miércoles, 22 de mayo de 2013

Se complican los enfrentamientos en el norte de Líbano


Trípoli fue testigo de la peor noche de enfrentamientos desde que los cruces entre partidarios y opositores del presidente sirio, Bashar Al-Assad, estalló el fin de semana pasado y crecen los temores que el ejército libanés podría retirarse de la zona. En un período de una hora, durante la noche, al menos 47 bombas de mortero cayeron en la segunda ciudad más grande de Líbano, obligando a muchos residentes a buscar refugio dentro de sus hogares; una fuente de seguridad predijo que si no se dan instrucciones claras al ejército libanés y las fuerzas de seguridad para intervenir con firmeza los enfrentamientos entre las dos facciones rivales, choques sin precedentes podrían entrar en erupción pronto.

El ejército libanés, desplegado en la zona desde el lunes, respondió a los disparos en un intento por detener la violencia, pero la aparición de nuevas armas como los morteros -no vistas en los enfrentamientos previos- fueron utilizadas por los combatientes en el centro de la ciudad, tanto de noche como de día, dificultando la tarea del ejército. El presidente libanés, Michel Sleiman, hizo un seguimiento de los acontecimientos en Trípoli con funcionarios y destacó la necesidad de contener la situación y ponerle fin a los combates; Sleiman mantuvo contacto telefónico -por separado- con el Ministro de Defensa interino, Fayez Ghosn, y el jefe del Ejército, Gral. Jean Kahwagi, por la situación en Trípoli.

Radio “La Voz de Líbano” informó que lanzacohetes múltiples fueron desplegados en Jabal Mohsen, como preludio a una escalada que se confirmó cuando los enfrentamientos recrudecieron en Al-Baqqar, Al-Qobbeh y Al-Mankoubin, mientras que los residentes de Bab Al-Tabbaneh comenzaron la evacuación de sus hogares y el ejército retiró los vehículos que había desplegado en la ruta de Bab al-Tabbaneh, cerca de Al-Qasr. La situación se deterioró cuando un mortero alcanzó una base militar en Al-Ghoraba y otro cayó en una base del ejército en Al-Zahriyeh, dejando varios heridos.

La tensión era alta en la ciudad sureña de Sidón, después que Hezbollah intentó enterrar a Saleh Sabbagh -un combatiente asesinado en la batalla de Qusayr- en un cementerio sunita; Sabbagh, hijo de padre sunita y madre chiita, se convirtió en chiita para unirse a Hezbollah hace dos años. Poco después, Hezbollah decidió enterrar Sabbagh en un cementerio chiita de la ciudad portuaria, poniendo fin a una potencial escalada en el sur del país.

La violencia en Líbano parece una consecuencia directa del conflicto sirio, en particular luego del asalto del ejército sirio sobre los rebeldes de la ciudad de Qusayr; algunos grupos sunitas libaneses señalaron que la situación en Tripoli parecía el resultado de una orden del régimen sirio a su milicia Shabiha, para iniciar una batalla en Trípoli y así distraer la atención sobre los hechos en Qusayr. Si bien este no es el primer enfrentamiento -en Tripoli- entre sunitas y alawitas libaneses, la gravedad de los acontecimientos han encendido las alarmas en el Estado libanés.

El panorama se complicará en los próximos días, ya que combatientes de elite de Hezbollah cruzaron la frontera libanesa para dirigir un asalto determinante -junto al ejército sirio- contra los rebeldes en Qusayr; los canales de televisión pro-Hezbollah transmitieron imágenes de los funerales de cinco de sus miembros, que según se informó, fueron asesinados el cumplimiento de su "deber yihadista". Al-Assad y Hezbollah han dicho que la recuperación de Qusayr, que se encuentra entre la ciudad siria de Homs y Trípoli, en el norte de Líbano, es una de las prioridades en la lucha para derrotar a la insurgencia.

La participación de Hezbollah –demostrada por los funerales de varios de sus miembros o los pedidos de donaciones de sangre en hospitales libaneses- comienza a borrar los límites de una guerra civil y empuja el conflicto hacia una guerra sectaria-regional donde los chiitas respaldado por Irán se enfrentan contra los sunitas apoyados por los Estados del Golfo por el control de Medio Oriente. Las tropas de Hezbollah se enfrentaron contra las unidades rebeldes sunitas -incluyendo a Jabhat Al-Nusra, grupo afiliado a Al-Qaeda- por lo que el argumento de Hassan Nasrallah sobre el papel protector de su grupo sobre las aldeas fronterizas ha sido superado por los hechos.

Los temas regionales, políticos, estratégicos y sectarios han llegado a un punto crítico, incluso con más fuerza, mientras Hezbollah se sumerge profundamente en una guerra civil que sólo está tangencialmente relacionada con su lucha básica con Israel; muchos libaneses han instado a Hezbollah a que no se involucre en Siria pero, si bien es un riesgo para Hezbollah, es parte de la estrategia regional general de Irán: el régimen sirio no debe caer. Si estancamiento militar debe conducir a algún tipo de equilibrio fragmentado, la ayuda de Hezbollah para el control de la zona de Qusayr -con sus 20 aldeas chiitas habitadas por libaneses- sería vital para la capacidad del régimen sirio en la protección del vínculo entre Damasco y las principales ciudades al norte y la costa noroeste.

Líbano, aunque eternamente rebelde, hasta el momento ha demostrado su resistencia. Su gobierno, en el que Hezbollah tiene una parte principal, se ha comprometido a mantenerse fuera del conflicto sirio, pero ahora es una ilusión. Los rebeldes sirios han bombardeado la ciudad libanesa chiita de Hermel y Jabhat Al-Nusra -grupo rebelde sunita sirio vinculado con al-Qaeda- ha amenazado con "quemar Beirut". La tensión se incrementará aún más si Israel lanza ataques aéreos, como lo ha hecho varias veces desde enero, para disuadir a Irán de finalizar con la canalización armas a través de Siria para Hezbollah.

Aunque el Ministro de interino de Defensa libanés, Fayez Ghosn, advirtió contra la subestimación de los peligros de los combates en Trípoli y señaló que el caos que se observa en el norte, en los últimos días, podría poner en juego el destino de todo el país, las principales figuras políticas continúan su disputa por la ley electoral para las próximas elecciones parlamentarias.

Mientras los partidos políticos ignoran la situación, Líbano se expone cada vez más a una guerra civil dentro de su propio territorio con el agravante que Hezbollah comienza a demostrar que no solo que no entregará sus armas sino que éstas también sirven para defender a los intereses iraníes en la región. La falta de acuerdo en el Parlamento sobre la ley electoral, para las elecciones previstas para junio, llevará a que el actual mandato del Parlamento sea ampliado; pero sin una mayoría clara la ley acordada será más débil de lo normal y la participación de Hezbollah en Siria dañará el movimiento al oponerse ya no a Israel sino a otros musulmanes.


lunes, 20 de mayo de 2013

Hezbollah es más importante en Siria


Un soldado libanés murió y otros cuatro resultaron heridos en nuevos enfrentamientos entre partidarios y opositores del presidente sirio, Bashar Al-Assad, en la ciudad norteña de Trípoli; la ola de violencia se produjo horas después que el ejército sirio -con apoyo de los combatientes de Hezbollah- lanzó una ofensiva para retomar la ciudad fronteriza de Qusair, matando al menos a 32 personas. Gran parte de Tripoli quedó en un estado de parálisis lunes por la mañana, las escuelas fueron cerradas y las calles de la ciudad estaban casi desiertas; tampoco hubo tráfico en la ruta internacional que une con Akkar, porque los automovilistas temían ser abatido a tiros por francotiradores aunque las tropas libanesas se desplegaron en toda la ciudad.

Por segundo día, la ciudad siria de Qusayr recibió una ofensiva de las fuerzas gubernamentales -apoyadas por ataques aéreos y combatientes chiitas libaneses de Hezbollah- en lo que parece ser un punto de inflexión dentro de la guerra civil siria; las bajas de Hezbollah se estiman en 28 muertos –la mayor cantidad en una batalla siria- y sumerge más profundamente en el conflicto al grupo libanés. Un video publicado en línea, que no pudo ser verificado independientemente, muestra a un activista apunta a siete vehículos dañados -al parecer pertenecientes a Hezbollah- y muestra el brazo de un hombre muerto señalando un tatuaje del imán Alí, primo y yerno, cuñado del profeta Mahoma, una figura religiosa venerada por los chiitas.

Cerca de 30 combatientes de Hezbollah y unos 20 soldados sirios murieron en los intensos combates con los rebeldes en la ciudad de Qusair; el asalto a Qusair parecía ser parte de una campaña de las fuerzas sirias para consolidar su control sobre Damasco y los enlaces seguros entre la capital y las fortalezas del gobierno en la costa mediterránea -a través de la ciudad de Homs- destinada a recuperar la iniciativa en las zonas estratégicas. Los lanzacohetes de Hezbollah golpearon Qusair desde el oeste del río Orontes, junto con la artillería del ejército sirio, empujando a los rebeldes hacia el norte de la ciudad

Aunque Hezbollah soportó gran parte del peso de la ofensiva del ejército sirio, el 60 % de la ciudad -como el edificio de oficinas municipales- terminó bajo el control del ejército sirio por primera vez en meses; la televisión estatal siria dijo que el ejército había "reforzado el cerco a los terroristas" y dijeron que el ejército había "restablecido la seguridad y la estabilidad" a la mayoría de la ciudad, matando a muchos combatientes rebeldes y capturando a varios más. La batalla por Qusair, en la provincia de Homs, es un punto muy controvertido –para ambos bandos- ya que vista como un punto de inflexión que podría decidir el destino del régimen y la revolución.

Al-Assad cree que reafirmar su dominio en la provincia de Homs es crucial para mantener el control de una serie de centros de población en el oeste de Siria, y, finalmente, a las campañas militares para recuperar el territorio bajo control rebelde en el norte y al este; pero es poco probable que el gobierno sea capaz de recuperar el control de esas áreas, pero si podría consolidar su control sobre el oeste, dando lugar a una división de facto dentro del país.

En una entrevista realizada por un medio argentino, con el presidente Al-Assad, se abordó la cuestión de las milicias extranjeras en Siria y la cuestión de los combatientes de los combatientes de Hezbollah y de Irán. El presidente sirio respondió que “Siria, con sus 23 millones de habitantes, no necesita apoyo humano del país que sea. Tenemos ejército y fuerzas de seguridad. No necesitamos de Irán o de Hezbollah para eso. No tenemos combatientes de fuera de Siria. Hay sí personas aquí de Hezbollah e Irán pero desde antes de la crisis ellos han venido a Siria”. Sobre el papel de Israel, Al-Assad no dudó en afirmar que “Israel apoya directamente y por dos vías a los grupos terroristas, les da apoyo logístico y los instruye sobre cómo y cuáles sitios atacar. Por ejemplo ellos atacaron una estación de radar del sistema de defensa antiaérea que detecta cualquier avión que viene de afuera, especialmente Israel”.

La Casa Blanca dijo que el presidente Obama habló su homologo libanés, Michel Sleiman, y "subrayó su preocupación por el papel activo y creciente de Hezbollah en Siria, luchando a favor del régimen de Al-Assad, que está en contra de las políticas del gobierno libanés". Aunque el gobierno de Beirut, tiene medios limitados para influir en el grupo chiita, los dos líderes acordaron que "todas las partes deben respetar la política de disociación de Líbano del conflicto sirio y evitar acciones que involucren a la población libanesa en el conflicto".



miércoles, 15 de mayo de 2013

La oferta de Nabih Berri


El Presidente del Parlamento, Nabih Berri, revivió la subcomisión encargada de estudiar la nueva ley electoral y programó una nueva reunión, después que la sesión del Parlamento no obtuvo quórum para votar sobre la controversial propuesta de la Ley Electoral Ortodoxa. La sesión legislativa fue aplazada hasta el 17 de mayo para permitirles a los miembros del Comité que reanuden las conversaciones, sobre todo en una ley electoral híbrida que está respaldada por algunos partidos independientes y la Coalición 14 de Marzo que ganó el apoyo de la bancada socialista de Walid Jumblatt.

La oferta de Berri propone elegir 64 diputados (50% del parlamento), basado en el sistema de representación proporcional y la otra mitad sobre la base que el ganador se lo lleva todo el sistema mayoritario, manteniendo el número de distritos en 26. Por otra parte, la fórmula a que llegaron los partidos del Futuro, Fuerzas Libanesas y los socialistas es una ley híbrida que estipula 69 diputados (55% del parlamento) elegidos sobre la base de la mayoría, el ganador se lleva todo el sistema y 59 diputados (45% del Parlamento) sobre la base del sistema proporcional. El país se divide en 6 provincias en el marco del sistema de representación proporcional y 27 distritos bajo el ganador se lo lleva todo.

Se espera que el Parlamento vote sobre la propuesta ortodoxa, que cuenta con el apoyo de los principales partidos cristianos del país y que está respaldada por la Coalición 8 de Marzo; sin embargo, ese proyecto de ley ha sido duramente cuestionado por el Movimiento Futuro, los socialistas de Jumblatt y algunos diputados cristianos independientes. De acuerdo con un informe publicado por el diario An Nahar, la sugerencia de Berri recibió el respaldo de varios partidos de ambas Coaliciones.

Fares Soaid, coordinador General de la Secretaría de la Coalición 14 de Marzo, indicó que esta alternativa es la "victoria de la convivencia sobre los intentos de dividir al país”, en una conferencia de prensa Soaid enfatizó que esta es una etapa de victoria para la M-14 y criticó a Michel Aoun, jefe del Movimiento Patriótico Libre, al afirmar que él trabaja para el interés de los cristianos en momentos que visita Teherán. E líder cristiano del Partido Falange, Amin Gemayel –y miembro fundador de la M-14- rechazó la propuesta de su coalición, ya que "El interés de los cristianos y los musulmanes se encuentra en la unidad nacional. Los cristianos no pueden convertirse en una tribu en la confrontación de los otros".

Ziad Abs, parlamentario del Movimiento Patriótico Libre -el mayor partido cristiano dentro de la Coalición 08 de Marzo-, ha apoyado firmemente la ley ortodoxa, ya que una ley que obligue a todos los ciudadanos a votar por un miembro de su propia secta, daría lugar a un sistema más justo y que sería totalmente proporcional. El Movimiento Patriótico Libre, así como otros partidarios de la ley, argumentan que el actual sistema -en combinación con los distritos electorales- significa que los cristianos en el país a menudo son privados de sus derechos; Abs sostiene que, mientras que una ley de este tipo suena antidemocrática, es una solución pragmática en un país donde la mayoría de los votos sean emitidos por razones sectarias.

Samir Geagea, líder de las Fuerzas Libanesas –otro partido cristiano de la 14-M-, ofreció su disposición a estudiar cualquier propuesta de enmienda a la ley electoral híbrida que la 14-M ha presentó como una alternativa a la propuesta de ley electoral ortodoxa; sin embargo adelantó que "Nuestra prioridad es llegar a una ley electoral consensuada basada en el proyecto electoral híbrido propuesto por el presidente del Parlamento, Nabih Berri". Dirigiéndose a las acusaciones de Aoun sobre que Fuerzas Libanesas se había roto su promesa sobre la ley ortodoxa, Geagea dijo que nunca habían hecho una promesa e instó a Aoun a detener el tono acusatorio y su acalorada retórica sobre este tema.

El ortodoxo es el único proyecto de ley electoral aprobado por las comisiones parlamentarias mixtas -aunque es duramente criticado por la 14-M, socialistas y algunos grupos cristianos- sus opositores dicen que alienta el extremismo y conduce a más sectarismo en el país ya que la propuesta considera a Líbano como distrito electoral único, permitiendo que cada secta vote por sus propios diputados bajo un sistema de representación proporcional. Desde la gobernante 8-M –especialmente Hezbollah y el cristiano Movimiento Patriótico Libre- se remarca que esta ley es la única manera de garantizar la mejor representación de los cristianos.

El único ganador ha sido Nabih Berri, político cercano a Hezbollah, que ha logrado el consenso entre ambas coaliciones; esta oferta de último minuto llega en momentos de fuertes cuestionamientos sobre el papel de los chiitas libaneses en Siria y rol de las armas de Hezbollah.

Funcionarios de la 14-M cargaron contra el Secretario General de Hezbollah, Sayyed Hasan Nasrallah, luego que éste anunció el objetivo de liberar los Altos del Golán de Siria de la ocupación israelí; según los funcionarios, tal empresa viola la Declaración de Baabda y el Acuerdo de Taif de 1989 y sirve para anular el derecho de Hezbollah de estar representado en el gobierno del Primer Ministro designado, Tammam Salam. Los funcionarios cuestionaron que la decisión de Nasrallah solo sirve a los intereses regionales y no a los de los libaneses, en una referencia indirecta a la verdadera finalidad de las armas que permanecen bajo su control.

La ley Ortodoxa es poco probable que gane el apoyo necesario, por lo que la combinación propuesta por Berri tendrá más posibilidades, aunque no es seguro que haya una nueva ley electoral al final de las sesiones; e incluso si se sanciona la ley, las elecciones no van a ser celebrada en el tiempo y el mandato del Parlamento -que expira el 09 de junio- tendrá que ser ampliado. La Coalición 8-M ha utilizando el debate la ley electoral como palanca sobre cualquier potencial nuevo gabinete que encabezará el Primer Ministro designado Salam, tratando de imponer ciertas condiciones para un nuevo gobierno a cambio de su apoyo a la ley electoral.



lunes, 13 de mayo de 2013

El diálogo saudita-iraní sobre Líbano y Siria


Las tropas sirias capturaron Dumayna occidental, Haidariyeh y Esh Al-Warwar, tres pueblos de la estratégica zona Qusayr -provincia de Homs- lo que les permite cortar las líneas de abastecimiento de los rebeldes dentro de la ciudad Qusayr. Fuentes sirias indicaron que "La lucha se prolongó durante tres horas, hasta que se estableció el control de estos pueblos, que se consideran estratégicos, ya que se encuentran en la carretera que une las ciudades de Homs y Qusayr y nos permitirá bloquear el abastecimiento de los militantes en Qusayr. Dumayna occidental está a unos ocho kilómetros al norte de Qusayr, centro de feroces batallas entre los rebeldes y el ejército sirio, apoyado por Hezbollah.

La ciudad de Qusayr quedó fuera del control del presidente sirio, Bashar Al-Assad, hace un año, pero se ha enfrentado a diario bombardeos y frecuentes bombardeos aéreos; la ciudad se encuentra estratégicamente ubicada cerca de la frontera con Líbano y al sur de la tercera ciudad siria, Homs, que se encuentra en la carretera que une Damasco con la costa. Semanas después que jeques sunitas radicales libaneses llamaron a unirse a los rebeldes sirios que luchaban contra Al-Assad y Hezbollah, dos combatientes libaneses fueron asesinados en Qusayr.

El Primer Ministro designado, Tammam Salam, tras reunirse con el presidente del Parlamento, Nabih Berri, expresó que no tiene prisa en formar el próximo gabinete, pero al mismo tiempo estaba en contra de los retrasos en el proceso de formación. Es poco probable que se presente un gabinete en el Parlamento, ya que dicho órgano se reúne esta semana para discutir la nueva ley electoral y Salam desea evitar una crisis sobre la formación del nuevo gabinete. La reunión también llega en medio de amenazas por parte de Hezbollah y la Coalición 08 de Marzo hacia Salam sobre la creación de lo que llamaron un "gobierno de hechos consumados", algo que podría desestabilizar a Líbano.

La situación en Siria impacta directamente sobre el escenario político libanés, no solo en la conformación del futuro gobierno de Salam –que con Hezbollah ocupado en Siria no puede hacerse cargo de la política en Líbano- hasta las demandas económicas que implican para Beirut las oleadas humanas que cruzan las fronteras libanesas. Aunque Qatar anunció que inició la cuarta fase de su programa de ayuda para los refugiados sirios en Líbano -que incluye un programa para proporcionar ayuda sanitaria a unos 60.000 refugiados y la creación de un centro de salud en Wadi Khalid- los movimientos humanos crecen dentro de un país inestable.

El problema de los refugiados sirios en Líbano es sólo un aspecto de un problema mucho más amplio: la demografía política de la zona -que incluye a los dos países- está cambiando las fronteras, que son cada vez más permeables, junto a organizaciones libanesas islámicas creadas para ayudar a los refugiados sirios. Estas ONGs son además instrumentos de socialización, que amenazan con radicalizar una generación de sirios, inculcando perspectivas anti-chiitas y anti-alawitas. Por otro lado, los sunitas militantes islamistas en Líbano contrabandean armas y se unen a la lucha de sus hermanos sirios, en lo que se ha convertido en un destino de elección para los yihadistas internacionales, haciendo del país una plataforma para los combates en Siria.

La participación de Hezbollah es más intensa, lo que comenzó como una ayuda relativamente modesta al régimen sirio, con el tiempo ha crecido en lo que ahora parece ser directa, integral, de pleno derecho y el apoyo cada vez menos encubierta militar. Los recientes ataques aéreos de Israel (no confirmados oficialmente) contra objetivos en Siria -envíos de armas iraníes supuestamente destinadas al movimiento chiita Hezbollah- y la retórica elevada de Hassan Nasrallah, reflejan crecientes posibilidades de enredos regionales. Con todo, aun cuando el gobierno de Líbano se aferre a su política de disociación, los actores no estatales no se sienten tan limitados y la esperanza de Líbano, de ser inmune al conflicto se ha dejado de lado por las partes nacionales, para los cuales el resultado de la guerra civil siria es casi una cuestión existencial.

El giro de los acontecimientos en Siria motivó a que los actores regionales comiencen a tomar iniciativas por su propia cuenta, dejando de lado las agendas de EE.UU. y Rusia. Arabia Saudita ha decidido explorar el diálogo con Irán, su gran rival regional para poner fin al conflicto sirio y asegurar el futuro político de Líbano; los sauditas han renunciado a la política de EE.UU. hacia Siria -en vista del apoyo inquebrantable de Rusia e Irán para Al-Assad- junto a las ganancias del campo de batalla por la influencia de Hezbollah y las fuerzas Bassij iraníes, sumada la inacción de Turquía después de los atentados terroristas del sábado en la ciudad de Reyhanli cerca de la frontera con Siria.

El ministro de Relaciones Exteriores saudita Saud al-Faisal aprovechó de la Organización de la Conferencia Islámica-OCI, en Jeddah, para con el canciller iraní, Ali Akbar Salehi. Los saudíes han llegado a la conclusión de que Occidente e Israel han sido lentos en reconocer que, puesto que la alianza militar de Irán-Hezbollah-sirio está ganando en el conflicto sirio, si Riad espera hasta la victoria de Hezbollah volverán a casa a tomar el poder en Beirut, la protección de la comunidad sunita de Líbano será mucho más difícil.




viernes, 10 de mayo de 2013

Siria y Líbano ¿Espacio para la confrontación entre Israel-Irán?


El presidente libanés, Michel Sleiman, precisó hoy que la "Declaración de Baabda y unaa estrategia de Defensa que coloque las armas de la resistencia a la voluntad del ejército protegerá a Líbano contra cualquier asalto israelí." Si bien a Declaración de Baabda, aprobada durante una sesión de diálogo nacional en junio de 2012, insta a Líbano para distanciarse de los conflictos regionales, las declaraciones del líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, sobre que los envíos de nuevos tipos de armas servirían como la reacción de Siria ante los ataques aéreos de Israel en el vecino país la semana pasada, ha provocado un desequilibrio interno.

El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, sostuvo que Líbano debe adoptar una política de neutralidad, excepto hacia los Estados árabes y el conflicto con Israel. Sus comentarios se produjeron después de reunirse con una delegación del Partido Kataeb, que están tratando de incorporar la política de disociación de la agitación regional en la Constitución; aunque los diferentes partidos libaneses acordaron en 2012, durante una sesión de Diálogo Nacional, la adopción de la política de disociación con respecto a la agitación regional -particularmente en relación con Siria- en la práctica, poco se ha cumplido con lo acordado.

Después de ataques aéreos de Israel cerca de Damasco, del pasado fin de semana, el presidente sirio, Bashar Al-Assad, advirtió que los Altos del Golán se convertían en un "frente de resistencia" -sugiriendo que había dado luz verde a los grupos de la resistencia para lanzar ataques de represalia-, la declaración fue reforzada por Nasrallah, quien prometió apoyar los esfuerzos "para liberar el Golán sirio". Sharif Shehada, parlamentario sirio, dijo que “Si el enemigo israelí cree que puede destruir a Siria, déjenme decirles que Siria y Hezbollah pueden destruir Israel. Cuando el presidente Al-Assad dice que Siria se ha convertido en una nación de la resistencia, está seguro de lo que está diciendo".

Israel ha advertido en repetidas ocasiones que no permitirá que Siria le transfiera armamento avanzado a Hezbollah, diciendo que esto sería cruzar una línea roja, en repetidas oportunidades se ha expresado la preocupación que las existencias de armas sofisticadas iraníes –almacenadas en Siria- podrían caer en manos de Hezbollah y otros grupos militantes anti-Israel si el régimen de Damasco peligra. Por su parte, Nasrallah dijo que los ataques aéreos israelíes tenían como objetivo la eliminación de Siria de la ecuación del conflicto árabe-israelí, ya que Siria y su aliado estratégico, Irán, fueron las principales fuentes de la fuerza de los movimientos de resistencia en la región.

Una fuente cercana a Hezbollah dijo que era poco probable que el partido busque venganza por el bien de su aliado sirio. En primer lugar, esta venganza arrastraría el llamado eje de la resistencia a una guerra que no sirve sus objetivos en este momento, sobre todo desde que Siria está comprometida en la lucha contra "grupos terroristas" y las facciones de oposición. En segundo lugar, los libaneses están divididos sobre la cuestión de las armas de Hezbollah y su razón de ser, así como por su participación en la guerra de Siria. En el caso de una nueva guerra con Israel, la opositora Coalición del 14 de Marzo culparía Hezbollah de provocar y de ser responsable de las consecuencias de una guerra como la de 2006 con Israel.

Los últimos ataques aéreos de Israel contra Siria, no sólo detuvieron momentáneamente la entrega de armas a Hezbollah, sino que le dieron un aviso a la administración Obama e Irán: Israel tiene la voluntad y los medios para actuar unilateralmente en aras de proteger sus intereses regionales en Medio Oriente. Los ataques israelíes sirven como un recordatorio, en particular a Irán, que el Estado judío tiene una Inteligencia capaz de mantener en silencio el seguimiento de sus enemigos, las capacidades operativas para ejecutar misiones complejas y la voluntad nacional para hacerlo si es necesario; las operaciones también le demostraron a Washington que las operaciones efectivas pueden llevarse a cabo sin mayores riesgos, forzando al presidente Obama a reconsiderar su política hacia Siria.

Aunque Israel ha señalado que va a responder con ataques aéreos a cualquier envío de armas para Hezbollah, en el fondo está diciendo que no va a tolerar la bomba atómica iraní y que si Washington no lo impide, Tel Aviv lo hará. De igual manera, la presencia de Hezbollah en los Altos del Golán no es una mera simpatía por la causa siria, sino que cumple con su verdadero propósito: ser una vanguardia de Irán en la frontera de Israel.

Cada parte atiende su propio juego, enmascarándolo bajo la premisa de un “ataque preventivo justificado” o bajo la “protección frente a cualquier incursión internacional”, cuando en realidad lo que moviliza a las partes es el interés en la marcha del conflicto para determinar si presente status quo continua o no, luego de la caída de Al-Assad.


jueves, 9 de mayo de 2013

Siria, Hezbollah y el equilibrio regional


El gobierno del presidente sirio, Bashar Al-Assad, ha estado buscando la adquisición de baterías de misiles S-300 -que pueden interceptar aviones tripulados y misiles guiados- a Rusia desde la época de la administración de George W. Bush; los Estados occidentales han presionado al gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin, para que no siga adelante con la venta. Si Siria adquiere y despliega los sistemas, haría que cualquier intervención internacional sea mucho más complicada, según fuentes israelíes el paquete sirio incluye 6 lanzadores y 144 misiles operacionales -cada uno con un alcance de 125 millas- y se estima que el primer envío podría efectuarse en los próximos tres meses y el total de la compra se concluiría a finales de este año.


Según una evaluación de la Inteligencia norteamericana, Rusia comenzó en 2008 el envío de unidades SA-22 Pantsir-S1 a Siria. El sistema, una combinación de misiles tierra-aire y cañones antiaéreos de 30 mm, tiene un sistema de dirección digital y se monta en un vehículo de combate, por lo que es fácil de mover. De acuerdo con la evaluación, Siria tiene 36 de los vehículos. En 2009, Rusia comenzó la actualización SA-3 sistemas analógicos de misiles tierra-aire -convirtiéndolos en el sistema SA-26 Pechora-2M ahora móvil y digital, con un radio de acción de 17 millas- pero EE.UU. está particularmente preocupado la modernización rusa de los sistemas de misiles SA-5; con un radio de acción de 175 millas, podrían atacar a los aviones norteamericanos que vuelan desde Chipre.


Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah, dijo que Siria responderá a las incursiones israelíes dándole su grupo nuevas y sofisticadas armas, para evitar nuevos ataques de Israel; Nasrallah señaló que "la resistencia está dispuesta a aceptar cualquier armamento sofisticado, incluso si se trata de romper el equilibrio en la región. Somos dignos de tener este tipo de armas y nos utilizan para defender a nuestro pueblo, nuestro país y a nuestros sitios sagrados”. En los días posteriores a los ataques israelíes, de la semana pasada, los medios de comunicación estatales sirios informaron que Damasco había dado luz verde a las operaciones contra Israel del Golán, aunque hasta el momento no ha habido claros signos de aumento de una militarización de la zona.

Nasrallah, quien insinuó la semana pasada que Irán y Rusia -aliados del presidente Al-Assad- podrían intervenir militarmente para impedir la caída del régimen, también dijo que la respuesta de Siria al ataque israelí reactivando su frente con Israel en los Altos del Golán “transformó la amenaza en una oportunidad. Así que cualquiera que busque una guerra contra Siria, la respuesta fue abrir el frente del Golán para el grupo de resistencia popular". Nasrallah sostuvo que se prepararon los lanzacohetes –sin hacer referencia a su dirección- y que luego de esto Israel que comenzó a enviar mensajes de calma.

Hay dos hechos fundamentales que preocupan sobre el papel de Hezbollah. El primero es que cualquier intento de enviar misiles iraníes avanzados para Hezbollah -a través de Siria- forzarían una nueva respuesta de Israel; y segundo la advertencia de Nasrallah, si bien es retórica, podría señalar una nueva escalada. Hezbollah e Irán se involucran cada vez más en la guerra civil siria –con el suministro de tropas y asesores militares- para ayudar al presidente sirio Bashar Al-Assad a combatir a los rebeldes; a esto le suma que ahora la resistencia libanesa presta su apoyo material y moral para la liberación del Golán sirio, que Israel capturó en la guerra de 1967 y que posteriormente anexionó a su territorio.


 

miércoles, 8 de mayo de 2013

Israel tienta a Hezbollah


ONU le ha pedido a Israel que detenga el aumento de las patrullas aéreas militares en Líbano, en medio de crecientes tensiones tras los ataques aéreos contra objetivos en Siria; el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, dijo que la Fuerza Interina de la ONU en Líbano (UNIFIL) había protestado después que se registró un aumento de los vuelos israelíes sobre Líbano. Nesirky señaló en una conferencia de prensa que los sobrevuelos son una "violación de la soberanía libanesa y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad que permitió un alto el fuego y que puso fin a la incursión militar de Israel en el sur del Líbano, en 2006”.

El presidente sirio, Bashar Al-Assad, sostuvo que el ejército sirio es capaz de enfrentarse a Israel y que los ataques aéreos israelíes representan un acto de terrorismo dirigido a Siria; el presidente sirio también dijo que los ataques aéreos contra Damasco revelan el grado de participación del Estado judío en la actual crisis en Siria. Durante su reunión con el ministro de Exteriores, Ali Akbar Salehi de Irán, la televisión estatal de Siria informó que "El pueblo sirio y su ejército que han hecho importantes logros en la lucha contra los grupos terroristas y Takfiris, y que son capaces de hacer frente a los ataques de Israel, que representan una de las muchas caras de terrorismo dirigido contra Siria”.


Mohammad Shatah, asesor político del ex primer ministro Saad Hariri, advirtió que Líbano -contra su voluntad- se considera como una posible plataforma para nuevas guerras en la región; Shatah precisó que "Hay una especie de entendimiento implícito entre el régimen sirio e Israel sobre los límites del juego entre ellos, y la confrontación suele tener lugar en Líbano. El funcionario sostuvo que, si bien las perspectivas para una confrontación "directa" entre el Estado judío y Hezbollah disminuyeron en la frontera libanesa-israelí, ahora las posibilidades de una guerra están en los Altos del Golán.

Durante más de dos años, Israel ha mantenido un perfil bajo y prudencial ya que la guerra civil se ha apoderado de su vecino del norte, pero la semana pasada el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, envió a su Fuerza Aérea para atacar objetivos en los alrededores de Damasco, elevando significativamente el perfil de Israel en el conflicto. Como Israel y EE.UU. consideran sus próximos pasos en ese ambiente inestable, es conveniente recordar cómo Israel gradualmente se comprometió en la guerra civil libanesa y no encontró nada más que frustración y fracaso, ya que sus “políticas bien intencionadas” produjeron efectos y consecuencias no previstas.

Fuentes de la oposición siria, que están familiarizados con el área de Hameh, afirmaron que un gran sector donde se alojaban los sistemas de misiles parecía haber sido golpeado. Lanzamisiles móviles SA-17, que forman parte del sistema suministrado por Rusia para la defensa aérea desplegada en otra parte de Qasioun, también parecen haber sido destruidos. Un comandante rebelde dijo que las fuerzas de Al-Assad han fortificando sus posiciones sobre Qasioun desde el levantamiento comenzó en marzo de 2011. "Los israelíes se las arreglaron para llegar a los depósitos de armas. Las explosiones secundarias indican que estaban justo en el blanco, y las defensas aéreas sirias, ya debilitados por la guerra civil, no pueden hacer nada".

Hezbollah dijo que los ataques aéreos israelíes en Siria tienen como objetivo impulsar a los rebeldes sunitas que luchan contra el presidente Al-Assad, pero que centro de los ataques israelíes estaban dirigidos el grupo chiita. Naim Qassem, segundo de Hezbollah, no dio ninguna indicación sobre la forma en que su partido podría responder a los ataques aéreos israelíes contar su aliado sirio.

Yossi Melman, analista de Seguridad Nacional israelí y editor de TheTower.org y el Informe de Jerusalén, dijo que Israel ha demostrado que no es peligroso acceder a espacio aéreo sirio; Melman, ampliamente considerado como uno de los principales expertos de Inteligencia de Israel, resumió sucintamente la necesidad de una zona de exclusión aérea en Siria: "Si la Fuerza Aérea de Israel lo ha hecho, la Fuerza Aérea de EE.UU. o de la OTAN son capaces de hacer cumplir una zona de exclusión aérea que, al menos, reduzca el derramamiento de sangre. Los ataques israelíes, desde enero, han desenmascarado las excusas de la administración Obama para no imponer una zona de exclusión en el espacio aéreo sirio.”

Yair Golan, jefe del Comando Norte del ejército israelí, precisó que "No hay vientos de guerra''. Aunque no es ningún secreto que Hezbollah tiene profundos vínculos con Teherán y Damasco, desde el inicio de las revueltas en Siria, instó a ambas partes a resolver sus diferencias mediante el diálogo; sin embargo, esa postura ha cambiado en los últimos meses y Hezbollah comenzó a ver al conflicto sirio más como una guerra sectaria donde la oposición sunita -respaldada por sus pares de los Estados del Golfo, así como los EE.UU.- está amenazando las poblaciones chiitas y tratar de socavar la influencia regional de los aliados y partidarios del grupo.

Los ataques aéreos israelíes, sin importar lo brillantemente que sean ejecutados, no pueden producir el resultado esperado por Tel Aviv: que los radicales como Hezbollah y Al-Nusra-estén imposibilitados de adquirir nuevas y más desarrolladas armas. Israel debe ejercer un juicio mayor en el uso de la fuerza, como se hizo hasta hace poco y manteniéndose al margen; probablemente lo que parece importante hoy en día –como detener un cargamento de misiles para Hezbollah- retrospectivamente podrán parecen triviales al lado de los eventos puestos en marcha luego de la acción militar aérea.