jueves, 13 de enero de 2011

Intercambios de culpas entre los políticos de Líbano



Se acrecentó la incertidumbre política en Líbano debido al colapso del gobierno unidad del Primer Ministro Saad Hariri Gabinete después de que 10 ministros de la opositora Coalición 08 de Marzo y un ministro leal al presidente Michel Sleiman renunciaron. Este hecho es significativo ya que es la primera vez en la historia política libanesa que un gobierno cae por las renuncias de un tercio más uno de sus miembros.

Tras las renuncias de los ministros, sectores del 08 de Marzo aseguraron que la Coalición tiene mayoría en el Parlamento, lo que le permite el nombramiento de un candidato propio para el cargo de Primer Ministro durante las consultas parlamentarias vinculantes llevada adelante por la Presidencia. La Coalición 14 de Marzo de Hariri podría perder su mayoría parlamentaria si el socialista Walid Jumblatt abandona sus filas y pasa a la Coalición 8 de Marzo.

En una declaración por parte de la Presidencia, fueron aceptadas las renuncias de los ministros y se pidió al Consejo de Ministros permanecer en sus cargos en calidad de interinos hasta que un nuevo gobierno sea formado. Nabih Berri, vocero del Parlamento, al finalizar una reunión con el Presidente Sleiman, declaró que las consultas vinculantes con los legisladores, para el nombramiento del un nuevo Primer Ministro, se iniciarán el día lunes al medio día y se extenderán por dos días.

Sin embargo resulta poco probable que un nuevo gobierno pueda formarse antes del anuncio del Tribunal Especial que se espera para la semana que viene.

Mientras se aguardan las negociaciones para la formación del nuevo gobierno de unidad nacional, las críticas entre los diferentes sectores han ido en aumento.

Samir Geagea, líder de Fuerzas Libanesas, culpó a la rival Coalición 08 de Marzo de buscar prerrogativas propias de un “estado stalinista” y de calificó de ilógica a la demanda de que el Primer Ministro, Saad Hariri, debía renunciar al Tribunal. Geagea también predijo que no habría un "Doha II", o intervenciones extranjeras para resolver la crisis política del país nacional.

Walid Jumblatt, líder del Partido Socialista Progresista, atribuyó el fracaso de los esfuerzos de mediación de Arabia Saudita y Siria a las "fuerzas de la oscuridad", aludiendo a las principales potencias occidentales y culpó a la Coalición 14 de Marzo de sostener un discurso demagógico para sus seguidores, en vez de enfrentar la realidad. Jumblatt también expresó su esperanza de que los contactos entre los grupos políticos libaneses no se interrumpiesen, ya que incluso durante la Guerra Civil se continuaron.

La opinión pública está fuertemente polarizada entre quienes culpan a Hezbollah y sus aliados regionales por la falta de un compromiso y los que culpan a Hariri de rendirse a la voluntad de norteamericana en un intento arrinconar a la resistencia islámica. Si bien no se han registrado incidentes entre las facciones, patrullas del Ejército y puestos de control fueron vistos en todo Beirut la noche del miércoles, en una medida preventiva contra posibles incidentes.

Por otra parte, Riad Salameh - Gobernador del Banco Central del Líbano - aseguró de que la moneda del país se mantiene estable y el gobierno es disolvente luego de salida de la coalición. El Banco Central libanés ha mantenido la paridad de la libra libanesa en 1500 con respecto al dólar durante más de 10 años y cuenta con las reservas en moneda extranjera y oro necesarias para defender que esa política.

Hasta el momento resulta destacable que políticos, de todos los sectores, han instado a sus seguidores a no trasladar sus demandas a las calles. También hay que tener en cuenta que, con anterioridad, los políticos libaneses han podido llegar a acuerdos en situaciones extremadamente complejas.

miércoles, 12 de enero de 2011

EE.UU. negó haber disuadido a Arabia Saudita en la mediación con Siria


Una fuente diplomática norteamericana, negó que EE.UU. haya desanimado a Arabia Saudita para continuar con sus esfuerzos, junto a Siria, en un intento de contener a los sectores políticos de Líbano y en cambio culpó a Hezbollah de alimentar la actual crisis.

La fuente diplomática acusó a Hezbollah y sus aliados de la Coalición 08 de Marzo de fabricar una crisis política en Líbano y del peligroso aumento de las tensiones políticas en el país.

La misma fuente, sostuvo que el Hezbollah y sus aliados había ofreciendo eliminar los problemas que ellos mismos crearon a cambio de la subversión del Estado de Derecho en el Líbano. Esta situación fue calificada de chantaje por parte de la Secretaria de Estado, Hilary Clinton, ya que Líbano no debía ser forzado a elegir entre la justicia o la estabilidad.

La fuente dijo que las autoridades sauditas han informado a la administración Obama que Arabia Saudita estaba absolutamente comprometida a ayudar a fomentar una relación positiva entre Siria y el Líbano sobre la base de respeto mutuo y el principio de no injerencia en los asuntos internos de los demás.

Esta enfática defensa de la mediación sirio-saudita por parte de EE.UU. son en respuesta a declaraciones que realizó el parlamentario Fneish, de la Coalición 8 de Marzo, donde se culpaba a los Estados Unidos de de obstruir los intentos de Riad y Damasco para encontrar una solución.

Hilary Clinton - que se encuentra de gira por el Golfo Pérsico - mantuvo consultas con líderes de Omán y el Primer Ministro de Qatar, Hamad bin Jassim Al-Thani. Al finalizar la reunión, las partes manifestaron que confiaban en la figura del Rey Abdullah para alcanzar una solución a la situación.

La declaración del líder del bloque parlamentario Cambio y Reforma, Michel Aoun, anunciando que la iniciativa sirio-saudita había llegado a un callejón sin salida, tomó por sorpresa al propio embajador saudita en Beirut, Awad Osseiri, quien afirmó no había fracaso porque no había una iniciativa. Osseiri sostiene que Arabia Saudita no había presentado una iniciativa formal, y que se estaba trabajando para salvar la distancia entre los puntos de vista de los diferentes dirigentes libaneses y arribar a una solución libanesa del asunto.

El Portavoz del Departamento de Estado, PJ Crowley, envió una señal clara sobre posición norteamericana cuando remarcó que la administración Obama no tenía planes de cortar los fondos de asistencia a las Fuerzas Armadas Libanesas que y los EE.UU. ofrecen su firme apoyo a Hariri.

Esta medida política por parte de Hezbollah puede ser considerada como un movimiento preventivo y de presión para el gobierno de Hariri, desgastándolo tanto como le sea posible antes de que el Tribunal Especial eleve las acusaciones. Acciones violentas paralizarían a Beirut, pero pondrían en riesgo la reputación de Hezbollah y confirmaría las sospechas previas - lo que dañaría su imagen y prestigio en Líbano – y es por ello que se limitado a retirar los ministros del gabinete pero no los ha enviado a las calles como en 2008.

Por otro lado, la administración Obama nombró como embajador en Siria a Robert S. Ford y se espera que llegue a Damasco en la semana que viene. Esta situación marca un cambio en la posición norteamericana, que ahora se verá fortalecida ya que una de las prioridades de Ford será el reforzamiento de la influencia de Washington con Siria en la crisis libanesa.

Cayó el gobierno de Líbano por la retirada de Hezbollah

El retiro de los ministros de Hezbollah y sus aliados, obligó a la caída del gobierno de Saad Hariri, profundizando más la crisis suscitada a partir del Tribunal Especial para Líbano (TEL) que investiga el asesinato del ex Primer Ministro Rafiq Hariri. 11 de los 30 ministros del gabinete anunciaron su renuncia, en una medida que se disuelve el gobierno de Saad Hariri, en el marco de una la negativa del gabinete de convocar una sesión de emergencia para oponerse al Tribunal.

Las dimisiones se dan en momentos en que Saad Hariri mantenía una gira por EE.UU, donde se reunión con el presidente Obama en Washington. El presidente Barack Obama dijo que la caída del gobierno de unidad muestra el miedo de Hezbollah y la determinación de bloquear la capacidad del gobierno para llevar a cabo sus deberes y avanzar en las aspiraciones de todos los libaneses.

La oposición esperaba que los 11 ministros renunciarían juntos
, para derrocar al gobierno en ese momento y exponer la debilidad de Hariri al máximo. Pero el ministro 11º, Sayed Adnan Hussein, anunció su renuncia en un comunicado más tarde.

La situación comenzó a gestarse el martes a la noche, tras una reunión de coordinación en la residencia del Gral. Michel Aoun, en Rabieh, donde los 10 ministros de la opositora Coalición 08 de Marzo dijeron que estaban esperando una respuesta del Presidente Sleiman a sus demandas antes de decidir sus próximos pasos, después de que la intervención de Arabia Saudita y Siria no habían un acuerdo destinado a reducir la tensión política.

Los reclamos de la Coalición 08 de marzo
se basan en el pedido de suspensión del pago de la cuota de Líbano para la financiación del TEL; el retiro de los jueces libaneses del Tribunal; finalizar la cooperación de Líbano con el TEL y el procesamiento a los "testigos falsos".

El anuncio de la caída de la iniciativa de Arabia Saudita y Siria estuvo seguido de conversaciones de alto nivel en Washington y Nueva York sobre la crisis libanesa participación del Presidente Obama, el Presidente francés, Nicolás Sarkozy, el Rey Abdullah, de Hariri y la Secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton.

Un alto funcionario del gobierno de EE.UU. señaló que Hillary Clinton ha mantenido contactos con funcionarios de Egipto, Arabia Saudita y Francia sobre la formación de un consenso global en apoyo a Líbano y al Tribunal. El funcionario dijo que Clinton también prevé plantear la cuestión durante las conversaciones con los líderes árabes del Golfo, en Qatar.

El colapso del gobierno de Hariri es la peor crisis en el Líbano desde 2008, cuando el acuerdo alcanzado en Qatar puso fin a los enfrentamientos sectarios que mató a 81 personas y llevado al Líbano al borde de una nueva guerra civil.

La posibilidad de que los enfrentamientos callejeros surjan es posible y también es probable que Hezbollah prevalezca en ellos debido a su capacidad operativa. Un brote de violencia podría asegurarle a Hezbollah un control paralelo del Estado y reposicionarlo de cara a un nuevo acuerdo, bajo la mediación de potencias extranjeras.

Sin embargo, a Hezbollah este escenario no le resultaría efectivo para sus intereses ya que se dañaría su imagen en el mundo árabe al combatir contra árabes y musulmanes. Esta movida política debe inscribirse dentro de escalada de presiones hacia la Coalición de Hariri en un intento de Hezbollah por bloquear al Tribunal.

Por otro lado, Hariri es la única figura política libanesa capaz de formar un nuevo gobierno de unidad y ha soportado meses de parálisis parlamentaria debido a la oposición de la Coalicion 8 de Marzo.

lunes, 10 de enero de 2011

Invitación del Centro Cultural Al-Andalus


El Centro Cultural Al-Andalus, de Perú, invita a participar del "Curso Introducción al Mundo Árabe" del 17 al 21 de enero de 2010.

Siria y Arabia Saudita buscan consenso en Líbano

Siria es optimista sobre el acuerdo junto a Arabia Saudita resolverá la crisis del Líbano. En declaraciones a The Daily Star, una fuente diplomática dijo que Siria cree que la acusación del Tribunal Especial es poco probable que se publique este mes y ello ayudaría a los mediadores de Arabia Saudita y Siria para alcanzar un acuerdo de las facciones libanesas rivales.

La fuente dijo que se están realizando esfuerzos para organizar una reunión a finales de este mes entre las coaliciones 08 de Marzo y 14 de Marzo, con la presencia de representantes de la Arabia Saudita y Siria, en la que el acuerdo se haría público.

La misma fuente advirtió que Arabia Saudita estaba llegando bajo fuerte presión de EE.UU. para no dar curso al acuerdo con Siria; EE.UU. teme que el acuerdo de Arabia y Siria conducirá finalmente a la abolición del Tribunal Especial para el Líbano.

Hillary Clinton reafirmó el firme apoyo de EE.UU. a la independencia del Líbano y al trabajo del Tribunal durante una reunión de media hora entre Clinton y Hariri en un hotel de Nueva York. Antes de conocer a Hariri, Clinton sostuvo una reunión de 45 minutos en un hotel junto al Rey saudita. No hay detalles de las conversaciones, pero el portavoz del Departamento de Estado, PJ Crowley, dijo antes de la reunión: "Ciertamente, se hará hincapié en que el Rey, así como al primer ministro, nuestro apoyo al gobierno democrático en el Líbano, así como nuestro apoyo continuo para el Tribunal Especial.

Ali Fayyad, parlamentario de Hezbollah, dijo que la coalición 08 de Marzo ha hecho su parte de una solución para la crisis y está dispuesto a ayudar en la ejecución. Advirtió de EE.UU. intenta obstaculizar la solución de Arabia Saudita y Siria.

Mohamed Hajjar, parlamentario del Movimiento del Futuro de Hariri, dijo que la oferta de Arabia y Siria trató de impedir la explosión militar del Líbano y el derrocamiento del Gabinete de Hariri.

Mustafa Alloush señaló que el Primer Ministro Hariri, no permitirá que ciertas líneas rojas se crucen. Alloush dijo Hariri descubrió que el EE.UU. y otros, por un lado, e Irán por el otro han intervenido indirectamente en las conversaciones de Arabia y Siria para encontrar una salida a la crisis de Tribunal.

Ahora, una nueva idea creativa ha surgido - que Hariri se encargó de negar en una reciente entrevista con Al-Hayat -. Esta sería que Hariri lentamente disolvería su gabinete y lentamente convocaría vía el presidente Suleiman un nuevo gobierno, con el pleno respaldo de Hezbollah.

En el nuevo gabinete, no habría 08 de Marzo o 14 de Marzo
, sino una distribución equitativa de puestos entre las dos facciones, independientemente de los números parlamentarios obtenidos en las elecciones de 2009. El Primer Ministro se mantendría en manos de Hariri, a fin de mantener los saudís felices; Hariri dijo que esa hipótesis estaba completamente fuera de la cuestión, añadiendo que nunca abandonará a sus aliados del 14 de marzo.

domingo, 9 de enero de 2011

Estados Unidos y Francia: la carrera por Líbano

La situación en el Líbano estará en la agenda durante la reunión en EE.UU., entre el presidente Obama y su par francés, Sarkozy. Las dos partes tratan de afirmar su apoyo al Tribunal Especial para el Líbano (TEL) y la estabilidad del país.

Si bien Estados Unidos y Francia son aliados y forman parte de diferentes coaliciones que han operado en el Medio Oriente, las posiciones sobre la política hacia la región poseen aristas diferentes.

Francia está preocupada por los informes sobre la situación de seguridad en el Líbano, tras el anuncio de que la acusación que será emitida por el Tribunal Especial para el Líbano, pero fuentes francesas han advertido de que toda la seguridad sería inútil sin reorganización política y tendría consecuencias peligrosas los agitadores.

Francia considera que es la secreta esperanza de que los acuerdos no derrumben al gobierno del Primer Ministro libanés Saad Hariri o pierda su autoridad, también se espera que no se ponga en peligro a Hezbollah y sus armas. Además, señalaron que la administración estadounidense no está satisfecha con el enfoque de Sarkozy de recibir en Francia a los miembros de la oposición libanesa, como el líder del Movimiento Patriótico Libre, Gral. Michel Aoun, quien es abiertamente aliado de Hezbollah.

La administración de Sarkozy considera que Arabia Saudita y Siria desempeñan un papel regional muy importante y que las naciones como Francia también pueden contribuir a alcanzar una solución en el Líbano.

El principal punto de acuerdo entre EE.UU y Francia es el apoyo al Tribunal Especial. El canciller francés, Michele Alliot-Marie, dijo la semana pasada que el Tribunal internacional no puede ser derrocado y cualquier acuerdo no puede ir en detrimento de la acusación. Del mismo modo la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, expresó su apoyo al Tribunal cuando se reunió el pasado viernes con el premier libanés, Saad Hariri.

viernes, 7 de enero de 2011

Líbano y la mediación Sirio-Saudita


Hariri volvió al Líbano el jueves finalizando así una visita privada a Arabia Saudita. El viernes, se entrevistó con el presidente Michel Suleiman, en el palacio de Baabda antes de viajar a Nueva York.

Luego de esta serie de reuniones, el Primer Ministro Saad Hariri, viajó a Nueva York para reunirse con el Rey saudita Abdullah - donde se recupera de una operación de hernia de disco - y la Secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, donde abordarán la crisis política en el Líbano. Las conversaciones se centran en el punto muerto en el Líbano, creado por una investigación de la ONU sobre el asesinato en 2005 de padre del primer ministro, ex primer ministro Rafiq Hariri.

Una fuente cercana al gobierno de Hariri reveló que la mediación de Arabia Saudita y Siria ha dado lugar a un acuerdo hace meses, pero acusó al movimiento chiita Hezbollah de no estar a la altura de su parte del trato. El grupo chiita ha estado presionando a Hariri para negar al Tribunal y advirtió que el Líbano podría ser sumergido en una crisis si alguno de sus miembros es implicado por el Tribunal.

Esta declaración contradice el informe transmitido por Al Manar TV, donde un portavoz de Hezbollah informó que "una solución al callejón sin salida del Líbano está casi lista y está esperando la recuperación del rey saudí Abdullah bin Abdel Aziz."

Esta fuente del gobierno dijo que el acuerdo entre Siria y Arabia pide medidas claras que se centran en un solo objetivo: la estabilidad interna y la capacidad del Líbano para absorber el auto de procesamiento para reducir las tensiones en el Líbano y bajar la retórica entre los partidos políticos rivales.

Por otra parte, Hariri destacó que la iniciativa de Arabia Saudita y Siria no lo contemplaba la reestructuración del gobierno o la formación de uno nuevo, y agregó ello estaba completamente fuera de cuestionamiento.

Washington ha subrayado en repetidas ocasiones su compromiso con el gobierno de Hariri y el Tribunal, haciendo hincapié en que cualquier acercamiento entre los EE.UU. y Siria no sería a costa del Líbano.

La situación de virtual paralización del sistema político libanés ha llevado al país a vivir sin un presupuesto y sin un Parlamento que genere leyes para solucionar las necesidades cotidianas de los libaneses. Esta no es la primera vez que el sistema político atraviesa por una situación de parálisis y el gobierno de Hariri, a diferencia de las otras oportunidades, ha logrado una cierta estabilidad a partir del consenso y apoyo de la comunidad internacional y actores regionales.