lunes, 18 de noviembre de 2013

La batalla de Qalamoun agrava crisis humanitaria en Líbano


En un confuso incidente, dos libaneses murieron en Arsal, luego que supuestamente un helicóptero artillado sirio atacó la ciudad; sin embargo, la agencia France Presse, citando fuentes de seguridad libanesas, dijo que las dos víctimas murieron por la explosión de una mina en el camino a Qara -en la zona de Qalamoun- y que el helicóptero se dirigía a los afueras de Arsal, una zona predominantemente sunita anti Al-Assad.

Fuerzas leales sirias intentaron ayer asaltar posiciones rebeldes bajo la cobertura de los ataques aéreos en Qara, cerca de la frontera con Líbano, como parte de un golpe muy esperado en las montañas Qalamoun; para el régimen sirio es importante la región porque está en la carretera que une Damasco con la provincia de Homs, también cuenta con depósitos de armas del régimen y si las tropas gubernamentales ganan serán capaces de cortar los suministros que fluyen desde Líbano a las zonas controladas por los rebeldes cerca de Damasco, a la vez que mantienen el control sobre el movimiento desde la capital hacia la costa, bastión alawita del gobierno.

La batalla en curso puede ser el golpe final para desalojar a los rebeldes de la periferia de Damasco, donde la comida está escaseando y los rebeldes han visto caer una serie de bastiones en las últimas semanas a manos de las fuerzas leales al presidente Al-Assad. Sin embargo, el rebelde Gral. Salim Idriss describió al ataque como un intento de "afectar la moral", además destacó que no hay una batalla decisiva en Qalamoun y que "Dos ejércitos convencionales no se enfrentaron cara a cara", en referencia al uso por parte del régimen de la Fuerza Aérea para atacar diferentes partes de la región montañosa.

Los bombardeos pesados ​​en Qara -80 km al Norte de Damasco- provocaron un éxodo de civiles. El Consejo Danés para los Refugiados, que opera en la frontera libanesa, dijo que no había estimaciones exactas, pero las preliminares estiman que entre 10.000 y 12.000 sirios habían cruzado la frontera y cientos de ellos se alinearon en busca de refugio en la ciudad fronteriza de Arsal. 

El frío es el mayor problema para los nuevos refugiados, muchos de los cuales huyeron de Qara bajo fuego y con pocas posesiones. Están tomando refugio en las mezquitas, casas, escuelas y un pequeño campamento de tiendas de campaña, pero el refugio es un problema; Dana Sleiman, portavoz de UNHCR en Líbano, señaló que Arsal -un pueblo de 80.000 habitantes- se ha convertido en un refugio para los rebeldes y sus familias con unos 30.000 refugiados y carece de la capacidad para atender a muchos más.

El reto del control del área Qalamoun está dado por lo difícil que es el terreno montañoso y la llegada del invierno con nevadas. Pero si los grupos rebeldes sufren retrocesos en esa zona, significaría un duro golpe para sus esfuerzos para sostener los combates en los bastiones en torno a Damasco, donde el gobierno también ha estado haciendo avances en las últimas semanas. Un dato significativo es que el régimen sirio sigue siendo incapaz de mover grandes cantidades de tropas por el país; se estima que el Ejército sirio cuenta con la décima parte de sus 400.000 soldados al momento de iniciarse la guerra civil y ahora se basa en gran medida en libaneses, iraquíes e iraníes. Los últimos enfrentamientos se centra en Qara -en la ruta de Damasco a Homs- y los comandantes rebeldes dicen que las tropas del gobierno en la zona están reforzadas por los combatientes de Hezbollah, que controla gran parte del territorio fronterizo en el Este de Líbano.

Lisa Abou Khaled, portavoz de la agencia de refugiados de la ONU en la zona, dijo que todas las familias que habían venido a Qara escapaban de los bombardeos y optaron por permanecer en Arsal con la esperanza de volver pronto a Siria. Pero mientras esto sucede, la población de Arsal ha aumentado a 110.000 personas -de 40.000 desde que el levantamiento sirio comenzó en marzo de 2011- y sigue en aumento, según Ali Hujairi, el alcalde local. Todos esperan una gran batalla, dentro de una red de aldeas de montaña predominantemente chiitas y pro Al-Assad, mientras eso sucede la crisis humanitaria va en pleno aumento.




jueves, 14 de noviembre de 2013

Hezbollah se queda en Siria



El líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, habló en la ceremonia musulmana chiita de Ashura en su bastión en el sur de Beirut, y dijo que "Nuestros combatientes, nuestra muyahidines, están presentes en el territorio sirio para apoyar a Líbano y a las causas palestinas, para hacerle frente a todos los peligros de la agresión internacional, regional y Takfiris sobre este país y en esta región.” Nasrallah hizo estas declaraciones en persona, protegido por guardaespaldas y otras medidas de seguridad -incluida la prohibición de vehículos en la zona en la que hablaba- y es su segunda aparición pública en dos días y la tercera este año.

Según el líder de Hezbollah, la incapacidad de Occidente para llegar a un acuerdo con Irán sobre su programa nuclear podría llevar a una guerra regional, y advirtió "A todos los pueblos árabes en los países del Golfo de Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos y Omán ¿Cuál es la alternativa a un acuerdo entre Irán y los líderes del mundo? Es la guerra regional (…) Desafortunadamente, algunos países árabes apoyan a Israel en sus decisiones fatales, por lo que al igual que rechazan una solución política en Siria, se oponen a un acuerdo con Irán. Arabia Saudita está equivocada si piensa que el resultado de las conversaciones entre Irán y Occidente dará lugar a un acuerdo con Hezbollah ¿Realmente creen que Irán, en las negociaciones internacionales, abandonaría la resistencia y entregaría el país al otro lado? Esto está en sus sueños solamente y nunca sucederá."

Nasrallah dijo que “el régimen de Tel Aviv es feliz con las divisiones en el mundo musulmán y los conflictos en curso en algunos Estados regionales” señalando que es parte de un complot para tener una región dividida e imponer su hegemonía. A principios de junio, el líder supremo de la Revolución Islámica, ayatolá Seyed Ali Jamenei, instó a las naciones musulmanas a estar alerta contra "Las potencias hegemónicas que tienen la intención de sembrar la discordia entre los musulmanes con el fin de distraerlos de sus principales problemas y hacer los progresos necesarios."

Según Nasrallah, el Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, "Está enojado y está intentando todo lo posible para evitar que un acuerdo se lleve a cabo e incluso pidió la ayuda de sus socios árabes", en referencia a las repetidas advertencias de Netanyahu en contra de un "muy mal acuerdo con Irán”. También condenó Arabia Saudita y a los otros Estados del Golfo que, según su opinión, empujan para detener el inminente acuerdo con Irán, acusándolos de formar equipo con Israel para este fin y que "Desafortunadamente, Netanyahu se ha convertido en un portavoz de algunos Estados árabes”.

Nasrallah descartó una retirada de los combatientes de Siria, desechando así la condición planteada por la Coalición 14 de Marzo para establecer la formación del gabinete, y se comprometió a seguir apostando por el presidente sirio Bashar Al-Assad durante el tiempo que sea necesario. La Coalición de Hariri insiste en una retirada de Hezbollah de Siria y que el grupo respete la Declaración de Baabda que exige distanciarse de las repercusiones de las crisis regionales, en particular en Siria; ayer, Nasrallah acusó a Arabia Saudita –aliada de Hariri-, de obstruir la formación de un nuevo gabinete en espera del resultado de la guerra de Siria y las conversaciones entre Irán y las potencias mundiales.

El ex PM Saad Hariri lanzó un mordaz ataque contra Nasrallah, a quien acusó de sacrificar a Líbano por los intereses del presidente Al-Assad e Irán. Hariri, cuyos comentarios se produjeron poco después que Nasrallah pronunció su discurso en el que se comprometió a mantener a sus combatientes en Siria, también se mantuvo firme en la condición de su partido de no participar en cualquier gobierno futuro hasta no Hezbollah concluya su participación militar en Siria. Hariri sostuvo su negativa a darle cobertura política a Hezbollah por su presencia en Siria, al unirse al próximo gobierno y dijo que era vergonzoso que la conmemoración de Ashura se había convertido en una ocasión "para regodearse sobre apoyo a un régimen injusto contra el pueblo oprimido."

En tal sentido, fuentes libanesas dijeron que el Ejército sirio ha enviado infantería y unidades blindadas a la frontera cerca del valle de la Bekaa y que las unidades sirias se estaban preparando para operaciones contra los combatientes sunitas en Líbano. Una fuente del Ejército sirio precisó que “el gobierno ha decidido eliminar el terrorismo, que se deriva de los países vecinos”; pero otras fuentes apuntan que Damasco estaba alarmado por la búsqueda de los políticos libaneses pro-Al-Assad como Ali Eid, vinculado a los ataques contra las mezquitas en Tripoli. Eid ha sido el líder del Partido Democrático Árabe y está acusado de ocultar a un sospechoso de los atentados, es interesante destacar que la casa de Eid, en Akar, se encuentra a 25 metros de la frontera siria.

Además de provocar combates entre chiitas y sunitas en Líbano, el conflicto ha elevado las tensiones sectarias, ya que la violencia se ha extendido la frontera y ha llevado al país a un estancamiento político. El Primer Ministro, Najib Mikati, renunció en marzo pero su sucesor designado, Tammam Salam, no ha podido llegar a un consenso sobre la formación de un nuevo gobierno. Nasrallah dijo que cualquier intento, por parte de los opositores políticos sunitas, para vincular un acuerdo de un nuevo gabinete con las demandas de su retirada de Siria sería inútil; Hezbollah tenía dos ministros en el gobierno de Mikati y cuenta con una mayoría derivada de su Coalición 8 de Marzo.






martes, 12 de noviembre de 2013

Asesinan a clérigo sunita pro-Hezbollah en Líbano


Hombres armados en una motocicleta dispararon y mataron al clérigo sunita, Saadeddine Ghiyyeh, quien apoyaba al grupo chiita Hezbollah en la ciudad Trípoli. Ghiyyeh, un funcionario del Frente de Acción Islámica, recibió varios disparos en su automóvil cuando salía de su casa y si bien es sunita, siempre apoyó a Hezbollah y estaba cerca de prominentes figuras libanesas pro-Al-Assad de Trípoli.

Las noticias sobre la salud del clérigo sunita eran contradictorias y algunos medios señalaron que estaba vivo, pero en estado crítico y que había sido trasladado al Hospital Sayidet Al-Hayat en Zghorta. Los informes indican que Ghiyyeh resultó gravemente herido en la cabeza, el cuello y el pecho, heridas que provocaron su deceso

Ghiyyeh además estaba vinculado con el Sheikh Hashem Minqara, un predicador local en Trípoli, que también es pro Al-Assad, y que fue detenido tras ser acusado de ocultar información sobre los coches bomba gemelos que estallaron en Trípoli en agosto, dejando al menos 47 muertos y cientos de heridos. Un tribunal militar, sin embargo, ordenó su libertad unas semanas después y Minqara -que dirige la mezquita Tawhid- declaró su inocencia e instó al gobierno a "descubrir a los criminales para que puedan obtener la pena máxima."

Minqara sostuvo que "Los ataques contra figuras islámicas y ulemas en el norte ya fueron suficientes (...) El asesinato de Ghiyyeh fue obra de los mercenarios que no tienen una religión (…) El destino de Ghiyyeh se convertirá en el destino de todos los que están a favor o en contra de Siria. Todos debemos comprender la etapa crítica que el país está atravesando" e instó a todas las partes a volver a la voz de la razón." En septiembre, una bomba explotó en el coche de Ghiyyeh, después que lo estacionó en el área de Al-Qobba en Tripoli y la explosión sólo causó daños materiales. Varios meses antes fue herido por una granada que fue arrojada contra él. 

Como era de esperarse, el líder del pro-Al-Assad Partido Demócrata Árabe, Ali Eid, no se presentó a una citación para ser interrogado por el Tribunal Militar sobre la acusación de ayudar a huir al sirio Ahmad Merhi, implicado en el doble ataque contra las mezquitas en Trípoli. El abogado de Eid, Hiam Eid, asistió a la reunión y presentó un argumento escrito en la que instó a la corte a retirar una orden de arresto expedida por el Fiscal Militar, Saqr Saqr, en contra de su cliente argumentando que "esto es nuestro derecho legal."

Rifaat Eid, hijo de Ali, dijo que su padre está todavía en suelo libanés y que se encuentra en su casa de Hekr de Akkar Al Daher –a 25 metros de la frontera siria- y sobre las redadas en el barrio pro-sirio de Jabal Mohsen, dijo que "Estos son sólo rumores y en caso de que lleguen a Jabal Mohsen, entonces todo lo que suceda, sucederá" en una suerte de amenaza encubierta a las fuerzas de seguridad. Rifaat Eid también destacó que "El jefe de la Subdivisión de la Dirección de Información General, Cnel. Imad Othman, debe ser detenido por la falsificación de todo este caso. Vamos a presentar una demanda contra él y todos los que han contribuido a la creación de conflictos en todo el país”.

La Asociación Islámica (Al-Jama'a Al-Islamiya), fue una rama de la Hermandad Musulmana y el primer movimiento islamista sunita en Líbano, fundado por Muhammad Umar Al-Da'uq en la década de 1950. En la década del ´80, Al- Jama'a había establecidos cuerpos militares -Quwat Fajr o Brigadas Al-Fajr- para resistir la invasión israelí a Líbano en 1982; a lo largo de de esa década, apoyaron la yihad de Hezbollah contra la ocupación israelí del sur libanés. Al final de la guerra civil, Al-Jama'a entró al sistema político y tuvo una política electoral oportunista de cooperación, sin embargo, trató de encontrar un equilibrio entre su apoyo a Hezbollah y las alianzas políticas con la comunidad sunita local.

El conflicto interno dentro de la Asociación Islámica llegó a su punto máximo en 2006 cuando su co-fundador, Fathi Yakan, renunció por sus objeciones a la alianza de Al-Jama'a con Al-Mustaqbal –el partido sunita liderado por Saad Al-Hariri- y principal antagonista de Hezbollah. Yakan se apoyó en el "campo de la resistencia" liderado por Irán, Siria, Hezbollah y Hamas. Yakan juntó a un número de grupos islamistas y personalidades y fundó Jabhat Al-Amal Al-Islami (Frente de Acción Islámica) en agosto de 2006

Los enfrentamientos entre los opositores y partidarios del presidente sirio, Bashar Al-Assad son hechos cotidianos en Tripoli, que han tenido su pico desde que comenzó la guerra civil en Siria. El gobierno provisional libanés ha comenzado con la implementación de la primera etapa de la seguridad en Trípoli, para restablecer el orden y preservar la seguridad, con el Ejército en las calles estableciendo puestos de control y patrullando.

La negativa de Eid a prestar declaración, los doble atentados contra las mezquitas, las bombas en los suburbios pro Hezbollah, los ataques fronterizos y ahora el asesinato del Sheik Ghiyyeh –referente del pro sirio Frente de Acción Islámica- son señales del deterioro de la convivencia sectaria dentro del país; pero también dejan al descubierto las ineficiencias de un gobierno “interino” que no termina de irse y de una clase política que mira a Siria antes de tomar decisiones de fondo.



lunes, 11 de noviembre de 2013

Tripoli: una bomba de tiempo



Trípoli parecía que estaba al borde de una nueva guerra civil, luego que el Fiscal militar Saqr acusó a Ali Eid, el jefe del pro-Al-Assad Partido Democrático Árabe, en relación con los atentados con dos coche bomba dos mortales en la ciudad del norte libanés. Una fuente judicial dijo que el Juez Militar de Investigación, Riad Abu Ghayda, estableció hasta el martes a las 10 a.m. como fecha límite para Eid se entregue y sea interrogado en relación a los atentados, si Eid no se presenta, una orden de detención será emitida en su contra. El político libanés sigue en libertad luego que las Fuerzas de Seguridad Interna allanaron su casa en la ciudad de Hikr Daher -cerca de la frontera con Siria- sin resultados positivos.

Eid previamente rechazó una citación para ser interrogado en agosto, argumentando una "conspiración" contra la comunidad alawita de Trípoli, y en respuesta el PM interino, Najib Mikati, dijo que Eid debería testificar ante un tribunal competente para oír su testimonio y destacó que "la secta alawita es una parte importante del tejido social de Trípoli y las acusaciones no se dirigen contra ellos." Mientras tanto, Eid niega su relación con alguna de las personas detenidas sospechosos de planear el escape de Ahmed Merhi, a quien acusan de los bombardeos de la Mezquita Al-Taqwa.

El ministro interino del Interior, Marwan Charbel, anunció que desplegará al Ejército en "todos los barrios de Trípoli (…) Nos trazamos una línea roja en el ejército y las fuerzas de seguridad. No siguen ninguna facción”. El Mufti Sheikh Malek Al-Shaar agradeció al Estado por "su cuidado y seguimiento a todos los asuntos en Trípoli (…) La seguridad es el primer paso y el segundo paso consistirá en el pago de indemnizaciones a los afectados en los enfrentamientos (…) Pusimos nuestras manos hoy para que la seguridad y la estabilidad prevalezcan en toda Trípoli y de las regiones del Norte libanés. La autoridad del Estado prevalecerá en todos los ámbitos.”

Charbel dijo que el nuevo plan de seguridad se llevaría a la práctica en Trípoli en los próximos días. Él habló con los periodistas y dijo que el Ejército y la policía desplegados en Trípoli inspeccionarán y patrullarán la ciudad; según Charbel "Hemos elaborado las líneas principales de seguridad, en espera de un consenso sobre esas líneas de tesis. Las reuniones preparatorias tendrá lugar en los próximos días." 

Trípoli es el hogar de 200.000 personas, el 80% son sunitas, el 6-7% son alawitas y el resto cristianos. Es la decimoctava vez -desde mayo de 2008- que el Ejército va a Tripoli a estabilizar la situación y cuando los enfrentamientos cesan se retira pero no existe una solución de fondo. El punto es que los enfrentamientos entre los barrios de Bab Al-Tebbaneh –anti Al-Assad- y Jabal Mohsen –alawitas pro Al-Assad- se han vuelto más frecuentes desde el inicio de los enfrentamientos en Siria, en marzo de 2011.

Las tensiones derivadas de la guerra civil son la excusa coyuntural. En el fondo del asunto subyacen un volumen importante de armas en poder de civiles sunitas y chiitas-alawitas que tienen rencores político-religiosos históricos; difícilmente la situación pueda resolverse con más fuerzas de seguridad en las calles. Es interesante destacar que el propio Charbel reconoció que los efectivos militares-policiales no incautarán las armas en poder de los civiles en las calles, entonces ¿Se limitará el Estado a ser mero árbitro de los enfrentamientos?



viernes, 8 de noviembre de 2013

El Partido Democrático Árabe y los atentados en Tripoli


Ali Eid, líder del pro Al-Assad Partido Democrático Árabe (PDA), fue acusado de ayudar a un sospechoso de los atentados gemelos que sacudieron Trípoli en agosto pasado y motivó que docenas de hombres se reunieran en la entrada de Jabal Mohsen -sede de la PDA- para protestar por la orden de arresto contra Eid, quien ha sido respaldado por la comunidad alawita. Eid se ha ido de Tripoli y, al parecer se queda encuentra en Hikr Daher, un pueblo del norte de la frontera con Siria; 

La semana pasada, Ali Eid dijo que no iba a prestarle atención a la solicitud de las Fuerzas de Seguridad Interna para someterse a interrogatorios sobre el caso de los atentados gemelos de agosto y declaró que "Incluso si el jefe del jefe del Juez Saqr Saqr viene a buscarme, yo no iría para ser interrogado". Eid fue citado el miércoles pasado por la Sección de Información para testificar en el caso que investiga la planificación que facilitó el escape de Ahmad Merhi, uno de los principales sospechosos de las explosiones de Trípoli.

El Fiscal Militar, Saqr Saqr, acusó a Ali Eid, de ayudar a un sospechoso implicado en los atentados contra dos mezquitas en Trípoli. Eid y Ahmad Mohammad Ali, chofer de Rifaat Eid hijo de Ali, fueron acusados de "ocultar un sospechoso buscado y de contrabando a Siria”; Ali habría confesado que intentó pasar de contrabando a Ahmad Merhi -un sospechoso clave en el caso- a través de la frontera con Siria por orden de Eid. Saqr también acusó al sirio Sukaina Ismail, de "participación en actos terroristas y escolta de los individuos que transportaban los dos coches con trampas explosivas desde Siria a Líbano."

El lunes, tras la publicación la orden de arresto contra Ali Eid, su hijo y Secretario del PDA, Rifaat Eid, dijo que esa orden era "echar aceite al fuego" y que su partido está dispuesto a protestar contra los recientes ataques hacia la comunidad alawita en Trípoli; Rifaat dijo que "Vamos a organizar una marcha pacífica en lugar Jabal Mohsen (…) El Estado está llamado a proteger a la marcha, y en el peor de los casos, podemos esperar una nueva Karbala", en referencia a la batalla de Karbala en el que Imam Hussein -nieto del profeta Mahoma- fue asesinado en Irak en el año 680 por los omeyas. Esa batalla marca la división entre sunitas y chiitas.

Mientras tanto, el PDA presentó este martes una petición al gobernador Nassif Qaloush para celebrar una "marcha contra la violencia y los combates" este viernes, además pidió escolta policial durante la manifestación, que comenzará en Jabal Mohsen hasta la plaza Nour, en Trípoli. La convocatoria del PDA a la manifestación enfureció a los residentes Bab al- Tabbaneh, un barrio de mayoría sunita, lo que llevó a llamar a una manifestación el domingo en su contra, en el complejo Internacional Rashid Karami de Trípoli, para exigir la disolución del PDA. 

En declaraciones al periódico panárabe Al-Hayat, Mikati dijo que su gabinete podría reconsiderar la situación del PDA antes de que se tome una decisión judicial y señaló que estaba el precedente de Samir Geagea, líder de las Fuerzas Libanesas, que fue arrestado el 21 de abril de 1994, bajo la acusación de bombardear una iglesia en Zouk y debió esperar 11 años para que el Consejo de Ministros lo perdone. En ese momento, el Consejo decidió disolver las Fuerzas Libanesas y se dictó una sentencia contra Geagea.

El Presidente libanés, Michel Sleiman, exhortó a los bandos políticos rivales una vez más a unirse a la mesa de Diálogo Nacional para evitar que las repercusiones de los conflictos en curso afecten la estabilidad nacional e instó a que el poder judicial sea firme en sus decisiones sobre los recientes atentados en el país. Sleiman, dirigiéndose a los jueces, los instó a "estar firmes" en sus sentencias, en particular contra los autores de los últimos coches bomba de Beirut y de Trípoli; Sleiman dijo que "Tenemos la necesidad imperiosa que las decisiones sean justas y firmes en contra de los planificadores y ejecutores de los asesinatos (…) También es necesario investigar, en coordinación con los militares, quienes secuestraron y asaltaron al Ejército."




viernes, 1 de noviembre de 2013

Qalamoun ¿Propaganda o impotencia?


La batalla por la montaña de Al-Qalamoun, en una escarpada región entre Damasco y Homs, es muy importante en términos militares y se la compara con la batalla por Qusayr, una ciudad estratégica en la frontera con Líbano que fue recuperada por el Ejército sirio gracias a Hezbollah, cuyos combatientes se encontraban en la vanguardia del asalto. La captura de Qusayr incitó presidente Obama, en junio, a prometerles armas a los rebeldes sirios -promesa que no se ha cumplido a las preocupaciones de la administración acerca de la creciente influencia de los grupos pro Al-Qaeda en Siria- por lo que los preparativos para Al-Qalamoun despiertan ansiedad en Líbano y Siria.

Funcionarios de Hezbollah han informado en los medios de comunicación libaneses que una ofensiva en Al-Qalamoun es parte de un esfuerzo para preparar sus propios seguidores, pero muchos de ellos en el sur de Líbano han comenzado a expresar sus dudas acerca de la conveniencia de involucrarse en esta batalla. En las zonas chiitas del valle de Bekaa, el respaldo a la participación de Hezbollah en Siria sigue siendo alta, en parte debido a los lazos familiares entre los chiitas en ambos lados de la frontera.

Hay batallas diarias en Qalamoun, y cada ciudad tiene la entrada custodiada por el Ejército sirio, que impide que los fugitivos y los militantes operen en estas áreas y sólo los civiles pueden entrar o salir a través de los puntos de control. Este podría ser un momento en que Damasco tranquilizó los movimientos en el campo de batalla, desde que el ejército sirio comenzó su contraataque en noviembre de 2012; el plan para establecer una zona de seguridad alrededor de Damasco, asegurando el Este y el Oeste de Ghouta está avanzando y también en Homs, donde el Ejército controla el 80% de la ciudad.

Ciertamente, se ha especulado en las últimas semanas acerca del inminente lanzamiento de la campaña en la frontera, pero fuentes cercanas a Hezbollah dicen que ha habido “mucha charla últimamente” dentro de las filas del partido de los preparativos para el próximo ataque a Qalamoun. Los combatientes rebeldes, tanto libaneses como sirios, en Arsal y en el Norte de la Bekaa creen que el ataque está a la vuelta de la esquina han estado haciendo los preparativos. Pero fuentes diplomáticas sostienen que no hay indicios que los grupos rebeldes -principalmente Jabhat Al-Nusra- estén tratando de reforzar el vínculo entre Qalamoun y las zonas rebeldes en Douma y Ghouta, empujando al Sur del eje de Sednaya-Rankous; en realidad el ejército sirio está "encajonado" en Sednaya bajo ataques de tipo guerrilla de los rebeldes.

Presuntamente, el régimen sirio está acumulando sus fuerzas en la zona, la oposición informó que Hezbollah ha desplegado unos 15.000 combatientes, y la Brigada Abu Al-Fadl -estrecho aliado de Hezbollah- dijo que tomará parte en la batalla como respuesta a un reciente ataque en el distrito chiita de Sayyida Zeinab en Beirut. La brigada de Abbas constituye principalmente combatientes chiitas iraquíes. Todo parece ser un montaje propagandístico. 

Pero lo que se vislumbra es que una operación de tal magnitud no es viable. La región es una zona montañosa que corre de Sur a Norte -de Damasco a Homs- a lo largo de la frontera con Líbano y tiene una red de pueblos que no hacen posible un único punto de ataque, como en Qusayr; además el Ejército sirio no puede ejecutar operaciones a gran escala, con el agravante del invierno y la movilidad en las montañas.

Por otra parte, Hezbollah no tiene intención de participar en las operaciones en Al-Qalamoun, a menos que sea necesario para proteger a los chiitas en el valle de Bekaa, en el lado libanes de la cadena montañosa. Si bien el régimen sirio y sus aliados iraquíes no niegan las operaciones en el Oeste del país, sostienen que son para mantener las líneas de comunicación abiertas entre Damasco y las zonas alawitas en el Noroeste. Niegan que una gran batalla se esté perfilando y afirman que el gobierno ha sobrevivido más allá del punto de peligro por lo que es innecesario perder hombres y recursos en una gran batalla en las montañas.





martes, 22 de octubre de 2013

La politica de disociación según Sleiman


El presidente libanés, Michel Sleiman, defendió la política de disociación de su gobierno, un día después de que su homólogo sirio, Bashar Al-Assad, dijo que Líbano había fracasado en su intento por distanciarse de la crisis siria y que “Líbano contribuyó directamente en encender el fuego dentro de Siria, al permitir a los terroristas cruzar a través de las fronteras entre Líbano y Siria por lo que prácticamente no había auto- disociación". Sleiman señaló que "La política de auto-disociación de Líbano de los conflictos, que se manifiesta en la Declaración Baabda, es algo que nos enorgullece (...) Y nadie puede criticar la política de auto-disociación.” 

Sleiman hizo sus declaraciones durante un discurso con motivo de la ampliación de la zona de contenedores en el puerto de Beirut y tuvo pasajes significativos que abordaron varios aspectos de la vida política libanesa. Según el presidente libanés, "Tenemos que salvar al Líbano a través del diálogo y no rehuir de sus acuerdos, en especial la Declaración de Baabda que busca preservar Líbano (…) Dejemos a un lado nuestras diferencias y estamos de acuerdo en salvar a nuestro país (…) Debemos reconciliarnos con nosotros mismos y , a su vez con la ley. Debemos dejar que las oficinas judiciales y de auditoría de llevar a cabo su trabajo (…) También hay que respetar los plazos constitucionales, a partir de las elecciones presidenciales (…) El imperio de la ley debe ser impuesta en Líbano, lejos de la corrupción que se ha convertido en endémica en algunas instituciones."

Pero los hechos demuestran que la política de disociación de Sleiman solo funciona en Beirut, ya que la frontera y las ciudades del Noreste del país están cada vez más involucradas en la guerra civil siria. Al menos 5 cohetes disparados desde Siria alcanzaron las afueras de la aldea fronteriza de Al-Qaa -en una zona llamada Wadi Rafi- dijeron las fuentes de seguridad, agregando que no hubo víctimas; supuestamente los cohetes son el resultado de los intensos combates entre las fuerzas del presidente Al-Assad y los rebeldes.

Las zonas fronterizas Hermel y otras en Líbano han sufrido bombardeos frecuentes desde el levantamiento en Siria; además la ciudad está situada en el Valle de la Bekaa oriental, un bastión del movimiento chiita Hezbollah, que apoya a Damasco en su intento de aplastar a las fuerzas rebeldes.

La batalla de Qalamoun está a punto de comenzar y devolverá a Líbano la atmósfera que prevaleció durante la batalla por Qusayr. Las consecuencias de la batalla Qalamoun, que ha estado en suspenso durante meses, pueden ya han comenzado; ahora es cierto que los pueblos cercanos a Qalamoun -situado en las laderas de las montañas del Este de Líbano- se han convertido en el cuartel general de los grupos yihadistas sirios y estos grupos han decidido lanzar una guerra preventiva en la base de apoyo de Hezbollah, al interior del Líbano ,mediante la preparación de coches bomba tal como se vió en los suburbios del Sur de Beirut semanas atrás.

Las brigadas del Ejército Libre de Siria -como el de Abu Musa Al-Ashari, Tahrir Al-Sham, Al- Barra, Fath Al-Sham y Al-Tawhid- están retirando algunos de sus elementos de Ghouta y enviándolos a Qalamoun para evitar que el yihadista comandante saudita Zahran Alloush de Liwa Al-Islam y sus aliados tomen el control de esa área. Hezbollah ha dicho que su función es la protección de la soberanía libanesa, si bien es una tarea de las FFAA libanesas, por lo que la política de disociación planteada por Sleiman solo será una cuestión retórica voluntarista.