Mostrando entradas con la etiqueta Qalamoun. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Qalamoun. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de noviembre de 2013

La batalla de Qalamoun agrava crisis humanitaria en Líbano


En un confuso incidente, dos libaneses murieron en Arsal, luego que supuestamente un helicóptero artillado sirio atacó la ciudad; sin embargo, la agencia France Presse, citando fuentes de seguridad libanesas, dijo que las dos víctimas murieron por la explosión de una mina en el camino a Qara -en la zona de Qalamoun- y que el helicóptero se dirigía a los afueras de Arsal, una zona predominantemente sunita anti Al-Assad.

Fuerzas leales sirias intentaron ayer asaltar posiciones rebeldes bajo la cobertura de los ataques aéreos en Qara, cerca de la frontera con Líbano, como parte de un golpe muy esperado en las montañas Qalamoun; para el régimen sirio es importante la región porque está en la carretera que une Damasco con la provincia de Homs, también cuenta con depósitos de armas del régimen y si las tropas gubernamentales ganan serán capaces de cortar los suministros que fluyen desde Líbano a las zonas controladas por los rebeldes cerca de Damasco, a la vez que mantienen el control sobre el movimiento desde la capital hacia la costa, bastión alawita del gobierno.

La batalla en curso puede ser el golpe final para desalojar a los rebeldes de la periferia de Damasco, donde la comida está escaseando y los rebeldes han visto caer una serie de bastiones en las últimas semanas a manos de las fuerzas leales al presidente Al-Assad. Sin embargo, el rebelde Gral. Salim Idriss describió al ataque como un intento de "afectar la moral", además destacó que no hay una batalla decisiva en Qalamoun y que "Dos ejércitos convencionales no se enfrentaron cara a cara", en referencia al uso por parte del régimen de la Fuerza Aérea para atacar diferentes partes de la región montañosa.

Los bombardeos pesados ​​en Qara -80 km al Norte de Damasco- provocaron un éxodo de civiles. El Consejo Danés para los Refugiados, que opera en la frontera libanesa, dijo que no había estimaciones exactas, pero las preliminares estiman que entre 10.000 y 12.000 sirios habían cruzado la frontera y cientos de ellos se alinearon en busca de refugio en la ciudad fronteriza de Arsal. 

El frío es el mayor problema para los nuevos refugiados, muchos de los cuales huyeron de Qara bajo fuego y con pocas posesiones. Están tomando refugio en las mezquitas, casas, escuelas y un pequeño campamento de tiendas de campaña, pero el refugio es un problema; Dana Sleiman, portavoz de UNHCR en Líbano, señaló que Arsal -un pueblo de 80.000 habitantes- se ha convertido en un refugio para los rebeldes y sus familias con unos 30.000 refugiados y carece de la capacidad para atender a muchos más.

El reto del control del área Qalamoun está dado por lo difícil que es el terreno montañoso y la llegada del invierno con nevadas. Pero si los grupos rebeldes sufren retrocesos en esa zona, significaría un duro golpe para sus esfuerzos para sostener los combates en los bastiones en torno a Damasco, donde el gobierno también ha estado haciendo avances en las últimas semanas. Un dato significativo es que el régimen sirio sigue siendo incapaz de mover grandes cantidades de tropas por el país; se estima que el Ejército sirio cuenta con la décima parte de sus 400.000 soldados al momento de iniciarse la guerra civil y ahora se basa en gran medida en libaneses, iraquíes e iraníes. Los últimos enfrentamientos se centra en Qara -en la ruta de Damasco a Homs- y los comandantes rebeldes dicen que las tropas del gobierno en la zona están reforzadas por los combatientes de Hezbollah, que controla gran parte del territorio fronterizo en el Este de Líbano.

Lisa Abou Khaled, portavoz de la agencia de refugiados de la ONU en la zona, dijo que todas las familias que habían venido a Qara escapaban de los bombardeos y optaron por permanecer en Arsal con la esperanza de volver pronto a Siria. Pero mientras esto sucede, la población de Arsal ha aumentado a 110.000 personas -de 40.000 desde que el levantamiento sirio comenzó en marzo de 2011- y sigue en aumento, según Ali Hujairi, el alcalde local. Todos esperan una gran batalla, dentro de una red de aldeas de montaña predominantemente chiitas y pro Al-Assad, mientras eso sucede la crisis humanitaria va en pleno aumento.




viernes, 1 de noviembre de 2013

Qalamoun ¿Propaganda o impotencia?


La batalla por la montaña de Al-Qalamoun, en una escarpada región entre Damasco y Homs, es muy importante en términos militares y se la compara con la batalla por Qusayr, una ciudad estratégica en la frontera con Líbano que fue recuperada por el Ejército sirio gracias a Hezbollah, cuyos combatientes se encontraban en la vanguardia del asalto. La captura de Qusayr incitó presidente Obama, en junio, a prometerles armas a los rebeldes sirios -promesa que no se ha cumplido a las preocupaciones de la administración acerca de la creciente influencia de los grupos pro Al-Qaeda en Siria- por lo que los preparativos para Al-Qalamoun despiertan ansiedad en Líbano y Siria.

Funcionarios de Hezbollah han informado en los medios de comunicación libaneses que una ofensiva en Al-Qalamoun es parte de un esfuerzo para preparar sus propios seguidores, pero muchos de ellos en el sur de Líbano han comenzado a expresar sus dudas acerca de la conveniencia de involucrarse en esta batalla. En las zonas chiitas del valle de Bekaa, el respaldo a la participación de Hezbollah en Siria sigue siendo alta, en parte debido a los lazos familiares entre los chiitas en ambos lados de la frontera.

Hay batallas diarias en Qalamoun, y cada ciudad tiene la entrada custodiada por el Ejército sirio, que impide que los fugitivos y los militantes operen en estas áreas y sólo los civiles pueden entrar o salir a través de los puntos de control. Este podría ser un momento en que Damasco tranquilizó los movimientos en el campo de batalla, desde que el ejército sirio comenzó su contraataque en noviembre de 2012; el plan para establecer una zona de seguridad alrededor de Damasco, asegurando el Este y el Oeste de Ghouta está avanzando y también en Homs, donde el Ejército controla el 80% de la ciudad.

Ciertamente, se ha especulado en las últimas semanas acerca del inminente lanzamiento de la campaña en la frontera, pero fuentes cercanas a Hezbollah dicen que ha habido “mucha charla últimamente” dentro de las filas del partido de los preparativos para el próximo ataque a Qalamoun. Los combatientes rebeldes, tanto libaneses como sirios, en Arsal y en el Norte de la Bekaa creen que el ataque está a la vuelta de la esquina han estado haciendo los preparativos. Pero fuentes diplomáticas sostienen que no hay indicios que los grupos rebeldes -principalmente Jabhat Al-Nusra- estén tratando de reforzar el vínculo entre Qalamoun y las zonas rebeldes en Douma y Ghouta, empujando al Sur del eje de Sednaya-Rankous; en realidad el ejército sirio está "encajonado" en Sednaya bajo ataques de tipo guerrilla de los rebeldes.

Presuntamente, el régimen sirio está acumulando sus fuerzas en la zona, la oposición informó que Hezbollah ha desplegado unos 15.000 combatientes, y la Brigada Abu Al-Fadl -estrecho aliado de Hezbollah- dijo que tomará parte en la batalla como respuesta a un reciente ataque en el distrito chiita de Sayyida Zeinab en Beirut. La brigada de Abbas constituye principalmente combatientes chiitas iraquíes. Todo parece ser un montaje propagandístico. 

Pero lo que se vislumbra es que una operación de tal magnitud no es viable. La región es una zona montañosa que corre de Sur a Norte -de Damasco a Homs- a lo largo de la frontera con Líbano y tiene una red de pueblos que no hacen posible un único punto de ataque, como en Qusayr; además el Ejército sirio no puede ejecutar operaciones a gran escala, con el agravante del invierno y la movilidad en las montañas.

Por otra parte, Hezbollah no tiene intención de participar en las operaciones en Al-Qalamoun, a menos que sea necesario para proteger a los chiitas en el valle de Bekaa, en el lado libanes de la cadena montañosa. Si bien el régimen sirio y sus aliados iraquíes no niegan las operaciones en el Oeste del país, sostienen que son para mantener las líneas de comunicación abiertas entre Damasco y las zonas alawitas en el Noroeste. Niegan que una gran batalla se esté perfilando y afirman que el gobierno ha sobrevivido más allá del punto de peligro por lo que es innecesario perder hombres y recursos en una gran batalla en las montañas.





lunes, 21 de octubre de 2013

La batalla por Qalamoun



Los dos pilotos turcos secuestrados llegaron a Estambul, después de abandonar Líbano el sábado, y los nueve rehenes chiitas libaneses liberados de Siria aterrizaron en Beirut, completando un intercambio de rehenes después de meses de incertidumbre. El Primer Ministro Tayyip Erdogan recibió a los pilotos de Turkish Airlines en la pista, ya que desembarcaron de un jet Qatar Airways y fueron recibidos con aplausos de los miembros de sus familias. La liberación de los rehenes puede ser en realidad un contrato de tres vías, la liberación de los libaneses originalmente dependió que el gobierno sirio liberase a los presos en los centros de detención estatales.

La agencia de noticias estatal de Líbano dijo que las autoridades habían liberado bajo fianza a tres hombres que fueron arrestados en relación con el secuestro de los dos pilotos turcos. Nadim Zgheib, Hassan Salih y Mohammad Salih salieron de la cárcel libanesa de Roumieh después de pagar una fianza de 500.000 libras libanesas (u$s 350 dólares) cada uno. 

Se supo que agentes especiales turcos lanzaron una operación secreta en Siria para rescatar al grupo de peregrinos chiitas libaneses secuestrados durante 17 meses yque luego fueron intercambiadas por dos pilotos turcos secuestrados. Un equipo de la Organización Nacional de Inteligencia (MIT) llevó a cabo una operación en el territorio sirio para salvar a los peregrinos chiíes que estaban atrapados en los enfrentamientos entre los combatientes pro Al- Qaeda y los rebeldes seculares. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Exteriores turco, negaron cualquier vínculo entre el rescate de los libaneses y la liberación de los pilotos y no ha habido confirmación oficial de la operación en Siria.

Qatar ayudó a resolver una crisis de los rehenes en la guerra civil de Siria en un raro ejemplo de la cooperación entre Damasco y sus enemigos, dando un impulso a los esfuerzos de la nación árabe del Golfo para restaurar su papel de mediador regional. La intervención diplomática de Qatar provocó que los rebeldes sirios liberasen nueve rehenes libaneses a cambio de la libertad de los dos pilotos de Aerolíneas turcas y a cerca de 100 reclusas. El papel del Estado del Golfo en la liberación de los rehenes llegó mientras la Liga Árabe estableció una nueva ronda de conversaciones de paz entre el gobierno sirio y la oposición a partir del 23 de noviembre en Ginebra. 

Walid Yumblatt alabó el lunes el papel del Jefe de Seguridad General del Líbano, Gral. Ibrahim Abbas, en el caso de los rehenes libaneses liberados y dijo que "Hay que saludar el esfuerzo desplegado por el Jefe de Seguridad, Gral. Ibrahim Abbas, para poner fin a la crisis de los peregrinos libaneses secuestrados y traerlos de vuelta a la libertad después de meses de cautiverio (…) Los esfuerzos de Ibrahim demuestran que sólo los funcionarios y las instituciones oficiales se reservan el derecho a sacar a Líbano de las crisis".

En medio de informes de los medios que apuntan que el ejército sirio se está preparando para lanzar un ataque para recuperar las zonas controladas por los rebeldes en la zona fronteriza estratégica de Qalamoun, los funcionarios de la aldea libanesa adyacente de Arsal –una zona mayoritariamente sunita- dicen que sólo tomarán las armas si son provocados por Hezbollah. En Arsal, la batalla esperada es en Qalamoun, y fue la comidilla de la ciudad con los residentes especulando sobre los posibles escenarios. Lo peor es que Hezbollah ha dispersado lanzacohetes lo largo de los senderos de montaña del Oeste de Baalbek y Hermel, enfrente a Qalamoun.

Se espera que la pelea en Qalamoun sea la secuela de la batalla de Qusayr, que tuvo lugar a principios de verano y vio que el ejército sirio respaldado por Hezbollah lograr una victoria decisiva, inclinando la balanza militar a favor del régimen. Estratégicamente, la zona es de vital importancia tanto para el régimen sirio como para las fuerzas de la oposición: para el régimen, el control Qalamoun aseguraría un enlace seguro conectar Damasco a Homs y cortar las rutas de suministro de Arsal que son supuestamente usadas por los rebeldes; además el control de la zona también se conectaría con las áreas en poder del gobierno en la costa montañosa al norte de Latakia, principalmente habitada por la minoría alawita, aislando la frontera libanesa de Siria. 

Según algunas versiones hay unos 25.000 rebeldes, incluidos yihadistas y elementos del Ejercito Libre de Siria, desplegados en la zona. Hezbollah, que tiene miles de cohetes, se ha reforzado en la región; aunque los rebeldes han estado combatiendo con Hezbollah durante meses en Qalamoun, si Hezbollah se ve envuelto en la batalla –como es de de esperar- podría llevar la guerra siria a suelo libanés y desencadenaría enfrentamientos internos con los grupos sunitas en Líbano. Arabia Saudita, el más poderoso enemigo árabe de Al-Assad, parece estar buscando pelea y ve la perspectiva de infligirle una derrota decisiva a las fuerzas del régimen en Qalamoun; los sauditas están exasperados con EE.UU., luego de abstenerse de atacar al régimen sirio el pasado mes después del incidente con gas venenoso del 21 de agosto, y han canalizado armas y fondos a los rebeldes en Qalamoun.

Otro objetivo principal del régimen es el monte Snir, una larga cresta Norte-Sur, que corre paralela a la carretera entre Damasco y Homs, en el valle por debajo de su flanco oriental. Una de las principales unidades rebeldes en la región es Liwa Al-Islam -la Brigada del Islam- un grupo bajo patrocinio saudita y altamente efectiva comandada por Zahran Alloush , hijo de un prominente erudito religioso saudita. Este grupo bien organizado, parecen expertos en ataques coordinados, ha realizado importantes avances en la región en las últimas semanas, incluyendo la expulsión de la 81º Brigada de Al-Assad fuera de la ciudad de Ruhaiba el 1º de septiembre pasado. 

El régimen sirio puede atacar pronto, para evitar que las fuerzas rebeldes establezcan un frente común que podría amenazar el Norte de la Bekaa y la ruta entre Damasco y Homs. Pero es probable que el tiempo sea un factor decisivo, ya que las lluvias de invierno y la nieve hacen que los movimientos en las montañas sea extremadamente difícil; adicionalmente, el régimen espera explotar las divisiones dentro del movimiento rebelde, en particular entre los yihadistas de la línea dura del ISIS y el Ejército Libre de Siria, respaldado por Occidente.