martes, 3 de julio de 2012

Israel destruyó un dispositivo de Inteligencia propio en Líbano


La aviación israelí destruyó un dispositivo de espionaje que se utilizaba para controlar una red de comunicaciones de Hezbollah en la región de Zahrani -al sur de Líbano- después de haber sido descubierto por el grupo islámico; una fuente de seguridad dijo que los aviones de combate israelíes destruyeron el aparato de escucha "después que fue detectado por parte de Hezbollah" tal como sucedió en sendos incidentes similares en diciembre de 2011 y en febrero de 2012.

El corresponsal de Al-Manar, Ali Sheib, informó que el aparato de espionaje constituye un dispositivo de almacenamiento de más de veinte cajas que contienen las pilas para alimentarlo; el dispositivo de almacenamiento estaba conectado con el equipo de transmisión a través de un cable de 80-metros dirigido hacia los puestos limítrofes militares de Israel. La instalación se encontraba en lo alto de las montañas, entre las aldeas libanesas de Hallousiyeh, Zrariyeh Bidyas; a no más de 1 kilómetro de la zona de la detonación se encuentra un puesto de control de las Fuerzas de Paz ONU (FPNUL).

Hassan Nasrallah, Secretario General de Hezbollah, respondió al ser consultado sobre el evento, que éste sirve como prueba que la soberanía de Líbano no es respetada por el Estado de Israel y "que es prueba clara de que los israelíes aunque no estén Líbano, sigue siendo un objetivo de los israelíes y que la soberanía de Líbano está siendo violada a diario por aviones de vigilancia israelíes y aviones no tripulados.”

El ataque israelí a las comunicaciones de Hezbollah coincide con un informe reciente que señala la preocupación de Tel Aviv sobre la posibilidad que el grupo chiita trate de atacar a los barcos civiles de carga israelíes; las evaluaciones de la Armada israelí señalan que Hezbollah tratará de atacar a los buques de carga dentro de un radio de 30 kilómetros de Israel, en un esfuerzo para conseguir los buques comerciales se nieguen a navegar allí durante una futura guerra. Esta amenaza tiene su antecedente en los enfrentamientos de 2006, cuando Hezbollah disparó un misil contra la corbeta israelí INS Hanit, dejando cuatro marineros muertos y extensos daños mientras que otro misil hundió un carguero.

Las líneas de comunicación marítimas de Israel cruzan a lo largo del Mar Mediterráneo y en torno a la región del Magreb en el norte de África, de hecho el 99 % de todas las mercancías que llegan al país lo hacen por vía marítima, incluidas las municiones y equipo militar; si los buques son detenidos, las consecuencias económicas y de seguridad serán el primer reto además del importante arsenal de misiles anti-buque -como el C-802 guiado por radar- en poder de Hezbollah y que ya se probó en 2006.

El ataque contra un dispositivo de espionaje se produjo en un momento particular para el partido chiita y es por ello que no se deberían producir mayores repercusiones o medidas de represalias. El crecimiento de las influencias sunitas –o mejor dicho salafistas- dentro del país comenzaron a producir un contra-discurso frente al cual no estaba preparado el gobierno liderado por Mikati y apoyado por Hezbollah; cuando comenzaron los combates en Tripoli -entre grupos pro y anti sirios-, la opositora Coalición 14 de Marzo aprovechó para solicitarle la renuncia a Mikati sabiendo que ni Michel Aoun ni otra figura cercana a Hezbollah estaban en condiciones de hacerse cargo del gobierno.

Por otra parte, la arena política libanesa se encuentra en un periodo de aparentes contradicciones, ya que Hezbollah busca estabilizar el mismo escenario que antes desestabilizó para su conveniencia; busca separarse de Siria pero apoya a Bashar Al-Assad y se compromete con la liberación de los peregrinos secuestrados por los rebeldes sirios, mismos que denuncian a los rehenes como elementos de Hezbollah trabajando para Siria.

La estrategia de Hezbollah pasa hoy por ganar las elecciones parlamentarias de 2013 con una mayoría propia, con lo cual se puede inferir que la verdadera intención de Nasrallah es constituirse en parte del sistema político; esta decisión puede ser una respuesta premonitoria frente a la caída del régimen de Al-Assad en Siria; mientras Hezbollah ha dejado a sus aliados cristianos, liderados por Aoun, en una posición incómoda ya que son señalados como los responsables de los recientes cortes de rutas y desmanes en las calles libanesas.

El ataque de la semana pasada a la cadena de TV Al-Jadeed fue un recordatorio sobre la baja permisividad a las críticas para Hezbollah o Amal, en entrevistas como la del jeque Ahmad Al-Asir; el actual ataque a la red de comunicaciones le sirvió al partido para recordarle a la sociedad libanesa que existe “el peligro sionista” y que las armas de la resistencia siguen siendo necesarias, en momentos que la resistencia parece no tener más sentido fuera de la órbita estatal.

lunes, 2 de julio de 2012

Nueva violación siria a la frontera de Líbano



Soldados sirios secuestraron hoy brevemente, a dos miembros de la Seguridad General de Líbano, después que entraron al país a través de Bqayaa -en la frontera norte- disparando al azar contra las oficinas pertenecientes al aparato de seguridad, según fuentes de seguridad libanesas. Los soldados sirios, que cruzaron 100 metros en territorio libanés durante 30 minutos, advirtieron a sus homólogos libaneses de no permitirían más que hombres armados disparasen hacia Siria desde el área de Bqayaa –a 185 km de Beirut- y amenazaron con intensificar sus medidas en el futuro si sus instrucciones no eran cumplidas.

Hombres armados, en motocicleta, dispararon un cohete hacia el pueblo sirio de Mcherfe a las 3:00 am desde Líbano y resultaron heridos dos policías de fronteras sirios; el disparo se produjo en la zona de Bqayaa, y su impacto contra un puesto de la policía siria fue lo que habría motivado el desplazamiento de las fuerzas de seguridad siria a territorio libanés.

El presidente libanés, Michel Sleiman, condenó la detención de dos miembros de la Seguridad General de Líbano por parte de fuerzas sirias y dijo que el acto violó las leyes internacionales; el presidente también expresó su esperanza que una investigación se llevará a cabo para evitar incidentes de este tipo vuelva a suceder y "mantener la soberanía y la independencia de ambos países". Sleiman se reunió con el ministro del Interior, Marwan Charbel, para discutir la situación de seguridad y la labor del Ministerio de Hacienda con el ministro de Finanzas, Mohammad Safadi.


El Partido Kataeb condenó la detención de los dos miembros libaneses de seguridad y también pidió convocar a embajador sirio en Líbano, Ali Abdel Karim Ali, para hacerle algunas preguntas sobre la "agresión". Después de la reunión semanal del Buró Político, presidido por Amin Gemayel, el partido emitió una declaración condenando la violación de Siria del territorio libanés y pidió al gobierno que se concentre en el nuevo presupuesto estatal, añadiendo que "no hay ninguna justificación para no presentar el presupuesto ante el Parlamento para que lo apruebe dentro de los límites constitucionales".

El Coordinador Especial de ONU para Líbano, Derek Plumbly, declaró que Secretario de la ONU, Ban Ki-moon, le pidió a Siria que respete su frontera con Líbano tras el nuevo incidente de seguridad. El diplomático dijo que el último informe de Ban enfatizó que, incluso cuando había incertidumbre en cuanto a la delimitación precisa de la frontera, no puede ser utilizado como justificación para el asesinato o el secuestro de los ciudadanos; es interesante destacar que Plumby resaltó el cumplimiento por parte de Líbano de la Resolución 1701, según el informe anual de ONU.

Las incursiones de tropas sirias en territorio libanés no son un fenómeno nuevo, lo que constituye un dato es que la presente movilización se produjo como respuesta a un incidente protagonizado por elementos de opositores al régimen sirio; la pregunta que se deriva de la actual situación es, si ante cada incidente que se produzca en suelo libanés contra Siria, Damasco tomará medidas por su cuenta, ignorando las leyes internacionales y la soberanía de Líbano.



viernes, 29 de junio de 2012

El gobierno de Líbano monitorea la seguridad


El lanzamiento del plan de seguridad en el sur de Beirut, ha puesto en tela de juicio una posible manipulación del Ejército de los recientes incidentes de seguridad, pero diferentes fuentes dijeron que el ejército se había ocupado de estos problemas con "realismo", evitando el uso de la fuerza no porque fuese incapaz de hacerlo, sino porque su capacidad y tipo de fuerza podría haber significado la muerte de personas inocentes, algo que el estamento militar no quiere. En este contexto se explican las acciones pasivas de los efectivos militares, durante las numerosas manifestaciones que tuvieron lugar hoy en Líbano, y que ocuparon las calles de varias ciudades.

Dos manifestaciones en Trípoli, a favor y en contra del gobierno del presidente Bashar Al-Assad, pusieron a prueba el plan de seguridad nacional. En Qibbeh, los manifestantes lanzaron su marcha en la Mezquita Al-Hamza, pidiendo el apoyo a la "revolución siria por la libertad y dignidad" mientras portaban carteles con imágenes de la matanza en Siria; algunos los manifestantes incendiaron una bandera de Hezbollah. Una protesta similar se llevó a cabo en el patio de la Gran Mezquita de Al-Mansouri, donde Abu Rabih beirutí - jefe de la Comisión para la Preservación del Patrimonio de Trípoli- y Mukhtar Walid Durniq exigieron la expulsión del embajador de Siria en el Líbano.

El Sheik Assir sigue con su corte en Sidón y declaró sobre Sayyed Hassan Nasrallah -jefe de Hezbollah- y Nabih Berri –líder del movimiento Amal- que por medios pacíficos, “serán obligados a pagar el precio” y se comprometió a mantener la protesta a menos que "alguien los convenza" que Hezbollah y Amal responderán seriamente a los esfuerzos para resolver la cuestión de las armas. El anuncio de Assir se produjo momentos después que el ministro del Interior, Marwan Charbel, lanzó una ofensiva para que se aplique el plan de seguridad; pero ante la posibilidad de se produzcan severos incidentes las fuerzas de seguridad se han abstenido de abrir las rutas de acceso a Sidón.

Ammar Houri, parlamentario del bloque Futuro, dijo que Hezbollah es responsable de causar la reacción popular en la comunidad sunita expresada por el "fenómeno" de los salafistas suníes clérigo Ahmad al-Assir; según Houri, Hezbollah introdujo la cultura de la ocupación de las calles y las protestas violentas en la vida política bajo la cobertura de prácticas democráticas legítimas.

Sin embargo la situación de la seguridad en el país está siendo monitoreada de cerca por el gobierno libanés. El presidente, Michel Sleiman, se reunió con el Jefe del ejército libanés, Jean Kahwaji y el Director de Seguridad General, Gral. Abbas Ibrahim. Sleiman también recibió el ministro de Relaciones Exteriores, Adnan Mansour, y revisó con él cuestiones relacionadas con el conflicto árabe y las relaciones internacionales de Líbano.

Samir Geagea, líder del partido Fuerzas Libanesas, expresó su optimismo sobre las perspectivas a largo plazo del país, pero dijo que los recientes incidentes de seguridad han sacudido la posición del Estado. Según Geagea, el gobierno tiene que recurrir a los aparatos de seguridad y judiciales para golpear con puño de hierro e imponer su autoridad sobre todos, sin discriminación, con el fin de recuperar la confianza de los ciudadanos ya que la situación caótica de seguridad hace que el Estado pierda su prestigio.

Líbano no está frente a un problema de seguridad importante que se salga de control, de manera inminente, en parte porque los diferentes actores regionales con intereses en el país no tienen intenciones que el caos se desate y más con Siria colapsada. Las “fricciones” entre los grupos religiosos por el momento se han mantenido en un plano retórico y las manifestaciones no han derivado en incidentes o enfrentamientos graves.

Los cortes de las rutas a Beirut y en otras zonas del país, después de un ataque a la cadena de TV Al-Jadeed, respondieron más a un impulso partidario que una respuesta organizada desde los partidos políticos. Por primera vez en mucho tiempo, los diferentes sectores político-religiosos comprendieron que la inestabilidad o una ruptura total de la estabilidad interna afectarían por igual a todos, generando más problemas que ventajas.

Pero la tentación de recurrir a la violencia comenzaría a surgir en los grupos locales si la situación en Siria se perfila hacia la caída de Al-Assad; el lanzamiento del plan de seguridad de Marwan Charbel en sí mismo no garantizará el orden interno si los diferentes grupos políticos pierden el interés por que el mismo se mantenga. Por ello que Sleiman haya señalado que “a partir de ahora, está prohibido para bloquear la carretera del aeropuerto” es una señal a los partidos sobre cuánto está dispuesto a tolerar el gobierno, pero nadie podrá garantizar esta medida –u otras similares- si Al-Assad es depuesto del cargo.


jueves, 28 de junio de 2012

Salafistas piden una solución a las armas de Hezbollah


El jeque sunita Ahmad Assir y alrededor de 150 seguidores suyos, instalaron una carpa bloqueando los accesos norte y sur de Sidón en la noche del miércoles, en medio de una protesta pacífica hasta que se logre una solución a la cuestión de las armas de Hezbollah.

El Mufti de Sidón, Sheikh Salim Soussan, llegó al lugar de la manifestación y mantuvo una reunión privada con Assir, en un intento de convencerlo de suspender la protesta, pero el Mufti se fue del lugar sin hacer declaraciones. Assir había dicho a los medios que “Todos tienen miedo a la guerra en Líbano, pero ya no podemos vivir sin dignidad; los brazos de la resistencia de los partidos se robaron nuestra dignidad". Qassem Hashem, parlamentario del partido Baa’th, expresó su sorpresa por la forma como el gobierno se está ocupando de lo que él llamó "el fenómeno Assir" y que el enfoque del Consejo de Ministros huele a "la mendicidad y a la subordinación lógica de la corrupción."

Assir sostiene que Hezbollah debe desarmarse y que sus armas deben entregarse al Estado, ya que son la fuente de crisis más importante en Líbano, y sobre la presente demostración señaló que está dirigida a denunciar “las armas que sostienen al régimen criminal en Siria.” La sentada también se produce días después que unos hombres armados dispararon contra la sede de la televisión Al-Jadeed, en el oeste de Beirut, después una entrevista con Assir, donde criticó al líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, y renovó su apoyo a la "revolución siria".

La embajada de Arabia Saudita en Líbano negó haberse contactado con Assir, como lo afirmó el jeque en su entrevista con Al-Jadeed; Asssir dijo que la embajada le solicitó una reunión pero él se negó. En un comunicado, la embajada pidió que se investigue la identidad de la persona que supuestamente en contacto con él y advirtió contra el intento de implicar a nombre de la embajada en los asuntos internos de Líbano."

Luego de una reunión con el gobernador en funciones del sur de Líbano, Nicolas Bou Daher y Tarek al-Abdullah, comandante de las Fuerzas de Seguridad Interna en el Sur, Assir renovó su intensión de mantener la protesta hasta que se solucione el tema de las armas de Hezbollah. Abdullah y Daher fueron enviados por el ministro del Interior, Marwan Charbel, para convencer a Assir de ponerle fin a la sentada en la entrada este de Sidón.

Assir dijo a la prensa que el medida es "pacífica" como las protestas de la Plaza Tahrir de Egipto, que acabó con el presidente Hosni Mubarak, el año pasado; sin embargo Assir señaló que "Si no vemos una respuesta a nuestras demandas para ponerle fin a las armas fuera del Estado, vamos a intensificar la protesta. Nosotros no estamos tratando con gente normal sino con gente que se consideran dioses" en una referencia implícita a Hezbollah.

El aumento de las tensiones entre sunitas y chiitas, en Líbano, reflejan un creciente antagonismo regional entre ambos dos grupos, que se potencia por los enfrentamientos entre Irán y Arabia Saudita por el futuro de la actual crisis en Siria; a ello se debe sumar que Damasco tienen una estrecha vinculación con Beirut y mientras el régimen sirio aumenta la violencia contra los grupos sunitas en ese país el malestar crece en Líbano.

Las acusaciones de Assir, tanto sobre la seguridad nacional de Líbano como la falta de una autonomía de los partidos políticos por sobre sus brazos armados, no son una realidad nueva sino que se ven magnificados por la crisis siria y las injerencias de las potencias extranjeras en ambos países. La retórica de Assir solo ha servido para alimentar aún más las tensiones sectarias con sus críticas permanentes a Hezbollah y las acusaciones sobre ataques a los sunitas libaneses; obviamente los partidarios de Hezbollah no son los únicos afectados por Assir, sino que los chiitas en general se ven afectados por esos dichos.

El dato preocupante es el crecimiento que se ha venido registrando de elementos salafistas dentro de Líbano, si bien los partidarios de Assir no son una amenaza militar para Hezbollah, un aumento en las fricciones entre ambos sectores religiosos. Esta polarización empujará a los sunitas hacia los salafistas radicales como Assir mientras que los chiitas moderados –frente a una amenaza de este tipo- se alinearán con Hezbollah.

miércoles, 27 de junio de 2012

Líbano tendrá "un mes de seguridad"


Los atacantes de la estación de televisión Al-Jadeed y hombres enmascarados, que posteriormente bloquearon varias carreteras de Beirut el lunes por la noche, fueron vinculados a Hezbollah; las fuentes de seguridad  agregaron que tres hombres intentaron asaltar la sede de la estación de Televisión del Futuro y el ejército libanés arrestó a otro de los hombres que planearon el ataque tras la detención de Wissam Alaaeddine -sospechoso de estar involucrado en el ataque a Al-Jadeed- al mismo tiempo que grupos de hombres enmascarados cerraron con neumáticos en llamas varias calles de Beirut.

El ex PM, Saad Hariri, condenó el ataque contra Al-Jadeed y señaló que lo sucedido muestra que la única solución reside en el Estado de Derecho, mientras que un grupo de parlamentario del bloque del Futuro de Hariri también condenó el ataque al que calificó como "un acto cobarde" y culpó a las armas de Hezbollah de la inseguridad en Beirut y rechazaron el uso del lenguaje sectario y confesional como justificación del ataque.

El ministro del Interior, Marwan Charbel, puso en marcha un plan de seguridad en el suburbio de Dahieyh, al sur de Beirut; el Gral. Joseph Douaihy, Jefe de la Brigada de las Fuerzas de la Policía, estuvo al mando de un fuerte operativo en la zona. El plan prevé que el Ejército y personal de la Fuerza de Seguridad Interna (FSI) actuaran en coordinación con Seguridad General establecimiento de puestos de control en las carreteras principales y aumentando las patrullas de día y de noche; por otra parte la policía solicitará el apoyo del Ejército si se considera necesario en cualquier momento.

La iniciativa de seguridad, en medio de varios focos de disturbios en la capital incluyendo los intentos de bloquear las carreteras, se dio a conocer en medio de una gran tensión interna luego del ataque a la televisora Al-Jadeed, aparentemente en respuesta a una entrevista difundida por la estación el domingo pasado con el jeque Ahmed Al-Asir en el que el clérigo sunita –ferviente defensor de la insurrección en Siria- criticó abiertamente a los líderes chitas de Líbano. Charbel, dijo a los periodistas que el plan de seguridad se puso en marcha allí porque "la gente sigue diciendo que la seguridad no existe en los suburbios del sur" un bastión de Hezbollah, que opera su propio aparato de seguridad.

Pero el problema radica en la ausencia de toma de decisiones ejecutivas, lo que ha llevado a un vacío de control estatal y ahora busca ser subsanado con la aplicación del plan mensual; la tolerancia del sistema ha llevado a unas 2.000 órdenes de detención pendientes, muchas personas tienen varias docenas en su contra sin que existan represalias directas desde el Estado. Consultado sobre el propósito detrás de este plan de seguridad, el ministro dijo que "Estamos a las puertas del mes de Ramadán, en donde muchos expatriados libaneses y turistas árabes que visitan el Líbano para pasar el mes en el país. Tenemos que calmar y darle a todos los ciudadanos estabilidad”.

El anuncio de Charbel sobre el “Mes de Seguridad” en Dahieyh, tiene muchos lugares comunes como la importancia de la cooperación entre la policía, el área de seguridad de Hezbollah y la determinación de detener a los sospechosos de cualquier acto vandálico, pero en la práctica la realidad señala lo opuesto. Los incidentes de seguridad, durante la noche del lunes en Beirut, fueron un reflejo evidente de la falta generalizada de respeto por las autoridades que de hecho fue admitido abiertamente por los propios funcionarios -como ministro del Interior Marwan Charbel- cuando lanzó esta ofensiva.


martes, 26 de junio de 2012

¿Hezbollah recibe los misiles Scuds de Siria?


De acuerdo con recientes informes de prensa israelíes, los funcionarios militares de Israel están preocupados porque los incidentes en Siria estén forzando poco a poco a las autoridades sirias a colocar parte de su arsenal de misiles balísticos bajo la protección de Hezbollah, en Líbano. Las especulaciones han aumentado con un vídeo -subido a YouTube- donde se muestra a un convoy de vehículos militares, entre ellos cuatro transportes que llevan misiles Scud, conduciendo por una carretera supuestamente en la zona de Damasco.

Las acusaciones sobre que Hezbollah había adquirido el control de misiles Scud no es nuevo y por primera vez en abril de 2010, comenzaron a circular informes -aunque eran contradictorios- sobre si los misiles habían entrado de hecho a Líbano. Los avances de los rebeldes aparentemente comenzaron a cambiar la ecuación de los enfrentamientos, ahora con mayor capacidad y armas, al punto de tomaron brevemente a principios de este mes una base militar cerca de Al-Ghantou, en Homs, y las imágenes de video tomadas por los combatientes que mostraban varios SA-2 misiles antiaéreos en sus lanzadores a la intemperie; un contraataque posterior de las tropas sirias obligó a los rebeldes a retirarse, pero la inferencia es clara: las bases militares sirios -y las armas depositadas- ya no están fuera del alcance de la oposición armada.

Ahora que los ataques de los rebeldes se están acercando a los objetivos militares sirios, los líderes de Irán y Hezbollah están trabajando en planes para trasladar los misiles a través de Líbano sin exponerlos a un ataque israelí; un plan es contar con el grupo palestino Jihad Islami, en la Franja de Gaza, y explotar la transferencia de los Scud en caso de que detone una ofensiva militar contra Israel durante todo el operativo. Hace dos años, Israel lanzó un ultimátum -a través de Washington- que los misiles Scud serían destruidos si se trasladan las plataformas de lanzamiento a Hezbollah en el Líbano; desde entonces el grupo libanés ha mantenido su hardware más avanzado escondido en las bases militares sirias de Al-Hame y Zabadani, cerca de Damasco.

La preocupación llega en momentos que la Fuerza Aérea israelí se prepara para recibir nuevos interceptores de misiles Arrow 3, equipados con un software mejorado para interceptar misiles Scud de largo alcance y misiles balísticos; por lo que los funcionarios de Defensa israelíes tendrían la capacidad de impedir la transferencia atacando los convoyes en Líbano o si esto llegase a ocurrir, Israel tendría que decidir si hacer caso omiso de dicha transferencia para evitar que la situación degenere en una guerra con Siria y Hezbollah. En caso que Hezbollah decidiese usar los misiles contra Israel, el Estado judío dispondría de la capacidad de derribarlos con los Arrow.

Por otra parte, un ataque israelí contra Siria podría proporcionarle a Al-Assad la oportunidad de usar a Israel como chivo expiatorio y desviar la atención sobre la represión; pero por otro lado, la entrega de misiles Scud D a Hezbollah sería un aumento significativo de las capacidades de la organización ya que los Scud D tienen un alcance de unos 700 km. y puede transportar ojivas no convencionales.

En los próximos meses, el Ministerio de Defensa israelí planea llevar a cabo su prueba de la primera intercepción de Arrow 3, y se determinará sus capacidades concretas para lidiar con los misiles de largo alcance, como Irán balísticos Shahab y Sajil y misiles Scud D de Siria. El sistema Arrow es superior al sistema dual de defensa de Israel, complementada por “Cúpula de Hierro” de cohetes de corto alcance y David´s Sling, que está en desarrollo para ser usado contra cohetes de mediano alcance y misiles de crucero.

Un pequeño número de oficiales de la CIA están operando en secreto en el sur de Turquía, ayudando a los rebeldes sirios a través de la frontera y decidiendo sobre quienes recibirán las armas para luchar contra el gobierno sirio, según funcionarios estadounidenses y oficiales de Inteligencia árabes; las armas, incluyendo rifles automáticos, granadas propulsadas por cohetes, municiones y algunas armas antitanques, están siendo canalizadas principalmente a través de la frontera con Turquía a través de una red oscura de los intermediarios como los Hermanos Musulmanes de Siria y pagados por Turquía, Arabia Saudita y Qatar.

La llegada de nuevos un flujo importante de armas y municiones a los rebeldes ha cambiado la naturaleza de la respuesta del gobierno sirio: los ataques por aire cada vez son más feroces y los asaltos de artillería por el gobierno tienen la intención de contrarrestar la mejora de la coordinación, las tácticas y el armamento de las fuerzas de la oposición. Pero la iniciativa la mantiene el régimen de Al-Assad, ya que cuando quiere tomar algún lugar pone la configuración adecuada de fuerzas en el terreno y puede hacerlo; lo ha variado la ecuación es que ahora la oposición está elevando el costo de ese tipo de operaciones forzando al régimen sirio a emplear más equipos como los helicópteros de ataque.

lunes, 25 de junio de 2012

Los campamentos palestinos en Líbano


El bloqueo de la carretera del aeropuerto de Beirut y otras carreteras con neumáticos ardiendo para protestar por el racionamiento eléctrico severo, fue calificada por Nabih Berri y Hezbollah denunciada como una táctica inútil; durante su reunión semanal con los parlamentarios en su residencia de Ain al-Tineh, se informó a Berri que el suministro de electricidad ha empeorado en el país. Es interesante ver cómo fueron los propios partidarios del Movimiento Amal y Hezbollah -de mayoría chiita- quienes realizaron el bloqueo de la carretera del aeropuerto de Beirut.

Los manifestantes también bloquearon la ruta de Tiro-Naqura, la principal carretera del sur de Líbano, que se reabrió horas más tarde por el ejército, mientras que los residentes en la Bekaa occidental irrumpieron en la planta de electricidad de Jub Jennin poder, exigiendo un menor número de cortes de energía para ser posteriormente dispersados por el ejército.

Pero mientras la atención de la sociedad libanesa está enfocada en los cortes de electricidad, otras situaciones son potenciales bombas de tiempo a punto de estallar. Una de ellas son los campamentos libaneses de refugiados palestinos, considerados los peores campamentos de refugiados de la región en términos de pobreza, la salud, la educación y las condiciones de vida según se informó en un informe publicado con motivo del Día Mundial del Refugiado por Ayuda Americana al Refugiado del Medio Oriente (ANERA).

Líbano tiene el porcentaje más alto de los refugiados palestinos que viven en la pobreza extrema, 2 de cada 3 refugiados palestinos subsisten con menos de u$s 6 por día y más de 450.000 palestinos están registrados en Líbano de acuerdo a las Agencias de ONU.

Aunque el ministro del Interior libanés, Marwan Charbel, dijo que los disturbios que se produjeron recientemente en el campamento de refugiados palestinos de Ain al-Hilweh no estaban relacionados con lo que había sucedido en el campamento de refugiados de Nahr al-Bared y lo que ocurrió en los dos campamentos de palestinos no tiene nada que ver con la situación de seguridad en Líbano. Pero lo cierto es que los enfrentamientos con el ejército libanés en los dos bandos dejaron dos palestinos muertos y varias personas heridas, entre ellas soldados.

En 2007, Nahr al-Bared fue casi totalmente destruido durante un conflicto que duró meses entre el ejército libanés y Fatah Al-Islam, un reducido grupo vinculado con Al-Qaeda; los controles de acceso al campamento de Nahr Al-Bared está en manos de las fuerzas de seguridad libanesas y es el único campo de refugiados palestinos en Líbano bajo el control directo del Estado.

La erupción de la violencia en Nahr Al-Bared ha traído repercusión peligrosa, encendiendo más la lucha en otros campamentos en el país; el campo de refugiados de Ain-AlHelweh en el sur de Líbano, fue testigo de una situación similar que terminó en la muerte de otro palestino. Mientras que las facciones palestinas también exigieron una investigación, el mando del ejército libanés dijo que ciertas partes fueron con el objetivo de interponerse entre el ejército libanés y los residentes de los campamentos.

En una carta dirigida a los residentes de los campamentos de refugiados en el Líbano, el Gral. My. Sobhi Abu Arab, jefe de las Fuerzas de Seguridad Nacional Palestina en Líbano, dijo que hay un contacto diario entre los líderes palestinos en el Líbano y el comando del ejército libanés. Los diputados que asisten a la reunión semanal con Nabih Berri, manifestaron su preocupación por los acontecimientos e hicieron hincapié en la necesidad de coordinar con las facciones palestinas para evitar incidentes similares en el futuro; la Secretaría General de la Coalición 14 de Marzo emitió una declaración pidiendole al presidente, Michel Sleiman, que desplegar el Ejército en el Frente Popular para la Liberación del Comando General de Palestina en la ciudad de Chouf Naameh y el resto de Líbano.

Si bien el problema de la seguridad en los campamentos palestinos data de 2007, si tenemos como referencia a los últimos enfrentamientos de gravedad, lo cierto es que la actual situación regional puede convertir a los asentamientos en focos que alberguen a elementos radicalizados que tienen una agenda diferente a la palestina; la pobreza extrema de las poblaciones en los campamentos puede convertirlos en objetivos fáciles para el clientelismo social de los sectores salafistas que, al igual que los chiitas con Hezbollah, pueden establecerse como Estados dentro del Estado afectando el control de las fuerzas de seguridad.