comenzado con la implementación de la primera etapa de la seguridad en Trípoli, para restablecer el orden y preservar la seguridad, con el Ejército en las calles estableciendo puestos de control y patrullando.

La negativa de Eid a prestar declaración, los doble atentados contra las mezquitas, las bombas en los suburbios pro Hezbollah, los ataques fronterizos y ahora el asesinato del Sheik Ghiyyeh –referente del pro sirio Frente de Acción Islámica- son señales del deterioro de la convivencia sectaria dentro del país; pero también dejan al descubierto las ineficiencias de un gobierno “interino” que no termina de irse y de una clase política que mira a Siria antes de tomar decisiones de fondo.



lunes, 11 de noviembre de 2013

Tripoli: una bomba de tiempo



Trípoli parecía que estaba al borde de una nueva guerra civil, luego que el Fiscal militar Saqr acusó a Ali Eid, el jefe del pro-Al-Assad Partido Democrático Árabe, en relación con los atentados con dos coche bomba dos mortales en la ciudad del norte libanés. Una fuente judicial dijo que el Juez Militar de Investigación, Riad Abu Ghayda, estableció hasta el martes a las 10 a.m. como fecha límite para Eid se entregue y sea interrogado en relación a los atentados, si Eid no se presenta, una orden de detención será emitida en su contra. El político libanés sigue en libertad luego que las Fuerzas de Seguridad Interna allanaron su casa en la ciudad de Hikr Daher -cerca de la frontera con Siria- sin resultados positivos.

Eid previamente rechazó una citación para ser interrogado en agosto, argumentando una "conspiración" contra la comunidad alawita de Trípoli, y en respuesta el PM interino, Najib Mikati, dijo que Eid debería testificar ante un tribunal competente para oír su testimonio y destacó que "la secta alawita es una parte importante del tejido social de Trípoli y las acusaciones no se dirigen contra ellos." Mientras tanto, Eid niega su relación con alguna de las personas detenidas sospechosos de planear el escape de Ahmed Merhi, a quien acusan de los bombardeos de la Mezquita Al-Taqwa.

El ministro interino del Interior, Marwan Charbel, anunció que desplegará al Ejército en "todos los barrios de Trípoli (…) Nos trazamos una línea roja en el ejército y las fuerzas de seguridad. No siguen ninguna facción”. El Mufti Sheikh Malek Al-Shaar agradeció al Estado por "su cuidado y seguimiento a todos los asuntos en Trípoli (…) La seguridad es el primer paso y el segundo paso consistirá en el pago de indemnizaciones a los afectados en los enfrentamientos (…) Pusimos nuestras manos hoy para que la seguridad y la estabilidad prevalezcan en toda Trípoli y de las regiones del Norte libanés. La autoridad del Estado prevalecerá en todos los ámbitos.”

Charbel dijo que el nuevo plan de seguridad se llevaría a la práctica en Trípoli en los próximos días. Él habló con los periodistas y dijo que el Ejército y la policía desplegados en Trípoli inspeccionarán y patrullarán la ciudad; según Charbel "Hemos elaborado las líneas principales de seguridad, en espera de un consenso sobre esas líneas de tesis. Las reuniones preparatorias tendrá lugar en los próximos días." 

Trípoli es el hogar de 200.000 personas, el 80% son sunitas, el 6-7% son alawitas y el resto cristianos. Es la decimoctava vez -desde mayo de 2008- que el Ejército va a Tripoli a estabilizar la situación y cuando los enfrentamientos cesan se retira pero no existe una solución de fondo. El punto es que los enfrentamientos entre los barrios de Bab Al-Tebbaneh –anti Al-Assad- y Jabal Mohsen –alawitas pro Al-Assad- se han vuelto más frecuentes desde el inicio de los enfrentamientos en Siria, en marzo de 2011.

Las tensiones derivadas de la guerra civil son la excusa coyuntural. En el fondo del asunto subyacen un volumen importante de armas en poder de civiles sunitas y chiitas-alawitas que tienen rencores político-religiosos históricos; difícilmente la situación pueda resolverse con más fuerzas de seguridad en las calles. Es interesante destacar que el propio Charbel reconoció que los efectivos militares-policiales no incautarán las armas en poder de los civiles en las calles, entonces ¿Se limitará el Estado a ser mero árbitro de los enfrentamientos?



viernes, 8 de noviembre de 2013

El Partido Democrático Árabe y los atentados en Tripoli


Ali Eid, líder del pro Al-Assad Partido Democrático Árabe (PDA), fue acusado de ayudar a un sospechoso de los atentados gemelos que sacudieron Trípoli en agosto pasado y motivó que docenas de hombres se reunieran en la entrada de Jabal Mohsen -sede de la PDA- para protestar por la orden de arresto contra Eid, quien ha sido respaldado por la comunidad alawita. Eid se ha ido de Tripoli y, al parecer se queda encuentra en Hikr Daher, un pueblo del norte de la frontera con Siria; 

La semana pasada, Ali Eid dijo que no iba a prestarle atención a la solicitud de las Fuerzas de Seguridad Interna para someterse a interrogatorios sobre el caso de los atentados gemelos de agosto y declaró que "Incluso si el jefe del jefe del Juez Saqr Saqr viene a buscarme, yo no iría para ser interrogado". Eid fue citado el miércoles pasado por la Sección de Información para testificar en el caso que investiga la planificación que facilitó el escape de Ahmad Merhi, uno de los principales sospechosos de las explosiones de Trípoli.

El Fiscal Militar, Saqr Saqr, acusó a Ali Eid, de ayudar a un sospechoso implicado en los atentados contra dos mezquitas en Trípoli. Eid y Ahmad Mohammad Ali, chofer de Rifaat Eid hijo de Ali, fueron acusados de "ocultar un sospechoso buscado y de contrabando a Siria”; Ali habría confesado que intentó pasar de contrabando a Ahmad Merhi -un sospechoso clave en el caso- a través de la frontera con Siria por orden de Eid. Saqr también acusó al sirio Sukaina Ismail, de "participación en actos terroristas y escolta de los individuos que transportaban los dos coches con trampas explosivas desde Siria a Líbano."

El lunes, tras la publicación la orden de arresto contra Ali Eid, su hijo y Secretario del PDA, Rifaat Eid, dijo que esa orden era "echar aceite al fuego" y que su partido está dispuesto a protestar contra los recientes ataques hacia la comunidad alawita en Trípoli; Rifaat dijo que "Vamos a organizar una marcha pacífica en lugar Jabal Mohsen (…) El Estado está llamado a proteger a la marcha, y en el peor de los casos, podemos esperar una nueva Karbala", en referencia a la batalla de Karbala en el que Imam Hussein -nieto del profeta Mahoma- fue asesinado en Irak en el año 680 por los omeyas. Esa batalla marca la división entre sunitas y chiitas.

Mientras tanto, el PDA presentó este martes una petición al gobernador Nassif Qaloush para celebrar una "marcha contra la violencia y los combates" este viernes, además pidió escolta policial durante la manifestación, que comenzará en Jabal Mohsen hasta la plaza Nour, en Trípoli. La convocatoria del PDA a la manifestación enfureció a los residentes Bab al- Tabbaneh, un barrio de mayoría sunita, lo que llevó a llamar a una manifestación el domingo en su contra, en el complejo Internacional Rashid Karami de Trípoli, para exigir la disolución del PDA. 

En declaraciones al periódico panárabe Al-Hayat, Mikati dijo que su gabinete podría reconsiderar la situación del PDA antes de que se tome una decisión judicial y señaló que estaba el precedente de Samir Geagea, líder de las Fuerzas Libanesas, que fue arrestado el 21 de abril de 1994, bajo la acusación de bombardear una iglesia en Zouk y debió esperar 11 años para que el Consejo de Ministros lo perdone. En ese momento, el Consejo decidió disolver las Fuerzas Libanesas y se dictó una sentencia contra Geagea.

El Presidente libanés, Michel Sleiman, exhortó a los bandos políticos rivales una vez más a unirse a la mesa de Diálogo Nacional para evitar que las repercusiones de los conflictos en curso afecten la estabilidad nacional e instó a que el poder judicial sea firme en sus decisiones sobre los recientes atentados en el país. Sleiman, dirigiéndose a los jueces, los instó a "estar firmes" en sus sentencias, en particular contra los autores de los últimos coches bomba de Beirut y de Trípoli; Sleiman dijo que "Tenemos la necesidad imperiosa que las decisiones sean justas y firmes en contra de los planificadores y ejecutores de los asesinatos (…) También es necesario investigar, en coordinación con los militares, quienes secuestraron y asaltaron al Ejército."